Mi esposo, mi gran amante

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¡Hola!, les voy a contar la primera anécdota de aquel 2023, ustedes han de recordar que para finalizar el 2022 nos fuimos de vacaciones en familia, y fue cuando entre Fidel y mi esposo me cogían de manera alternada, obviamente sin que mi marido se diera cuenta. Aún no había cogido con alguien más que no fuera mi esposo, bueno, hasta enero todavía no cogía con alguien más. Más que nada por el trabajo que tenemos y además de que no ha habido oportunidad. Pero aún así no dejo de tener sexo con mi marido, el único que conoce todo de mi, desde como hacerme venir rápido, hasta como abrir mi ano cuando él lo requiere.

En fin, la primera semana del año 2023 salimos a comer todos en familia, después fuimos al cine, una tarde excelente. Durante toda la tarde mi marido me abrazaba, me besaba y no había oportunidad que no desperdiciará para rozar mis nalgas o mis bubis, decía que se acordaba de cómo nos la pasamos en la playa y los cogidones que me dio, me habría encantado decirle que no solamente él me dio unos ricos cogidones, sino que también su mejor amigo.

Al llegar la noche de ese fin de semana de enero del 2023, mis hijos durmieron, mi esposo se puso a imprimir material para sus niños, era un sábado a la 1 am, habíamos destapado una botellita, no la terminamos del todo, pero después de ir a acostar a mi hija, me puse caliente, bueno de por sí ustedes ya saben que yo soy muy caliente, entre a mi recámara, me quite mi pants, mis bragas y mi top, y me puse un baby doll para él, algo muy chiquito, algo que casi no dejaba nada a la imaginación.

Me puse unas zapatillas y salí de la recámara en silencio hasta el estudio donde estaba imprimiendo, cuándo me vio sus ojos de sorpresa delataba que no se esperaba tremendo escote y tremenda puta en ese momento.

Dejó de imprimir se levantó me tomo en sus brazos y comenzó a besarme justo como a mí me gusta, los labios primeramente con unas mordidas que me excitaban, su lengua y la mía se encontraban en cada beso apasionado, posteriormente bajo a mi cuello, luego a mis pechos los cuales sacó del babydoll y comenzó a chuparlos como desesperado, mordía mis pezones, daba succionadas a ellos como si me los quisiera arrancar, lo tome del cabello para que no se despegará de ellos, lo veía y me excitaba aún más, me subió al escritorio, y sin decir alguna otra cosa, abrió mis piernas saco su verga y me la metió, mis piernas enredadas a su cadera, la cual se movía para darme unas tremendas metidas de verga.

Estábamos tan calientes cogiendo, que hubo un momento donde se salió, me bajo del escritorio y me acostó sobre el sillón, comenzó nuevamente a mamar mis tetas, hasta que llegó a besar mi vientre, abrió con sus dedos mi zorra y comenzó a meter sus dedos, entraban y salían de mi zorrita, mientras con su otra mano me deshacía el clítoris, lo tocaba hacia arriba y hacia abajo, me daba unas palmaditas en él , y mientras sus dedos hacían maravillas bajo a chupar mi clítoris, era una enorme carga de placer, no aguante, le dije que metiera un dedo más, ya teniendo 3 dedos dentro, le dije que no parara de chupar.

Pasaron pocos minutos cuando me vine, mis jugos inundaron mi zorrita, sus dedos se llenaron de ellos, le dije que había mojado el sillón, sin embargo no le importo, saco sus 3 dedos de mi vagina y me los dio a chupar los 3 juntos, los metió a mi boca y degusté mi néctar, me levanté y le dije que era mi turno, así que tome su verga llena de mis jugos blancos que habían mojado tremendo palo, que era lo que más apetecía en ese momento, me arrodille frente a él y comencé a mamar su glande, empecé dándole besitos, comencé a masturbarlo, hasta que me metí su verga a mi boca, comencé a mamarle hasta donde podía.

Se sentó en el sillón, y abrió sus piernas mientras yo, así, arrodillada como toda una sumisa me lleve nuevamente su verga a mi boca, tomo mi cabeza y la metió toda hasta adentro, yo arqueaba de tan dentro que la tenía, mi garganta no aguantaba tanto, y eso que aún no era toda, la saco y comencé a mamar, primero poco a poco la cabeza, luego la engullí toda hasta donde podía, le mamaba los huevos de vez en cuando, me tomaba del cabello y yo con su enorme pito me pegaba en los labios, en las mejillas, me levanté y le di la espalda, me senté de nuevo en su verga y comencé a hacer la licuadora (que son movimientos de mis caderas en círculo sobre su verga).

Sentía como me daba de nalgadas mientras cogíamos, baje de su pene y seguí mamando, nuevamente comencé a repetir el proceso, hasta que se levantó, me tomo de la cabeza y me dijo que abriera la boca y usará mi lengua, literal me cogió por la boca, utilizaba mi lengua como músculo para poder tener más placer, mis manos las tenía sobre sus piernas, siguió moviéndose hasta que empezó a gemir más y más, se iba a venir, cuando sentí su líquido caliente salir de su verga, me tomo del cabello y no dejo que saliera su pene hasta vaciarse por completo en mi garganta, la cual se encontraba llena de su semen, dentro de mis mejillas y la lengua también estaban impregnadas de sus bendiciones.

Sacó su verga después de ver el rímel que se me había corrido y mis ojos rojos llenos de lágrimas, limpie con mi lengua todo lo que se había quedado en su verga, vio como lo tragaba en cada lengüetazo que le daba, me dio la mano y me levanté del suelo, su enorme verga aún tenía vigor, no se había bajado, así que lo lleve a la recámara.

Ya estando en la recámara le quité nuevamente su pijama lo dejé solamente en bóxer y me acosté, saque de entre las almohadas mi juguete favorito y yo mojada por los besos tan ricos que nos dimos, y con la cogida que nos dimos en el estudio, tome mi juguete, con mi mano izquierda abrí mis labios vaginales y con la derecha lo deje ir todo, comencé a masturbarme mientras el veía, se quitó el bóxer y con su verga erecta, como si no lo hubiéramos hecho ya, comenzó a acercarse, se arrodillo sobre la cama me puso su verga en la boca y se la empecé a mamar nuevamente como a él le gusta.

Me la dejaba ir hasta la garganta tal y como le encanta, me pegaba en los labios, en las tetas, en la boca, en la cara con ella yo era su puta.

Mientras, yo seguía masturbándome hasta que me dijo que le tocaba, me puso en cuatro sobre la cama hizo la tanga a un lado y se acostó metiendo la cabeza en medio de mis piernas y comenzó a chupar nuevamente mi clítoris y a darme unas lamidas de vagina de esas que me habían provocado ya un orgasmo, tomo el dildo y la metió en la vagina mientras chupaba con sus manos sacaba y metía el vibrador, era tan delicioso qué no tarde mucho en sentir como mis jugos empezaban a escurrir señales de que mi orgasmo ya estaba listo nuevamente.

Así que le dije que no parara, al contrario comencé yo también a moverme hasta que me vine en su boca mis jugos los vertí sobre sus labios y cómo algún elixir bebió de mí, mientras mis jugos salían él no se despegaba de chupar y meter mi juguete, mientras yo solamente mordía una almohada para no gritar de placer.

Era tan delicioso y tan satisfactorio, se levantó de la cama y me pidió que yo no lo hiciera, solamente me acomodo y así me dejó de a perrita, saco un lubricante de mi cajón, y así como me tenía en 4, metió mi vibrador a mi zorrita, mientras él comenzó a meter su lengua en mi ano, yo con mis manos me habría las nalgas para que me mamara más y más mi orificio anal, tomó el lubricante con sus dedos, los cuales metió y untó el lubricante por todo mi ano, sacaba y metía sus dedos a placer, a veces los dedos otras veces su lengua, mientras mi zorra estaba ocupada por ese enorme dildo de 25 cm.

Se subió a la cama, y mientras yo tenía mis tetas bien pegadas al colchón, levanté mis nalgas, sin arrodillarse, fue metiendo su verga poco a poco en mi ano hasta que me lo dejo ir todo, en cuatro y con mis dos agujeros ocupados comenzó a cogerme tan más rico que tuve que morder una almohada nuevamente para no gritar, para no gemir y para no pedir más y más, sus huevos en cada metida que le daba a mi culo empujaban el dildo que traía en mi zorra, sentíamos tan más rico el tener 2 vergas dentro, y digo sentíamos porque él dice que se siente como su verga roza con él dildo dentro de mí, y eso hace que se sienta aún más apretado.

Puso su pie sobre mi cabeza y me siguió cogiendo, era su puta, y él podía hacerme lo que quisiera, comenzó a darme de nalgadas cada vez más fuertes, sonaban tan duro que voltea a verlo y con la mirada solamente le pedí más mientras me seguía nalgueando, mis nalgas estaban enrojecidas, pero poco le importó, me estaba metiendo toda su verga en el culo, sacó su enorme pene de mi ano y acercó su boca y su lengua nuevamente a él.

Acto seguido le pasó su lengua por todo mi huequito y empezó a lamer una y otra vez, cuando se despegó de mi ano siguió pegándome las nalgas mientras me jalaba del pelo me preguntó: “Que eres?”, “Tu puta” le respondía. ”Que qué eres?!”, “Tu maldita perra.” Le volví a contestar.

Me tomó del cabello, me dio un beso y me volvió a empinar, metió su enorme pito duro, venudo, nuevamente dentro de mi ano, y empezó a moverse, sentía su verga mover todas mis entrañas, me estaba destrozando mi ano, ya no me dolía era un placer inmenso, inmenso como solamente el placer que mi esposo sabe darme.

Sus embestidas eran fuertes y rápidas, me daba de nalgadas, me jalaba el cabello, me trataba como una puta y al final creo que en eso ya me había convertido, poco a poco su verga se movía con más libertad y del poco dolor empecé a pasar al placer, saco su verga de mi ano, y el juguete de mi zorra e intercambiaron de lugar, tomo ese pedazo de látex y lo metió hasta donde aguante en el culo, mientras él, se arrodilló detrás de mi e introdujo su verga en mi vagina, con sus manos en mis tacones, mi ano al punto del colapso por semejante cosa que me metió, su verga en mi zorra, no dejaba de embestirte y darme con todo.

Así me estaba cogiendo y no me soltó hasta que me dijo que se iba a venir nuevamente, que ya estaba ahí su orgasmo, le dije que si quería echármelos en la boca otra vez, ya que se qué le gusta verme tragarlos, sin decir nada se salió me lo dio a mamar otra vez y mientras lo masturbaba y mamaba, sentí cómo empezó a salir su leche en mi boca, oí sus gemidos nuevamente, no salieron muy recio por obvias razones, pero era delicioso sentir toda su leche en mi boca me alejé de su pelvis le enseñé la leche en mi lengua y tragué con mis dedos limpié mis labios y los chupe, nos besamos, sin embargo yo quería más.

Saque mi dildo de mi ano, y lo recosté en la cama, seguí chupando, sus gritos y gemidos de placer me excitaban me decía que estaba muy sensible, que parara sin embargo no lo hice, solamente me recomendó no ser tan brusca, ya que ya se había venido 2 veces, así que me decidí a seguir chupando, me decía que volteara mi mirada para verlo mientras se lo chupaba, yo era suya, y quería que me siguiera cogiendo, ambos habíamos ya tenido 2 orgasmos, pero yo, como la puta amateur que soy quería más, seguí mamando un buen rato, entre duro y flácido se encontraba aquello que me hace feliz hasta 5 veces por semana.

Poco a poco se fue recuperando hasta que sentí con mi lengua nuevamente cómo se volvió a poner erecto así que hice mi tanga a un lado nuevamente y subí en él, con mis manos en su pecho, apretando mis tetas, comenzó a pegarme en ellas me daba palmadas en una y en otra mientras, me tomo del cuello y metió sus dedos a mi boca, yo solamente restregaba su pene en mi vagina, gimiendo y pidiéndole más leche, me tomo del cuello y me pidió que le pasará mi juguete, lo tomo con su mano derecha y me lo dio a mamar, mientras lo estaba cogiendo él metía y sacaba el dildo de mi boca.

Le dije que quería mamar más verga, que me lo diera, y con una de mis manos en su pecho seguí moviéndome mientras con la otra chupaba el dildo, el observaba mientras se encontraba acostado, quite la mano de su pecho y se las puse en las rodillas, me hice hacia atrás, y comencé a arquear mi espalda mientras lo montaba y metía toda su verga en mi zorra, mientras, él no soltaba mis tacones (es su fetiche, cogerme con tacones y algo sexy) seguí matándome sola hasta que me dijo que nos levantáramos, me llevó a su reposet se sentó y yo dándole la espalda fui bajando poco a poco hasta tener su verga nuevamente dentro.

Comencé a darme sentones que sentía toda hasta dentro seguía restregando su verga en mi vagina y mientras me movía metió su dedo pulgar en el ano, con una mano en mi cabello y la otra en mi ano sentí nuevamente mi orgasmo llegar, le dije que ya venía y que iba a estar muy sensible después me dijo que no importaba que él tenía ganas de coger toda la noche, fue entonces cuando me vine nuevamente no aguanté más y comencé a darle movimiento circulares (la licuadora) mientras mi orgasmo llenaba todas mis terminaciones nerviosas.

Seguí moviéndome hasta que me dijo qué me levantara, me arrodille frente al reposo y volví a mamar otra vez me tomo del cabello y volvió a meterla toda en mi boca, saqué mis tetas nuevamente del babydoll y puse ese pedazo de carne en medio de ellas, mientras yo apretaba mis tetas y me movía él me daba cachetadas y me jalaba del cabello para darme de besos.

Volví a chupar nuevamente hasta que me dijo qué me levantara, me levanté y en la orilla de la cama me acostó me puso una almohada bajo las caderas, y poniendo una pierna en su hombro y la otra rodeando su cadera metió mi dildo en mi ano nuevamente, gemí mientras poco a poco lo metía ya que es grueso y muy grande, mientras él metió su verga en mi zorra, me penetró comenzó a cogerme otra vez mis tetas rebotaban una y otra vez hasta que con ambas manos me las agarre y apreté mis pezones justo como a él le gusta verlos, me lleve las tetas a mi boca, y comencé a lamer mis pezones, él me veía con lujuria, sus cachetadas y sus nalgadas ya no tenían tanto control, eran fuertes y sádicas.

Con mi pierna en su hombro y la otra rodeando la cintura siguió cogiéndome, le dije que no iba a aguantar mucho ya que iba a venirme nuevamente ,le dije que ya quería sentir el suyo, me quito los tacones y comenzó a besar y a chupar mis dedos del pie que tenía sobre su hombro, y mientras me cogía con su mano derecha tocaba mi vagina, entonces cuando no aguanté y le dije que ya no aguantaba que mi otro orgasmo estaba ahí, me dijo que también el suyo, entonces cuando bajo mi pierna, se acostó sobre mí, con mi ano ocupado por el dildo y con mis piernas rodeando su cintura comenzó a moverse más y más rápido, hasta que estalló dentro de mi, su leche nuevamente salió de golpe, y lleno mi vagina de ella.

Mientras yo me revolcaba del placer que me estaba causando un nuevo orgasmo, me dio la mano para levantarme y me acomodó sobre la cama, saco lentamente el dildo de mi cavidad anal, subió las cobijas que ya hacían tiradas en el suelo y me cobijo tiernamente. Acomode sus almohadas como le gustan y se recostó a mi lado, nos dimos un enorme beso, ambos nos quedamos dormidos abrazados el uno al otro, hasta despertar al siguiente día.

Espero y me sigan leyendo, como verán estas anécdotas van en orden cronológico, espero sus comentarios a los cuales con gusto contesto, y como les digo, espero y me sigan leyendo y sobre todo apoyando con un me gusta en estos relatos de mi vida llena de lujuria y pecado.

Saludos.

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