Martes.
Dormí toda la noche como un angelito. Cuando me desperté mi hermana estaba en posición fetal en mi cama de frente a mi.
Cuando cobré plena conciencia de la realidad, luego de despertarme bien, recordé que el día anterior empezamos a abrir una puerta con Tania, que sería muy difícil cerrar. Ella había armado una lista de lo que teníamos que hacer esta semana sin nuestros padres en casa. El primer día fue muy intenso.
Me levanté fui al baño compartido, hice pichi, me lavé los dientes y volví a mi cuarto. Ella ya estaba despierta, arropada con las sábanas me miraba como si fuera la primera vez que me veía. Detalle yo venía desnudo a vestirme.
-Buenos días, ¿vas a andar desnudo todo el día?
Sonreí, si bien mi cuerpo no era trabajado no creía que estuviera gordo. No tenía panza que saliera para afuera y producto del fútbol mis piernas son fuertes. Pero mi hermana me miraba mi pene. Así en reposo apenas 3 o 4 centímetros, esto siempre me dio vergüenza. Destacaba apenas la cabeza que seguía siendo ancha. Pero cuando está parada se transforma, gana grosor y llega a unos 12 o 13 centímetros y la cabeza es considerablemente más grande.
En resumen después comprendí que estoy dentro del grupo que llaman “team sangre” y a algunas mujeres les gustaba ver cómo lograban ese cambio radical en mi verga. En resumen tengo una verga común, nunca llegaré a actor porno. Es la primera vez que mi hermana me ve la pija en ese estado y generó vergüenza y timidez en mi. Rápido me puse un short de fútbol sin calzoncillo, por las dudas que siguiera el ritmo del día anterior con mi hermana.
-Tranqui ya me estoy vistiendo, ¿vos vas a seguir en ropa de dormir?
-Si pero hoy nos toca ser otras personas, vamos a ser papá y mamá. Así que voy a buscar algún pijama de mamá y vos sácate eso y elegí algo de ropa de papá.
-Tania, ¿vamos a seguir con este juego?
-Si
Su respuesta rápida, determinante y lapidaria no dejaba duda que estaba decidida y me dio la sensación que ella ya tenía todo pensado desde hace tiempo.
Se levantó con la misma ropa que estuvo todo el día de ayer y sin vergüenza ni dudas empezó a desvestirse delante de mí. Como si quisiera demostrarme seguridad y confianza. La musculosa cuando se la quitó dejó a la vista esas tetas preciosas con su areola y pezones rosados, un poco caídas y separadas. Pude notar su forma de pera.
Cuando se fue a bajar la bombacha tomándola por los elásticos de la cadera noté que bajó mucho de los costados pero en su entrepierna quedó un mini segundo pegada a su concha, anoche se había mojado mucho y sus flujos se habían secado contra sus labios vaginales. Esto me despertó cierta excitación. Dejó la tanga en el piso estirada y vieja con los elásticos enrollados sobre si mismos y la entrepierna toda brillosa y sucia, igual a la que había encontrado en el baño la mañana anterior.
-Dale Tadeo vamos al cuarto de mamá y papá vos a su vestidor y yo al de mamá. No salgas hasta que tengas puesto algo que te guste y te quede cómodo.
Diciendo esto empezó a caminar y pude ver su colita en forma de manzana alejarse del cuarto. Es una mujer muy linda pensé.
No la seguí fui a preparar el desayuno. Al rato que estaba todo pronto la veo llegar. Con babydoll blanco que sólo cubría sus tetas con encaje y el resto era transparencia, debajo llevaba una tanga blanca con elásticos muy finitos de esos que a los costados se pueden ajustar. Caminaba desfilando y dió un giro delante de mí para pueda ver como tenía metido entre sus nalgas la tanga solo se veía un triangulito blanco.
-Ufff, Tania. Eso te queda muy bien pero no me imagino a mamá con eso puesto.
-Jajaja, bueno la verdad es que me queda un poco grande de tetas y a la tanga le tuve que achicar los elásticos. Pero si, es de ella. ¿Lo usará para calentar a papá?
-¿Y con quién más sino?
-Bueno descubrí un cajón que te sorprendería la cantidad de lencería que tiene. No sé cuando se pone todo eso pero sin duda le gustan mucho. Te advierto que esto no es lo más hot que hay ahí. ¿Vas a ir a ver el vestidor de papá?
-Ahora cuando termine de desayunar.
Desayunamos y no podía dejar de mirarle las tetas me estaba excitando y no eran ni las 10 de la mañana.
El vestidor de mi padre es un desastre, tenía todo desordenado. Buscaba una musculosa o algo para ponerme arriba, eso fue bastante sencillo porque mi padre tenía mil y todas sin doblar mezcladas con camisetas, remeras, pantalones y shorts. Pero cuando abrí el cajón de ropa interior me di cuenta que usa slip, no lo podía creer. Odio esa prenda que te aprieta y además te lastima la entrepierna. Revolví y busqué hasta que encontré un bóxer de tela bastante viejo y gastado. Me quedaba un poco grande y se me caía un poco pero me negaba a usar slip. Lo saqué del cajón y cuando lo estiré para ver su estado cayó al piso una tanga roja de una tela brillosa. Eso no podía ser de papá, pensé. Me puse el bóxer y bajé con la tanga roja en la mano.
-Tania traje algo para que lo lleves al cajón de mamá.
Le dije esto tendiéndole la tanga roja bastante chica en la parte de atrás.
-¿Qué haces de bóxer? Papá solo usa slip, y… ¿eso qué es?
-¿Cómo sabes que solo tiene slip?
-Se ve que nunca lavas ropa en esta casa ¿no?
-No la verdad que no, es una tanga roja de mamá estaba mezclada en el cajón de papá
-Mmmm no creo que eso sea de mamá, es muy grande y además si te fijas la parte de adelante es muy grande… creo que es de papá.
Estudié la prenda con más detenimiento y tenía razón, no era una tanga femenina, era un slip con tanga en la cola. Quedé sin palabras. ¿Por qué papá usaría algo así?
-Parece que empezamos a encontrar tesoros. ¿Te imaginas a papá y mamá usando esta ropa provocativa y cogiendo?
-La verdad que no
-Vamos a su cuarto
Iba delante de mí y esa tanga blanca me estaba calentando, la transparencia del babydoll dejaba ver toda su figura. Llegamos al cuarto de nuestros padres y me pidió el slip tanga rojo.
-Ahora vas a ir al vestidor de papá y te lo vas a poner, quiero ver cómo te queda.
-Ni loco si querés te lo pones vos.
-Ok, a mi no me queda pero vamos a hacer lo siguiente, voy a elegir algunas cosas de las que tiene mamá y te las muestro para que me digas cuál te gusta más
-Dale
-Voy a ver qué tesoros encuentro acá, vos busca en el de papá.
Nos separamos yo me fui con el slip tanga en la mano y ella con su babydoll al de mamá.
Descarté los estantes de la ropa porque estaba todo desordenado y a la vista. No había nada que llamara mi atención. Debo confesar que me divertía hurgar en el cuarto de nuestros padres que esconderían, cuando usaban esas cosas y que otras cosas podríamos encontrar. Si bien sabía que mis padres tenían sexo, siempre me imaginé que era rutinario y repetitivo, posición misionero, mi madre con las piernas abiertas y mi padre penetrándola sin miramientos. Es un hombre tosco así que me imaginaba que su sexo sería igual.
Revisando los cajones me di cuenta que el tercer cajón era más corto que los dos primeros y me llamó la atención. Tiré un poco más y el cajón salió del riel que facilitaba su apertura, luego de una división apareció otro compartimiento para el que tuve que tirar un poco hacia afuera para abrirlo del todo. Encontré varios juguetes sexuales y más slip tangas de otros colores llamativos. Había un anillo para el pene, rosa fuerte de silicona en la parte de arriba tenía protuberancias, un botoncito disimulado al costado lo hacía vibrar. También había otro anillo unido a un consolador fino que en el medio se engrosaba, ese no vibraba. Había unas esposas, una bola atada a un cinturón y un látigo pequeño con varias puntas todas de cuero o un material similar.
-¡Tania! Vení a ver esto. ¡No lo vas a poder creer.
Apareció en tetas y con una tanga negra que en el medio de la entrepierna tenía una fila de perlas grandes. Me quedé mirándola.
-Tadeo, creo que encontramos un tesoro de piratas porno
-¿Eso es de mamá?
-Y hay muchas cosas más. ¿Qué encontraste vos?
Le señalé el doble fondo del cajón y su cara pasó de la sorpresa a una sonrisa pícara. Me miró a los ojos y me dijo:
-Creo que jugar a papá y mamá va a ser más divertido de lo que me imaginaba.
-¿Cómo va a ser ese juego?
-Anda para la cama yo ya voy
Estaba entusiasmado por lo que iba a pasar, mi hermana quería que la penetrara de eso estaba seguro. Mi cabeza y el morbo que me daba la situación iban a mil. Fui para la cama que era más grande que la mía. Me acosté en el medio y me saqué la musculosa, dudé en sacarme el bóxer o no, al final me lo dejé. Pero antes que saliera mi hermana me toqué un poco la verga no quería que la volviera a ver chica y caída como al despertar.
Salió del vestidor de mi padre con la tanga negra de perlas sin corpiño y con el anillo con el consolador unido metido en la boca.
-Raúl ya estás en la cama y pronto, muy bien.
Así se llama mi padre y entendí rápidamente como venía el juego.
-Cari mi amor, hoy estás excitante. Mirá cómo se me pone la pija al verte.
-¡Bebé! No se parece en nada a la de la mañana. Mirá traje este anillo con dilatador anal, te lo vas a poner en la base de la pija y mientras me cojes se me va a ir abriendo la cola. Pero primero ¿te vas a comer las perlas en su salsa?
Diciendo esto apoyó un pie en el colchón y abrió toda su entrepierna. Se veía como las perlas de la tanga estaban todas metidas entre sus labios y brillaban de lo mojada que estaban. Gateé por la cama hasta llegar a esa concha abierta que me llamaba y comencé a pasarle la lengua. Me agarró la cabeza y la empujaba un poco cuando mi lengua pasaba sobre su clítoris.
-¡Si Raúl! Cómeme la concha y abrime bien los labios, quiero que me metas esto.
Me paso el anillo con el dilatador anal y empecé a metérselo en la concha. Estaba tan excitada y con la concha tan abierta que entraba y salía con facilidad.
No daba crédito de lo puta y guarra que podía ser mi hermana. Nunca había pensado que fuera así.
Se separó de mi, tomo su tanga y se la apretó contra la concha, movía su pelvis frotando su clítoris contra las perlas que apenas se veían cuando salían de entre sus labios por encima del clítoris.
-Ahhh es mi primer orgasmo… Ahhh que rico se siente. Necesito más, espero que estés con fuerzas Raúl porque esto va a durar mucho.
Se sacó la tanga y la dejó en el piso. Me recosté dándole espacio porque vi que quería subirse a la cama. Me puse boca arriba, mi verga estaba durísima y totalmente parada. Tenía un mástil que salía por la división del bóxer. Se acercó gateando, me sacó el bóxer y la pija quedó frente a su cara.
Se acercó le pegó la nariz al tronco y la olió, pasó la lengua por la parte de atrás de la pija desde la base hasta el glande. Cuando pasó por mi frenillo se detuvo un segundo a jugar con él, una ola de placer recorrió mi cuerpo. Llegó con su boca hasta la punta de mi glande, le paso la lengua despacio saboreando y en un movimiento directo se la metió toda en la boca.
-Ahhh Cari, me encanta cuando te la tragas toda. No te la saques de la boca.
Abrió su boca y dejó que toda la baba quedará en mi pija. El morbo y el placer de ver a mi hermana chuparme la pija, dejármela toda mojada y que unos hilos de baba le quedarán colgando en la boca, me volvió loco. Le agarré la nuca y levanté mi cadera para metérsela hasta el fondo, ella se dejó hacer y volvió a dejar caer baba.
-Espera te falta algo
Dijo esto después de una pequeña arcada y de haber tragado saliva. Me sacó de la mano el anillo con el dilatador, lo pasó por debajo de su cuerpo y lo llevó a su concha. Yo no podía ver pero sabía bien que se lo estaba metiendo de nuevo dentro de ella. Lo sacó y tomó mi pija con una mano. Le puso el anillo con el dilatador que ahora en posición, era como si fuera una segunda pija un poco por debajo de la mía. Era más fino y corto que mi pija, el anillo además tenía una rugosidad en la parte superior. Este juguete la va a volver loca pensé. Dudando que ella ya hubiera realizado sexo anal le dije.
-¿Tania estás segura de esto?
-Soy Cari, Raúl esto lo hemos hecho mil veces y sabés muy bien lo puta que me pongo cuando me comes la concha como recién.
No podía creer, estaba poseída. Con todos los cachetes rojos, la cara transpirada y todo el mentón lleno de baba de haberme dado una buena mamada.
Se incorporó, dobló sus rodillas, se puso en cuclillas y abrió sus labios vaginales. Acomodó primero mi verga en su concha, todo estaba muy mojado y lubricado. Luego se acomodó el dilatador en el culo.
-Voy a mostrarte lo puta que soy. Y quiero que me revientes a pijazos la concha y el culo. Soy tu puta Raúl. Cogeme toda y lléname de leche.
No aguanté más levanté mi cadera y mi pelvis penetrándola fuerte y duro hasta el fondo de su ser. Está muy caliente y mojada, la sensación fue increíble, me estaba cogiendo a mi hermana y ella estaba como una puta en celo. La agarré de la cadera y le mostré el ritmo para que bajara y subiera. Ella no lo pudo sostener mucho tiempo dejó caer su pecho sobre mi, esto hizo que se le abriera más la concha y se le saliera el dilatador de la cola. Por contra parte tenía un mayor roce contra las protuberancias del anillo y empezó a frotarse fuerte con su clítoris contra mí.
No podía aguantar mucho más, intenté avisarle que estaba por acabar. Ella lo notó me imagino por mi respiración entrecortada.
No se detuvo y aceleró el movimiento.
-Acábame adentro, quiero que nos corramos los dos juntos. ¡Así! ¡Así! Que rico como me cojes, siempre quise tenerte adentro de mí y que me llenes la concha de leche.
No aguanté más, mi pija empezó a eyacular dentro de ella y mi placer fue indescriptible, la oleada del orgasmo hizo que tensara todos mis músculos. Ella seguía acabando y no dejaba de moverse sobre mi. Mi verga seguía dura pero no por mucho más, ya se me estaba poniendo muy sensible. Por fin ella se detuvo después de un largo orgasmo y se dejó caer sobre mi pecho. Sentía como palpitaba el interior de su concha y como corría por mis huevos un montón de flujo mezclado con semen. Estábamos ensuciando toda la cama.
-Raúl qué buena cogida me pegaste, dos orgasmos tremendos. Me dejaste de cama y creo que sin poder sentarme por un rato.
No le respondí. Se me había ido la calentura y el morbo. Todavía estaba dentro de ella. La abracé y rodé sobre ella dejándola acostada sobre su espalda, salí de dentro suyo. Necesitaba irme a bañar y pensar un poco en todo lo que habíamos hecho. No estaba bien.
Salí de la cama todavía con el anillo y el dilatador anal puesto en mi pene, me paré y le di la espalda para sacarlo. No miré atrás, me fui derecho al baño de nuestros padres. Ella me llamó por mi nombre.
-Tadeo, fue un hermoso juego. Gracias.
Me di vuelta para mirarla y ella estaba pasándose la mano por la concha y juntando todo lo que salía de ella. Después se la llevó a lo boca y se metió tres dedos dentro.
La dejé en la cama y fui a la ducha. Que le estaba pasando a mi hermana, era una ninfómana descontrolada.
¿Por qué se había puesto así… tan puta?
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Me encanta, espero la parte 4
Ya está esperando publicación, espero la disfrutes y te ayude a gozar!