Cogiendo con el dueño de la casa

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T. Lectura: 3 min.

Hola amigos, en un relato anterior les comenté que por cuestiones de trabajo me mudé a casa del tío de mi amiga, un hombre de 48 años a quien en una ocasión lo vi teniendo sexo con su novia tetona, después de eso por días no dejé de masturbarme pensando en como lo hacían hasta que un día Manuel y yo cogimos.

Yo tenía 24 años, Manuel 48, yo bajita, morena, con unas tetas medianas y aureolas marrones, pero con pezones muy marcados y un culo tentador, Manuel canoso, de barba cerrada y atractivo se había convertido en mi fantasía. Manuel siempre estaba al pendiente de que todo estuviera bien, por lo general llegaba de jugar y subía a mi habitación a preguntarme si necesitaba algo, así que ese día deje la luz encendida, la puerta medio abierta y cuando escuché que llegó, me puse los audífonos y comencé a masturbarme, sabía que vendría solo pues su novia estaba de vacaciones también sabía que él subiría como casi siempre y me vería.

Llevaba un sujetador que dejaba ver mis pezones, un short muy pequeño sin nada más. Escuché como se acercaba a mi recámara, así que tome un cojín y comencé a moverme, gemía leve y tocaba mis senos, escuché que Manuel tocó a mi puerta, no respondí, seguí gimiendo, Manuel se asomó y se quedó mirando como me movía, aumente mis gemidos y él seguía mirando, podía sentir su mirada extasiada, de pronto se acercó más y se colocó frente a mí, yo me hice la asustada.

Dann: Manuel que hace aquí, que vergüenza.

Manuel: Toque a la puerta pero no respondías y estaba mal cerrada, me atreví a pasar porque ya no pude quitar mi mirada de tu cuerpo.

D: Manuel que pena, no me di cuenta de que habías llegado.

M: No tienes que sentir pena, lo que hacías es normal y bueno no te voy a negar que me éxito verte así.

D: No pude evitar quitarme las ganas de alguna manera, hace tiempo que no estoy con nadie, aquí no conozco a nadie y no tengo pareja, hace días que siento muchas ganas, siento mis senos duros y mi vagina no se diga, es como si escurriera y la siento algo hinchada, necesitaba quitarme las ganas, disculpa que fue en tú casa.

M: Dann me excita escuchar lo que dices y como te sientes, yo puedo ayudarte si me lo permites.

D: Si Manuel ayudame.

Manuel se acercó a mí, yo estaba de rodillas en la cama, me tomo por la cintura y me acerco a él, me beso y pude sentir su barba raspar hasta bajar por mi cuello, chupo mis pezones arriba del sujetador que llevaba.

M: Que ricas se te ven las tetas, tan paraditas, duras y esos pezones ricos.

Bajó mi sujetador sin dejar de mirar mis senos, chupo y mordió ambos pezones, luego se dedicó a exprimirme una teta, después la otra. Yo no paraba de gemir, era deliciosa la forma en que me los comía.

Manuel saco su verga, me hizo ponerme en cuatro mientras se la mamaba, me sujetaba de la cabeza y metía su verga lo más que podía, era una delicia.

Manuel me quitó el short, abrió mi panocha y comenzó a lamer mis jugos, sentía su lengua entrar, comenzó a penetrarme, suave, sacaba su verga y volvía a probar, así lo hizo varias veces y cada vez me introducía más la verga, yo lo miraba fijamente a los ojos mientras gemía, en ratos sacudía su verga en mi panocha para volver a chupar o a penetrarme.

M: Que apretadita estás, uff, que ricura como aprietas. Sacaba su verga y me daba palmadas en las tetas y en la panocha, eso me excitaba bastante.

D: Que rico, siento mucho tu verga.

Manuel me penetraba más y más duro, mientras me tomaba de los pezones y me los jalaba. Después se sentó en la cama recargado en la cabecera y me pidió montarlo de espaldas, lo hice y el me nalgueaba rico.

M: Uff que rico cabalgas, así me gustas.

Lo cabalgue un rato más, después me pidió parar y chupar su vergota. El disfrutaba de como se la comía, incluso casi se corre.

M: Para, ven, ponte de pie y dame panocha, quiero probarte otra vez.

Me puse pie y sujetándome de la cabecera de la cama me movía en su cara, el no dejaba de lamer mi panocha húmeda, metía sus dedos y me nalgueaba. Seguí moviéndome hasta que tuve un orgasmo.

M: Así, así disfrútalo. Móntame, ahora mirándome.

Lo monté y me hice un poco hacia atrás, el podía ver cómo rebotaban mi tetas.

M: Que rico ver unas tetas jóvenes y sentir como me aprietas mamacita. Mientras les pegaba a mis senos.

Lo cabalgué cada vez más hasta que explote, tuve un squirt que Manuel disfruto ver.

M: No mames, que rica fuente, mójate otra vez.

D: Me excitas y te siento muy adentro, me hiciste escurrir.

Seguí cabalgando, moviéndome y Manuel tocaba mi clítoris, me palmeaba la panocha y volví a explotar, está ves más. Nos mojamos más.

M: Me voy a correr.

Me jalo hacia él, apretándome fuertemente, yo apretaba su pene mientras me novia, hasta que se corrió en mí, un grito de él me indico que había llegado y yo volví a llegar.

Me quite esas ganas que sentía de él, y cuando acabo todo me dijo…

M: Yo te tenía ganas desde que te vi por primera vez, deje la puerta abierta para que vieras como cogía a Naty, y te vi mientras tenía sexo con ella, me excitaba saber que atrás de la puerta estaba una rica joven tocándose.

Manuel y yo tuvimos más aventuras que ya les contaré.

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2 COMENTARIOS

  1. Wow como me encantaría ser Manuel para dejarte escurriendo de mi semen, llenar tu boquita, tus pechos, tu vagina y esas riquísimas nalgas que haz de tener !!!

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