Mi pene estaba totalmente erecto para ese entonces, no pude dejar de notar que su vulva estaba totalmente húmeda por lo que pensé arremeter contra esa abertura. Me acerque frotando mi miembro como queriendo abrirme camino entre sus labios.
-Mmm no, espera por mi vagina no- me dijo mientras levantaba más su cadera -Lo prefiero en mi culito- me decía mientras se mordía el labio inferior. Me acerque apuntando hacia su agujero y comencé a introducirlo sin tanta dificultad.
-Ahhh ay si, que rico- me decía Sofi. -Ay sii, siii, así, mmmm- gemía Sofi mientras comenzaba a moverme dentro de su ano. -Se siente tan bien, mmmm, ahhh- Seguía Sofi a cada metida que le daba. -Sofi, estas tan estrecha, se siente increíble- le decía mientras disfrutaba de como botaban sus pechos. -Me encanta como me entra tu verga, primito- me contestaba Sofi, y continuábamos adulando entre gemidos.
-Me encanto terminar en tu carita- Seguía hablando entre balbuceos y gemidos. -Sabes delicioso, primito- Me decía con jadeos entre mis embestidas que se intensificaban. Seguía bombeando, coloque mi mano en si abdomen por encima de su pelvis para dar más intensidad, no podía dejar de mirar que su vagina comenzaba a escurrir, así que con mi pulgar comencé a masajear su vulva mientras seguía penetrando su estrecho culo. -Ahhh mmm si, mmmm- Sofi intensificaba sus gemidos y se mojaba cada vez mas aunque la ficción en su estrecho culo se hizo más presente.
-¿Tienes un poco de crema?- Le dije mientras le saque el pene. -En el primer cajón de mi buro- Me señaló Sofi a un lado de mi cama. -Tengo un tubo de lubricante-
Me dirigí al buro, y al abrir el cajón me encontré con el tubo de lubricante y un par de dildos entre algo de ropa. La mire, y ella me respondió con una mirada picara. -No solo tú te divertías estando “solo” en casa- me dijo Sofi risueña. -Ya había visto tu pene antes y ya quería probarlo, no dudes que mamá también ya te conozca de esa manera- continuo ante mi reacción de sorpresa. -Jaja ¿crees?- Le respondí algo nervioso pero untando una porción generosa de lubricante en mi miembro.
Volví al pie de cama, frente a sus piernas abiertas, coloque un poco de lubricante en mis dedos y los introducí en su apretado culo. -Mmmm si, que rico- Exclamó ante mi arremetida un tanto brusca. -Ahora voy yo- dije apuntando la verga a su agujero. – Pero se mas gentil, por favor- me dijo juguetonamente mientras me iba introduciendo de a poco. -Mmmm si, así. Me encanta tu verga primito- me decía mientras se la clavaba hasta el fondo.
-Ahhh mmmm-, -Siii, así no pares-, -Mmm ahhh-, Ahhh siii – exclamábamos mientras seguíamos con la faena.
Mi pene comenzó a palpitar y me salí de su agujero. -¿Quieres que cambiemos de posición?- Me dijo Sofi, yo solo asentí con la cabeza. Sofi se giró y se colocó sobre sus rodillas en la orilla de la cama y me dejo ver sus carnosas nalgas y su enrojecido ano. – Wow- solo pude decir eso ante mi sorpresa de tan hermoso culo, puse mi mano en su cadera e introduje mi pene lentamente. -ahhh si-, -Mmmm ahhh- solo gemimos al sentirnos empalmados. La vista era sensacional y el choque de sus voluptuosas nalgas con mi pelvis era exquisito. -Ahhh uhhh mmm sii i- gemía Sofi mientras me lanzaba miradas llenas de lujuria y placer.
Estaba desfalleciendo pero entre las miradas que me lanzaba Sofi note que quería más, así que ella bajo sus pies al suelo e inclino todo su cuerpo hacia la cama y con ambas manos abrió totalmente sus nalgas, claramente podía ver como entraba y salía de su enrojecido ano.
-¿Te gusta?- Me dijo Sofi entro jadeos, yo no conteste, solo no podía dejar de ver esa escena y seguía castigando su culo.
La tome de su liguero y comencé a hacer mis embestidas más fuertes.
-¡Métemela, métemela!- me decía Sofi con ciertos gestos de dolor en su rostro, no me aguante y le solté una sonora nalgada en su carnoso trasero. -Que pervertido eres- me dijo Sofi mientras seguía jadeando. -¿Te gustan mis nalgas?- Me decía Sofi.
-Me encantan- le respondí continuando con un par de nalgadas más y aumente el ritmo de la penetración, el sonido de mi pelvis y sus nalgas se hacía más sonoro y mis embestidas más frenéticas.
Sofi trataba de incorporarse por el dolor que le causaba mi excitación pero quería continuar y se trataba de acomodar -Así, no pares- me decía ante la situación.
-Ahhh- se me escapo un gemido mientras sentía que me venía. -Ya casi- Me alentaba Sofi indicándome que estaba cerca su orgasmo, el de los dos. -¿Quieres terminar en mi culo?- me decía para que no bajara el ritmo. Continúe hasta que comencé a sentir otra vez la succión de su culo, esos espasmos me aprisionaban aún más la verga.
-Ahhhh si, así, así, así, siii- gritaba Sofi disfrutando del intenso orgasmo apretando sus manos como queriendo arrancar las sábanas de la cama. -Ahhh así Sofi- grite anunciando mi descarga. -Ahhh hazlo ahhh si, en mi culo ahhh- me indicaba Sofi mientras se habría las nalgas.
No lo aguante más y sentía como me empezaba a descargar dentro de ella. – Mmmm siii ahhh- los dos gemíamos satisfechos.
Sofi se dejó caer en la cama y se abrió las nalgas mientras mi leche comenzaba a brotar de su agujero y escurrir por sus piernas. -Ay Dios, que rico- Exclamó Sofi exhausta, yo solo jadeaba tratando de recuperarse después de esa intensa descarga.
-¿Estas bien?- me decía Sofi mientras me volteaba a ver. -Si, solo necesito recostarme- le dije mientras me tire a un lado de ella en la cama y reímos.
-Me voy a meter a bañar, antes de que lleguen mis padres- Me dijo Sofi mientras se levantaba de la cama. -¿Te acompaño?- Le dije con ciertas intenciones de seguir disfrutando de su cuerpo. -No, no creo que tengamos tanta suerte. Nos van a descubrir, si no sospechan lo haremos más veces. Pero esta vez compra condones- Me decía Sofi mientras nos veíamos y sonreímos.
En efecto, mis tíos llegaron un momento después, cenamos y cada quien fue a su habitación a dormir… aunque había algo que aun rondaba mi cabeza.
Tome mi teléfono y le mande un mensaje a Sofi.
“¿En serio ya me vio mi tía masturbándome?”
Mire que Sofi leyó el mensaje y apareció debajo de su nombre: “Escribiendo…”
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