Esta historia no es real, lastimosamente.
Me llamo Cristian, soy cubano, tengo 21 años, mido 1.75 m, blanco, delgado, cabello castaño y largo por los hombros, no soy la gran cosa y estudio ingeniería en La Habana.
Soy becado y las habitaciones son compartidas por varios y están divididas en cubículos, una sala de estar para estudiar, cocinar, etc., dos cubículos con literas y un baño con un pasillo super estrecho que no caben ni dos personas a la vez.
Tengo un compañero de cuarto, Carlos (si ya saben por donde va la cosa) el típico niño súper sociable, conversador, extrovertido, niño pijo lindo que se lleva a la jeva (muchacha, tía) que quiera. Blanco, más alto que yo castaño mucho más claro y pelo corto, ojos marrones, algunos tatuajes, algo marcado aunque ya no mucho porque ya no está yendo al gym, y pendientes en ambas orejas, huele muy bien siempre, o sea, está extremadamente bueno.
Carlos es exactamente todo lo contrario a mí, no me interesan mucho las fiestas, sociable lo justo y a veces me rehúso a conocer gente nueva, soy extrovertido con los que conozco pero con gente nueva muy tímido, él es incapaz de pasar desapercibido en un lugar.
Pero, extremadamente homófobo, por eso está historia jamás pasará.
Suficiente contexto creo.
Esta historia no es real, lastimosamente sé que es muy difícil que pase realmente y solo me queda fantasear como premio de consolación.
Desde que lo conocí el primer día en primer año me pareció extremadamente lindo, su sonrisa, su mirada, su forma de ser, es imposible no fijarte en él.
Andaba con él casi siempre, éramos como hermanos, y un día por estar en el momento y el lugar indicado, le fue a enseñar una foto de su rabo de su móvil a una jeva y se lo vi en la foto. Blanco, grande y con una cabezona rosada que te hace babear por ella, lampiño casi total, solo fueron unos segundos, una lástima.
Siempre lo veo entrar y salir de la ducha con unos boxers, marcando tremendo paquete, que el cabrón debe saber que le quedan muy bien y que se ve extremadamente sexy.
Un día bromeando le dije que se la vi en la foto y el bromeando buscó otra foto donde la tenía durísima tapada con una toalla y me la enseñó.
Su cuerpo sexy, su sonrisa perfecta, su cara angelical, su tremendo rabo bajo esos boxers, un culazo super apetecible, y las piernas definidas del gym, claramente me mataba a pajas pensando en como me arrodillaba delante de él a comérsela, me follaba la boca, me comía el culo, me besaba, y me follaba durísimo en 4 hasta preñarme dejándome toda la leche adentro y luego se tomaban a dormir al lado mío.
Pero sabía que eso nunca pasaría, ¿o sí?
Llegaba el tiempo de exámenes para mí y eso es demasiado estresante, me moría de la ansiedad y los nervios y me pasaba todo el día estudiando y me quedaba los fines de semana porque en mi casa es muy difícil estudiar, solo estábamos Carlos y yo en el cuarto. Carlos estaba en otra carrera (de ingeniería igual) y ya había terminado los exámenes y se fue de fiesta por ahí.
Eran como la 1 am y siento que tocan la puerta, abro y veo a alguien más con Carlos, Carlos estaba borracho como una uva. Pasé su mano por mi hombro, le di las gracias al que lo trajo entré con él y cerré la puerta de una patada. Fui con el directamente al baño, bastante torpemente porque pesa una barbaridad, es más alto y claramente pesaba más que yo, además estaba mood zombie por la borrachera y con los ojos cerrados, nos íbamos tropezando con todo.
Conseguí llegar con él a la ducha y afortunadamente logré que se quedase de pie. Le quité la camiseta, y tuve que suspirar al sentir su calor directamente y tener ese torso desnudo que tanto he mirado como entra y sale del baño, demasiado besable, lamible, mordible, acariciable, en fin, un sufrimiento.
Le bajé el mono de tela que tenía y ahí estaba ese paquete con su tremendo rabo (team carne) que marcaba por encima de la ropa y que siempre miraba como se arrascaba, acomodaba, y cualquier cosa que lo implicase tocarse el rabo, imposible no quedarme embobado con eso. (Me pongo duro solo de pensarlo). Él con su borrachera estaba medio dormido en la ducha con los ojos cerrados.
Abrí la ducha con agua fría y me quité la camiseta yo también, era junio y hacía tremendo y enjabonando su cuello, pecho y torso y yo estaba cachondo perdido, yo quería comerle la boca y cogerle el rabo.
Pensando en lo que terminaba con su torso me di cuenta de que esta era mi oportunidad. El chico de mis sueños con el que fantaseaba lo tenía borracho medio dormido en mis manos y medio encuero.
Enjuagué lo que había enjabonado y no le quité el bóxer por si de momento abría los ojos. El agua corría por su paquete marcando su pedazo de rabo y yo estaba ya loco completo. Cogí y estampé mi cara contra el paquete, y lo besé, mordí, lamí, y lo sobé con mis manos. Él seguía pasando la mona, cogí 3l jabón, abrí su bóxer y metí mi mano con el jabón dentro, y le iba lamiendo el pecho y besando todo su pubis.
Su polla comenzó a crecer (más de lo que ya era) y a hincharse, sentía como me apretaba contra la tela del bóxer. Cogí sus huevos y bafff que huevos, suaves y grandes. Solté el jabón dentro y cogí su verga con la mano, y le empecé a hacer una paja suavemente, no quería que se despertase.
Me harté de la incomodidad de la ducha, saqué el jabón y mi mano, enjuagué su bóxer y salí a buscar su toalla.
Al volver lo comencé a secar pasando por su pelo, su cuello, su pecho, admirando la belleza que tenía delante, le bajé el bóxer y ahí por fin pude ver su rabo en todas las luces, el rabo con que me pasé meses fantaseando, como lo tenía en la boca metido hasta la garganta y en mi culo bombeando, el que me imaginé como iba al baño con Carlos le bajaba el pantalón y el bóxer, se lo cogía y lo ponía a mear en la tasa para luego limpiárselo a lametones. Buaaa que rabo.
No me pude resistir, le di un lametón desde el escroto hasta el glande, luego me lo metí en la boca y succioné esa cabezona rosada como si se me fuese la vida en ello.
Continúa…
Si quieren el resto de esta historia díganme y la termino.
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Terminala mano, me que con la intrigaaaaa