En esta ocasión les traigo el relato de mi primer trío.
Todo empezó con una invitación, una amiga me invitó para ir de viaje con ella y su novio a la playa un viaje rápido sin tanta complicación.
Cuando llegó el día yo ya estaba preparada, una mochila con un cambio para después de la playa y otro en caso de emergencia.
El novio de mi amiga llegó por mi dado que mi casa le quedaba más cerca, yo estaba por salir cuando recibí una llamada, era mi amiga enojada y llorando por que se había peleado con su novio (que ya me esperaba afuera como si nada).
Después de unos minutos de llamada salí para cuestionar a su novio porque había llegado por mi si el viaje se había cancelado, el me respondió que ya estaba cerca cuando discutió con mi amiga y que él quería ir aunque ella estuviera enojada porque el ya había dispuesto su tiempo.
La verdad yo también quería ir y como siempre me atrajo el novio de mi amiga no puse peros y le dije que tenía razón que era buena idea hasta para despejar la mente.
El novio de mi amiga (Héctor) media como 1.76 con complexión robusta puesto que se dedicaba a cosas de construcción, no era de cara bonita más bien tenía un rostro muy serio.
Héctor tenía un auto pequeño pero estaba bonito lo cuidaba, entonces procedimos a empezar el viaje aún era temprano (más o menos las 11 de la mañana) mientras avanzamos y platicamos pude notar que recibía mensajes supuse que de mi amiga porque solo los veía y no respondía, durante la plática de forma natural me preguntó si no tenía inconveniente de pasar por un amigo suyo, yo le dije que no aunque por dentro me sentía algo decepcionada porque seguramente eso ya no permitiría que algo más sucediera entre Héctor y yo.
Llegamos rápido por su amigo de nombre Miguel un sujeto de unos 30 de piel apiñonada que acudía bastante al gimnasio (Miguel si era bastante guapetón aunque más bajito que Héctor).
Subió al auto y saludo de forma alegre, Héctor me presento como su amiga a lo que Miguel respondió con un beso en la mejilla y una sonrisa.
Emprendimos el viaje, estábamos platicando y bromeando.
De un momento a otro la plática fue tomando un tono más cachondo y los típicos toqueteos que son más intentos de ver qué tanto se puede hacer, cuando llegamos a un punto menos transitado de la carretera Héctor le dice a Miguel: oye Mike ¿puedes creer que ella no tiene novio!?
Miguel respondió con la frase típica: no creo, seguro que tiene algún galán escondido por ahí.
Yo les decía entre risas y palmadas en los hombros que de verdad no jajaja.
Entonces Héctor bajo la velocidad y puso su mano en mi pierna a medio muslo diciendo que no era justo que alguien como yo no tuviera novio mientras que él tenía que lidiar con su novia que siempre buscaba problemas.
Yo le dije que quizás ella no era la indicada y que tal vez tendría que darse tiempo de conocer más mujeres, Miguel respaldo mi comentario pero aprovecho para tomarme de los hombros y acercarse más.
Héctor suspiro y me dijo: tienes razón debo de conocer a más personas, entonces subió su mano casi en mi entrepierna y me soltó la pregunta: ¿y si nos conocemos mejor?
El tono era muy claro y directo, esa pregunta me puso caliente pero por si no bastara eso entonces Miguel me dijo al oído que el también quería conocerme bien.
Héctor tomo la iniciativa y empezó a tocarme sobre el pantalón, yo también puse mi mano en su pantalón y lo masajeaba, Miguel al ver eso empezó a besarme el cuello y metía sus manos en mi camiseta para jugar con mis tetas, de tanto manoseo Héctor decidió salir del camino hasta llegar a una parte despoblada sin caminos visibles, se detuvo apagó el motor y de un movimiento hizo mi asiento lo más atrás que se podía.
Miguel se movió a un lado para poder seguir jugando con mis tetas mientras que Héctor desabrochaba mi pantalón para poder meter su mano, en un instante me tenía Héctor con el pantalón en los tobillos mientras movía mi tanga a un lado para meterme los dedos, mientras que Miguel ya me había quitado la camiseta y el bra para jugar y morder mis tetas a gusto.
Era una escena casi pornográfica, entonces Héctor se acomodó cerca de mí y bajo su pantalón para liberar su pito, lo tenía muy gruesa se podían ver marcadas sus venitas, entonces se lo agarre para masturbarlo ahí pude notar que en verdad lo tenía super grueso, mi mano no lo podía agarrar por completo, aun así yo trataba de masturbarlo lo mejor que podía.
De momento Miguel se detiene y el se baja el pans que traía para poner justo en mi rostro su verga una verga deliciosa buen tamaño y buen grosor nada exagerado.
Al estar ahí se dispuso a ponerla en mi boca como una indicación para que se la mamara, así que yo tan caliente y obediente empecé a mamar.
Estaba muy mojada y muy caliente dedos, dos vergas y de repente Héctor se acomodó y me empezó a comer la vagina, sentía su lengua entrando y saliendo, sentía como me mordía los labios vaginales y el clítoris (yo me retorcía pero el asiento del auto y la posición me tenían casi inmóvil).
Pasaron al menos 15 minutos así cuando Héctor sale del auto junto con Miguel, dan la vuelta para abrir la puerta de mi lado y sacarme del asiento entonces Héctor se acomoda en el asiento de atrás con la puerta abierta yo estaba afuera desnuda y él me decía que era mi turno para que se la mamara, cuando me inclino para empezar a chupar su pito la mitad de mi cuerpo queda fuera del auto a lo que Miguel aprovecho para tomarme de las nalgas abrirlas y darme unas chupadas en mi vagina (tan solo para prepararme para lo que haría después).
Miguel empezó a jugar con su glande en mi vagina, me observaba atento mientras yo mamaba la verga de Héctor y como si de una rutina de ejercicio se tratara me penetraba de tal manera que me empujaba hacia Héctor que me tenía agarrada de la cabeza y el cabello empujando simultáneamente para meter su verga completa en mi boca (tanto que sentía sus huevos en la punta de la lengua).
Yo estaba ahí gozando y gimiendo no podía pensar en otra cosa que no fueran sus vergas, entonces Héctor me detiene y me levanta el rostro cubierto de saliva, sudor y fluidos de su verga.
Con un movimiento empujó el asiento del copiloto al frente y Miguel hizo el respaldo totalmente abajo como si se fuera a guardar bajo el tablero, Héctor cambio su postura saco sus piernas y cadera del auto y me levanto de forma sorpresiva me acomodo de forma que yo lo montaría y pude sentir esa gruesa verga entrando en mí, me tomo del cabello y me acerco a el para besarme, en esa posición yo estaba sobre Héctor pero mi trasero estaba levantando y era Héctor el que me movía con cada embestida.
¡Entonces lo sentí! Miguel abriendo mis nalgas tocando mi ano, primero un dedo lento, luego cambio de dedo y repitió, luego dos dedos era una sensación nueva sentir algo en mi culito mientras me penetraban
Héctor me tenía sometida sobre el me besaba, me penetraba, mordía mi cuello y apretaba mis tetas, entonces me quedé helada sentí como Miguel trataba de meter su verga en mi culito.
Aunque yo estaba muy caliente quería decir que no que no había hecho eso nunca pero Héctor me tenía sometida y Miguel no dejaba de insistir en mi culito, ¡cuando de un golpe me penetró por el culito!
En ese momento yo grite y gemía por esa mezcla de dolor y placer, ninguno de ellos se detuvo, al contrario la escena los excitó más y me cogían con más ganas, pronto empecé a sentir como mi culito se amoldaba a la verga de Miguel.
Era una sensación deliciosa dos vergas en mi bombeándome, Héctor me tenía sometida y Miguel me daba nalgadas y me tomaba de los hombros para empujarse más en mi.
No se cuánto tiempo me estuvieron cogiendo así, pero de momento pude sentir como Miguel trataba de aguantar pero no pudo y descargo todo su semen en mi culito, lo escuché como soltó un uffff y su verga se contraía dentro de mi ano, entonces Héctor me empezó a morder mis tetas con desesperación anunciado que también pronto iba a eyacular.
Como me solo yo le decía entre gemidos: ya papito yaaa dame tu leche.
Papito lindo déjame llena de ti.
Héctor cerraba los ojos para aguantar pero yo le gemía en el oído.
Y entonces me tomo del cabello levanto mi cara y me dijo que yo era la puta indicada para él, procediendo a soltar un alarido y venirse a chorros en mi (podía sentir esa verga gruesa disparar chorros de semen en mi).
Mientras ambos se limpiaban yo estaba tumbada en el asiento de atrás tratando de recuperar el aliento…
Lo que no sabía es que mi día no había terminado ahí…
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Que delicia, me encantaria tenerte en el carro y ponerte en cuatro para lamer y succionar tu rica vulva, y lamer ese rico clitoris hasta que te vengas en mi cara, para despues penetrarte suave y acelerar el ritmo al vaiven de tus caderas, nalguarte mientras estoy dentro de ti, tomar tus caderas y en el vaiven de nuestros sexos mis huevos choquen con esas nalgas hermosas que tienes