Transformándome frente al espejo
Mi respiración se tornó agitada de placer, mis dedos recorrían mis labios vaginales con una maestría que no conocía, mis caderas se levantaban a cada caricia, mi vagina muy mojada quería una verga adentro, sentirse llena, tallada, hasta que mis dedos fueron entrando en mi hueco vaginal, resbalaban fácilmente dentro de mi vagina, pr...