Había comenzado el mes de junio me sorprendió mucho cuando mi hijo me contó que su hermana, mi hija Adriana, le había pedido que buscaran a ocasión de quedarse solo en casa, eso hizo que mi curiosidad se disparara y me pusiera de acuerdo con mi otro hijo, para dejarlos a solas, los dos salimos de nuestro apartamento y nos dirigimos al trastero, por supuesto habíamos instalado una cam, sin que mi hija lo supiera, para ver lo que hacían.
Nada más llegar la pusimos por medio de nuestros móviles y en ese momento, sentados en el sofá de casa estaban muy hija y su hermano, el llevaba puesta na pantaloneta hasta media pierna y una camiseta; ell llevaba unos pantaloncitos cortos de color rojo con una raya a los costados, y comenzaron a hablar mi hija le dijo:
-Veras hermanito, es que quiero aprender a dar masajes, antes practicaba con mi novio, pero desde que lo dejamos no lo he vuelto a hacer, ¿Me dejarías practicar contigo?
-Si te apetece hermanita, respondió mi hijo.
Mi hija le indicó que se tumbara en el sofá, boca abajo, y sentándose encima de él comenzó a darle el masaje, los gestos de mi hijo demostraban que lo estaba pasando muy bien, hasta que esta paró y le dijo a su hermano:
-Date la vuelta hermanito.
Este lo hizo y en ese momento quedó a la vista de ambos que a mi hijo se le había piesto la polla bien dura, mi hija sorprendida dijo:
-Pero hermanito, ¿No me digas que mi masaje te ha excitado?
-La verdad es que si hermana, tú eres una mujer muy sexy, y encima das muy bien los masajes.
-Gracias, hermano, dijo ella con una amplia sonrisa en la boca, pero me da pena que estes así, creo que debo de ayudarte a aliviarte.
Y antes de que su hermano tuviera tiempo de reaccionar, mi hija le había bajado la pantaloneta lo justo para que su polla quedara al aire, al ver el tamaño de la polla de su hermano mi hija añadió:
-Vaya hermanito, que bien dotado estas, no me esperaba yo que tuvieras una polla tan grande, si quieres te presentaré a alguna de mis amigas fáciles que estarán encantadas de probar esa delicia.
-Eso para otro día, pero ahora solo estas tú aquí dijo mi hijo, así que ¿Por qué no me alivias ti?
-Está bien contestó mi hija.
Y llevando una de sus manos hasta la polla de su hermano comenzó a hacerle una deliciosa paja, mi hijo gemía de gusto, pero al poco le dijo a su hermana:
-¿Me ayudarías de otra manera?
-Tu dirás, dijo ella.
-Quiero verte las tetas, dijo él.
-¿Quieres verle las tetas a tu hermana? Dijo ella entre risas.
Y llevando sus manos hasta su blusa se la alzó dejando al descubierto sus tetas.
-Tienes unas tetas preciosas, dijo mi hijo.
Y mientras lo decía llevó su mano hasta su polla y se puso a masturbarse, mi hijo sin dejar de acariciársela le preguntó:
-¿Dime hermana, se la chupabas a tu novio?
-Claro dijo ella.
-¿Y te ha dejado? Que tío más idiota, dijo mi hijo.
-¿Sabes una cosa? Dijo mi hija parando su mamada.
-Dime hermana, contestó él
-Tú la tienes más grande que él y me muero de ganas de que me la metas
Ella se tumbó boca arriba en el sofá y levantó las piernas, su hermano la sacó sus pantalones y el tanga, dejándola completamente desnuda, después la pidió que se pusiera a cuatro patas y bajándose un poquito la pantaloneta se sacó la polla, en ese momento su hermana que parecía haber recobrado por un momento la cordura le dijo:
-Hermanito, ¿Tienes condones? Aun soy joven para tener hijos, aunque sean tan guapos como su tío.
Mi hijo sacó un condón de sus pantalones y se lo puso, su polla estaba durísima, y después sin quitarse su pantaloneta, aunque teniéndola lo suficiente baja como para que su polla se quedara fuera, se puso detrás de ella y se la metió, mi hija al sentir la polla de su hermano se puso a gemir, y dijo:
-Hermanito, menuda polla tiene, y que bien la sabes utilizar, está claro que tienes experiencia con los coños.
-Me estaba preparando para follar a una mujer como tú, respondió mi hijo.
-Mientes peor que follas, pero me encanta como follas, dijo mi hija.
Y los dos siguieron follando, hasta que ella le pidió:
-Hermanito, quiero darme la vuelta.
Él sacó su polla del coño de su hermana, y cuando esta se dio la vuelta y abrió sus piernas todo lo que pudo, se la volvió a meter, esta al volverla a sentir volvió a decir:
-Menuda manera tienes de follar, decididamente hermanito tengo que presentarte a alguna de mis amigas.
Y los dos siguieron en la actividad de darse mucho amor, en ese momento no pude dejar de pensar en lo bien que lo hubiera pasado si a la edad de mis hijos yo hubiera estado tan liberada como ellos
En ese momento mi hija dijo:
-Hermanito, estoy pensando que, como hermana mayor, yo debo ser yo quien se suba encima de ti, y quien lleve el ritmo.
Parecía claro que, a su hermano, con tal de follar le daba igual una postura que otra, así que no tuvo ningún problema en ponerse tumbado sobre el sofá y su hermana se sentó encima suyo, de espaldas a su cara, mientras decía:
-Que polla tan divina tienes hermano, nunca he follado una como esta.
Y siguió cabalgándole, en ese momento ella estaba sentada encima de él, con las manos apoyadas en el sofá y subía y bajaba su coño dándose a su misma, y proporcionando a su hermano un placer muy intenso que se reflejaba en los gemidos que ambos emitían, hasta que mi hijo se corrió, para mi sorpresa mi hija le pidió que se pusiera encima de ella y se quitara el condón, cuando lo hizo su leche fue a parar al vientre de su hermana.
Tras ello mi hijo dijo:
-Follas divinamente hermanita, mejor que la mayoría de las chicas con las que lo he hecho.
-¿Y lo has hecho con muchas?, preguntó mi hija.
-Con varias, incluso con algunas que podrían ser nuestra madre, respondió su hermano.
Vaya hijo más cabron que tengo, mientras su hermano decía esto, mi hija se arrodilló ante él y dijo:
-¿Así que esta polla ha conocido muchos coños?, Puedes tendré que mimarla mucho para no parecerle de las peores chicas que ha probado.
Y tras decir esto cogió la polla de mi hijo con una de sus manos t la llevó hasta su boca y se introdujo su polla dentro de ella, después la sacó y comenzó a lamerla con su lengua, cuando ya la tuvo bien dura, se tumbó en el sofá con las piernas bien abiertas y dijo a su hermano:
-Venga hermanito, mi coño tiene muchas ganas de ti, otra vez.
Mi hijo primero busco un nuevo condón y se lo puso en su polla, luego se puso a su lado con una pierna doblada sobre el sofá y la otra de pie en el suelo y condujo su polla hasta el interior del coño de mi hija, los dos volvieron a gemir de una manera muy intensa, yo viéndolos a través de la cam, me sentía orgullosa de que follaran de una manera tan divina. Pero al rato mi hija pidió a su hermano:
-Hermanito, métemela de lado.
Y sacándose la polla de su hermano de su coño se giró de esta manera quedó sobre el sofá de medio lado, dándole la espalda a su hermano, pero con su coño al alcance de la polla de este. Por supuesto mi hijo se la volvió a meter, y ella dijo:
-Que delicia hermanito.
Su hermano no la contestó, pero en los movimientos de su polla estaba la respuesta, estaba encantado de follar con su hermana, y así estuvieron hasta que ella, sin sacarse la polla de su hermano del coño, se movió y se puso a cuatro patas sobre uno de los respaldos del sofá, su hermano la dijo:
-Joder hermanita que bien te mueves.
-¿Mejor que las demás?, preguntó su hermana.
-Mejor que casi todas, dijo mi hijo mirando hacia la cam de manera disimulada.
Pero creo que, a mi hija, como a mi no nos gusta ser pasivas, así que no tardó en pedirle a su hermano:
-Hermanito, tu llevas mucho rato encima, ahora me toca a mí.
Su hermano aceptó la petición, le saco la polla y se puso sentado en el sofá, su hermana se subió al sofá y poniéndose de espaldas a mi hija fue bajando poco a poco, hasta que nuevamente juntaron su coño y su polla, mi hija, ejerciendo de hermana mayor comenzó a cabalgar a su hermano, los dos gemían nuevamente de una manera muy intensa, mi hijo decía:
-Eres divina hermana me estás haciendo gozar muchísimo.
-Me alegro muchísimo, tú a mí también hermanito.
Y siguió cabalgándole, entre gemidos muy intensos de los dos, pero al poco tiempo se dio la vuelta, y puso sus tetas sobre la boca de su hermano, mientras le decía:
-Venga, hermanito, chuparle las tetas a tu mami.
Mi hijo muy obediente aceptó y se puso a chuparle los pechos. Pero al rato su hermana le volvió a proponer:
-Hermanito, me encantaría que lo hiciéramos en el suelo.
Se bajó de su hermano y se tumbó en el suelo, nuevamente con las piernas bien abiertas, mi hijo se levantó del sofá y poniéndose de rodillas en el suelo volvió a acoplar su polla al coño de su hermana, y siguió follandosela hasta que vio que se corría, en ese momento se la sacó se puso encima de la boca de su hermana y se masturbó un poco hasta que se corrió y su leche fue a parar a la boca de su hermana.
En ese momento mi hijo, quizá un poco cansado se fue a sentar en el sofá, pero su hermana no parecía dispuesta a dejarle en paz, su fue hasta donde estaba él puso su boca cerca de la polla de su hermano y dijo:
-Hermanito, siento que nunca me cansaría de hacer cosas con una polla como esta.
Y sin más preámbulos se puso a chupársela, en ese momento mi hija dijo:
-Hermano, además de tener una buena polla, se recupera con mucha facilidad, no sabes cómo me costaba recuperársela al innombrable y tu lo haces rápidamente, te adoro.
No tardó en conseguir ponérsela completamente tiesa, y sin dejar reaccionar a su hermano le puso el condón y le monto para cabalgarle, mientras le decía:
-Estoy viendo que tengo un hombre de verdad, te adoro hermanito.
Tras cabalgarle un rato se cambió de postura y se puso de espaldas a su hermano, pero este llevó sus manos hasta las tetas de su hermana y se puso a acariciárselas. Mientras decía:
-Eres divina hermana, quiero que sigamos follando a menudo.
Pero él se había venido arriba y quería tener el control de la situación, así que bajó a su hermana y la puso a a cuatro patas, ella se dejó a ver y su hermano le volvió a meter la polla dentro de su coño:
-Hermanito te estas comportando como un verdadero macho.
Él siguió follandola, mientras ella seguía disfrutando, se veía que había adquirido mucha confianza en sí mismo, al rato se la sacó y la hizo tumbarse en el sofá con las piernas bien abiertas, ella fijo:
-Hermanito puedes a ver conmigo lo que quieras, me tendrás a tu disposición siempre que tu polla necesite un coño.
-Muchas gracias, hermana, dijo mi hijo, por supuesto lo hare.
Él alzó una de las piernas de y la puso sobre su hombro y continuo follandola, en medio de los gemidos de ambos, pero tras un rato así, mostrando cierto cansancio, se la sacó y se tumbó en el sofá, de medio lado, su hermana se puso en la misma postura, delante de él, y nuevamente su hermano volvió a introducir su polla dentro del coño de mi hija, y nuevamente los dos volvieron a gemir intensamente.
Ella separaba las piernas todo lo que podía para facilitar la penetración, mientras él complementaba la penetración con besos en su cuello, y acariciaba una de las tetas mientras le decía:
-Hermanita, eres una folladora excepcional, te adoro.
Cogió los dos pies de su hermana con sus manos, y se los besó, cosa que a ella pareció encantarle y le dijo:
-Que hermano lo que me haces, decididamente eres un amante fantástico. Pero por favor cariño, vuelve a dejarme arriba.
Y nuevamente mi hijo se puso sobre el sofá con las piernas bien abiertas dejando que su hermana se montase sobre su polla y comenzando a cabalgarle, arrimando sus tetas a la boca de mi hijo, que se las chupaba con ganas, mientras el llevaba sus manos hasta el culo de su hermana y se lo acariciaba, los dos se encontraban en la gloria. Al rato ella se dio la vuelta y siguió follando a su hermano, cos sus manos apoyadas en el sofá, sin duda los dos estaban en la gloria.
Yo no paraba de masturbarme viéndolos, y mi hijo mayor que estaba a mi lado hacia lo mismo, hasta que ni pudimos más, mi hijo mayor se echo sobre mi y se puso a follarme con verdadera ansia, sin que ninguno de los dos dejáramos de ver el espectáculo.
Mi hijo no pudo aguantar mucho tiempo estar debajo y haciendo a su hermana levantarse la puso en cuatro sobre el sofá, y nuevamente volvió a penetrarla, la verdad es que parecía que ninguno de los dos se cansaba de follar, pero en ese momento mi hijo le pidió a su hermana:
-Hermanita, ¿Me dejas que te la meta por el culo?
-¿Pero de eso también entiendes?, dijo su hermana sorprendida, y añadió, no sabía que tenía en casa una máquina de follar.
Su hermano interpretó esta respuesta como un sí y de un golpe metió su polla en el culo de su hermana. Los dos se pusieron a gemir de una manera muy intensa, ella, entre gemidos dijo:
-Vaya lo haces divinamente, hermanito, se nota que tienes experiencia.
-Es para hacértelo mejor, hermana.
Los dos siguieron disfrutando hasta que mi hija se corrió, y poco después lo hijo mi hijo llenando de leche el culo de su hermana. Después los dos fueron a ducharse y vestirse.
Mientras mi hijo mayor y yo terminamos de follar nos vestimos y subimos a casa, al llegar los dos hermanos estaban viendo la tele, como si nada hubiera pasado, pero los ojos de mi hijo mayor se posaron en las piernas de su hermana.
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