La motociclista
La vibración del motor seguía alimentando el orgasmo, impidiendo que decayera, así cada pequeño movimiento de sus caderas prolongaba las contracciones, sacando un nuevo chorro de placer. Tuvo orgasmo onanista largo, intenso y devastador que la dejó jadeando, con el cuerpo entero convulsionando dentro de su prisión brillante de láte...