La habitación de al lado
Nos quedamos cerca de la ventana, alternando los besos con conversaciones interrumpidas y silencios que ya no necesitaban explicaciones. Afuera, las luces de la ciudad parecían pequeñas estrellas atrapadas entre los edificios. Dentro, el tiempo había perdido aquella urgencia que siempre me acompañaba. En un momento dado, apoyé la cab...