Los juguetes de mamá y papá (2)

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T. Lectura: 5 min.

Mi hermano se fue un poco alterado pero todo venía saliendo según lo planeado. Fui hasta su cuarto golpee dos veces, no entré, esperé a que me responda y me permita entrar.

-¿Tadeo puedo entrar?

-No

-¡Dale déjame entrar! vamos a hablar, yo ya pasé por eso.

-Entrá

Estaba en su cama de dos plazas, pronto para dormir. Es decir en boxer y una camiseta vieja.

Morocho, de ojos negros y piel bien blanca. Es más alto que yo, pero no por mucho. Llevaba una barba de tres días pero no le cubría toda la cara, todavía le crece despareja. No es el típico joven que se mata en el gimnasio y esta todo marcado, esta en su peso y es grande. En resumen tiene una pancita preciosa. Sus piernas son dos robles de fuertes y anchas. Mi hermano es de pocas palabras, así que muchas veces soy yo la que tengo que decir toda la frase para saber detalles de lo que me quiere decir y él se limita a decir sí o no. Por eso la conversación que íbamos a tener, ya sabía que la tenía que llevar adelante yo.

-Te sentís culpable y que lo que hiciste está mal, ¿verdad?

-Algo así

-Hay veces que no te sentís bien cuando dejas salir todo lo que traes dentro y es peor conmigo ¿no?

-Es que no me gusta que me veas así y hacer lo que te hice… lo que hicimos.

-Tadeo, yo quería que pasara y quería ver cómo nos sentíamos con eso. La verdad a mí me pasa también que siento que no está bien. Pero después hay algo dentro de mí que me quema y me dice: “vos lo querés hacer, disfrutas de eso y te excita muchísimo, mucho más de lo que hiciste alguna vez”

-A mí también

-Entonces te propongo lo siguiente: continuemos con la lista, es esta semana y después volvemos a lo mismo de siempre. Tenemos una semana para ver cómo nos sentimos con esto, nadie se va a enterar y lo mejor de todo… no tenemos que frenarnos por nada.

-¿Una semana?

-Si solo esta semana que no están papá y mamá, todo tiene que ser para pasarla bien y disfrutar esa es la consigna y lo primero que está en la lista.

-Lo segundo es descansar

-Tadeo ya te dejé descansar bastante así que vamos por lo tercero en la lista, que es: dormir como cuando éramos chicos

-Tania no entramos en nuestras camas de niños

-Por eso tenemos esta cama enorme que tenés vos… ¿por qué yo no tengo una así?

-Porque elegiste tener una pared entera de espejo y la mesada para tus pinturas, maquillajes y collares

-Puede ser… pero lo importante ahora es… correte un poco que no entro.

Me fui acomodando en su cama, no tenía más que la musculosa de pijama y la tanguita vieja que me quedaba muy cómoda. Era como si no la tuviera puesta y además como estaba estirada me la podía correr sobre una nalga, para que quedará toda mi entre pierna libre.

Cuando éramos chicos y yo tenía miedo o frío me pasaba a la cama de Tadeo y me acostaba con él. Teníamos una posición preferida, después nos enteramos que le dicen “cucharita”. Nosotros pensábamos que la habíamos inventado. Tadeo me abrazaba por la espalda y pegaba mi espalda a su pecho, pasaba un brazo por encima mío y me lo cruzaba por delante del pecho. Me sentía contenida por su humanidad y nuestros cuerpos se acoplaban perfectamente.

Ahora quería volver a sentir esa sensación y alguna otra más con estos nuevos cuerpos deseosos de placer. Apoyé mi espalda sobre su pecho, saqué un poco de cola y tomé su brazo para pasarlo bajo mi axila y lo crucé en mi pecho. Él tomó con su mano una teta entera mía.

-Es momento de dormir como cuando éramos chicos

-Ya no somos chicos, antes no tenías estas tetas para agarrar.

-Tadeo… ¿te gustan mis tetas?

-Si

-Te gustarían que estuvieran más paraditas?

-No se, así están bien.

-Si me acaricias el pezón se pone duro

Me acarició la teta, la agarraba con toda la mano y después pasó a acariciar con dos dedos mi pezón. No pude contener un suspiro.

-Ahh si…

Sentí como se le movió la verga, la imaginaba queriendo salir del bóxer. No es una pija enorme pero su cabeza es grande comparada con el resto. Cuando la sentí cabecear contra mi nalga me imaginaba penetrada por ella y me volví loca.

¿Nos atreveríamos a coger? Yo lo deseo con todas mis fuerzas, lo quiero tener dentro de mi, quiero besarlo y que mi cuerpo la reciba entera. Eso no está bien y no se puede. Si mis padres se enteran de algunas pocas cosas de las que ya hicimos nos matan. Pero mi cuerpo y mi morbo querían sentir esa verga dura, caliente y cabezona haciéndome gozar y llegar al orgasmo.

-Parece que alguien está un poco incómodo, ¿no sería mejor que lo dejes salir?

-Tania ¿estás segura?

-¿Vos?

-En este momento no puedo pensar mucho.

Giré mi cabeza para verlo a los ojos, pude sentir su respiración. Mi corazón latía a mil pulsaciones por segundo. Sonreí, moví un poco mi cola intentando encajar su verga entre mis nalgas y le dije… le susurré.

-Hagamos lo mismo que hoy, toquémonos.

-¿Con las manos?

-En principio si, pero yo a vos y vos a mi.

No me respondió con palabras, dejó mi teta y bajo su mano a mi entrepierna. Sentí que me mojaba más, una oleada de placer recorrió mi cuerpo y bajaba hasta mi concha. Separé un poquito mis piernas para que su mano pudiera moverse con libertad. Me tocó por encima de la tanga.

-Tania estás empapada, ¿siempre te mojas así?

-No

La verdad es que siempre que me pajeaba pensando en él me mojaba muchísimo, por lo general terminaba con toda la bombacha sucia.

-¿Te puedo tocar Tadeo?

-Si

-Voy a tener que girarme porque así no voy a poder, ¿nos ponemos boca arriba?

-Si

Paso su mano por dentro de mi ropa interior y su primer contacto fue una caricia tímida sobre mi clítoris súper sensible. Me estremeció. Corrí la tanga y abrí más mis piernas quería que me metiera mano sin medirse.

Mientras abría mis piernas, quise meter mi mano izquierda por la abertura de su bóxer. Tuve que frenar porque la oleada de placer por su mano en mi clítoris me hizo estremecer. Le agarré la pija y la saqué, la apreté fuerte con mi mano y sobraba toda la cabeza y más, estaba caliente y dura. Empecé a subir y bajar pero me tuve que frenar estaba metiéndome un dedo dentro y eso me volvió loca. Levante mi concha para facilitar la entrada de sus dedos en mí, sentí como se me mojaba la cola por todo lo que chorreaba mi concha.

-Despacio metemos los dedos quiero sentirte adentro mío…

-¿Así?

Empezó de a poco a meterme dos dedos y con la palma de la mano me frotaba el clítoris.

-no voy a aguantar mucho más si seguís así… ¡¡ahhhh!! Si cogeme con tu mano, méteme los dedos bien adentro. Que lindo Tadeo, haceme acabar, así… ¡seguí así! ¡Si! ¡Si! Pajeame que acabo. ¡Si! Ahhh

Mantenía agarrada su verga con mi mano izquierda, no la quería soltar pero no podía mover la mano, estaba entrando en ese placer incontrolable que viene antes del orgasmo. Sentí que todo mi cuerpo vibraba, se estremecía y una electricidad me recorría entera. Acabé. Gocé. La cabeza me volaba, mi hermano me había pajeado y yo había gozado como una puta sin miramientos. El morbo hacía que no midiera nada de mis sentimientos, ni mis palabras, ni acciones. Quería que me coja. Quería devolverle el placer que había sentido.

Dos segundos después de acabar, saqué su mano que estaba prisionera entre mis piernas que se cerraron involuntariamente. Me giré sobre él corrí la sábana que lo tapaba todo y llevé mi cara muy cerca de su pija. La masturbaba mientras miraba como se ponía de dura y caliente, le miraba sus venas marcadas y el glande hinchadísimo. ¿Estaba mal si se la chupaba? Estaba ahí al alcance de mi boca, yo lo deseaba. Lo miré a los ojos, los tenía cerrados, no me miraba solo gozaba.

-Tadeo… mírame, ¿te puedo pasar la lengua?

-Si

Me acerqué le pasé la lengua y de abajo a arriba y cuando llegué a su cabeza la engullí con toda la boca. Bajando muy lentamente con los labios para que sienta el calor y la suavidad de mi boca. Quise hacerlo despacio y que durara pero se ve que el morbo, la mirada a la cara mientras se la chupaba o el tenerla toda adentra de la boca fue mucho para él.

El primer latigazo de eyaculación fue de lleno en mi garganta y me tomó por sorpresa. No esperaba que fuera tan fuerte y tanta cantidad. Me atoré pero en seguida me repuse, la saqué un poco para que toda esa leche terminara en mi boca. Sentí como me llenaba la boca con su leche, lo disfruté y lo deseaba más que nada. Acabó y la saqué de mi boca, sin tragarla pase la lengua por su tronco una vez más. Me miraba extasiado y yo me la tragué mirándolo a los ojos.

El morbo de tragarme la leche me produjo un placer extremo, quería que supiera que estaba dispuesta a todo.

Le dije intentando un tono normal y cotidiano:

-Ahora a dormirnos que este fue recién el primer día de la semana, mañana nos quedan muchas cosas por hacer.

Me levanté y me apoyé en su hombro. Necesitaba sentir ese amor incondicional de que todo iba a estar bien, aunque hiciéramos todo mal.

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2 COMENTARIOS

  1. Gracias por tu comentario y por el interés. Espero que te siga excitando lo que lees. Ya está publicado el tercer capítulo y terminado el cuarto. Si hay algo que te haya gustado más o menos, agradezco tu comentario.

    ¡Disfruta de la saga!

  2. Cuando subieran los demás capítulos? Diario entro para ver si hay actualizaciones y nada, esta muy interesante 💫🤭

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