El sistema no tardó mucho en volver a conectarse y en ese momento apareció, una vez más mi suegro con otra de sus hijas, se llama Estela, está casada, pero como hemos visto antes eso no importa mucho a mi suegro, ella es pelirroja, rojo y corto era también el vestid que llevaba, mi suegro la recibió con un abrazo muy intenso, y después llevó sus manos hasta su culo y se puso a sobárselo:
-Pero papa, replico ella, con una amplia sonrisa en su boca, no crees que eso debería de hacérmelo mi marido no tu.
Mi suegro, sin dejar de sobarla dijo:
-¿Ese cabron y haragán? No sabe tratar a una hembra como tú, ahora tu marido voy a ser yo.
Y mientras decía esto le fue subiendo la falda hasta dejar al descubierto un trasero impresionante que solo cubierto por un tanga muy reducido, ella sin enfadarse dijo:
-Oye, parece que vas en serio.
-No lo dudes mi pequeña, dijo él, quiero poner tu sexo al servicio de la empresa.
-Como si fuera una puta, ¿Y qué hacemos con mi marido?, preguntó ella.
-Procuraremos que no se entere, respondió mi suegro, y si lo hace tendrá que tragar cuernos.
Mientras decía esto a su hija él se giró, desabrochó la blusa de su hija y se la quitó, ella no llevaba sujetador y sus tetas quedaron al aire, mi suegro se puso a sobárselos, mientras decía:
-Que buena esta mi niña.
Ella que parecía comprender las intenciones de mi suegro, y para nada parecían desagradarla llevó una de sus manos hasta la polla de su progenitor y se puso a sobrársela por encima del pantalón,
Al poco rato mi suegro se sentó en el sofá, se bajó los pantalones y los calzoncillos y con su polla al aire se puso a acariciársela, mientras hacia esto, su hija de espaldas a él, movía su trasero como si fuera una bailarina erótica, hasta que su padre le dijo:
-Ven aquí zorra.
Ella mi obediente se subió la falda, mi suegro, el apartó el tanga, ella de un golpe se puso encima de él y se metió la polla de su padre dentro de su coño, y comenzó a cabalgarle, mi suegro se puso a gemir y dijo:
-Siempre he sospechado que eras una puta, pero ahora veo que es verdad, jajaja, y lo haces muy bien.
-Muchas gracias papaíto, dijo ella, sin dejar de cabalgarle, hacerte feliz es mi objetivo.
Y se le siguió follando de una manera muy impetuosa, mientras mi suegro no dejaba de besarle las tetas mientras le decía:
-Tienes unas tetas mejores que la de la zorra de tu madre cuando tenía tu edad.
Al cabo de un rato él la pidió:
-So zorra, ponte de rodillas encima del sofá quiero follarte desde atrás.
Ella hizo lo que su padre le pedía, y en ese momento mi suegro que estaba de pie, le introdujo, de nuevo su polla dentro del coño, pero ahora era él quien llevaba el ritmo, ella dijo:
-Lo haces mejor que mi marido.
-No me nombres a ese cornudo, dijo mi suegro si dejar de follar a su hija
Al cabo de un rato, mi suegro dijo:
-So puta, vas a hacer que me corra.
-Pues me encantaría beberme tu luche, papi, dijo ella.
Mi suegro se tumbó en el suelo, y Estela llevó su boca hasta su polla y se la chupó, ante los gemidos de mi suegro que decía:
-Que bien la chupas, so zorra.
Su hija siguió chupándosela, hasta que consiguió que mi suegro se corriera y ella se tragó toda su leche.
Pero Estela no estaba dispuesta a que esto terminara así y siguió chupando la polla de su padre hasta que consiguió ponérsela en forma otra vez, después se la puso entre sus tetas se las apretó y comenzó a moverlas como si fueran un coño, con todo ello la polla de mi suegro se puso durísima, cuando su hija le soltó la polla, mi suegro llevo su boca hasta el cuello de ella, y una de sus manos hasta su coño, y le dijo:
-Estoy muy orgulloso de lo zorra que eres.
Después la volvió a poner encima de él y la sentó sobre su polla, ella al sentir el miembro de su padre en su interior se puso a gemir, mientras decía:
-Papaíto, eres divino, sabes cómo complacer a una mujer.
Mi suegro no le respondió, pero sus gemidos lo hacían por el se notaba que estaba disfrutando a tope, al cavo del rato cogió a su hija y tumbó sobre el sofá y continuo follandosela con el mismo vigor, su hija demostraba sentirse en la gloria mientras decía cosas como:
-Papaíto, me vas a volver loca de gusto.
Pero mi suegro tampoco se conformó con esto, parecía querer demostrar a su hija que pese a sus años era un macho alfa, puso a su hija a cuatro patas y se la volvió a meter y desde atrás a marcar un ritmo que a su hija parecía volverle loca, como demostraban los gemidos de esta. Hasta que dijo:
-So puta, has conseguido que me corra.
Estela, al oír las palabras de su padre se puso de rodillas ante él y le lamió la polla hasta dejársela bien limpia.
Tras unos minutos de descanso mi suegro hizo ponerse a su hija tumbada en el sofá, de lado y con las piernas dobladas, él se puso detrás de ella, primero le sobó las tetas, mientras le decía:
-So zorra, que buena estas, y yo privándome de este manjar, porque eres mi hija.
A continuación, le introdujo la polla dentro de su culo y comenzó a follarsela nuevamente, ella dijo:
-Papito, que bien follas, me estas volviendo loca de gusto. Nunca pensé que por este agujero se pudiera gozar tanto,
Y mientras decía esto se acariciaba el coño con las manos. Pero mi suegro no se conformó con esto, la hizo ponerse a cuatro patas, y luego inclinar la cabeza y las manos, su culo quedó en pompa y su padre se la volvió a meter por el culo, mientras la decía:
-¿Te gusta zorra?
Ella hizo una señal de que sí, y el siguió follando su culo. Los gemidos de los dos eran impresionantes, pero mi suegro parecía estar empeñado en mostrar a su hija que seguía siendo un macho potente, así que se salió y se sentó en el sofá, cogió a su hija con sus manos y la sentó encima de él, Estela dijo:
-Que cerdo eres papa.
Sus gemidos iban en aumento y ella no tardó en correrse. Entonces dijo:
-Papito, has hecho gozar a la puta de tu hija como una cerda, quiero compasarte.
Se arrodilló delante de su padre, cogió su polla con la mano, se la acaricio un momento y después se la metió en la boca, los gemidos de mi suegro se hicieron más intensos por momentos, hasta que, sin poder aguantarse se corrió y toda su leche fue a parar a la boca de su hija.
En esos momentos el sistema se apagó, cuando se volvió a conectar apareció la casa de Estela, no estaba sola, le acompañaba su hermana Jessica, las dos estaban con ropa interior de lencería, esta dijo:
-Hermana, no me imaginaba que tu tuvieras una ropa tan excitante.
-Te lo enseño, porque nuestro padre quiere que mejoremos nuestra relación como hermanas, Respondió Estela
-Ya me imagino que tipo de relación quiere que tengamos, dijo Jessica.
Y acercando sus labios a los de su hermana las dos se fusionaron en un beso de de fraternal tenía muy poco las dos estaban de rodillas sobre la cama y tras terminas ese beso Jesica llevó una de sus manos hasta un de las tetas de su hermana, y se puso a acariciársela, mientras decía:
-Siempre me ha dado envidia tus tetas hermana.
Y siguió sobándoselas, Estela sonreía, mostrando aprobación hacia lo que hacia su hermana, esta abandonó sus tetas por un momento, bajo su cabeza hasta el coño de su hermana, cubierto por un diminuto tanga y cogiendo este con sus dientes se lo bajo dejando el coño de Estela al aire.
Se tumbaron sobre la cama, poniéndose de medio lado, y volvieron a besarse muy intensamente, en ese momento Estela le pidió a su hermana ponerse las dos de rodillas, ella se puso detrás de su hermana, y llevó sus manos hasta sus tetas mientras decía:
-Tu sí que tienes buenas tetas, hermanita.
Después la hizo tumbarse boca abajo y se puso a besarla el trasero, mientras le decía:
-Menudo culo tienes hermanita.
Luego la hizo girarse y comenzó a besarle el culo, a continuación, Estela pidió a su hermana que se girase, llevó su cabeza hasta el coño de esta, y sacando su lengua comenzó a comerle el coño, Jesica se puso a jalear mientras decía:
-Hermanita, me estas volviendo loca de gusto, esto es divino.
Estela seguía comiéndole el coño, mientras los gemidos de Jesica se hacían más intensos, y mientras gemía decía a su hermana:
-Esto, es increíble, estoy gozando más ahora que durante todo mi matrimonio.
Su hermana seguía lamiéndole cada centímetro de su coño, y Jesica gemía cada vez más fuerte, hasta que dijo:
-Me corro hermana.
Y los movimientos de su cuerpo parecían demostrar que así era, en ese momento Jesica dijo:
-Estela, cariño, creo que es el momento de que yo te demuestre a ti cuanto te quiero.
Después Jesica pidió a su hermana que se pusiera boca abajo, y cuando lo hizo le separó los cachetes del culo, y sacando la lengua se puso a lamérselos, sacando unos fuertes gemidos de la boca de su hermana, que le dijo:
-Hermanita lo haces muy bien, no sabía que tenías un lado lésbico.
-Lo estoy, viendo contigo, dijo Jesica.
Y continuó comiendo el coño de Estela, hasta logar que esta se corriera también, en ese momento las dos hermanas se tumbaron en la cama, una al lado de la otra, en ese momento Estela puso una de sus manos sobre uno de los muslos de Jesica y comenzó a acariciárselo, mientras llevó la otra de sus manos hasta su propio coño y comenzó a acariciarse, Jesica imitando a su hermana llevó sus dos manos hasta su coño y también se puso a acariciárselo, mientras preguntaba a su hermana:
-¿Es tu primera vez con otra mujer?
-Lo es respondió Estela, y no lo hubiera hecho si nuestro padre no me lo hubiera pedido.
-Me parece que las dos nos hemos convertido en sus zorritas, replicó Jesica.
-No sabe cuándo me alegro de haberlo hecho, estoy gozando ahora más que durante todo mi matrimonio, después, tras pensárselo un poco dijo, ¿Te acuerdas que de niñas nos peleábamos por los juguetes?, Pues ahora quiero compartir los míos contigo.
Llevó sus manos hacia la mesilla que había junto a su cama y sacó un par de consoladores
-Son más grandes que la polla de mi marido dijo Jesica.
-Y que la del mío dijo su hermana riendo.
Jesica se apartó el tanga, dejando su coño al aire, y las dos hermanas de una forma que parecía coordinada cogieron el consolador que tenían en sus manos y se lo llevaron a sus bocas para chuparlo.
Después de una manera que parecía coordinada, también, cada una acercó el consolador que tenía en la mano al coño de su hermana, pero finalmente cada una cogió su consolador y lo introdujo dentro de su coño, por lo que las dos comenzaron a disfrutar simultáneamente.
-Te gusta hermanita, preguntó Estela.
-Esto es divino, dijo Jesica, no dan el gatillazo, y no hay que aguantar las tonterías de nuestros maridos.
Mientras seguían aplicándose los consoladores en los respectivos coños, Jesica llevó a mano que tenía libre hacia las tetas de su hermana y se puso a acariciárselas, después hizo lo mismo con su boca, mientras decía:
-Hermanita esto es alucinante, debemos de repetirlo a menudo.
Me alegro de que te guste, dijo Estela, ¿Pero no te gustaría que alguno de estos amigos te entrara por el culo?
-Joder, que perversa te has vuelto hermanita, dijo Jesica, pero hoy yo quiero gozar de todas las maneras.
Se giró sobre sí misma, después dobló sus piernas para que su culo quedara en pompa y dijo:
-Cariño, aquí tienes mi culo, para que hagas con él lo que quieras.
Estela se situó detrás de ella, de rodillas, y cogiendo el consolador con su mano lo fue introduciendo en el culo de Jesica, primero muy despacito, como temiendo hacerle daño, luego, una vez que comprobó que su hermana lo que sentía era un enorme placer, más deprisa, su hermana al sentirlo dijo:
-Cariño, esto es increíble.
Al cabo de un rato, Estela, sin dejar de jugar con el aparato en el culo de su hermana, llevó una de sus manos hasta el culo de esta, e introduciendo dos de sus dedos en el interior de este, comenzó a masturbarla.
-Hermanita me vas a volver loca de gusto, dijo Jesica.
Sus gemidos demostraban que así era. Hasta que Jesica apartó los dedos de su hermana de su coño y comenzó a masturbarse ella misma, no pudo aguantar mucho tiempo y termino corriéndose en medio de un orgasmo brutal.
Descansaron unos minutos, y entonces Jesica dijo a su hermana:
-Cariño me has hecho disfrutar como nunca en mi vida, ahora me toca a mí.
Primero las dos se besaron de una manera muy intensa, después Jesica introdujo, una vez más, sus dedos dentro del coño de su hermana y comenzó a masturbarla, mientas que acercando su cabeza a los cachetes del culo de su hermana se puso a besárselos, Estela comenzó a gemir, y después Jesica le introdujo uno de los consoladores dentro de su culo, pero Estela quería algo más fuerte, cogió el otro consolador con una de sus manos y se lo metió en el coño, Jesica se quedó asombrada y dijo:
-Que puta eres hermanita.
Al cabo de un rato Estela tuvo un orgasmo increíble y el sistema se cortó.
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