What if
A mis escasos 18 años, tenía en ese entonces una estatura de 1.70 m, pesaba 68 k, no me salía mucho vello corporal, a saber porque, todavía no había experimentado nada sexual con damas, ni mucho menos me imaginaba tener algo con los de mí mismo género, quería a como dé lugar que eso cambiara, pero, sin tener suerte en relacionarme con las mujeres, siendo que mi mayor experiencia sexual, era masturbarme, al estar viendo fotos en revistas y como en ese entonces, estaba en sus inicios el internet, aprovechaba para ver fotos o videos en la red, obviamente, eran las típicas fotos de sexo hetero, de hombre con mujer.
Aprovechaba también, a través de las salas de chat que en ese entonces estaban pululando en diversos sitios de la red, trataba de ligar o flirtear, como se diga en algunos lugares, pero no tenía suerte en eso tampoco, ya que no encontraba mujeres que estuviera realmente cerca para arma algo o ni me pelaban, fue entonces que se ocurrió la idea de entrar a los canales de chat gay, me dije, a lo mejor tengo mejor suerte en eso, así es que con curiosidad y ver que podía encontrar, entre por primera vez a uno de esos canales de chat.
Ingresé a la sala de chat gay, en esa sala, había gente de todas partes, de diversas edades, de inicio, solo estaba leyendo lo que ponían, ver como interactuaban y el cómo funcionaba también el chat, de entre los mensajes que había en la pizarra de mensajes, había algunos que me llamaban la atención, porque se mencionaba en muchas ocasiones, dos palabras en específico: Activo y pasivo, con alguna frase de busco o soy.
Estaba leyendo y me salto una ventana emergente pequeña, que, según esto, era un mensaje privado, alguien me mando un privado, empezando con un hola y con la pregunta de que buscaba, a lo que le respondí, que solo estaba de curioso, me pregunto que, si era pasivo o activo y le dije, que no tenía idea que era eso, y me dijo, y que te llama la atención, le conteste solo estoy de curioso y me pudieras decir que significa eso de pasivo o activo. Me respondió que el pasivo es al que le gustaba ser penetrado o que le dieran verga y que el activo es al que le gustaba penetrar o que le dieran verga, por algún motivo, la conexión se fue en ese momento, así que perdí la conversación de ese momento.
Paso un día, seguí chateando en esa sala, ese día por curiosidad, se me ocurrió entrar a una sala que decía baños de vapor, me llamo la atención y al entrar a leer, se mencionó en el mensaje de bienvenida, que eran usados como lugares de encuentro sexual, los llamados “Baños Públicos”, pero no todos, eran usualmente frecuentados por personas que querían algún encuentro sexual sin mayor compromiso, que si se buscaba algo rápido y sin mayor problema, era buen lugar, se me hizo curioso y como posibilidad de llegar a tener sexo con alguien, ya que con mi inocencia, creyendo que los hoteles no permitían entrar a la gente del mismo sexo (No sabía nada en ese entonces).
El problema con esta información es que provenía muchas veces de personas que no eran de mi país, por lo que no podía confiar plenamente en lo que mencionaban, pero, dije, vamos a ver que hay realmente ahí, me acorde que relativamente cerca, había visto unos, un poco escondidos, pero cerca de una estación del transporte metropolitano, que no estaba a mucha distancia, así es que tome la decisión de tomar el atrevimiento y darme una vuelta para conocer.
Un día, armado de valor y determinación, sali de casa, me vestí de pants color negro, tenis blancos y playera de color negro con gris, aparte de usar una gorra, según yo, quería mantener cierta discreción, entonces aborde el camión con dirección hacia ese lugar que recordaba yo, logre llegar primero a la estación del metro, luego, avanzando un poco entre algunas calles, logre dar con ese lugar, con un letrero grande que decía “Baños Marina”.
Vi la entrada y pase por ella, a una pequeño mostrador, donde estaba atendiendo un hombre de mediana edad, me dirigí a él y pregunte por lo que tenían en el lugar y los precios, comentándome los precios y preguntándome que si era la primera vez que iba a ese lugar a lo que le conteste que sí, a lo que me recomendó, que pagara por el vapor general, podía ir al área de vestidores y entrar a las regaderas, saunas, sala de vapor general y que había un cuarto oscuro, le agradecí la recomendación y estaba pagándole, cuando llego un hombre de mediana edad también, al que no le preste atención de inicio, se acercó al mostrador y pidió para entrar al vapor general y pago, entonces el que estaba atendiendo, le dijo al que llego que yo iba por primera vez, pensé en ese momento que lo era cliente frecuente o conocido.
Cuando le dijo eso, el recién llegado le dijo que si, que no había problema con eso, fue cuando voltee a verlo, era un hombre, de unos 40 a 45 años de edad, un poco más alto que yo, tal vez de más de 1.75 m, complexión media-robusto, de tes morena, pelo negro corto, sin bigote ni barba, vestía un pantalón de mezclilla azul y playera blanca, aparte de tenis blancos y una gorra negra, cuando se percató que lo estaba observando, esbozo una sonrisa un tanto maliciosa, pero no le di mucha importancia en ese momento, posteriormente, entendería esa sonrisa, recibimos ambos el ticket de acceso y me dijo el, sígueme por favor, me hizo platica, que se llamaba Sergio, que le gustaba ir ahí, porque era cómodo y discreto, entonces, me hizo la pregunta:
—¿Qué te trae a ti por aquí?
Le conteste un poco nervioso, era la primera vez que iba, quería conocer el lugar, se quedó mirando y pensando, llegamos al acceso al área de vestidores, nos pidieron el ticket y nos llevaron a cada uno, a un vestidor distinto, me dieron una sábana pequeña y le pregunte a quien me llevo, que hacía con eso, que era mi primera vez en eso, me explico, que me tenía que quitar todo y ponérmela esa sabana y entonces ir a regaderas, vapor o sauna.
Ya dentro del vestidor y solo, cerré la puerta, viendo que era un cuarto no muy grande, con un pequeño sillón largo con acolchado, me dispuse a cambiarme, quitándome todo y poniéndome la sabana y salí del vestidor, me dirigí a donde estaba el que me llevo al vestidor y le pregunte por el área de vapor y me dijo donde se encontraba y como llegar, ya dirigiéndome a la puerta de acceso, al entrar, vi que era un área amplia, en las paredes alrededor de la habitación, estaban regaderas sin divisiones, al centro de la habitación, algunas bancas grandes, dispersos en la habitación, algunos bañándose, otros sentados.
Había varios hombres de bastante más edad que yo, uno que otro joven, pero me imagine que era uno de los más jóvenes ahí, al fondo de la habitación desde la entrada, note dos puertas metálicas, me fui primero a las regaderas a darme una buena mojada, me di mi mojada y vi que entro el señor que me acompaño al ingresar, vi que se fue a una de las regaderas y se estaba dando su mojada, termine de darme mi remojada y me fui a una las puertas al fondo, ingrese por la misma y entre en el “cuarto de vapor”, una habitación más o menos amplia, de color blanco, con mediana iluminación, con banca larga por toda la pared alrededor del cuarto, había varios hombres sentados, me fui a sentar a una de las bancas más solas cerca del fondo.
Estaba viendo, con mayúscula sorpresa para mí, el cómo algunos de los hombres y jóvenes que estaban dentro del cuarto, estaban beso y beso, también vi cómo se estaban fajando, acariciándose mutuamente, bueno, para mi inexperiencia sexual, fue algo que me dejo bastante desconcertado pero curioso, también, vi como algunos, se quitaron parte de sus sabanas y sacaron sus vergas, empezando a masturbarse, era la primera vez que veía una verga erecta que no fuera la mía, hubo momentos, en los que sentía como volteaban a verme, como dirigían miradas que yo sentía lascivas hacia mí.
No estaba yo excitado para ese momento, más bien estaba curioso, era algo nuevo para mí, ni siquiera había visto algún video o foto de sexo gay en mi vida, veía como algunos entraban y salían, algunas parejas se levantaban y se iban, ya con el calor del ambiente y el vapor, empezaba a sofocarme un poco, así que me salí de ese cuarto, ya estando afuera, vi que estaba sentado el señor que me acompaño en una de las bancas, cuando sali, dirigió su mirada hacia mí, sin ninguna disimulación, pude sentir esa mirada lasciva, denotando deseo, me fui a sentar a una de las bancas que estaban vacías, cuando estaba ya sentado, él se levantó de su banca y se fue a sentar a lado mío, comenzó a hacerme platica:
Sergio: Ey. ¿Cómo te está yendo? ¿Te ha gustado el lugar?
Yo: Si, todo bien, no me imagine que fuera así de verdad, es algo curioso.
Sergio: ¿Y qué andas buscando por aquí? ¿O solo viniste a darte un taco de ojo?
Al verlo después con detenimiento, cometí el error en decirle lo siguiente:
Yo: Te seré sincero, no sé qué buscaría aquí, es la primera vez que vengo y la verdad no tengo experiencia alguna, así es que vine a darme una idea.
Sergio: Oh, ¿O sea que nunca has cogido con un hombre?
Yo: No, ni tampoco con una mujer, solo lo que he visto en revistas o videos.
Pude ver como esbozo una sonrisa bastante maliciosa, dirigiéndome una mirada nada discreta, llena de deseo, se tomó un momento para luego decirme:
Sergio: Pues viendo que no conoces, porque no me acompañas un rato, ¿Qué te parece si te invito algo de tomar aquí mismo? Podríamos platicar, que me comentes tus dudas, tal vez hasta te pueda dar consejos de que puedes hacer para tener algo, también podría decirte uno que otro truco que pudieras aprovechar después.
Me quede pensando un momento, pero como no vi nada malo, le dije que sí, me dijo que le acompañara, nos levantamos y salimos juntos, nos dirigimos al área de vestidores, nos dirigimos a uno, que es el que le toco a él, le dijo al que atendía antes de entrar, que, si podía llevarle unas cuatro cervezas, a lo que fue rápido y las trajo en poco tiempo, nos abrió la puerta y me hizo pasar a la pequeña habitación del vestidor, nos sentamos y abrió una cerveza para cada uno, empezamos a tomar y empezamos a platicar, le dije del porque me había decidido a hacer eso y que me había llevado ahí, se acabaron rápido esas 4 cervezas y pidió otras 4.
Seguíamos tomando y con la plática, de lo mal que me había ido con las mujeres, a lo que él me pregunto. ¿Ya has besado a alguien alguna vez? Le conteste que no, le di un buen trago a la cerveza, que ya empezaba a hacer efecto y pregunto lo siguiente: Y a esto ¿Qué te gustaría probar en cuanto a estar con un hombre?, le respondí, que no sabía realmente, como nunca había visto nada de eso ni probado algo, no sabía que esperar, le di otro trago a mi cerveza que ya para ese momento se acabó, la deje en el suelo y sentí como él se acercó a mí, sentí su cara frente a la mía, sus ojos viendo los míos y me dijo, “pues hoy vas a probar estar con un hombre” seguido de sus palabras, acerco su boca a la mía y me comenzó a besar.
Quise resistir a su beso, pero el cuándo sintió que quise forcejear, me tomo mis manos y las paso por encima de mi cabeza, con esto, no permito que me moviera, como dije anteriormente, era un más corpulento que yo, confirme que era bastante más fuerte de lo que imaginaba, no necesito de poner mucha fuerza para evitar que yo me moviera, me siguió besando sin ninguna prisa, ese tiempo, que no pude atinar cuanto duro en realidad, empecé a sentir como se nublaba mi pensamiento, sentía rico, empecé a disfrutar del beso y a sentirme excitado, nunca me imaginé que un beso entre hombres se pudiera disfrutar así.
Él soltó una de sus manos y con la otra siguió sosteniendo mis brazos en alto sobre mi cabeza y empezó a pasar su mano por mi pecho, acariciando mi pecho, jugando con su dedo por mis pezones, mi cuerpo estaba empezando a sentir gusto por ese toqueteo, me dejo de besar y empezó a chupar mi pecho, mis pezones, subía por mi cuello y volvía a besarme, baja por mi cuello y a lamer mi pecho, entonces, soltó mis manos, me tomo de la cadera con sus manos y me fue acostando en la banca, acostado boca arriba, paso mis bazos por encima de mi pecho y con una de sus manos me sostuvo los brazos en esa posición.
Con su mano libre, levanto mis piernas y acomodo mis pies encima de sus hombros, aprovechando esa posición, me quito la sabana que tenía puesta, entonces sentí, como su mano libre, ahora acariciaba mis nalgas, las sobaba y pasaba su dedo en medio de mis nalgas, rozo mi culito en varias ocasiones, pude ver esa cara de satisfacción de cuando me estaba observando en cómo estaba disfrutando esas sensaciones que él me estaba provocando, entonces, fue bajando su cara y la puso a la altura de mis nalgas.
Pude sentir, cuando puso su cara y empezó a lamerlas, a chuparlas de arriba abajo, sentí como pasaba su lengua por mi rayita, lamiendo en medio de la misma, queriendo abrirse paso, ya ni como protestar a este ataque, yo estaba sintiendo satisfacción por esa sensación que me estaba provocando, cada lamida y caricia, me hacía disfrutarlo, solo pensaba en disfrutarlo, ya estaba soltando constantes gemidos de satisfacción, él se percató de eso, así es que soltó mis manos, entonces ya con sus manos libres, abrió mis nalgas, dejando expuesto a su mirada mi virginal agujero anal, el cual al sentirse observado se frunció, a lo que el exclamo con una voz de deseo y satisfacción:
“Que rico culito se te, voy a darle una buena probada”.
Entonces empezó a lamer mi agujero directamente, podía sentir esas pasadas de su lengua, esa sensación de humedad que iba dejando con su saliva, trataba de meter su lengua, ya con cada lamida, iba gimiendo de gusto, de placer, se tomó su tiempo de estarme besando y lamiendo mi culo, estaba encantado con esa sensación de como pasaba su lengua por mi agujerito, cuando de pronto, pude sentir, como estaba tocando con uno de sus dedos por la entrada de ese virginal orificio, como empezaba a tocarlo, acariciarlo, como ponía la punta de su dedo en la entrada y hacia un poco de presión, lo quitaba, volvía a pasar su lengua y volvía a poner su dedo, hasta que en una de tantas veces, logro introducir la punta, empezando entonces a irlo metiendo de poco a poco hasta el fondo, sin dejar de lamer mi culo.
En un momento, ejercicio la suficiente presión y su dedo se logró abrir paso a mi interior, cuando su dedo entro en mi culo, sentí un ligero dolor, pero también una sensación de placer que recorrió todo mi cuerpo, mi virginal culo estaba siendo perforado por un dedo por primera vez y un dedo que no es el mío, lo fue empujando, hasta lograr meterlo por completo, luego de esto, empezó a sacarlo de poco en poco, de forma lenta y paciente, no lo saco por completo, sino que una vez que llego a la mitad de su extensión, lo volvió a introducir hasta el fondo, empezando a hacerlo de esa forma, tomando ritmo y aumentando la velocidad de movimiento.
Ya no me estaba lamiendo a cada momento, sino que ahora conforme lo iba sacando y metiendo me iba echando algo de saliva y creo que algo de lubricante, que tomo de entre sus cosas que tenía cerca, entre metida y sacada de su dedo, mis gemidos de placer, sentí como fue introduciendo poco a poco un segundo dedo, el cual entro sin mayor oposición, ahora mi culo, estaba siendo perforado por esos dos dedos, los cuales aparte de estarlos metiendo y sacando, comenzó a hacer movimientos circulares, movía sus dedos queriendo dilatar mi culito, siguió así durante unos momentos que me hicieron sentir muy rico, saco sus dedos mi culo, tomo con sus manos mis nalgas y las abrió, vio mi anito y dijo:
“Sabes, este culito ya pide ser penetrado, creo que no voy a poder resistirme a esta invitación que me está haciendo”.
Continuará.
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