Nuevos relatos publicados: 21

Mi primo me coge por la fuerza

  • 7
  • 58.791
  • 9,50 (2 Val.)
  • 0

"Cuando se puso sobre mí me di cuenta que estaba totalmente desnudo. Sin dejar de taparme la boca, corrió mi bikini y apoyó su pija en mi concha. Yo me negaba, pero estaba caliente por sus caricias y sus chupones en mis tetas. Me fue penetrando y sentía como esa tremenda pija apenas entraba en mi concha. Eso me generaba algo de dolor, pero muchísimo placer."

Hace dos meses fue el cumpleaños de mi tío, hermano de mi padre e hicieron una fiesta en la quinta de fines de semana, con muchos invitados y mucho alcohol. En un momento, fui al baño y al abrir la puerta me encuentro a una de mis amigas sentada en el inodoro, chupándole la pija a mi primo Jorge. Me quede dura, mirando, sobre todo el tamaño descomunal de su pija, era de unos 22 cm y bien gruesa. Mi amiga tenía la mini en la cintura y se metía dedos como loca. Mi primo me miró y se sonrió. Ahí reaccioné y cerré la puerta. Se me fueron las ganas de orinar por completo.

Un rato después, aparecieron los dos en el parque, mi amiga con una cara de feliz cumpleaños total y mi primo sonriendo. Al día siguiente me llamó mi amiga.

-Hija de puta, tremenda chupada le pegaste a mi primo. Dije.

-Chupada fenomenal y la cogida que me metió… te juro que me acuerdo y me caliento, no solo tiene una bestialidad de pija, como coge…

Juro que sentí envidia. Nunca había tenido una pija así para mí. Y desde ese momento, todas mis pajas eran pensando en esa pija.

Hace una semana, fuimos nuevamente a la quinta, pero ahora para pasar el día en la pileta. Para mi sorpresa, estábamos solo mi primo, yo, mi amiga, y otra chica. Yo llegué tarde y ellos estaban en la pileta. Cuando Jorge salió tenía una malla de lycra, que no disimulaba para nada su pija. Me quedé hipnotizada mirándola.

-Hola Caro. Me dijo mi primo sacándome de mi transe.

-Hola… estaba distraída…

-Si… distraída. Me dijo sonriendo.

Obviamente me había visto mirándolo. En un momento, mi primo y su novia desaparecieron y quedamos con la otra chica en la pileta.

-¿Vos viste el bulto que tiene tu primo?

-Si, fenomenal. Dije.

-Me llega a agarrar, me parte en cuatro el desgraciado, y si me hace el culo…

Exactamente lo mismo pensaba yo.

Como habían comprado para cenar, hicimos unas hamburguesas en la parrilla, y tomamos cerveza… demasiada en mi caso y en el de la novia de Jorge, que se quedó dormida en un sillón. Jorge llevo a su casa a la otra chica y yo me fui a acostar a una de las habitaciones. Como no tenía otra ropa, me quede solo con la bikini.

Les cuento que, sin ser una belleza, tengo muy buenos pechos, y una cola redonda y parada. Estaba en el mejor de los sueños cuando sentí que me chupaban una teta. Abrí los ojos y era Jorge.

-Jorge, ¿Qué haces? Andate. Dije.

-Te chupo las hermosas tetas que tenes, silencio.

-No, no quiero, andate.

Jorge me tapo la boca y me siguió chupando las tetas, mientras que con la otra mano me acariciaba la concha por debajo de mi malla. Yo trataba de zafar de sus manos paro no podía, es bastante más grande que yo y con mucha más fuerza.

Cuando se puso sobre mí me di cuenta que estaba totalmente desnudo. Sin dejar de taparme la boca, corrió mi bikini y apoyo su pija en mi concha. Yo me negaba, pero estaba caliente por sus caricias y sus chupones en mis tetas. Me fue penetrando y sentía como esa tremenda pija apenas entraba en mi concha. Eso me generaba algo de dolor, pero muchísimo placer.

Se empezó a mover con todo, entrando y saliendo como un animal. Yo cambie mis gritos para que no me coja por gemidos de placer. Él se dio cuenta y me soltó la boca.

-Que hermosa concha que tenes primita. Me dijo.

Yo no paraba de gozar a pesar de querer sacármelo de encima. De pronto me hizo poner de costado y levantando mi pierna, me volvió a meter la pija en la concha. Ahora sí entraba totalmente, era un animal embistiéndome. De pronto sentí que uno de sus dedos entraba en mi culo y me asusté.

-Jorge, no por favor, el culo no. Dije.

-Tranquila, esto jugando solamente. Apretate las tetas para mí putita.

Que me diga putita me excitó más todavía y cuando metió el segundo dedo en mi culo ya estaba loca de placer. Me estuvo dando por la concha por un rato, hasta que acabó llenándome de leche.

Saco su pija y la apoyo en mi orto apenas empujando. Mi cara de horror debe haber sido terrible ya que se largó a reír y se acercó para que se la chupe. Como pude se la chupé y la dejé bien limpia.

Se levantó y se fue. Yo estaba todavía bastante alcoholizada y destrozada por tremenda cogida. Me dormí de inmediato.

Un rato después, sentí como alguien se acostaba en mi cama. Mire y era Jorge, que acostaba a su novia junto a mí. La puso boca abajo y tomando un frasco de aceite para el cuerpo, le empezó a meter dedos en el culo. Mi amiga, dormida por el alcohol, no oponía resistencia.

Jorge vio que yo estaba despierta y se acercó a mí y tomándome de mis cabellos hizo que le chupe la pija. Quise negarme, pero medió una bofetada que me dejó la cara ardiendo. Me puse a chuparla, lamerla sin parar, no quería recibir otra bofetada. El no paraba de meterle dedos en el culo a ella.

-Mirá. Me dijo y tomando mi cabeza hizo que vea como le metía cuatro dedos en el culo.

Sacó su pija de mi boca y se la empezó a meter. Mi amiga se despertó y me miró sin entender, hasta que se dio cuenta y dio un grito.

Era tarde, ya la tenía por completo dentro del culo. Ella trataba de saltarse, pero era imposible.

-Toma. Me dijo dándome el frasco de aceite.

-Ni loca, olvidate. Dije.

-Como vos quieras entonces.

En su mirada vi que también me iba a hacer el culo. Trate de levantarme y escapar, pero me agarró de un brazo y me dio otra bofetada. Comencé metiéndome dos dedos y mi orto fue cediendo producto del aceite. Yo lo miraba embestir con todo, a mi amiga ahora gozando como una puta y pidiendo que le dé más fuerte. Cuando me entraron cuatro dedos, me puse en cuatro patas.

Jorge se puso detrás de mí y me la empezó a meter. Creí que me partía en dos. La metió totalmente y allí me bombeaba con todo. Mire a mi amiga y seguía en cuatro patas, ahora con casi la totalidad de la mano de Jorge en su orto, gritando de placer mientras ella se metía cuatro dedos en la concha. Así nos tuvo un rato.

De pronto, salió de mi culo, y me puso detrás de mi amiga. Hijo que le meta la mano en el otro y entraba casi por completo. Se puso delante de ella y le cogió la boca como nunca vi. Yo me masturbaba y la masturbaba a ella por el culo, ella seguía dándose con todo en la concha.

Cuando Jorge acabó en su garganta, mi amiga tuvo un orgasmo fenomenal y yo otro. Saque la mano de su culo y Jorge puso su pija en mi boca para que la chupe y la limpie. Se fue al baño y las dos caímos rendidas y dormidas.

Cuando desperté estaba sola en la cama, me dolía la concha, el orto y todo el resto del cuerpo. Me di una ducha y me puse la bikini. Salí de la habitación y fui a la cocina. Mi amiga estaba de rodillas chupándole la pija de rodillas. Me dijo que me acerque y yo también le chupe la pija.

-Sos un hijo de puta. Le dije.

-Entonces gozaste mucho. Dijo riéndose.

Ese día nos cogió dos veces más, la segunda por nuestros culos.

(9,50)