Después de tragarme toda la leche de mi hermano y dejarlo descremado lo mandé acostarse y a pensar sobre nuestra situación y todo lo que podíamos llegar a vivir juntos.
Volví a mi cuarto que estaba mi tía y su amiga, les dije:
-Estoy pronta para el segundo round.
Las dos rieron y cogimos toda la noche.
Jueves.
Al despertarme estaba agotada, extasiada y feliz. Pero estaba sola en mi cama. ¿ A dónde habían ido las dos? Por respuesta encontré solamente una nota sobre una de mis tangas que estaba toda sucia, no sabía si era solamente de flujo o de leche también, porque era la que llevaba puesta mi tía la noche anterior.
La nota era de mi tía: “buenos días putita, nos fuimos luego que te dormiste. Espero que hayas disfrutado mucho como nosotras. En casa siempre sos bienvenida igual que tu hermano. Nos veremos pronto. No vuelvan a abrir el closet de tu madre, está muy preocupada pero logré tranquilizarla. Besos tu tía puta Eli”.
Volví a la cama, todavía sentía mi cuerpo cansado y sensible por todo lo que hicimos. Pero estaba feliz. Ahí acostada desnuda y en paz me tapé un poco con las sábanas, me acaricié un poco mi pelvis y la concha. No buscaba placer solo una caricia como acto reflejo, como cuando te tocas las tetas sin un por qué, intentaba reconciliar el sueño nuevamente.
Se abre la puerta del baño y era mi hermano que me miraba desde allí. Estaba desnudo y su pene flácido. Se me antojó hermoso verlo así. Desnudo con su pene colgando pequeño y pura cabeza.
-Buenos días Tania
-Hola
-Se fueron de madrugada, tuve que abrirles la puerta. ¿cómo estás?
-Agotada y feliz
-¿Me puedo acostar a tu lado?
-Claro vení
Levanté mis sabanas y le hice lugar en la cama. Se acostó y apoyo su cabeza en mi hombro. Mi teta caía al costado de su boca. Mi pezón saltó y se quedó duro. Era el frío no la excitación, pero él no lo sabía. Yo estaba extasiada y no tenía intención de seguir cogiendo. Supuse que quería hablar de lo que había pasado.
-Qué noche con la tía viviste ¿no?
-Increíble, nunca pensé que llegara a tanto. ¿Te gustó espiarnos?
-Si lo disfruté mucho y más cuando viniste al baño.
-Tadeo… ¿vos preferís pajearte que coger?
-No
-Entonces ¿por qué lo hacés?
-Porque creo que no voy a poder aguantar mucho y darte todo el placer que vos o cualquier mujer espera.
-Eso no es así. Creo que te dejé bien claro que disfruto mucho contigo. De hecho que acabes dentro de mí es la mejor sensación que nunca tuve.
-¿No te parece que todo esto está muy mal?
-No. Es placer y el mejor que he tenido nunca. Ahora necesito dormir un poco más.
Me di media vuelta tomé su brazo y lo pasé por debajo de mi axila, llevando su mano a una de mis tetas. Quería hacer cucharita con él y descansar. Me dormí plácidamente.
No sabía cuánto tiempo había pasado, me vuelvo a despertar al rato y estaba sola en la cama. Mi hermano se pajeaba al lado mío parado al costado de la cama. Lo miré y le dije:
-No acabes. Tengo una propuesta para hacerte.
-¿Qué?
-Hoy vas a tener libre acceso a mí, a todo mi ser, quiero que disfrutes sin contemplaciones, solo tu placer importa.
-Quiero acabarte en las tetas
-Ok, si es lo que querés
Me destapé, me puse boca arriba y junté mis tetas sobre el pecho.
-Hoy solo importa tu placer. Quiero que goces todas las veces que quieras con mi cuerpo
Acabó regando todo mi pecho, su primera eyaculación fue espesa y cayó sobre mi hombro, la segunda fue más orientada y si llegó a mis tetas. Estaba calentita y su aroma era increíble. Me excitó y tuve que juntarla con mis dedos y llevármela a la boca. No podía contenerme.
-El desayuno es la comida más importante y no puede faltar la leche. Ahora voy a hacerme una tostada para acompañarla
Los dos reímos mucho. Me encantaba la complicidad y sobre todo la simpleza con la que habíamos logrado tratar el tema del deseo sexual y el placer.
Me levanté y me fui a bañar, mi hermano como siempre a preparar el desayuno para los dos. Salí de la ducha renovada y decidí ponerme un shortcito de dormir muy holgado sin nada abajo y una musculosa muy suelta.
En la cocina estaba todo servido cuando llegué, pude ver que mi hermano se había puesto solamente un bóxer. Estaba hambrienta así que arrasé con todo lo que había servido.
-Quiero despertar tu morbo y que disfrutes sin cuestionamientos hermano. ¿Qué te gustaría?
-Me gusta tener acceso libre a vos. Eso me calentó mucho.
-No se hable más. Hecho.
-Tengo que ir a estudiar pero cuando se me pare la pija te voy a buscar.
-Sin problema, yo voy a estar acomodando un poco mi cuarto.
Antes de separarnos hablamos sobre la nota que había dejado la tía Eli. No podíamos volver a abrir la puerta que tenía el sensor. Eso en principio no era un problema, pero lo más difícil era definir qué hacíamos con todas las cosas que ya habíamos sacado.
Las tangas de mamá las pondríamos a lavar mezcladas con la ropa que traían del viaje y esperaríamos que no se diera cuenta. Pero las fotos y los juguetes no sabíamos qué hacer.
Al final tomé la decisión de hablarlo con mamá yo sola. Diciéndole que la había descubierto y que la tía Eli me convenció que debía hablar el tema con ella. Mi jugada iba a ser apostar a la relación madre e hija y un pedido de ayuda con mi sexualidad.
Mamá siempre fue muy preocupada por nosotros. Yo iba a apelar a ese sentimiento de madre protectora, para que no tuviera que ir a pedir ayuda a la tía loca. Ella sabe muy bien cómo es su hermana así que me imaginaba que iba a preferir que hable con ella de esas cosas antes que con la tía Eli.
El plan no era bueno pero era lo que podíamos hacer.
Mientras acomodaba mi cuarto y ordenaba un poco la ropa, me di cuenta que tenía mucha para lavar. Así que metí todo en un canasto y me fui al lavadero. Nuestro lavarropa es bastante viejo y se mueve mucho cuando centrifuga. Se carga por su puerta frontal permitiendo que en la parte de arriba se apoye el jabón, el suavizante y varias cosas más. Está en un cuarto pequeño donde se guarda además todas las cosas de limpieza.
Cuando estaba metiendo la ropa dentro mi hermano entró, lo vi y entendí que venía a buscar lo que le había prometido. Me senté sobre la parte de arriba y él corrió todo lo que molestaba. Mi short era muy holgado así que lo corrí y dejé mi conchita a su merced. Tenía la altura justa.
-Como en los videos porno le dije.
-Exacto.
Se acercó a mi, agachó su cabeza y me pasó la lengua por toda la concha. Mis flujos empezaron a salir, me estaba excitando rápidamente. Sentí que me chupaba el clítoris con devoción y eso hizo que me mojara más. El morbo de coger con mi hermano aumentaba mi deseo y revivir lo que veía en el porno le agregaba un toque extra.
Me imaginaba ser una milf o una empleada, de la que el joven de la casa se aprovecha con su calentura. La altura del lavarropa es perfecta y la cabeza del pene de mi hermano es gruesa. Entonces, cuando la metió de a poco sentí como me abría toda y lo mejor fue cuando entró completa. Rozaba con su glande la parte de mayor placer interna de mi vulva y me volvía loca. Esa pija me daba sensaciones increíbles… como él no se daba cuenta de eso.
El lavarropa empezó a vibrar y mi hermano empujaba su pene dentro de mi acariciándome internamente y todo eso me volvía loca. Había decidido que no iba a intervenir en el disfrute de Tadeo así que intentaba dejar que él decidiera todo. Pero deseaba que dejara su verga bien dentro de mí y que la vibración del electrodoméstico hiciera su gracia. Esos movimientos me llenaban de placer, no sabía que iba a hacer mi hermano. Pero quería sentirlo acabar dentro de mí y que me llene de leche. Quería verla salir de mi concha despacio.
-Tania te voy a llenar de leche, siento que voy a eyacular muchísimo.
-Podés hacer lo que quieras conmigo.
-Ahhh si, me encanta que hagas lo que yo quiero. ¿Sos mi puta? ¿Sos mi juguete?
-Soy todo eso. Haceme lo que quieras.
-¡Puta te voy a llenar de leche!
-Si lléname toda la concha de leche, déjame probarla cuando me desborde.
Esa última frase lo detonó y se desmoronó sobre mi hombro eyaculando fuertemente. Sentía como su pene seguía teniendo estertores y movimientos dentro de mí. Sentí como me llenaba de semen caliente. Ya podía sentir como eso me iba a mojar toda.
Sacó su miembro de dentro de mí todavía erecto y duro. Separó su cabeza de mi hombro hasta quedar cara a cara. Se le veía extasiado y agotado. El lavarropa hacía ruido y ahora incomodaba en la situación más que ayudar. Por sus movimientos y vibraciones sentía como todo mis flujos y su semen salían de mi concha y estaban mojándome la cola.
Me beso con un contacto labio con labio que duró más de lo esperado. Sentí que quería besarme con sentimiento y amor, más que con lujuria y morbo. Esto me sorprendió, no supe cómo reaccionar. Por suerte luego de esos dos segundos de cariño y amor se fue.
Que estaba pasando yo estoy muy caliente y quiero acabar también. Mi hermano me demostró que no es solo calentura y sexo lo que quiere conmigo. A mí me encanta tener las dos cosas, el cariño, los mimos y la reventada de culo y la acabada en la boca llenándome de leche. Es mejor de lo que imaginaba.
Metí tres dedos dentro de mi vulva buscando estimular mi punto de placer interno, al mismo tiempo con la palma de la mano me frotaba el clítoris. El ruido a charco empapado que hacía mi concha me voló el morbo a mil. Saqué los tres dedos y me los metí en la boca, que delicia sentir todo eso sabor. Me enloqueció. Me bajé del lavarropa y busqué una posición que hacía años no tomaba. Apoyé la concha en la esquina que formaba uno de los vértices de esa caja vibradora generadora de placer. Eso mismo lo hacía cuando era más pequeña con la mesa del comedor pero con la ropa puesta y movía mi pelvis con fuerza. Buscaba la fricción que despertaba el placer en mi clítoris.
Ahora apoyarlo haciendo fuerza contra la vibración me retrotrajo a esa época y me llenó de placer al mismo tiempo.
Mi orgasmo fue hermoso. Mi entrepierna estaba llena de gotas que corrían por ellas directo al piso. El short empapado y todo estirado no servía de mucho ya. Antes de irme me sequé las piernas con una toalla que estaba para lavar.
Volví a la cocina me puse a preparar un risotto para el almuerzo. Parte del juego que habíamos acordado con Tadeo es que yo no iba a hacer referencia al sexo y mucho menos incitarlo. Todo pasa por él, su deseo y pasión. Así que necesitaba llenar el tiempo con tareas y tener otras cosas de las que hablar con mi hermano para distraer la atención.
Comimos hablando de sus exámenes, le recordé que podía ayudarlo a estudiar. Decidimos que íbamos a descansar, una pequeña siesta, después de comer y ahí si nos juntaríamos a estudiar.
-Tania si querés podemos dormir en mi cama de niño, como cuando nos mandaban a dormir la siesta y éramos chicos.
-¡Si! Me encanta la idea.
-Pero de verdad necesito descansar.
-No entiendo porque lo decís, no me voy a mover ni a decir nada. Solo espero dormir cucharita contigo.
-Hecho.
Levantamos todo y nos fuimos al cuarto de niños. Al destapar la cama vi todas las fotos de nuestros padres.
-Así que en lugar de “esconderlas”, simplemente le tendiste la cama arriba.
-Jajaja, no tenía mucho tiempo para pensar.
-Debo reconocer que fuiste muy rápido.
-Gracias, desde niños cuidando tu espalda.
Me abrazó y pegó su pecho a mi espalda, nuestras pelvis quedaron separadas pero mis pies buscaron el contacto físico de los suyos.
Dormimos. Dormimos mucho.
Me desperté y Tadeo seguía durmiendo, apoyé mi culito contra su pene porque sentí que estaba ya en punta pero nada más. Tadeo se despertó y me dijo:
-Parece que ya estoy recuperado.
-Me di vuelta y mirándolo a los ojos le dije, se ve que necesitabas descansar y recuperar fuerzas.
Me besó, con pasión y amor. Esta vez con lengua, fue mucho más intenso que el anterior beso. Había pasión y emoción en ese encuentro de nuestras lenguas. Me tomó por la nuca y por detrás de mis orejas y me volvió a besar. Sentía derretirme en sus decisiones.
Eso sería ¿amor?
Su respiración chocaba con la mía y me robaba el aire que iba a respirar, así de cerca estábamos.
Me separé y pasé mi lengua por mis labios.
Salió de la cama y se paró, bajó sus calzoncillos y su pene saltó como una estaca con resorte.
-Te voy a coger la boca putita. Me encanta tu boquita y la quiero coger.
Me excitaba todo lo que pasaba con mi hermano, el amor y el sentimiento pero también que me tratara como una cerda ninfómana. Un poco así me sentía yo, en esa doble personalidad.
Me senté al borde de la cama y comencé a chupar su verga, lo miraba a los ojos sin decir una palabra. Primero porque tenía la boca ocupada y segundo porque todavía era el día de su placer y no el mío.
-Eso Tania mi amor chúpame bien la cabeza de la pija.
Obedecí.
-Ahhh que rico, metetela toda en la boca.
Obedecí y me provocó una pequeña arcada tanto tiempo su miembro en mi garganta.
-Te voy a coger la boca
Tomó mi cabeza junto con mi pelo como si fuera a hacerme una colita con él y empezó a mover su cadera. Sus movimientos primero fueron lentos y sin alcanzar toda la penetración. Luego fue aumentando en fuerza y en todo lo que me la metía en la garganta.
Me sentía una perra en celo, una puta barata y no tener límites en el placer me descargaba un hormigueo en el cuerpo sin comparación. Me estaba cogiendo la boca literal y yo lo dejaba hacer, él tenía el control de todo.
Su ritmo aumentó, me saltaban unas lágrimas por los ojos y la baba ya había enchastrado todo mi mentón y me caía sobre el pecho. La imagen era tremenda, me estaba poseyendo sin miramientos. Me encantaba ser el objeto de placer para mi hermano.
-¡Tadeo! ¡¿Qué le estás haciendo a tu hermana?!
Mi madre en la puerta de nuestro cuarto con la cara más pálida que le había visto, nos miraba con los ojos como platos.
No la habíamos escuchado entrar.
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ushhh gran giro argumental del final, esperando con ansias que rumbo tomará la continuación
Gracias por el comentario! Espero que además de intriga te de placer y te haya podido regalar una rica paja!
Nos leemos en el próximo capítulo el penúltimo…
Que rica se esta poniendo esta historia, ya quiero que Llegue esa orgia incestosa entre padres, hijos tias y mas pervertidos, que los Hagan a todos rendirse a la lujuria y la pervercion…
Gracias mamusa por tu comentario! Que lindo es gozar sin límites, entregarse al morbo y al placer sin restricciones!
Deseando que hayas tenido una buena paja con el relato se vienen cosas ricas en los dos últimos episodios.