Luego de esa vez que Javier me tuvo para él vestida de minita, a él le gustó la experiencia. Le contó a Diego, otro de los hombres que veía en ese tiempo. Le dijo que había estado conmigo y que vestida de putita me veía rica.
Se pusieron de acuerdo ambos y me invitaron a una velada para tres
Cuando llegue a la casa de Diego, los saludé de besos a los dos, como siempre lo hacía y había comenzado a tomar la iniciativa. Me estaba arrodillando frente a ellos para darles sexo oral a los dos, pero Diego me dijo que esperara.
Fue a su pieza y trajo ropita de mujer que me habían comprado. Incluía unas pantimedias, con porta ligas, un calzoncito, una faldita corta, una polerita, una peluca y maquillaje.
Anda a ponerte esto y vuelves, me dijo Diego. Yo tomé las cosas y me fui al baño.
Luego de un rato salí entera producida de putita para ellos.
“Te ves preciosa”, me dijo Javier. “Si, eres toda una putita linda”, me decía Diego.
Javier: “ya potito (así me decían), lo vamos a pasar bien los tres, tomate un trago y empecemos la fiesta”
Diego: “Si “rosadito” (también me decían así por el color de mi ano), hoy te vamos a hacer feliz y queremos que nos entretengas. Te ves linda”, se acercó, me dio un beso, me levanto la falda, me corrió el calzón hacia un lado y me metió el dedo en mi ano. “Vamos a jugar harto con tu rosado hoy en la noche”, me decía mientras me daba vueltas el dedo en el ano como preparándome para lo que venía.
Luego de un buen rato en que les había dado sexo oral a ambos, ellos ya estaban desnudos con sus penes erectos disponibles para mi ( se veían tan lindos desnudo y con su vergas al aire).
Aún no me penetraban pero ya me había sentado en sus vergas (ya había sentidos sus penes entre mis cachetes). Ellos estaban sentados en el sillón de dos plazas y yo me paseaba frente a ellos. Me sentaba en sus piernas, nos besábamos y les daba besos en su penes.
Un momento me dijeron que me pare en frente de ellos y que me volteara. Quedé de pies con el poto a la altura de sus caras. Yo me incline y me levanté la faldita. Diego me corrió el calzón y me abrió el ano.
Diego: “mira que lindo es tu rosadito, ábrelo con tus manos, mientras te lo chupo”.
Diego comenzó a chuparme el ano, luego Javier y luego Diego nuevamente. Yo estaba de pie, inclinada y ellos se turnaban para darme sexo oral en mi poto, yo me sentía bella, me sentía hermosa y apetecida. Estaba realmente excitada. Mi poto ya estaba mojado y ya deseable ser penetrada.
En eso Diego tomo la iniciativa y me tomo de las caderas y me sentó arriba de su pene. Me puso la cabeza en la entrada de mi ano que ya estaba dilatando. Presionó hacia arriba y me dejó caer. Me saco un grito de placer y dolor.
Yo: “Aaaay, Diegooo, pero trátame con más cariño, no vez que me rompes, ayayai, me duele”. Si bien yo ya estaba bien rotita por todas las veces que me habían culeado, igual sentí como un desgarro ya que Diego tiene un pene grande y me dejó caer sobre él de una.
Diego: “Disculpa, es que tenía muchas ganas de atravesarte, venga aquí mi niña, tomé, ahí se lo voy a ir metiendo con más delicadeza”. Me decía mientras me empezaba a culear más suave. Me pegó una buena culiada un rato y de repente me levanto desde las caderas y me saco el pico del ano. ” Déjame parar un rato porque me voy a ir cortado y no quiero acabar aún” , me dijo mientras me traspasaba a las manos de Javier.
Diego: “Toma Javier, sigue tú, yo voy a descansar un rato ”
Javier me tomo de las caderas y me acomodo en su pene.
Javier: “pásame a esta preciosura para acá… Venga aquí mi chiquilla, traiga su rosadito para acá” , ahí Javier me metió primero un dedo, jugó con mi ano un rato y luego me fue sentando en su pene.
Yo: “Javi, con cuidado por favor”
Javier:” Ya tranquila, no se me queje tanto, si yo la voy a tratar con cariño aquí, venga, venga”
Ahí Ya Javier me fue metiendo su verga de manera más suave que Diego. Javier siempre era así, me lo sabía meter muy bien. Siempre se preocupaba de que su pene se fuera acomodando de a poco en mi ano y solo me daba con más fuerza cuando ya estaba bien instalado, esta vez no fue la excepción.
Javier me estaba dando muy rico, yo ya estaba súper dilataba y podía saltar arriba de la verga del Javi sin problemas. Estaba gozando mucho arriba de Javier. En eso Diego se puso de pie y me metió su verga en mi boca. Tenía a mis dos hombres adentro.
Ahí estuvimos un buen rato, luego me pusieron en cuatro, Javier seguía por detrás y Diego por delante.
Diego: “te ves preciosa ahí, que rico putita linda, eres una diosa del pico”. Así me sentía.
Javier: “Mi niña, que se ve linda así, entregándome la cola como siempre… Te ves rica entregada a tus dos machos, uyyy, que cosa más rica, ufff, me voy, me voy, toma, toma, ahhh, ahí tienes mi perrita, que rico preñarla como siempre. Que rico dejarte todo mi semen guardado en su potito”.
Javier estaba acabando en mi poto y acabando con mi poto. Me había destrozado el ano pero se sentía maravilloso.
Luego Diego se cambió de lado y me empezó a follar. Como siempre el entro fuerte inmediatamente, claro que ahora no me dolía nada, yo mismo me clavaba con fuerza en su verga. Diego estaba arrodillando con su verga bien erecta y yo arrodillada también, pero inclinada con la cara casi en el piso y con toda la cola levantada a la altura del pene de Diego.
Me abría los cachetes con mis manos y me ensartaba en la deliciosa verga de Diego. Él no se movía, era yo que me clavaba en su verga con furor.
Yo: “toma, toma, ahí tienes mi poto, mi rosado es todo tuyo, ayayai que ricooo”
Yo me ensartaba cada vez más en la verga de Diego, me giraba un poco para un lado para sentir como si fuera un tornillo que entraba en mi ano y luego me giraba para el otro. Me puse a mover la cola con frenesí sobre su verga hasta que lo hice acabar dentro de mi.
Diego: “Aah, oooh, putita hermosa, con tu poto haces maravillas, aaay, ohhh, estrujame, ahhh”.
Diego estaba botando todo su semen dentro mío. Yo lo estaba ordeñando con mis nalgas, nunca había sido tan puta como esa vez, seguía moviendo la cola como actriz porno . Estaba encantada de todo el semen que tenía dentro.
Diego y Javier se sentaron en el sillón algo cansados, pero me invitaron asentarme con ellos. Yo me puse de pie, estaba toda llena de semen, me chorreaba por entre las piernas.
Me senté arriba de ellos, entre los dos. Ahí nos pusimos a darnos besos. Besaba a uno y después al otro. Ahí nos quedamos un rato. Nos servimos unos tragos, sentados los tres en el sillón, más bien yo encima de ellos. De mi poto aún salían chorros de semen.
Me sentía puta. Estaba impregnada del olor a pene de mis hombres. Estaba vestida de pura, llena de semen y entre mis chicos que me besaban y manoseaban. Me sentía la reina de la fiesta, me sentía la putita más linda del planeta
Luego de un rato los chicos se volvieron a entusiasmar, ahí Javier me puso de pie y me hizo inclinarme un poco. Él me levanto la falda y me volvió a meter su verga. No fue necesario correrme el calzón ya que ya estaba todo corrido hacia un lado, mi culo estaba totalmente al aire y expuesto. Ahí Diego se puso por delante y me metió su verga en mi boca.
En esa posición a Javier volvió a preñarme y Diego acabo en mi boca y en mi cara. Yo también acabé. Luego no volvimos a sentar en el sillón. Nos fuimos quedado dormidos lis tres abrazados. Me dormí entera llena de semen, toda culiada y en los brazos de mis chicos. Les había entregado como nunca mi rosadito.
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la verdad quede anonadado ante tal relato con tantos detalles, si te pudiese pedir algo, es un saludo para el equipo lilpecowil, aqui por escrito respondiendoa este comentario, y cambiando de tema, nos gusto mucho y te vamos a seguir leyendo, no dejes de escribir, la literatura es hermosa y tienes talento para ello.
Hola.
Gracias por leerme y que rico que les haya gustado mi relato.
Saludos al equipo lilpecowil.
Ahí voy a seguir escribiendo más puterias y literatura gay.
Besos a todos
es increible me encanto el relato para cuando se desarrollan los otros 3 personajes que se presentaron en el primer relato
Hola.
Ahí voy a ir escribiendo los otros relato (3, 4 y 5)
Para que estés atento.
Besos
Y como uno se siente estando dominado por dos machos?
Uno se siente como en el paraíso. Te sientes puta y rica.