Nuevos relatos publicados: 8

Con una compañera de la oficina

  • 11
  • 24.278
  • 9,55 (22 Val.)
  • 1

Como jefe del departamento de promoción de una importante agencia publicitaria me he viajado hasta Barcelona, en compañía de mi compañera de proyectos, mi amiga y colega Lucía.

Hemos llegado al aeropuerto del Prat, y tomado un taxi, que nos ha llevado hasta el hotel. Tras hacer el control en recepción y recibir las llaves de las habitaciones 232 para Lucía y la 233 para mí. Tomamos el ascensor y llegados a nuestras habitaciones, primero dimos un repaso del estado de las mismas, curioseando un poco, luego sacamos nuestras ropas de las maletas y las dispusimos en los armarios. Pude observar que en mi habitación 233. Carlos se despide de Lidia, para tomar un baño y preparase para ir al acto, por el que se han desplazado hasta Barcelona.

Carlos es el primero en llegar y se dirige al bar, vestido para la gala. Traje chaqueta y pantalón negro, camisa blanca y palomita negra. Me dirijo al barman y le pido una cerveza.

Tras unos minutos de espera, veo la llegada de Lucía, viste un traje largo en color esmeralda, con unas perrerías que brillan y resplandecer su rostro, su cara bien maquillada, su pelo castaño ondulada su melena, la cual cubre hasta sus hombros unos labios carnosos que resalta con su pintalabios rojo, me fijo en sus zapatos, mismo color del traje y altos de tacón de aguja. No puedo resistirme y al llegar a mi altura, le digo un gentil cumplido.

C. Donde dejaste a la joven de tejanos y deportivos, que me acompañaba en el avión?

L. Pues la he cambiado por una elegante joven que desea acompañar a un apuesto galán, para recoger un importante galardón.

Tras los cumplidos, la pareja abandona el bar del hotel y se dirigen a recepción para solicitar un taxi, el recepcionista, les indica, que en tres minutos estará el taxi, esperándolos en la puerta de entrada. Nos dirigimos a la entrada y efectivamente tuvimos que esperar poco, de seguida llegó el Taxi, nos habíamos montado los dos en la parte trasera, nos colocarnos los cinturones, tras las indicaciones del taxista, le indico la dirección donde nos dirigimos.

El tráfico era muy elevado, así que el trayecto sería un poco más lento, en unos veinte minutos el taxista nos dice. -Caballero, hemos llegado a su destino. Le abono la carrera al taxista y me bajo por la puerta izquierda, me dirijo a la puerta trasera derecha, para abrir la puerta a Lucía, le ofrezco mi brazo y ella agarrándose baja del taxi, cuando me aseguro que su traje esté fuera por completo y cierro la puerta del taxi.

Nos dirigimos hacia la zona de recepción de los participantes, donde tras identificarnos, nos hacen entrega de la nota informativa sobre el acto y nuestros asientos y nos indican, que pasemos al interior por la puerta de la zona derecha, al mostrador.

Tras pasar la puerta, pudimos observar a compañeros de la profesión, con los que intercambiamos saludos. Uno muy especial para mí, el de mi anterior jefa, Carmela con la que me intercambio un fuerte abrazo y unos besos en la mejilla. Y me comenta, que guapo y galán te encuentro, llamo a Lucía y se la presento a Carmela, se saludan e intercambian unos besos cuando nos marchamos, Carmela me comenta.

C. Es muy guapa tu compañera, y por lo que me han comentado, muy inteligente, me gusta para ti como pareja, en la espera Lidia escucha atenta las palabras de Carmela para Carlos, y la respuesta de este

C. Todo se andará y si surge el amor lo cuidaremos, ten por seguro que te lo diré.

Carlos se acerca a Lidia y sin comentar nada de lo conversado con Carmela, le dice a Lidia, vamos para el interior de la sala y localizamos nuestros asientos.

Antes de pasar a la sala del acto, han de cumplir con el protocolo de las fotografías, para los medios informativos acreditados y para la organización, Carlos se coloca delante de fotocool, y a su lado Lidia, ella le pide que se arrime a ella, y él se acerca y pasa su brazo izquierdo por su cintura y de esta forma tan cercana, posan unos segundos para cumplir el protocolo.

Tras la ceremonia de los premios de publicidad, donde recogimos Lucía y Yo, el premio concedido a nuestra firma, por una campaña de promoción turística de una Comunidad autónoma. Pasamos a una inmensa sal, donde de ofrecía un coctel allí nos separamos Lucía y Yo, para intercambiar impresiones y saludos con colegas de la profesión, pasada un par de horas, me pide Lucía, si podemos marcharnos al Hotel, cosa a la que accedí rápidamente, pues no sabía cómo librarme de una comercial de la competencia.

Tomamos un taxi y de camino al hotel, mantuvimos un acercamiento entre los dos, donde tras un pequeño incidente, (nos inclinamos los dos al mismo lado, para anclar el cinturón de seguridad) y sin querer rogamos nuestras caras, quedamos frente a frente y besé ligeramente a Lucía, Elle me agarró la cabeza, para que no me separará, y seguimos besándonos, interrumpió dicho momento el taxista, pidiéndonos el destino donde tendría que llevarnos.

C. Disculpe usted, llevemos al hotel Sofía Barcelona.

Ya puestos en marcha, Lucía reposa su cabeza sobre mí hombro derecho y yo le rodeo con mi brazo y acarició su oreja, su nariz , su cara y levantó su cabeza apoyándome en su barbilla, para besar sus labios cálidos, ella entre abre su boca y nos mordisqueamos los labios ella mientras tanto posa una de sus manos entre mis piernas, yo me dejo llevar y empiezo a sentir como mi sexo se inicia a endurecer, cercano ya al Hotel, recomponemos la postura y nos miramos fijamente, antes de bajarnos del taxi. Mientras yo abonada la carrera, ella se baja y me espera en la puerta del hotel.

L. ¿Te subes a la habitación o nos tomamos una copa en el bar del hotel?

C. Vamos a tomarnos esa copa.

L. Ve pidiéndome una copa, voy a cambiarme, este traje es muy incómodo.

Carlos se marcha al bar, y se coloca en una zona con sofás en semicírculo u mesa baja de cristal al centro, situado un poco escorado a la puerta de entrada, pero pudiendo verla puerta de entrada, para que Lidia le pueda localizar. Mientras tanto llega el barman y le toma nota a Carlos.

C. Póngame dos cocteles de la casa.

B. Enseguida caballero.

Pasado unos minutos, Carlos ve la entrada de Lidia y se coloca de pie, para que ella pueda localizarle, Carlos le levanta la mano y permanece de pie delante del sofá. Mientras Lidia se acercaba a la mesa, Carlos puede observarla detenidamente, una figura fina delicada, con un paso de firmeza, vestía una camisa de mangas largas, anudada a la cintura y un pantalón color beige con un estampado de círculos negros y dorados, que resultaban su silueta, donde Carlos antes no se había fijado. Carlos ve a Lidia ahora de otras formas distintas a la de una simple compañera de trabajo. Este repaso visual de Carlos y sus pensamientos, se interrumpen de momento, por la llegada del barman.

B. Señor aquí le dejo sus cócteles.

Carlos besa a Lidia y le invita a tomar asiento a su lado, acto seguido le ofrece la copa y ambos brindan por este momento. Los dos tras el sorbo del coctel, se quedan fijos mirándose, Carlos se ha desprendido de la chaqueta y la pajarita. Se acera a Lidia y la rodea con sus brazos, retomando el momento del morreo en el taxi. Lidia se deja llevar y los dos entreabren sus bocas y ambos se mezclen en un apasionado beso, Carlos acaricia la piernas de Lidia y ella hace lo mismo con Carlos, este baja una de sus manos, para coger un pecho de Lidia, ella hace lo mismo y acariciaba con suavidad los pezones de Carlos, ambos se dejan llevar por la pasión y Lidia desabrocha la camisa de Carlos y baja la cremallera del pantalón, siente la dureza del pene de Carlos, mientras Carlos a desanudado la camisa de Lidia y puede ver un pecho mediano pero rígido con unos pezones grandes, que acaricia con ligeros masajes, para ponerlos duros. Lidia está acariciando el pene de Carlos por encima de los bóxer, Carlos siente como su pene se endurece bastante, y ve como Lidia se afloja el pantalón y lleva una de las manos de Carlos hasta dentro, para que acaricié su sexo. Ella le besa y Carlos, le pide.

C. Vida (dirigiéndose a lidia), ¿nos vamos a la habitación?

L. Será mejor, aquí hay muchos curiosos.

Carlos se recompone y se va a la barra para abonar la consumición. Mientras Lidia se ha recompuesto sus ropas y va hacia Carlos, los dos se dirigen al ascensor, cogidos de la cintura y besándose. Entran en el ascensor y el beso y las caricias vuelven hacer protagonistas de este breve recorrido del ascensor. Llegados a la planta, salen del ascensor y se van a la habitación 233, que es la que ocupaba Carlos.

Nada más cerrar la puerta los dos nos entregamos con pasión, ansiedad con nuestros besos y caricias, en breves momentos estábamos desnudos uno frente a otro.

Lidia con una estatura de 1'65. Ojos marrones claritos, labios carnosos, su pelo es castaño y le llega sobre los hombros. Sus tetas son pequeñas pero tiene unos pezones duros, su cintura es plana y Al darle la vuelta, se ve una recta espalda y su culo es respingón y muy bonito. Sus piernas son suaves y su vulva siempre depilada con unos labios vaginales anchos.

Carlos de 1,80, cuerpo musculoso, resaltando sus pectorales y abdominales no muy marcados, sus ojos verdes claro, sus piernas tersas y de piel muy suave, al girarse se observa una espalda musculosa y un culo apretado y duro, que acaba en unas piernas largas, como largo y enorme es su miembro viril.

Los dos desnudos frente a frente, Carlos coge a Lidia en sus brazos y la deja sobre el borde de la cama, levanta las piernas de Lidia, dejando bien visible y de fácil acceso el coño el cómo y el ano no virgen de Lidia. Ella coge sus piernas por sus tobillos y las lleva para detrás, Carlos se arrodilla y comienza a lamer el coño de ella, desde abajo arriba, parándose en ese clítoris jugoso y lubricado de los fluidos de ella, Carlos con su pene muy erecto y duro, pasa su órgano por el coño de Lidia, desde el clítoris hasta el culo y sube iniciando una suave penetración de su vulva, el pene de Carlos fue entrando suavemente en el coño de Lidia llegando muy profundamente, volviendo a salir y entrar cada vez con más ritmo, una de estas veces penetro del tirón hasta muy dentro, Lidia apretó el pene fuertemente en el interior de su coño , le grito a Carlos. ¡Sigue más sigue!, Carlos siguió y estaba a punto de eyacular cuando Lidia arqueado su espalda y con grandes espasmos de su cintura, suelta un gran chorro de sus líquidos, que hace que Carlos retire su pene del interior del coño.

Carlos con su pene aún duro, lo moja y lubrica en los líquidos derramados de Lidia y con las manos lubrica con estos líquidos el culo abierto de Lidia para posteriormente penetrarla de forma suave y despacio, que se torna cada vez más rápido y Carlos aguanta poco más y se corre con una gran eyaculación llenando con su caliente leche el culo de Lidia. Retira su pene y ve como su semen empieza a salir del interior del culo de Lidia, se levanta y se arrodilla delante de Carlos, toma el pene de este, mojado y sabroso y se lo lleva a su boca, lamiéndolo el glande y lo introduce entero hasta su garganta. Tras esta mamada, ella deja a Carlos de pie y Lidia regresa a la cama, extendiendo su cuerpo desnudo y mojado en su sexo, Carlos se coloca al lado de ella y ambos acariciando sus sexos entre enlazan sus piernas, quedándose ambos en un profundo sueño.

Un rayo de la luz matinal, se cuela por el hueco de las cortinas y resalta la cara de Lidia, despertándola de su placentero sueño, ella se levanta y se dirige al baño para darse una ducha y vestirse, Carlos una vez ha salido Lidia, hace lo mismo, pues en unas horas abandonan el hotel camino al aeropuerto para regresar a su ciudad.

Ya en el avión y volando los dos se cogen de las manos y se besa, se ha iniciado una relación más allá de la que tenían como profesión, las palabras de Carmela se han hecho realidad.

(9,55)