Hasta después de medianoche
Era mi jefa que jugaba con su vibrador. Estaba sentada en su silla, no tenía la falda puesta, solo sus medias negras que llegaban a la mitad de sus muslos y que estaban sostenidas por un lindo liguero de encaje, igualmente negro. Llevaba unos zapatos de tacón alto, una de sus piernas estaba colocada encima de la mesa y la...