Jesica y sus hermanos Fernando y Oscar

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La siguiente vez que el sistema se conectó la imagen correspondía al despacho de Jesica en las oficinas de mi suegro, llevaba una busa blanca, una falda negra muy cota que dejaba ver buena parte de sus piernas, cubiertas por unas medias negras que terminaban en un liguero, en ese momento entro su hermano Fernando, marido de Mirtha, protagonista de algunos de mis anteriores relatos. Jesica al verle le sonrió y le dijo:

-Mira hermanito, te he mandado llamar porque se dice por ahí que te estas tirando a varias de las chicas de la oficina, y sabes soy muy amiga de tu mujer que además es mi cuñada, se lo tendría que contar.

-Pero hermanita, no lo puedes hacer arruinarías mi matrimonio, por lo que más quieras no lo hagas, le pidió él.

-¿Por lo que más quiera?, preguntó ella con una sonrisa pícara en su boca.

Él asintió con la cabeza y ella con la misma sonrisa dijo:

-Está bien hermanito, dijo ella, pero tendrás que satisfacer una curiosidad, las chicas hablan del tamaño de tu polla y tengo la curiosidad de saber si es verdad, quiero que me la enseñes.

-Pero hermanita replicó el…

Ella no le dejó terminar la frase, sino que adelantándose le dijo:

-Es tu decisión hermano, o me la enseñas, o hablo con mi cuñada.

Supongo que su tono de voz fue lo suficientemente convincente para que mi cuñado se bajara los pantalones y el short y enseñara a su hermana su polla. Ella al verla Dijon con voz insinuante:

-No está nada mal.

La cogió con su mano y se puso a acariciarla, la polla se le puso durísima y Jesica dijo:

-Ya que tú me enseñas, es junto que yo te enseñe a ti.

Se quitó la blusa y sus tetas quedaron al aire, después ella dijo:

-¿Sabes que ver tu polla me ha puesto cachonda? Quiero que me masturbes y que me lamas la zona del culo como haces con las chicas de aquí.

Y antes de que mi cuñado tuviera tiempo de, reaccionar su hermana se había quitado la falda y el tanga, quedándose desnuda, y después se puso de espaldas y se dobló sobre la silla, mi cuñado la debió de ver tan caliente y decidida que no opuso resistencia, sino que agachándose se puso a lamerle la zona del culo, mientras con una de sus manos masturbaba a su hermana, esta se puso a gemir de una manera muy intensa, mientras decía:

-Hermanito, lo haces muy bien, no me extraña que las chicas de la oficina estén loquitas porque se lo hagas.

Pero al parecer Jesica no tenía bastante, porque al rato le dijo:

-Hermanito, ya es hora de que me folles como haces con las otras chicas de la oficina.

Fernando no opuso ninguna resistencia, sino que poniéndose de pie detrás de u hermana le introdujo su polla dentro del coño de ella, los dos se pusieron a gemir, mi cuñado le dijo a su hermana:

-Hermanita, nunca pensé que fueras tan puta, ¿Te sabe apreciar el cabron de tu marido?

-No hermanito, respondió su hermana, el apenas me folla, y lo hace mucho peor de lo que tú lo estás haciendo en este momento, así que sigue follandome.

Y su hermano siguió complaciéndola, fue ella la que decidió que cambiar de postura e hizo que su hermano se sentase en la silla y ella se sentó encima de él y comenzó a follarlo marcando el ritmo. Definitivamente Jesica había dejado atrás su timidez y se había convertido en una de las que tanto gustaban a su padre, su hermano llevó sus manos hasta sus tetas y comenzó a acariciarlas, ella dijo:

-Hermanito, desde luego sabes cómo hacer feliz a una mujer.

Los dos siguieron follando, hasta que Jesica se dio la vuelta y se puso de cara a su hermano, sin dejar de follarselo, este viendo a su hermana dijo;

-Joder hermanita, quien se iba a figurar que ibas a ser tan puta.

Después de decir esto llevó sus manos hasta el culo de su hermana y comenzó a sobárselo, ella gemía como una loca.

Su hermano decidió cambiar de postura, cogió a su hermana entre sus brazos y la depositó sobre una mesilla que había en un rincón de la oficina, la hizo abrir las piernas y se la metió de golpe, mientras decía:

-Toma, so zorra, eres más puta que la mayoría de las chicas de aquí.

Y siguió follandosela, los gemidos de los dos hermanos eran muy intensos, se habían olvidado de quienes eran, y se habían convertido en dos personas que disfrutan del sexo. Pero él se decidió por un cambio de postura, volvió a coger a su hermana entre sus brazos y la depositó en el suelo y siguió follandosela de manera salvaje, cuando vio que iba a correrse le preguntó:

-Dime hermanita, ¿Dónde prefieres mi leche, en tu boca o en tu coño?

Ya me llenaras mis otros agujeros con tu leche, pero ahora lo que tengo ganas es de probarla, le respondió ella.

Y se puso de rodillas, como si fuera una niña buena recibiendo su primera comunión y cogiendo con sus manos la polla de su hermano se la meneó hasta que se corrió, y la leche de su hermano llenó su cara.

Pero pasados unos minutos Fernando le dijo:

-Ni me figuraba hermanita que fueras tan puta, y una mujer como tu se merece un premio muy especial

La hizo sentare en la silla con el coño bien abierto, y arrodillándose ante ella comenzó a comerla el coño, ella se puso a gemir, mientras decía:

-Hermanito, que bien lo comes, no me extraña que las chicas de la oficina se mueran porque esa lengua les coma el coño.

Él se lo siguió comendo, hasta que ella no pudo más y se corrió en medio de un grandísimo orgasmo, pero no estaba dispuesta a que todo quedara así, se puso de rodillas sobre la cama, mientras su hermano seguía de pie, cogió su polla con las manos y se la llevó hasta su boca, comenzando a hacerle, de esta manera una mamada muy intensa, pero él tampoco quería terminara así y le dijo a ella:

-Hermanita, haces unas mamadas divinas, pero en este momento lo que me apetece es follarte como si fueras una perra.

Ella se puso a cuatro patas, encima de la cama, su hermano se agachó, hasta hacer que su polla se conectara con el coño de su hermana y de un golpe se la metió, ella al sentirla polla de él se puso a gemir, mientras decía:

-Hermanito follame, me vuelves loca de gusto.

Por supuesto su hermano no se había de rogar y en esa postura, aunque aparentemente incomoda seguía follandosela con muchas ganas, mientras le decía:

-Que perra más deliciosa eres hermana, a cuatro patas tu coño está muy caliente y dispuesto para follar.

-Follame, hermanito, no pares, le replicó ella.

Él siguió follandola, pero sintiendo que ella podía estar incomoda en esta postura la cogió entre sus brazos y la dejó tumbada boca arriba, el se puso de rodillas con su polla en las inmediaciones del coño de ella, y de un golpe se la volvió a meter, nuevamente los gemidos de los dos se hicieron muy intensos, él le decía:

-Que maravilloso es follarte hermana.

Esta vez fue ella la que le pidió que se tumbará sobre la cama y se sentó encima de él y comenzó a cabalgarle, los dos gemían intensamente, él la preguntó:

-¿Te ha enseñado a follar así tu marido?

-¿El picaflor ese? Respondió su hermana, para nada ese hará de todo con otras, pero a mí solo me folla poco y mal.

Los dos seguían follando hasta que él se corrió y llenó su coño de leche.

Y en ese momento se cortó la conexión.

La siguiente vez que esta se produjo Jesica estaba sentada en el sofá, en el chale de mi suegro mirando el móvil, llevaba puesta una minifalda que dejaba ver buena parte de sus piernas, en esto que llegó mi cuñado Oscar, hermano de Jesica, se acercó a ella por detrás y le puso sus manos en los hombros, Jesica al sentirlo giró su cabeza y su hermano le dijo:

-Hola hermanita, mi hermano Fernando me ha contado lo que hicisteis, notó como su hermana hacia un gesto de preocupación, pero este le dijo, para tranquilizarla, tranquilo cariño, nosotros dos nos lo contamos todo, pero no diré nada si haces conmigo lo que hiciste con él.

Y comenzó a darle besitos en el cuello, al poco Jesica se puso de rodillas y se giró, cogiendo la chaqueta de su hermano se la quitó, Oscar se quitó la corbata y comenzó a desabrocharse la camisa, él la ayudó a desabrocharle la bragueta, rápidamente se quitó toda su ropa, quedándose completamente desnudo, su hermana al verle dijo:

-Estas espectacular, hermanito, no me extraña que tu mujer este siempre tan caliente.

Después se quitó la blusa, dejando tapada sus deliciosas tetas, por el sujetador, cogió la polla de su hermano con la mano, y la llevó hasta su boca, comenzando una deliciosa mamada, mientras su hermano, aprovechando que Jesica estaba a cuatro patas, encima del sofá llevó sus manos hasta su falda, se la subió y llevando sus manos hasta su tanga se puso a bajárselo.

-Menudo culo tienes, hermanita, dijo.

Y aprovechando que sus manos estaban cerca se puso a acariciárselo, Jesica paró un instante de chuparle la polla a su hermano y se quitó su ropa, quedándose solamente con su tanga, en ese momento su hermano la hizo sentarse en el respaldo del sofá y dijo:

-Nuestro hermano dice que tienes el coño muy caliente, y quiero comprobarlo.

Llevó una de sus manos hasta el tanga de Jesica, y apartándolo, metió dos de sus dedos en el coño de su hermana, y dijo:

-Nuestro hermano lleva razón tu coño está muy caliente, y además dice que es sabroso, y eso solo lo puedo comprobar comiéndotelo.

Se puso a cuatro patas sobre el sofá y apartando de nuevo el tanga, sacó su lengua y se puso a lamer el coño de su hermana. Esta al sentir la lengua de Oscar dentro de su coño se puso a gemir de una manera muy intensa, pero él no parecía conformarse con esto, al poco dejó de comerse el coño y dijo:

-Hermanita, debemos llegar hasta el final

Se sentó sobre el sofá e hizo que su hermana se pusiera encima de él, esta comprendió los deseos de su Hermano y se sentó encima de él, tenía las piernas completamente abiertas e hizo que la polla de su hermano entrara dentro de su coño, después comenzó a moverse de una manera muy precisa, Oscar al sentirla dijo:

-Verdaderamente Fernando no exagera eres putisima.

Y mientras su hermana le cabalgaba él le acariciaba la zona de su coño, pero al rato él la cogió con sus manos y la puso a cuatro patas sobre el sofá, ella dobló su cuerpo, y é desde atrás le introdujo su polla nuevamente en su coño, mientras le decía:

-Que pena los años que hemos perdido tus hermanos buscando otros coños teniendo este en casa, tienes un coño divino hermanita.

-Hay hermano, yo también siento haber buscado otras pollas teniendo estas en casa.

Él rodeó su cuello con sus manos para hacer más fuerza en la follada, mientras ella le decía:

-Hermanito te adoro, me estás haciendo muy feliz

Al poco rato él la volvió a girar, dejándola tendida en el sofá, se puso de rodillas ante ella, y alzándola una de sus piernas para dejar su coño bien abierto se la volvió a meter, ella volvió a gemir de una manera muy intensa, mientras sus sexos chocaban, ella gritaba:

-Cariño sigue, vuelve loca de gusto a la puta de tu hermana.

De pronto ella fue la primera en correrse, en medio de un fuerte gemido, al poco quien se corrió fue él, llenando el coño de su hermana de leche, tras un breve descanso ella se sentó sobre el sofá, mientras su hermano se levantaba, ella le pidió que se pusiera delante de su boca y dijo:

-Tengo ganas de saborear esa leche.

Y metiéndose la polla de su hermano en la boca se puso a chupársela, él le dijo:

-Decididamente, hermanita, la chupas mejor que la mayoría de las chicas de la oficina.

Pero él no aguantó mucho en esta postura empujó a su hermana sobre el sofá, él seguía de pie en el suelo y ajustó su `polla a la altura del coño de su hermana, después se la volvió a meter, ella al sentirlo dijo:

-Qué maravilla tener unos hermanos tan salidos.

-Y a nosotros tener una hermana tan puta, y si eso significa convertir en cornudo al imbécil de nuestro cuñado todo se junta, jajajajaj,

Los dos seguían follando sus gemidos eran muy intensos, los dos estaban gozando a tope, hasta que ella dijo:

-Hermanito siéntate en el sofá, me muero de ganas de volver a cabalgar tu polla.

El, muy obediente hizo lo que su hermana le había pedido, y ella se sentó encima de él, poniendo sus tetas sobre la cara de su hermano, mientras este llevaba sus manos hasta el culo de su hermana, se puso a sobárselo, mientras decía:

-Menudo culo tiene mi hermana.

Continuaron así hasta que ella se decidió a darse la vuelta, sus gemidos seguían siendo muy intensos, él le decía:

-Que bien follas hermana, sigue follandome.

Por supuesto el hizo caso del consejo de su hermano y siguió moviéndose arriba y abajo, para deleite de los dos. Él primero en correrse fue ella, en medio de unos gemidos muy intensos, su hermano siguió follandosela, hasta que ella gritó:

-Hermano que me corro.

Este siguió follandosela, como ignorando sus palabras, hasta que soltó toda su leche en el coño de su hermana.

Se les notaba que los dos se lo habían pasado maravillosamente, fue el quien dijo:

-Creo que tenemos que vestirnos, no es cuestión de que llegue nuestro padre y nos encuentre así, creo que se cabrearía muchísimo si viera como ds de su s hijos follan entre sí.

Jesica sonrió con un gesto que su hermano interpretó como de aprobación, aunque la realidad era muy diferente, tanto ella como yo sabíamos que su padre había sido quien en realidad había provocado este encuentro, al parecer estaba claro que deseaba que el incesto formara parte de la vida familiar

Y una vez más la conexión se cortó.

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