Jasmín, prima del pueblo

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T. Lectura: 10 min.

Hace tiempo que me encanta leer los relatos de otros. Leer y averiguar que todos tenemos deseos y fetiches me da una sensación de confort ya que crecí en un entorno un poco conservador siempre pensé que yo tenía algún problema por tener un libido alto. Aunque no soy alguien que ha tenida un número exagerado de experiencias sexuales si tengo mis historias, entre ellas está esta primera que les quiero compartir. Cambiare los nombres ya que estos relatos basados en verdad y hechos.

Empezaré por presentarme. Me Llamo Miguel. Actualmente tengo 30 años y vivo en México. Hace años mi madre junto conmigo y mis hermanos nos mudamos al pueblo natal de mi padre. Mi padre se encontraba en Estados Unidos en ese momento. Era la primera vez que nos visitabais ese pueblo. Era un pueblo pequeño típico de México. Había calles sin pavimentar, casas rústicas, y todos los habitantes se conocían por nombre. Nosotros nos mudamos a una casa que mis padres recién habían terminado de construir.

A dos casas de ahí vivía una tía de mi padre. Es una de esas tías estereotipadas chismosas. De las que se pasas criticando a los hijos de otros sin voltear a ver que sus hijos hasta a veces andaban haciendo cosas peores que uno. Esa tía tenía 4 hijos, dos hombres y dos mujeres. Los dos mayores ya no vivían ahí así que solo vivía mi primo Gerardo y Jasmín. Gerardo era un año más chico que yo y Jasmín tres años más joven. Jasmín era una muchacha bien parecida. Aunque no era una modelo tenía su encanto. Tenía una estatura aproximada de 1.58, piel clara, pelo negro, ojos cafés y un cuerpo que aunque no estaba bien desarrollado aún, ya que apenas tenía los 18 años, llamaba la atención.

Tenía unos pechos paraditos pequeños una cintura marcada pero no exagerada y unas nalgas bien formadas y firmes. Era la imagen de la juventud y inocencia que se encuentran en estos pueblos pequeños.

Cuando recién llegamos lo primero que hicimos fue visitar a esta tía. El encuentro fue lo que esperarías de una reunión de familiares que no se han visto en años. La tía abrazo mi mamá y compartían conversación mientras nosotros los primos lejanos nos presentábamos y hacíamos el esfuerzo de entablar una plática. Primero saludé a Gerardo. Lo saludé de mano para luego de un ligero de abrazo como se acostumbran darse entre familia. Cuando voltee ahí estaba Jasmín, vestía de un top rojo unos jeans de mezclilla. Tenía el pelo suelto y no usaba maquillaje aun así se veía lo tierno y bonito de su rostro.

Cuando nos vimos hubo una conexión como cuando caminas por la calle y cruzas la mirada con una mujer bonita solo que en esta ocasión la tenía justo enfrente. en mi pensé que tal vez era solo mi imaginación esa chispa que sentí así que al igual que hizo con Gerardo, la abraces. Fue di mi sorpresa que ella en vez de abrazarme como lo harías con un familiar, me abrazó con ambos brazos, de tal manera que sus brazos pasaban por debajo de los miso y subían hacia mis hombros. Se acercó y pegó su cuerpo hacia el mío y puso subían cabeza en mi pecho que es donde llegaba por su estatura. Esto se me hizo raro ya que nunca nos habíamos conocido pero no dije nada.

Todos nos saludamos, platicamos y nos fuimos hasta la noche. durante este tiempo había intercambiado número con Gerardo y Jasmín ya que habíamos quedado en ver películas en su casa en alguna ocasión. Mi sorpresa fue cuando alrededor de media noche me llega un mensaje de Jasmín.

Jasmín: ¡Hola! Me encantó conocerte. Por fin tengo alguien interesante con quien salir y platicar con confianza.

Yo: ¡Hola! Si fue un día divertido no puedo creer que nunca nos habíamos conocido antes, tú y tu hermano son muy amables.

Jasmín: De haber sabido que tenía un primo tan guapo te hubiera hablado hace tiempo.

Yo: jajaja no se trata de mentir por convivir pero gracias. Creo que lo guapo viene de familia. Eres una mujer hermosa. Pretendientes no han de faltar seguro.

Jasmín: ¡Gracias! Y no no faltan pero tampoco he encontrado alguien que me interese. ¡Espero que lo encuentre pronto porque ya quiero tener novio! Pero por lo mientras me toca divertirme a solas. Como este fin de semana que se van mientras mamá y hermano a trabajar fuera del estado. ¿Me quedaré sola tú crees?

Yo: pues así es la necesidad. ¿Entonces normalmente que haces cuando se van? ¿Tardan mucho en regresar?

Jasmín: se van todo el fin de semana. Me quedo sola para cuidar a las gallinas y alimentar a los perros. No hago nada, hago mis tareas y termino viendo películas todo el día. ¿Por qué no vienes? Así seguimos la plática mientras vemos una película. ¡Anda di que sí!

Yo: ¡claro! Por mí un gusto. ¡Te veo el sábado en la tarde entonces!

Jasmín: ¡no puedo esperar la pasaremos muy bien ya verás!

Entre osaba la semana platicábamos por mensaje sobre nuestros gustos, sueños y aspiraciones. Éramos dos personas conociéndose. Llegó el sábado, eran las 5pm y le avisé a mi mamá que Jasmín me había invitado a ver películas, mi madre sin pensarlo me dio permiso y me dijo que no volviera muy noche. Salí de mi casa y camine hacia la casa de mi tía. La casa de mi tiene estaba bardeado por un portón de lámina. Ella nos había dado permiso de entrar sin tocar a la hora que guste así que entré. Me paré en el patio que te recibe ya que la casa se encuentra un poco más al fondo. Con pena de entrar así nada más me paré y di un saludo.

Yo: ¡buenas tardes! ¿Tía?

Se abrió una ventana y de ahí se asomó Jasmín.

Jasmín: ¡Miguel! ¡Llegaste antes de lo que esperaba! Pasa a la sala justo estoy terminando de trapear.

Camine y entré a la casa de mi tía. Era una sala promedio. Un set de sofás viendo hacia la tele. En las paredes fotos de la familia, imágenes religiosas ya que les repito es un pueblo pequeño y conservador. Mientras estaba viendo las fotos de la pared escucho como van bajando la escaleras detrás de mí.

Jasmín: primo que bueno que si me vas acompañar.

Jasmín me abrazó por detrás de nuevo usando sus brazos para apretarme con sus palmas en mi pecho esta vez. Me soltó y aprovechó para voltearme y abrazarla a ella. Ella tenía puesto una playera que le quedaba grande un lo que parecía un pantalón deportivo. Se veía que estaba en ropa cómoda y algo viejita ya que estaba limpiando la casa.

Jasmín: No esperaba que llegaras tan temprano así que me agarraste en estas fachas. Ay no que pena, pero siéntate ponte cómodo y aquí está el control. Busca algo mientras traigo unas palomitas.

Me paso el control de la tele y salió de la habitación. Me puse a buscar una película y decidí poner una de superhéroes ya que era la primera que vi. Jasmín regresó con un plato de palomitas y se sentó junto a mí en el sillón. Platicábamos mientras veíamos la película y nos sentíamos cada vez más cómodos con la compañía del otro. Pasaron unos minutos y dijo:

Jasmín: ¿te molesta si me acuesto un ratito?

En eso en el mismo sillón donde estábamos sentados. Se acuesta de tal manera que sus piernas terminaron arriba de las mías y su cabeza en el descansa brazos. Me voltea a ver y me pide que me acueste con ella para mantenernos calientitos. En eso me acuesto atea descansa ella en la misma posición que ella se había puesto. Ella se acomodó echándose más hacia atrás poniendo sus nalgas en mi pelvis y su cabeza termino un poco por debajo de mi mentón. Ya que seguramente había sudado mientras limpiaba.

Me llegó su olor natural, no era olor de suciedad si no una mezcla de crema corporal, perfume y un poco de sudor. Me encantó tanto que mi pene se empezaba a despertar. Con miedo de que me dijera algo Jasmín me propuse a poner atención a la película. Por mi mala suerte empezaba una escena de pasión y sexo. En eso Jasmín voltea su cabeza ligeramente y dice:

Jasmín: ¿Primo tú alguna vez has tenido relaciones?

Yo: ¿qué? ¿De dónde salió esa pregunta?

Jasmín: perdón no quería ser grosera solo me da curiosidad. ¿Sabes algo? Mis papás no me dejan salir mucho así que nunca he tenido un novio, pero igual si me dejaran salir dudo que tuviera uno porque no hay nadie que me llame la atención. Así que yo nunca he tenido relaciones ni mucho menos un beso.

Yo: eso nunca lo hubiera pensado. Cuando te vi lo primero que pensé es que una mujer tan bonita como tú seguro ya hubiera tenido uno que otro novio por ahí. ¿Entonces ni un beso has dado?

Jasmín: bueno si he besado a alguien pero fue durante un juego de retos y enfrente de amigos así que fue algo incómodo nunca he tenido un beso de verdad. ¿Te puedo pedir algo?

Yo: claro dime.

En eso ella se voltea pero permaneciendo acostada en el sillón. Estábamos de frente y me mira a los ojos.

Jasmín: ¿me puedes enseñar a besar?

Me quedé callado y un poco en shock. Entonces no fue mi imaginación cuando la conocí y sentí que había algo de atracción entre nosotros.

Jasmín al ver que no decía nada volteó a ver a mis labios sin pensarlo me besó. Primero fue solo un roce de labios, lento y suave. Después se inclinó para dar otro esta vez con usando un poco su lengua. Al sentir esto, yo empecé a reaccionar y le seguí el juego. Nuestras lenguas bailaban al ritmo de una pasión que yo nunca había sentido. Los besos de aumentaban de nivel al tanto que mis manos empezaban a recorrer su espalda. Pasaban por su cabello, por detrás de su espalda hasta llegar a sus nalgas. Ahí confirme que tenía una nalgas firmes de mujer joven. Ella al sentir mi mal ahí se detuvo. Me quedó viendo a los ojos por un instante y se levantó.

Jasmín: ahorita vuelvo

Jasmín salió de la habitación de una forma un poco nervioso. En mi pensé que esto se había salido de control. No éramos primos directos pero aun así si éramos familia. Seguramente se le pasó la calentura y se dio cuenta que esto estaba mal. Al pasar unos minutos me levanté y caminé hacia la puerta para irme. Pensé en disculparme por mensaje después. Cuando estaba por abrir la puerta escucho de tras mío:

Jasmín: ¿ya te vas?

Volteo y veo que Jasmín al parecer se bañó de rápido. Su cabello estaba mojado, ahora lucia una blusa rosa de tirantes y una falda negra un poco corta que le llegaba a media pierna. Vi como tenía una piernas blancas y largas que se perdían debajo de esa falda. Su blusa estaba algo ajustada lo cual hacía lucir su figura. Me percaté que no usaba sostén ya que se marcaban sus pezones duros.

Jasmín: perdón que me levanté así. Es que me di cuenta que andaba sucia así que decidí bañarme para estar más cómoda.

En eso ella camina hacia mí me abraza y voltea a ver mi labios. Continuamos donde lo habíamos dejado y con la misma pasión de hace un rato. Entre besos me jaló y me hizo sentarme en el sillón. Me senté y ella se montó encima mío. Mis manos nuevamente recorrían su cuerpo empezando desde su espalda y bajando para sentir sus nalgas. Mi sorpresa fue cuando pasé mi mano por debajo de su falda.

Recorría sus piernas suaves esperando el momento de sentir su ropa interior, pero subía y subía y no sentía nada hasta que las palmas de mis manos estaban en ambas nalgas. Con la puntas de mis dedos sentí que estaba usando una tanga la perra. Jasmín una chica que a primera vista se ve inocente y tierna. Fue a ducharse y cambiarse en ropa sexy porque sabía lo que iba a pasar.

Jasmín: quiero que tú estés arriba

En eso ella se dejó caer al sillón, subió su falda un poco y abrió sus piernas. Pude ver que usaba una tanga morada de un material un poco transparente. Se podía ver que ya estaba mojada por los besos y acaricias. Me posicione para quedar encima de ellas y que mi pito ya duro quedará haciendo presión en su pelvis. Seguimos dándonos besos cada vez más intensos. Ella ya más suelta y caliente empezó a recorrer mi cuerpo con sus manos. Sentí como acariciaba mi cabello, mi cara, mi pecho y bajaba cada vez más.

Detuvo los besos y me miró fijamente cuando sus dedos alcanzaron el bulto que estaba en mi pantalón. Al sentirlo por primera vez ella soltó un suspiro acompañado con un pequeño gemido. Pude ver como sus pupilas de dilataron y sus mejillas se sonrojaban.

Jasmín: Primo, quiero que me metas la verga y me hagas mujer

Yo: ¿eres virgen?

Jasmín: si y no ja ja nunca he estado con alguien pero me masturbo seguido y uso a veces un pepino o mi cepillo de cabello. Pero nunca he tenido una verga caliente y viva dentro de mí y lo necesito.

En eso Jasmín desabrochó mi pantalón, bajo mi bóxer y liberó mi verga que ya estaba durísima y escurriendo gotas de semen.

Jasmín: entonces así se ve en vivo y en persona. Te la mamaría pero la verdad no aguanto más y necesito ser penetrada.

Jasmín con una mano la apretó pero no pudo cerrar su puño ya que el grosor de mi verga se lo impedía. Con al otra mano sentí como acariciaba mi huevos. Levantó ligeramente su cabeza para que pueda tener una mejor vista d ello que sus manos hacían. En eso soltó mis huevos e hizo a un lado su tanga y empezó a frotar la cabeza de mi verga en la entrada de su vagina. Con cada roce ella respiraba más y más fuerte. Yo creo que en ese momento ella se olvidó completamente de mí y se perdió en la lujuria, sintiendo como una verga venosa y dura estaba por penetrarla por primera vez.

Alzó ambas piernas casi al grado que estaban por estar detrás de su cabeza. En eso ella metió la cabeza de mi verga en ella.

Jasmín: ¡¡¡Dios!!! Por fin una verga

Vi como sus ojos se pusieron en blanco y gemía con placer. Me sorprendió como algo tan simple como solo sentir la cabeza estaba volviendo loca a Jasmín. Sin soltar mi verga, ella empezó a meter poco a poco más hasta que llegó a la mitad. Sentía como cada vez se sentía más y más apretada no. Sin duda esta perra en celo era virgen pero estaba lista para ser cogida. Al ver que ya no aguantaba más la sacó y la metió nuevamente. Hizo esto varias veces para que se acostumbrara al tamaño.

Jasmín: ¡creo que me volveré adicta a tu verga! Se siente tan caliente y firme. ¡Puedo sentir como me vas abriendo primo!

Seguía con estos movimientos hasta que solo faltaban los últimos centímetros. Jasmín la sacó y nuevamente alzó su cabeza y volteó a ver mi verga.

Jasmín: ya estoy lista, por favor quiero que de una solo embestida me lo metas hasta el fondo. Quiero ver cómo esa verga tuya desaparece en mí.

En eso soltó mi verga al fin, y con sus manos abrió más sus piernas dejándome ver su vagina ya un poco estrecha y muy mojada. Veía como sus labios vaginales se contraían con cada respiración que ella daba. Al ver esto, posicionó mi verga en la entrada y sin pensarlo, con todas mis fuerzas, se la meto de un golpe. Solo vi como Jasmín gritó con una mezcla de dolor y placer y empezó a temblar. Soltó sus piernas y con ellas me abrazó para no salirme de ella.

Jasmín: ¡Ahhh! ¡Me estoy viniendo en tu verga!

A pesar de nuestros esfuerzos de mantenerme dentro de ella. Ella hizo tanta fuerza y sacó mi verga y con ella un chorro de agua mojándome y el sillón. En eso su cuerpo se dio y quedó como una muñeca de trapo, sin fuerza y solo batallando para respirar.

Jasmín: perdón por eso pero sentí como topaste dentro de mí y no pude contenerme.

Yo: no te preocupes me encantó, quieres que vaya por una toallas?

Jasmín: ¿qué? ¿Crees que esto es suficiente? Ven aquí méteme la verga otra vez. Siempre sabía que era una mujer caliente pero ahora que probé una verga, ahora sé que no solo soy eso, soy una puta perra que vive para ser abusada. ¡Así que ven y cógeme como una puta!

Nuevamente con sus piernas me abrazó forzándome a penetrarla. La empecé a embestir duro y rápido. Sabía que Jasmín no era una mujer al que se le hace el amor si no una mujer que busca ser dominada.

Yo: ¡bueno si verga quieres, verga te voy a dar!

Jasmín: ¡sí por favor! Úsame como una cualquiera.

Pasamos unas dos horas cogiendo, ella se vino 5 veces y parecía que no se cansaba. En el último round yo ya estaba listo para venirme. Estábamos en posición de perrito, ella abría las nalgas mientras pidiéndome que le azotara hasta los huevos.

Yo: me voy a venir ¿donde quiere leche?

Jasmín: córrete en mis nalgas primo. Quiero sentir que escurra hasta mis piernas.

Empecé a acelerar mi ritmo y estaba apunto de explotar cuando:

-¿hola? ¿Jasmín?

Al escuchar una voz que venía del patio nos levantamos rápido y nos acomodamos la ropa. Era bueno que todo este tiempo no nos desvestimos si no esto hubiera sido un problema. Rápido nos acomodamos en el sillón y disimulamos estar bebiendo la tele, ya había terminado la película inicial y ahora estaba una serie. En eso abren la puerta y entra un tío.

Tío: ¡hola! ¿Que andan haciendo? Jasmín tu mamá me mando a ver si necesitabas algo de la tienda, no sabía que aquí estaba Miguel.

El tío tenía una cara como que sospechaba algo ya que al mismo tiempo se vio que estaba tratando de percibir de que era el olor que llenaba la sala.

Jasmín: muchas gracias tío, pero tengo todo, Miguel me acaba de dar de comer.

Tío: ¿si? ¿Que comieron?

Jasmín: salchicha con huevo

Jasmín me voltea ver y se ríe. Por los nervios yo solo pude dar una media sonrisa.

Tío: está bien, si te llenaste ¿o quieres algo más?

Jasmín: quede bien llena, tal vez antojo de un postre pero creo que eso será más al rato ja ja

Tío: bueno si necesitas algo me avisas, adiós Miguel.

Salió el tío y nosotros nos soltamos a carcajadas por lo ocurrido. Vi la hora y supe que era hora de irme.

Yo: ya me tengo que ir, le dije a mi mamá que solo vería una película y me regresaría

Jasmín: no es justo no terminaste

Yo: será para la próxima creo

Jasmín puso una cara triste y dijo que estaba bien que me fuera. Regrese justo a tiempo para la cenar, pero no me senté hasta primero bañarme. Al llegar la noche ya me encontraba en mi cama y me llega un mensaje

Jasmín: me encantó lo de hoy, mañana tengo que salir hacer una comprar pero ¿crees que el siguiente fin podamos “ver otra película”?

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