Me llamo Javier, 42 años, casado, dos hijos, vivimos en un tranquilo pueblo del interior bonaerense.
Hago Home working así que paso tiempo en casa frente a mi computadora. Tengo una oficina en una habitación en una especie de altillo o guarda cosas con una buena ventana que da a calle, por donde entra mucha luz y hace más llevaderas las horas frente a la computadora.
Casi todos nos conocemos en el barrio. Frente a nuestra casa se mudó hace poco una pareja sin hijos, él 45 años aproximadamente, Pablo, bancario, está poco en la casa y además viaja a otras sucursales, creo que tiene un buen puesto, algo así me contó.
Ella, Sofia, entre 25 y 30 años, ama de casa, con mucho tiempo libre, la veo mucho saliendo a caminar o yendo al gimnasio.
Con la pareja ya estuve hablando cuando se mudaron, y nos pasamos los celulares por si en algún momento ellos o nosotros necesitamos algo.
Sofia, con tiempo libre como ya conté, cuida su cuerpo a pleno, no es que sea una top model pero es bien llamativa. Siempre arreglada, buena cola y piernas, que siempre gusta lucir, lindas tetas, pequeñas pero bonitas.
Pablo también de bien físico, siempre impecable, buenos vecinos los dos, discretos y amables.
Esa mañana a eso de la 10, ya frente a la computadora, siempre tomando unos mates, veo estaciona en casa de los vecinos una furgoneta blanca, de esas de reparaciones o algo así.
Me acerco a la ventana y veo que son de la empresa de cable e internet, ahí mismo bajan dos jóvenes, no más de 25 años supuse, con una pequeña caja de herramientas.
Los atiende Sofía, Pablo temprano ya había salido rumbo al trabajo.
Sofia siempre impecable, calzas Capri grises, zapatillas blancas, una remera corta con el ombligo a la vista y una camperita también gris. Lista para ir al gimnasio imaginé.
Entraron los empleados de la empresa de cable internet seguidos por la dueña de casa. Yo seguí con mis tareas habituales en la compu y el infaltable mate.
Pasada una hora, hora y cuarto, salen los empleados, tras de ellos sale hasta la vereda Sofía, está vez sin la camperita, solo calzas, zapatillas y remera, mira el panorama en la cuadra mientras se va la furgoneta y vuelve a entrar.
Bueno pensé, tuvo suerte el vecino, le vinieron a reparar la internet que hace unos días me había comentado estaba sin servicio.
Pasados dos días, volviendo caminando de la panadería , viernes por la mañana, llegando a la puerta de mi casa, veo a Pablo a punto de subir a su auto, se cruza para hablar conmigo.
-Hola vecino, todo tranquilo Javier, estamos saliendo de viaje con Sofi hasta el domingo, te encargo si llegas a ver a los de la empresa del cable, seguro vienen cuando no estamos avísame así reclamo a la central, hace días están por venir y nada. -Dijo Pablo
Me quedé pensando, si habían venido hace unos días y los atendió Sofía, algo no me cerraba, pero bueno no dije nada para evitar malentendidos.
-Todo bien Pablo, si vienen seguro los veo, viste que yo tengo mi oficina con ventana a la calle, así que les digo que vuelvan lunes o si me tienen que dejar algo o si querés déjame la llave y los hago entrar.
-Ah es buena esa, te dejo la llave de Sofía, si vienen y los ves y los dejas pasar de diez, te agradezco. -Dijo el vecino.
Se fueron, me quedé pensando, y obvio pensando cosas raras, vinieron, no hicieron nada, tomando mates con la vecina no creo.
Pero bueno, seguí con mis pensamientos, imaginé escenas sexuales de mi vecina con los dos operarios. Ya mi pija empezó a reaccionar, estaba solo en casa así que hice tremenda paja imaginando como se la habían cogido a Sofi a escondidas del marido.
Paso el finde, volvieron los vecinos, de los operarios del cable ni noticias, le avisé a Pablo cuando lo vi, ni él se acordó ni yo me di cuenta de devolverle su llave.
Lunes otra vez, arrancaba la semana, yo seguía con la idea de Sofía engañando a su marido. Me decidí y le mandé un wasap a su celular.
-Hola Sofía. ¿Todo ok? Me dijo Pablo que no vinieron del cable internet, que raro me pareció, viste que yo tengo la oficina que da a la calle, veo tu casa muy bien, y los vi entrar a los dos contigo el otro día. No te hagas problema, no le dije nada a Pablo.
Puse enviar, no esperaba respuesta, el mensaje me aparecía como recibido y leído.
O se asustó o le dijo al marido que la acoso o no sé, pero pasaron dos horas y no había recibido respuesta de la vecina.
Continuará.
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