El aroma del deseo y la rendición de la diosa fitness
A la mañana siguiente, la rutina se volvió erótica en la ducha. Bajo el chorro de agua caliente que resbalaba por nuestros cuerpos, nos entregamos a un sexo lento y húmedo. El jabón creó una espuma blanca que lubricaba cada roce, permitiéndome deslizarme dentro de ella con una suavidad casi agónica. Fue un encuentro más tierno pe...