Nuevos relatos publicados: 10

Un destino imprevisto de hombre a damita

  • 51
  • 6.652
  • 9,08 (13 Val.)
  • 1

La vida suele ser el comienzo de una ventura en donde morir debe ser el desenlace menos atractivo para todos, sin embargo, a diario cuando dormimos entramos en una especie de muerte, un reinicio en cualquier modalidad y aun cuando inclusive experimentamos miedo a dormir en algunas ocasiones, temor por las pesadillas y a la vez por aquello que nos demuestra que el día a día no es talvez lo que pensamos, y nuestros sueños nos indican posibilidades que jamás imaginaríamos que pudieran existir.

Soy un hombre como cualquier otro antes del cambio que dormía en mí y jamás lo esperé, siempre entre el futbol y los deportes, un atleta en toda su expresión y efectivo en cada actividad que realizaba, no tuve mayores problemas en tener novias y aun cuando elegia las menos atractivas comúnmente, debido a que siempre me enamoraba de amigas que posteriormente eran mis novias, así que no me iba por la más bonita, sino con la que me llevaba mejor.

Educado en todos los aspectos, con valores y principios éticos que enmarcaban mi personalidad, sobre saliente en los estudios, sin vicios permitidos por la ley ni mucho menos los prohibidos, con gusto por el baile con movimientos masculinos, siempre ropa holgada y nada de color rosa ni morado, esa fue mi vida hasta los 30 años, una vida dentro de la norma entre éxitos y fracasos amorosos, así también como laborales.

Graduado en licenciatura de mercadotecnia en relaciones internacionales, comencé a laborar en una empresa donde rápido me ascendieron, primero por mi porte y después me mantuve gracias a mis conocimientos, me becaron para estudiar una maestría y ya tenía el puesto de gerente administrativo que era de lo que más podías aspirar debido a que la empresa estaba plagada de familiares de los dueños, cosa que realmente no me incomodaba, pero a los que venían detrás de mi vaya que si lo hacía.

Mi novia de 4 años acababa de terminar conmigo, y curiosamente con la sonrisa de la vida y la diosa fortuna, tuve que entrevistar personal nuevo y ahí estaba ella, se presentó y sin duda de pronto estábamos bromeando y con su mirada brillante, realmente hermosa y con grandes atributos femeninos, de estatura baja pero un cuerpo moldeado por un artesano que bien podría competir con las normas de calidad más altas que puedan imponerse, un 100, 60, 100 fácilmente se dibujaban a través de ese vestido diplomático que traía puesto.

El personal ya estaba elegido, había llegado tarde, pero eso no importo ya que le hice un lugar quitándoselo a alguien más, desde ahí el karma me tenía preparadas muchas sorpresas que bien vendrían a dictaminar un destino que al momento ni siquiera el mejor de los dramaturgos o el, pero de los escritores de ciencia ficción pudiera imaginar.

Todos los enamorados diremos lo mismo de esa persona que consideramos única y especial, sentimos que no hay otra igual, que no existe comparación con nada que hayamos experimentado antes, que simple llanamente esta oportunidad será la última ya que hemos encontrado a la mujer ideal con quien deseamos compartir la vida entera, sin defectos visibles para nosotros, hasta las imperfecciones son perfectas a los ojos de un enamorado que posee respuesta ante las peores atrocidades que uno mismo subroga.

Se presentó a trabajar y platicábamos como amigos de toda la vida, bromeábamos y nos sentíamos bien con la compañía el uno del otro, comencé a estar en sus horarios libres sin importar que tuviera que hacer uno que otro movimiento prohibido, me encantaba hacerla sonreír, admirar su belleza, que ella me hiciera sentir que lo que yo veía en ella, al menos un pequeño reflejo podía tenerlo de ella hacia mí, ya que mi inseguridad era mucha y sentía que no estaba a la altura, la ley de los números, ella siendo un 10 y yo considerándome un 7.

De pronto se abrió una herida enorme en mi ser cuando supe que ella tenía novio y era una relación de 7 años, de pronto la obscuridad llegó y se llevó la alegría que tanto teníamos a diario, esa luz que se reflejaba en sus ojos ya no me brindaba la paz que yo tanto deseaba, en lugar de ello miraba un reflejo de odio con unas interminables ganas de recriminarle el que jugará con mis sentimientos, pero sobre todo que la lealtad demostrada de mi parte no hubiera servido de nada.

Sin otro destino mejor elaborado que el de unirnos en una plática, nos citamos al terminar la jornada laboral para hablar, era lógico que algo estaba sucediendo y que, si bien la pared formada era un bloque de 7 años, si ella se había dispuesto a dejarme entrar en su corazón, era debido que algo de mi estaba en ella y al menos eso creía.

La plática fue increíble, sin duda sentía algo por mí y estaba dispuesta a darme una oportunidad, ella había terminado la relación con su novio y estaba lista para mí, para comenzar a un sueño que se inundaba de realidad a cada instante, que se mantenía a flote con una esperanza del tamaño de un universo infinito, capaz de formar en 2 mortales un instante de inmortalidad que se impregnaría con aquel primer beso que me hacía sentir que si fuera un dios, renunciaría a todo con tal de apreciar ese elixir mortal de amar a una persona única y especial.

Así comenzaron 2 años de grandes ilusiones, yo con los pensamientos del matrimonio y con la cartera vacía de tanto que brindaba a ella sin tener dudas de nada, era ella y solo ella quien tenía que estar en mi vida por siempre si o si, un anillo que mis ahorros indicaban mi sueldo de un año y unas esperanzas de estar con ella siendo ambos uno mismo, sin importar si serían minutos, horas, días o siglos.

El día lo prepare con tales minucias que a pesar del comportamiento errado que presentaba ella hace meses, sabría que se sorprendería, si bien su familia no sabía de lo nuestro, compartíamos amigos y compañeros que sí, todos fueron invitados a que presenciarán la escena donde pediría su mano ya con todo cubierto y donde cooperaron los invitados para que posterior a la pedida hubiera una fiesta con grupo musical y cena, la escena fue en la playa al atardecer y mediante la guía de una organizadora.

De sorpresa llegaría y ella estaría sentada con unos amigos del trabajo en común, todo iba tal como estaba planeado, llegue y me recibió con un beso, pero se notaba agotada y con cierto nerviosismo, ya desde meses antes habíamos tenido algunas diferencias que ella siempre mencionaba todo estaba bien, ese día simplemente las cosas fueron sucediendo y la tome de la mano mientras que en un hotel de enfrente estaba una lona enorme con la leyenda de: ¿quieres casarte conmigo? Me hinque y de pronto su cara cambio, más cuando supo la transmisión estaba en vivo para redes sociales, simplemente corrió mientras decía que no podía y que cortaran todas las grabaciones.

Lo increíble fue la cara de los asistentes que no daba tregua a lo que presenciaban, algunas amigas de ellas se mencionaban confidencialidades mientras abrían los ojos de lo increíble e inédita que había sido la salida, para muchos una cobardía ineludible y para otros justificando la razón en algo que quizás desconocían, con el clásico ella no es así ha de estar deprimida o afligida, posteriormente buscando respuestas en lo que no era viable, en que le ganó la emoción.

Una semana complicada, mi vida fue destruida y mi imagen lastimada a más no poder, de pronto la culpa había sido mía y así lo intentaron proclamar los amigos, conocidos, socios y hasta clientes de la empresa, se justificaban en que teníamos de pronto discusiones que se conjugaban en tiempo sin vernos, al final ella se presentaba a trabajar y llegó un instante en que termino siendo la víctima, cuando realmente era todo lo contrario, ya que resulta que se veía con su ex y jamás lo dejó, sino que estaba trabajando fuera y era por ello que en ocasiones me cancelaba las citas.

Cuando supe esto me derrumbe, en la renovación de contratos como ya era lógico no entro en planes y ella demandó por despido injustificado, mi imagen ya de por si lastimada ahora era de alguien con rencor y hasta me catalogaron de acosador, ella argumentó que la había obligado a que fuera mi novia, a que ella estuviera conmigo y esto fue incluso motivo para que la empresa le retribuyera más dinero con tal de que su silencio fuese la garantía para que dejara las cosas así y no perjudicara aún más el lugar donde un día cometí el error de contratarla.

Gracias a mi ejemplar desempeño no fui despedido, sin embargo recibí advertencias y llamadas de atención de parte de los altos mandos, es decir, mi crédito se estaba usando y agotando tanto que se comenzaba a dudar acerca de lo que hablaba, si realmente mi ética y objetividad estaban donde deberían, a esto le vino un recorte de actividades que vino a mermar esos ingresos extras que tenía y además por si fuera poco las deudas que tenía con anterioridad, una de ellas y la más estúpida es la del anillo de compromiso que entre todo se me perdió y no pude devolver.

Llegó el rencor y comencé a salir de fiesta en un espíritu eufórico pero no feliz ni alegre, el clásico no me importa lo sucedido pero a la vez mostrándome como un frustrado que comenzó a beber y desvelarse como habito principal, si bien era funcional dentro del trabajo, todo cambia cuando no se duerme bien y comencé a perder la frescura y la creatividad que me caracterizaba, ese espíritu de líder comenzó a caer y como siempre que alguien está cayendo vinieron de abajo ascendiendo hacia mi puesto y labor, hasta que llegó el día en que había alguien que podía hacer mis labores y por menos sueldo, ahí termino mi etapa trabajando para esa empresa que tanto le di pero que a la vez me redituó el doble en recorrido de vida.

Sucedido esto me dieron una liquidación que me sirvió para comprar un pequeño departamento, mismo que podía ir o no a dormir, limpiar o dejarlo sucio ya que no eran prioridades, conseguí un trabajo de mostrador en una tienda departamental y a pesar que la mayoría eran mujeres y solo había pocos hombres, el ambiente era bueno e incluso teníamos convivencia fuera del trabajo, esto último me valió el poder seguir jugando futbol, así en un juego me lastimé la rodilla y tuve que guardar reposo.

Debido a lo complicado de las actividades con una rodilla lastimada, una prima iba a ayudarme con los que haceres de la casa, y de pronto al ver mi estilo de vida me comento que me fuera a vivir con ella, ya que presintió que tenía una depresión, de primero tuve mis dudas pero ya después sabiendo que ella estaba sola debido al divorcio que estaba experimentando, acepte en una especie de altruismo para ayudarla a sobre llevar las consecuencias y secuelas del mismo, fue así como me mude con las pocas cosas que tenía y comencé a rentar el departamento.

Mi prima una chica de 24 años con gusto por la cultura de la belleza, llenita pero con curvas que la hacían provocativa, siempre independiente desde los 15 años se salió de su casa para estar sin que nadie le dijera nada, se había casado con su novio de siempre y solo duraron 2 años como matrimonio, ella seguía concentrada en sus negocios, venta por catálogo y servicios como manicure, pedicure y corte de cabello era lo que más realizaba, de esta manera su casa tenía un área sin ser un local, pero un pequeño cuarto donde ella realizaba todo y cada uno de sus trabajos que la mantenía, por mi parte no tenía esa preocupación ya que donde trabajaba tenía un ingreso pequeño pero valido y junto con lo de la renta me la pasaba bien.

Para mi estar ahí era algo genial ya que miraba mujeres todo el día, la gran parte amigas de ella que realmente eran jóvenes y de buen ver, enorme cadera y pechos que me volvían loco, comúnmente presentaba erecciones todo el día y fue ahí cuando con el pretexto de ayudarle me acercaba para ver si había alguna que me hiciera caso y tener algo que ver con ellas, así fue como tuve suerte con una y realmente me agrado, pero fue de solo una noche porque no era de la ciudad, sin embargo, había valido la pena.

El negocio de mi prima fue creciendo al igual que su confianza y pláticas de noche que sosteníamos, ella ya comenzaba a salir con alguien y yo me iba olvidando de mi trágico final con la que me había ignorado, fue así que mando hacer uniformes y ya tenía una persona que le ayudaba con los tintes y peinados, una del aseo y yo que por estar ahí cerca únicamente acercaba las cosas a ellas, el uniforme era rosa con morado estilo filipina, y me sorprendió ya que me encargo uno y lo peor es que sin pedírselo además de que los colores eran demasiado femeninos y no la usaría, pero el morbo de conquistar mujeres me llevo a usarlo.

Si bien ya es más normal con las modas que la ropa alguna sea unisex, me sentía raro y exhibido pero dentro de lo positivo es que las clientas llegaban y se abrían más conmigo, dando por entendido quizás que era afeminado y luego se daban por enteradas que no era sí, mi prima me iba diciendo que era cada cosa que realizaba y fui poniendo atención a lo que ahí se hacía, comencé a ver como formaban los peinados, como hacían el pedicure, el manicure, y de los catálogos le ayudaba a organizar las compras, checaba cuando llegaban los paquetes y los miraba para ver tallas y modelos sobre todo de brassiere y pantaletas.

Mi prima se metió a estudiar un curso más alto de perfeccionamiento en make up de maquillaje, también en uñas un curso de actualización, y uno de cejas y pestañas que tenía pendiente, ella cobraba caro por estos servicios, por lo que tenía que apoyarla y aún más a sabiendas que era con todo lo que ella se mantenía, y fue ahí que con la pandemia nos hicimos más meticulosos en las clientas, observando que no tuvieran síntomas asociados al virus, y mi prima compro unos suplementos que servirían para tener más defensas en nuestro organismo, y al final íbamos tomando de todo lo que nos recomendaban.

Comenzaron los cursos en línea y como compartíamos habitación, ahí estaba escuchando las clases yo también de forma gratuita, todo iba bien y mi prima excelente en ese ramo ya que todo esto le apasionaba, yo por mi parte estaba en las nubes con tantas mujeres maduras y jóvenes que buscaban mi atención, siempre platicando de sus vidas, de cómo hubiera sido si algo fuera distinto, yo invitando a salir a cuanta se dejara y a la vez sin importar si eran solteras, casadas o con compromiso.

De pronto comencé a aburrirme de tener sexo, era placentero pero a la vez tedioso ya que se componía de varios pasos que me negaba a cumplir o bien me cansaba hacerlos, y así fue como de pronto mi libido fue tornándose más eventual y me concentraba en el trabajo, aun así mantenía buena relación con las clientas, tanto así que algunas ya me incluían en grupos de WhatsApp donde hablaban hasta de maridos y novios, cuestión interesante que me llevaba a la curiosidad de estar al tanto y tener ventaja al desear conquistarlas.

Algo que note es que ya no me apetecía hacer el sexo oral, comencé a tener cierta repulsión por el olor y sabor de la vagina, pensé que a la mejor había sido cosa de la chica pero luego de intentarlo con otras 2, comprendí que era yo y no ellas el problema, simplemente me había enfadado de tanto hacerlo, así es como lo resolví dentro de mí, de esta forma ya deje de practicarlo y esto se les hacía raro a las mujeres que estaban conmigo, aun así cumplía con todo lo demás y daba por hecho que las hacia felices.

Mi prima por su parte estaba teniendo muchos problemas con los cursos, ya que no encontraba a quien poder tomar de modelo, esto la deprimía y fue quizás de los momentos más complicados, ya que no podía tomar clientas porque perdería ese ingreso y se vería poco profesional, por otro las opciones eran nulas, las personas no deseaban ni a cambio de paga el tener que estar en un lugar con otra persona que pudiera contagiarla de la pandemia, fue aquí donde tomé una decisión quizás precipitada pero a la vez que daría un poco de paz a nuestra situación, me ofrezco de voluntario.

Ella primero lo toma a broma, se ríe y después de que me hace varias chistes se da cuenta de que realmente tiene pocas opciones, ya que tiene que entregar 2 practicas contando la que se hace ella misma y aparte la de un participante, lo cual le había estado dificultando en demasía lo que era poder continuar con algo más avanzado, por lo cual acepta mi propuesta pero no era solo eso, sino que tenía que ver con mucho contexto, sus prácticas eran un conjunto, y en este caso era lucir piernas bonitas con uñas a juego, no estaba prohibido que el sexo masculino estuviera de modelos pero debían ser con inclinaciones hacia el cuidado femenino del cuerpo.

De esta manera ella me fue indicando que no perdería nada, pero que tenía que comenzar a tener el cuidado del cuerpo al menos externo, lo que incluía depilación total y además tratamientos hidratantes de cremas, y algunos sueros que ella vendía que como es lógico no me los iba a cobrar, pero que iban a desarrollar un cambio total, para lo cual tenía dudas remarcadas, estas eran simples y se referían a si eran permanentes los cambios, si las mujeres con las que estuviera lo notarían y si en cuanto quisiera todo cambiaría a como estaba antes.

Después de una enorme carcajada ella solo me veía como pensando que conocía las respuestas, sin embargo, la realidad es que no podía siquiera imaginarlas y fue así que tuvo medio decirme la respuesta, lo primero que me comento es que los cambios no serían permanentes pero el curso era tardado por lo cual había que estar retocándome, las mujeres iban a notar hasta el barniz en las uñas de las manos, el aroma de la crema y además los hidratantes que usara, y a mi última pregunta me comento que sería cuando yo quisiera que podía volver a lo mío, pero que comprendiera que muchas mujeres quizás me tomarían como afeminado aunque eso ya varias lo creían.

Ante toda esta información me pego un escalofrió horrible, como era posible que las mujeres creyeran que era afeminado, luego de estar un tiempo en incertidumbre mi prima termino por liberarme del compromiso y me comentó que le pediría el favor a una vecina y le pagaría, a lo cual yo sabía que la relación entre ellas no era del todo buena y que si ella pedía a esa persona le ayudara, se estancaría en un compromiso que le saldría más caro al final, por ello simplemente le comente que no necesitaba de eso, que yo iba a ayudarla y que no se preocupara, a esto me regreso una mirada tierna, donde me decía con los ojos que sabía que ella era importante para mí y ante esto solo me dio un enorme abrazo junto con unas gracias casi sollozando.

En la noche me indicó que llevaríamos la misma rutina ella y yo, y que me fuera haciendo fuerte ya que iríamos a los tratamientos juntas, y yo exclame ¿juntas? Y solo me comento que me fuese acostumbrando por esta etapa, ya que en las clases se trata todo en femenino y que recordará que yo era una travesti que deseaba los tratamientos, así que no me quedo más que aceptarlo y debo admitir que el hecho de me llamara querida o hermosa, causaba en mi cierto alivio, me relajaba mucho y hasta debo admitir que era excitante.

Comenzamos un sábado por la noche, ya que tenía juego de futbol el viernes y no quise perderlo debido a lo que haríamos, fuimos de compras donde adquirimos cera española, crema veet, entre otras cosas que realmente no fueron muchas, solo lo que mi prima no tenía en el momento o bien que a su forma de pensar debería tener lo propio para mí, recuerdo mucho el ácido hialurónico que aparte de costoso, ella me hizo comprarlo como un requisito indispensable que necesitaba con urgencia.

El proceso fue extraño y divertido a la vez, me gustó a pesar de que si se siente dolor con la cera, pero es soportable y sobre todo la sensación de intimidad que mi prima me estaba brindando era maravilloso, comenzó a contarme de la ropa que le gustaba, los zapatos, las zapatillas y los tipos de tacones, los que se consideran sandalias con tacón de tiras, los flats, los suecos, las sandalias simples pero que a la vez deben ir acompañadas de unas lindas uñas, diciéndome que la presentación de una mujer son sus uñas de las manos y pies, de ahí parte todo.

Los días pasaron y al fin le toco hacerme trabajo de uñas, para lo cual le dije que no debía notarse y pues usaba acrílico y gelish neutros pero aun así el cambio es impresionante, por acuerdo de que se notara menos me arreglo las uñas de los pies, entre cosquillas y olores fuertes que no estaba acostumbrado se pasó la sesión, de forma lenta pero a la vez con gran detalle me formo las uñas y las dejo impecables, para lo cual la maestra le pidió que hiciera diseño de flor de girasol y catalinas, esto último no estaba previsto pero a ella no le quedó más que seguir órdenes y a mi soportar con la clara consigna de que me quitará todo inmediatamente terminara la clase.

La maestra le indico que ese trabajo lo dejará así y que en los días subsecuentes enseñaría a aplicar relleno, cosa que me quede helado ya que tenía que andar con las uñas arregladas y lógicamente que no me vería nada bien y mucho menos en la intimidad con alguna mujer, en la semana me toco jugar futbol y todo bien, solo que me había acostumbrado a andar con las piernas depiladas y la suavidad inmensa que ocasiona, de tal manera que olvide me había depilado y aunque lo notaron los del equipo, les dije que me iba a hacer un tatuaje y había ido a la prueba de delineado.

Sin más la mentira logro pasar sin mayor preámbulo, llegando a casa mi prima ya me esperaba debido a que tocaba retoque a las piernas y ahora iniciaríamos con axilas y brazos también, cabe decir que el pecho, la espalda y los antebrazos ya los había depilado, total que mi prima llevaba una maquina con la que los efectos serían de mínimo un mes, para lo cual me pareció bien ya que así no estaríamos cada semana con este ritual, era luz pulsada y realmente no se sentía nada extraño, lo único es que el vello caía como quemado pero la sensación era de suavidad máxima, lo que en verdad se agradecía.

Al andar sin vello en el cuerpo la ropa se sentía de forma distinta, más intensa y mucho más rasposa o suave, el viento en las piernas era más directo y cualquier contacto cuando mi prima me tocaba brazos o piernas era tan intenso que me excitaba y se presentaban erecciones en mí, esto realmente era extraño y más cuando iba a jugar futbol, mis compañeros comenzaron a notarme raro debido a que olía bien con las cremas que mi prima me ponía, el acabose fue una de vainilla que era escandalosa y por la que sufrí muchos comentarios en mi contra de parte de mi equipo, pero que así era la convivencia, lo que si me daba cuenta es que las novias y esposas de mis amigos comenzaban a hablarme más y bromear conmigo, cosa que antes jamás se había dado.

En la clase ya me sentía más relajado, cuando se hizo una reunión con las demás en forma virtual no hubo ningún aspaviento, todas como si nada con mi presencia y por el contrario comentarios buenos, aunque uno fue de los que más causo polémica, ya que una estudiante mencionó que me tenía que vestir de mujer, que esas eran las reglas a lo que me quede paralizado, pero estas medidas se habían tomado con el fin propio de que ningún hombre estuviera en estas clases.

Nos enfrentábamos ahora a una nueva problemática en la que la obligatoriedad de vestirme de mujer y a lo cual no estaba ni cerca de aceptar, nunca discutimos fuerte y únicamente le hice saber a mi prima que no iba a vestirme de chica, a lo cual solo sonrió diciéndome que lo entendía perfectamente y que buscaría un reemplazo para mí, me dio las gracias por siempre estar con ella y lo que se avienta a hacer.

Llegan noticias nuevas de mi ex a la que seguía considerando a pesar del rencor y de todo lo que me hizo, mi imagen de ella continuaba siendo la de la mujer de mi vida, pero las nuevas noticias no eran para nada motivadoras, había decidido casarse con alguien que no era yo, y lo peor de todo embarazada, una puerta con cerradura de acero inoxidable a la cual ya no había forma de abrir, no al menos desde mi perspectiva, ahora si el final de finales, enorme rencor que quise desquitar con una de las clientas teniendo sexo salvaje y que no pudo ser debido a que no tuve erección alguna y miró mis uñas decoradas, así como mi cuerpo depilado y jamás olvidare cuando me abrazo y me dijo que lo entendía, que ya lo sospechaba.

Los días pasaron y algo curioso es que mi prima no tocaba el tema ni de las clases ni de mi ex, por lo que un día me propuso algo sumamente extraño, en resumen me pidió que le ayudara con las clases y que solo ese tiempo estuviera vestido de chica, y que ella me dejaría verla desnuda cuando quisiera, que ella se comportaría como si hubiera otra mujer y que yo podía verla e inclusive si lo deseaba tocarla, pero que por favor le ayudara a terminar el curso ya que a aparte de que no le gusta dejar algo mal, el precio alto de este curso lo hace de verdad deseable con tal de no perder tanto dinero.

Por mi mente surgieron escenarios increíbles, podría verla desnuda y quizás hasta algo más, ella no era la mujer perfecta pero era bonita y aunque con kilos demás tenía un cuerpo apetecible, aparte disponible las 24 horas y si se lograba la intimidad, estaríamos viviendo como marido y mujer, así que claramente era una oferta que no podía ni debía rechazar, ante esto ella sonrió llena de alegría y alivio, ya que consideraba imposible convencerme de hacer esto, y fue así como de la nada tal y como todas las mujeres, me trajo mucha ropa que debía elegir a conveniencia.

Esa noche fue mi primer pago y aún sin hacer nada, se desnudó frente a mí y yo corrí a tocarla con lo cual sorprendentemente me correspondió, besos intensos y cuando llego el momento de penetrar lo hice con enormes ganas, ella respondió gimiendo y dejándose llevar, de forma inexplicable termine en menos de 3 minutos, pero continue con la mano haciendo la labor, haciendo que terminara y no solo eso, sino que disfrutara al máximo de tener sexo.

Ella sabía mis horarios del trabajo, y conocía que por inventario se cerraría la empresa por 2 semanas de forma obligada, lo que era perfecto para que ella practicara conmigo a su gusto y sin tener que estar retirando lo que me iba haciendo, puesto que de esta manera ella podría ir luciendo y corrigiendo su trabajo con el pasar de los días, cuestión que a los maestros les encantó y por supuesto a mi prima con derecho le entusiasmo por demás.

Ya después de una semana de estar con las clases de mi prima, me voy adentrando en las sensaciones y me tranquiliza que la tengo a ella para poder seguir siendo el hombre que siempre he sido o al menos eso creía, ya tenía cierta independencia con el uso del cuidado personal de las cremas, ella me había perfilado las cejas de una forma unisex y aunque al principio me molestó, posterior se sentía bien y más que las clientas les causaba sensaciones positivas, mis uñas de los pies pintadas de rojo intenso con adornos que lucían realmente hermosas, femeninas, divinas.

Fue día de futbol y curiosamente comencé a perder el interés pero aun así la responsabilidad con el equipo me hacía asistir, sin embargo lo cotidiano comenzaba a hacerse evidente, lo primero fue que olvide que andaba depilado y con el short del futbol se notaba a simple vista, la justificación del tatuaje no cabía sin más ya que no me lo había hecho, pero de igual manera la volví a usar, sin darme cuenta yo tenía un aroma distinto debido a las cremas que utilizaba, cuestión que se notaba e intente justificar diciendo que era aroma a un suavizante de ropa, sin embargo, ellos atribuyeron a que era que había estado con una mujer antes de ir a jugar lo cual me ayudo bastante a terminar con la imagen de macho que siempre había defendido.

Por otro lado comencé a salir del campo de juego y esto significaba jugar menos, lo que siempre era lo contrario habitualmente ya que no me gustaba dejar de jugar, ahora era distinto y lo entendía de esta manera, ya que andaba sucio y con raspones en las piernas, moretones que se evidenciaban y fue que mi mente se preguntaba la finalidad de ir a jugar si siempre terminaba golpeado, sucio o incluso lleno de sangre, con el riesgo de que me lastimara, estas dudas jamás las había presentado y eran cada vez más insistentes.

Las personas que iban de porras como se dice coloquialmente, comenzaron a notar que ya no me motivaba tanto el ir a jugar, y las novias de mis amigos rápido notaron que me había perfilado la ceja, que traía hecho el manicure puesto que se notaba el barniz e incluso en una de las ocasiones el acrílico que era evidente, aunque con mis amigos no tanto, de igual forma me trataban bien y me aceptaban en las pláticas, una ocasión pensaron que traía pestañas postizas pero no era así, eran las mías pero con un tratamiento comenzaron a crecer y mi prima las enchinaba, sin embargo, ya comenzaban los comentarios con mis compañeros y aunque ellas en mi presencia me aceptaban, ya iniciaban a comunicar a los demás que estaba con cambios evidentes en mi persona.

Le comente a mi prima lo que estaba sucediendo, que moría de calor puesto que no podía usar shorts ya que andaba depilado y me recomendó que utilizara leggins, que estaban de moda y que era unisex, que los usaban tanto hombres como mujeres, esto me causo cierta duda pero ella tenía nuevos y me dio uno que lógico era de mujer, pero ella me comento que sin miedo lo usara, ya que no había diferencias entre los modelos que nadie pondría atención, por lo cual accedí y la verdad es que eran realmente cómodos y frescos, mucha libertad de movimiento y a la vez se sentía algo así como sensual, pero había un detalle ya que mi ropa interior se hacía bola o se marcaba demasiado, no estaban hechos para usarse con boxers holgados.

Las clientas notaban 2 cosas, la primera era que se marcaba mucho la trusa ya que accedí a comprar debido a que el bóxer era peor, entonces salió igual ya que la trusa se veía mucho y la segunda era mi bulto que también se veía grotesco a la vista de las clientas y amigas de mi prima, comencé a usar camisetas holgadas y parecía ser la solución, pero a la vez era incomodo y no se veía nada bien, más ahora en esta época que la ropa por moda va más ceñida al cuerpo.

Mi prima seguía en las clases conmigo practicando, desde un principio me pareció más interesante que aburrido o pesado, uno que otro aruñón o sensación de incomodidad, pero fuera de ahí todo bien, tocaba formarme uñas con diseño en las manos y para esto ya había solución con el equipo, puesto que sería el portero y no me quitaría los guantes, todo arreglado para continuar apoyándola con sus prácticas y a la vez no afectar tanto mi vida social diaria.

Cuando mire el resultado final de mis uñas, no podía creerlo ya que estaban hermosas y brillaban, las manos se veían realmente lindas tal como las de mi ex novia que era fanática de este tipo de tratamientos y que uno como hombre no pone mucha atención a esos detalles, pero verlas en mi fue increíble, aunque posterior a esta sensación vino una gran prueba y reto a la vez que era el de no poder manipular las cosas como normalmente lo hacía, esto era difícil por el tamaño de las uñas y además también por la inexperiencia, a ella le causaba mucha gracias que hacía las cosas de forma más delicada.

Entre otras cosas me era difícil las labores cotidianas de higiene, mi prima me ayudo con técnicas y estrategias siempre diciendo que solo eran los primeros días, que posterior sería como si nada y lo gracioso es que ya hacíamos las mismas rutinas, nos retocábamos el depilado y aun cuando estábamos de pareja sexual, comencé a sentir cierta diferencia en lo que hacíamos, comencé a ver su maquillaje y como se lo iba poniendo en cara y cuello, veía sus uñas, su ropa y la forma en que la usaba, preguntándome cada vez más que se sentiría usarla, y así iban creciendo mis dudas tanto que hasta las zapatillas y flats me causaban curiosidad de que se sentirá traerlos todo el día.

En la cama comencé a tener cierto desenfoque en cuanto a mi concentración para tener relaciones, me iba a los detalles de su ropa y no observaba su cuerpo lo que me causaba problemas en la excitación y la erección, fue ahí cuando comencé a verme mis uñas de las manos y pies bien pintadas, la realidad divinas y mi excitación funcionaba pero no entorno a la mujer que iba a penetrar, sino a mí en lo femenino y la locura que esto significaba, me estaba excitando andar así y esto causaba placer en mi pero a la vez miles de inseguridades crecían y florecían.

Por otro lado sin darme cuenta comencé a hacerme cargo de la casa, tenía días libres y esto para no dificultarle más las cosas yo me encargaba de todo el aseo, mediante videos de YouTube comencé a experimentar con la cocina y la verdad se me daba bien, con respecto a los bóxer mi prima dio una solución poco ortodoxa pero a la vez me encanto, claro que no se lo dije pero ella lo intuía, me compro un paquete de pantys que traía 7 y 3 tangas que eran colores base, blanco, rojo y negra, además de dos bikinis estilo brasileño, con estos lo leggins ya no se veían grotescos, mi cosa la presionaban y aunque se podía notar un bultito ya no era tan evidente, para andar en casa me había regalado micro shorts y pescadores de ella, lo cual era super cómodo y pues ya nomas me ponía cualquier camiseta deportiva y era un placer.

Fue día de juego y como siempre dejaba todo para irme preparando, esta noche sería el portero ya que por obvias razones tenía que ocultar mis manos que no se vieran mis hermosas uñas, llegue cambiado con short y leggins debajo lo que no era raro ya que algunos porteros así vestían para que no doliera tanto el balón cuando lo taparan, lo cierto es que eran leggins de hombre pero realmente entre chicos no sabemos diferencias, yo la sabía porque ya estaba conociendo este mundo femenino que en verdad era enorme.

Todo iba bien y de pronto se me desata un taquete y pues no podía ajustarlo con los guantes, a la vez no podía quitármelos por aquello de las uñas, dentro de lo positivo es que uno del equipo se acerca y me lo amarra, ya ms tranquilo camino hacia mi puesto y recuerdo algo tan idiota que me hace reír en mi mente, lo que estaba trayendo a colación era el hecho de que había traído pantys al juego y ni cuenta me di, por lo anterior me entro una especie de pánico pero a la vez excitación que no entendía de donde o porque se presentaba.

Durante el juego todo iba genial, estaba dando una de mis mejores actuaciones en la portería y se notaba, el duelo estaba reñido e íbamos ganando 1 a 0 pero el otro equipo había tenido muchas oportunidades de empatar y hasta de irse arriba en el marcador, por lo cual la verdad es que mi actuación era buena, ya faltando 5 minutos para el final el juego se puso ríspido y muchos golpes dentro del mismo, en una jugada salgo por el balón y el jugador no detiene el pie y me pega en el tobillo que trono como si se hubiera quebrado a lo cual yo quedo tirado en el piso, y se acercan los de mi equipo y me ven que el pie está inflamándose, me quitan el taquete y las calcetas, mientras yo gritaba de dolor, dejaron el pie desnudo y todos sorprendidos tenían un silencio sepulcral, habían descubierto mis uñas pintadas y arregladas.

Mis amigos y compañeros no sabían que hacer, hasta que llego Manuel y solo puso el calcetón de nuevo, unos amigos quitaron mis guantes y paso que vieron las uñas y entre enojos de algunos, sorpresa de otros y mi amigo Manuel queriendo detener la casi ejecución del equipo contra mí, lo único que hizo fue pasarme una toalla para que cubriera mis manos, me llevaron al hospital y todo bien, solo un inmovilizador para el tobillo por 2 días y estaría efectivo nuevamente, para esto únicamente dos del equipo acompañados de sus novias fueron a verme y Manuel que nunca se separó de conmigo, era evidente que las novias me hablaban bien como si nada, una de ellas me guiñaba el ojo y me decía que entendían y que no me sintiera mal, mis amigos solo nerviosos y hablaban poco fluido, sin saber que decir.

Se vino una ola de odio en el equipo, tuve que abandonarlo y en mi a pesar de lo mucho que me interesaba jugar, no fue tan complicado como creí el despedirme del equipo y ya no asistir más, de todos Manuel era el único que me llamaba para preguntar cómo estaba todo, si bien no iba a visitarme si estaba al tanto o me mandaba algún sushi o pizza, esto era claro ya que lo había apoyado muchísimo en todo yo y éramos amigos de más de 15 años atrás, así que al final su lealtad estuvo conmigo y eso me reconfortaba.

Mi prima iba todo bien, ya no teníamos tanto sexo pero si platicábamos de todo y me contaba de su vida, íbamos de compras y siempre traía ropa interior para mí, sin embargo ese día me sorprendió muchísimo, me dijo que era hora de dar un paso más ya que le estaban diciendo que no era cuidadoso con mi aspecto y ella ya quería maquillarme y que diera la imagen de ser gay para que no tuviese mayor problema con sus maestras, pero antes que eso me dio un brassiere para que lo usara ya diario, primero quería ver si yo aceptaría para luego ir a comprar más y en un principio me rehusé porque le dije que no podría llenarlo y no tenía caso alguno usarlo.

La sensación era extraña desde que lo toque, una prenda rara que no entendía como se usaba, al mismo tiempo tenía un misticismo que se acompañaba de incertidumbre, ya usarlo significaba demasiado, mi prima me reconfortaba mencionando que no se notaba usando alguna camiseta, a lo cual yo usaba de resaque y la que con la que salía, así que deje que me lo pusiera y la verdad estaba sexy, era color negro que es mi favorito, lo abrocho y la sensación fue hermosa, la forma en que me levantaba mis pequeños senos (siempre fui gordito y tenía mamas (en ultrasonido lo descubrí) y ginecomastia (tenía desarrollo adiposo extra), por lo cual el bra era push up y de media copa, lo que de inmediato se marcó en la camiseta haciéndome la percepción de tener busto y vaya que me encanto la imagen y no sabía el porqué, yo era hombre y estoy hablando en pasado, no puede ser…

Los rumores eran bastantes y sobre todo por lo acontecido en el futbol, el destino es maldito y la vida es un instrumento que cuando más cómodo estás te da una sacudida del piso para que caigas y recuerdes que no todo está en orden nunca, que siempre habrá lecciones que aprender y de las cuales tiendes a ceder dando lo mejor de ti, así fue que yo haciendo el aseo de la casa ya me comportaba de forma distinta, el brassiere se me hizo una necesidad y como no salía para nada, pues era agradable hacer las labores de mujer vestida como tal, cuestiones tan normales para las mujeres como sudar el sostén, que se haga flojo por el uso, que le salgan bolitas por las lavadas, el tener un bra para usar en casa, el hecho de que los tirantes se salieran por la blusa, el bañarte y ponerte brassiere limpio, todas estas sensaciones tan maravillosas las iba viviendo y asumiendo en mi día a día, aunque fue momento de ir al trabajo y las cosas estarían un poco complicadas.

Después de que serían solo 15 días de inventario y que este mismo se complicó siendo un mes y una semana lo que estuve congelado, llegó el momento de volver al trabajo y me causaba mucha incertidumbre, para comenzar ya no tenía ni trusas, ni bóxer, ni calzoncillos ya ahora únicamente había pantys corte brasileño, boxers de dama, tangas de hilo, y pantys completos. A lo cual no le tome mayor importancia y tomé la tanga que era la que más se adecuaba con el pantalón, todo esto lo hice sin el mayor temor ni mucho menos la mínima sospecha de que algo podía salir mal.

Ya en el trabajo me sentí relajado y sin el estrés que me caracterizaba, inclusive mis compañeras lo notaron ya que comencé a platicar de forma fluida y me decían me notaban diferente con otra actitud y que eso les gustaba, había mucho que no había notado en ellas, Marcela tenía unas pestañas enormes y el delineado que se hacía era perfecto, le hacía una mirada más profundo y los ojos más grandes a la percepción de todos, por su parte alma sus uñas y pies estaban impecables, además que usaba alpargatas que contrastaban con el cuidado de acrílico y gelish que tenía en sus pies y manos, lucía era impecable en su forma de vestir, brassiere media copa, blusa campesina que dejaba notar unos tirantes aperlados y transparentes, le daban ese toque de sensualidad, además de sus clásicos flats con moño.

Me encantaba ver sus blusas y como se transparentaba el brassiere, aprendía de ellas lo más que podía puesto que veía como se acomodaban el tirante del sostén y como algunas con delicadeza y otras delante de todas lo ponían en su lugar, comenzaba a identificar el jabón que usaban para bañarse, su shampoo y me imaginaba en sus ropas siendo yo quien las usaba, al igual que el maquillaje y ver como dominaban el usarlo, algunas mejor que otras y las demás con tonos que no eran los indicados pero aun así usándolos, hablaban de ropa, de zapatillas, de combinación de colores y las entendíaaa, conocía del tema y me agradaba a veces participar sin darme cuenta que les daba pistas a que algo sucedía conmigo.

Salude a mis compañeros y era difícil en verdad tener conversaciones que no se basarán el futbol o beisbol, de carros y la verdad estaba desactualizado o bien no me interesaba, aparte de que me daba cuenta que los aromas eran más intensos, más a sudor combinado con loción pero que de igual manera era soportable pero antes no lo notaba, miraba sus manos ásperas, pecho amplio y me comenzaba a dar calor horrible, no sabía que sucedía pero cuando sonreían les prestaba mucha atención, pensando en que se veían adorables pero fuertes, era algo extraño pero no me sentía compitiendo por las mujeres cuando hablaban de la más buena (más hermosa), ni siquiera opine y me fui chocándola con Ismael que sentí como un calosfrió, puesto que tenía unos antebrazos con venas marcadas y cuando me toco la mano la diferencia entre su fuerza y mi delicada mano la note.

Quería terminará el día para ir a contarle a mi prima todo, y de pronto reaccione que estaba deseando estar en casa para tomar la clase y platicar con mi prima, ni siquiera tenía ganas de estar en la cama teniendo sexo sino solo hablando, mi mente lo atribuyo a que andaba cansado pero mi ser me indicaba que era algo distinto eso, de pronto comenzaba a ver la vida a través de un cristal algo complejo, algo difícil de entender pero que a la vez me sorprendía a cada situación que afrontaba, la calidez de las mujeres que tenía conmigo era maravilloso, platicar con ellas sin el interés sexual era una nueva droga a la cual estaba siendo adicto, me gustaba platicar y escuchar, sin importar el tiempo ni mucho menos lo que sucedía.

A pesar de que cuando estaba en el trabajo usaba guantes para que mis uñas no se notaran, lo cierto es que las mujeres rápido notan todo, sin embargo, los chicos si son más distraídos en esos aspectos, mis compañeras diario me sorprendían con su vestimenta y una de ellas comenzó a tener más aprecio por mí, íbamos a comer y comenzaba a decir que le gustaba mi nueva forma de ser, que no era como los demás y que eso le agradaba, me preguntó directamente por las uñas y con mi nerviosismo únicamente le hice saber que era para apoyar a mi prima en sus clases, cosa que le dio una pequeña sonrisa y a la vez me preguntó si en realidad no lo hacía porque me gustaba, cosa que de inmediato le dije que no, pero que me dejó pensando el resto del día.

Lo impensable comenzaba a suceder, el hecho de que yo escuchara a las mujeres y que pudiera opinar lo menos posible, solo con el hecho de oírlas y brindarles atención las llevaba a tener un aprecio conmigo distinto, una de ellas inclusive me confeso que estaba enamorada y esto me sorprendió bastante, nos besamos y aun cuando fue un beso de mucho tiempo todo cambiaba dentro de mí, estaba pensando en su brassiere blanco que podía ver su tirante, en que era copa completa para busto pesado de la marca ilusión, la misma que usaba mucho yo y que me agradaba, ponía atención en su lápiz labial que era semi permanente y de color rosa intenso, su aroma a vainilla el body de victoria secret en su cuerpo y de perfume la vida es bella, otros que también mi prima me facilitaba para andar en casa, pero lo más curioso de todo es que no tenía excitación y en mi amigo de abajo ni siquiera sentía que pasara algo.

Con ella no pudo darse nada más y eso me causaba primero coraje pero después a la vez me daba paz, porque me sentía demasiado comprometido a estar saliendo cosa que no me gustaba del todo, puesto que era tedioso estar cambiándome con ropa de caballero y pues no era tan cómoda ahora que ya había experimentado la de chica, con mi prima seguimos teniendo relaciones pero ahora mi única manera de excitarme y cumplirle era cuando comenzaba a pensar en que estaba vestido de mujer, que traía el cuerpo depilado, que al final estaba sintiendo lo de ser una mujer y esos pensamientos hacían que me excitara mucho, aparte mi prima comenzó a hacerme el amor de forma distinta, como si fuera mujer yo, me besaba los pezones y el cuello, me besaba las piernas, me ponía de espaldas y en una ocasión jugo con sus dedos dentro de mí y lejos de molestarme me dolió pero a la vez sentí algo maravilloso.

En el trabajo las cosas se complicaron, puesto que en el baño de hombres mis compañeros vieron que usaba ropa de mujer, tangas y pantaletas que ocasionaron el escándalo de que yo con mi mentalidad y porte, tan hombre que parecía y todo se vino encima, mis compañeras de escritorio ya lo sabían pero no habían dicho nada, según al agacharme varias veces lo habían visto y lejos de sentir molestia ellas me apoyaban mucho, una de ellas mencionó que no importaba que me gustara ser mujer que ella respetaba y era cierto, siempre me trato bien pero la incógnita de si quería ser mujer si me dejo con algo de dudas.

Después de 6 meses que según serian solo uno, mi prima terminaba sus clases en línea y yo podría volver a la normalidad, o al menos en teoría eso podía ser, sin embargo en mi trabajo así sin más me recortaron el empleo y solo veía risas mientras yo caí en llanto, mis compañeras me alentaban pero yo estaba destrozado, lo peor de todo es que llegue a casa y me vestí de mujer con calma y disfrutando paso a paso, me puse un vestido de tirantes que usaba ocasionalmente, previamente me bañe y me depile todo el cuerpo ya que mi prima no me lo había pedido porque ya no sería necesario, me puse los flats no sin antes contemplar mis hermosas uñas rosas con decorado, me puse el brassiere abrochándolo por la espalda como debe ser y que ya era sencillo, porque al principio no podía, una panty corte brasileño y medias color piel, esa sensación de piernas depiladas con las medias fue algo indescriptible pero satisfactorio.

El destino como la vida y la historia son predecibles para todos aquellos que no son los protagonistas, de ahí que la diosa fortuna no fue mi aleada ya que entre tanto mi prima confiaba que yo ya había dejado de vestirme y le comentó a Manuel que me había quedado sin empleo y que fuera a platicar ya que sentía que necesitaba un apoyo masculino, de inmediato lleno de dudas accedió a ir pero la imagen que se encontró lo dejo perplejo y helado, mi prima no daba crédito a lo que sucedía, como el tiempo y el espacio se habían unido para tan catastrófico espectáculo, sorprendentemente salude a mi prima y a Manuel y ella me apoyo diciendo que teníamos un examen final y yo le estaba ayudando, cuestión que él se retiró con la promesa de volver cuando hubiésemos terminado la evaluación.

Mi prima rápido me cuestiono acerca de si no sabía que ya había terminado sus clases en línea y solo le pude responder que tenía muchas ganas de vestirme y sentirme relajado, que cada que lo hacía sentía mucha paz y calma en mí, era como algo que me llamaba a hacerlo y que me ponía en un estado de total tranquilidad, solo me abrazo y me dijo que no me preocupara que todo estaría bien y que teníamos mucho de que platicar, bromeo en que no debía usar flats con vestidos de este tipo, pero a la vez le dije que no tenía tacones y con una sonrisa pícara abrió los ojos y me comentó que entonces ya quería usar tacones, ya veremos que hacemos…

Las relaciones con mi prima seguían, fue un periodo donde la excitación volvió pero también varias cosas cambiaron, ya que yo ya andaba todo el día vestido de mujer o bien con look unisex, leggins y blusas así no tan afeminadas, aunque en privado usaba de tirantitos que me encantaban y a ella también, comencé a usar la luz pulsada en la barba y esto me hacía un cutis más limpio, mis cejas también las sacaba un poco más sin caer en el extremo pero si se veía un rostro más femenino, todo iba bien yo ayudaba en la estética que estaba comenzando mi prima, las clientas me aceptaban como un empleado afeminado ya que usaba flats y la filipina cuando estaba ahí, con el cubre bocas puesto me daba más seguridad de que no veían mi rostro y así era feliz.

Mi terror y pánico era salir de la estética a otra parte, así fuera la tienda de la esquina no podía moverme ya que me paralizaba y comenzaba a transpirar de forma exagerada, con el paso de los días esto cambió y el tiempo realmente pasaba rápido, sin saber de los días y fechas que acontecían un día que acompañe al cajero automático a mi prima en taxi, con gorra y cubrebocas tuve que entender que los planes siempre son solo una ilusión ya que el destino te tiene preparadas cada prueba que ni imaginas, mi prima solo alcanzó a decirme que me tranquilizara que todo iba a estar bien, así fue como miré una cara conocida para luego asociarla totalmente con Naysin, si mi ex.

He hablado de lo maravilloso que es tener el cuerpo depilado, como con las pantimedias se siente una sensación increíble que hace que te sientas débil aun cuando seas fuerte, como el brassiere te da esa sensación sexy combinado con el aroma de la prenda tan femenino que hace que caigas embriagado en las sensaciones de la femineidad, así como el ponerte un vestido con o sin medias te da esa sensación de libertad y frescura que nunca un hombre ha podido experimentar sin tener consecuencias y ya no querer volver a lo que era antes, todo esto tan genial y genuino en un instante lo olvide cuando tuve de frente a mi ex, era como querer aventar todo y ser el hombre que siempre he sido, me sentí molesto cuando me reconoció y más cuando vino a darme un abrazo y me dijo que me veía bonita que hasta en la talla nos parecíamos, no lo hizo de forma grosera pero dolió tanto que cuando menos pensé estaba en llanto.

¿Llanto? ¿Por qué lloraba? Los hombres no lloran de esa manera, mi mente estaba molesta y mi corazón destrozado, de pronto tenía rencor contra mi prima y solo recuerdo que le grite, que era su culpa y ante esto ella en lugar de responder de forma agresiva, simplemente se acercó y me dio un abrazo tan fuerte que me hizo sentir vulnerable, pude sentir como nuestros brassiere chocaban y los leggins estaban rozándose, de pronto en mi mente estaba recordando lo que traía puesto mi ex y maldita sea, traía un brassiere rosa que estaba hermoso, y nuevamente me moleste conmigo mismo pero a la vez liberado, más cuando sentí los flats que traía puestos y fue cuando me di cuenta que realmente no me veía tan mal, pude asegurarlo por el reflejo que me ofrecía el aparador de frente.

Posterior a todo esto mi prima habló con mi ex y entre todo la intento convencer sin éxito que estaba pagando una apuesta lo cual no le creyó, posterior le comentó que era para ayudarla en sus clases pero que me daba vergüenza y esto último la medio convenció pero seguía sin entender por qué salía vestida con ella y con tanto maquillaje, aunque esta versión la convenció más realmente no fue del todo, dio el beneficio de la duda y mi prima un poco herida por mis comentarios, se portaba fría conmigo y de pronto me sorprendió al decirme que ya no me vistiera de mujer, con acetona y un mundo de aluminio me quito las uñas, las cejas postizas e intento dar forma más abultada a ceja para que se viera desordenada como la usan los hombres, de igual forma me dijo que podíamos continuar siendo amantes pero que ya no me iba a usar de mujer, que había sido un error y ante esto yo solo asimile sus órdenes.

El maquillaje poco a poco fue quitándose de mi piel, las mujeres no lo notan, pero siempre queda un poco después de que se desmaquillan sea en los ojos con el rímel o bien los polvos que en ellas se mira bien ya que se ven más femeninas, pero en mi era claro que no. La realidad es que las sensaciones no eran las mismas, sentía mi ropa rasposa y floja siendo todo lo contrario a las pantys, el brassiere y las pantimedias que tanto extrañaba, me sentía aburrido y nada sexy, faltaba ese aroma de feminidad que las prendas te hacían y realzaban al sentirte suave, al tener tus atributos a la vista pero con sensualidad, sentir tus hombros con el tirante del bra y que cuando caminas las varillas del mismo te levantan y sostienen (siempre tuve pechos por ser gordito), la suavidad al sentarte del satín de las pantys, la suavidad de las medias en los zapatos que puedes quitarlos y ponerlos sin problema, mi mundo estaba en conflicto.

Deje de asistir a la estética y me concentraba más en estar en casa, si bien no tenía trabajo le ayudaba a mi prima en lo que podía, ya fuese acomodando productos y aun cuando continuábamos teniendo relaciones ya no era lo mismo, la intimidad podía sostenerla siempre y cuando mi mente viviera imágenes de mí vestido de mujer, imágenes maquillado y lo que más miedo me dio es que comencé a tener imágenes donde convivía como mujer con más damas e inclusive que los hombres me veían y les gustaba, tenía una enorme convicción por saber que se sentía usar tacones y eso me hacía tener muchas fantasías, mi prima por su parte me trataba normal y siento que en la parte del amor era fría por el hecho de no querer salir lastimada o al menos eso intuía.

Mi vida volvió a ser el hombre que solía ser, deje de continuar con las dietas que mi prima indicaba y ya no salíamos a hacer ejercicio juntos, comencé a buscar trabajo y no había nada que me convenciera, con mi ahorros era suficiente para tener tiempo de elegir algo que fuese más y mejor pagado pero a la vez un trabajo que me ayudara a afianzarme entre tantas dudas, mi humor no era para nada bueno y mucho menos mi día a día, me hacía falta eso que me relajaba y me alentaba a continuar viviendo ese lado femenino que ni siquiera sabía que existía, me dolía mucho el admitir que extrañaba lo que había sido por poco tiempo, y lo extrañaba debido a que fue lo mejor que me sucedió en la vida.

Dentro de lo positivo fue que mi amigo Manuel regreso a casa y podíamos volver a ser los mismos de siempre, bromeando y jugueteando en todo lo que hacíamos, tocábamos el tema pero por encima y Manuel me hacía sentir bien ya que me daba la versión de que había hecho todo eso para poder estar en la cama con mi prima y eso me acrecentaba en cuanto a mi masculinidad, sin embargo, era mucho mi tiempo libre y él no podía ir a diario a juguetear, comencé a identificar el aroma de su perfume y ya sabía cuándo llegaba, en casa le compraba todo lo que quería y me encantaba que siempre me hacía reír, era un maldito descarado a veces iba sin bañarse a casa pero aun así eso hacían los hombres, en cambio yo siempre bien bañado y hasta perfumado, mientras jugábamos podía observar sus enormes manos llenas de venas y esto comenzó a darme calor, junto al ver su pecho prominente y fuerte, su espalda se veía formada y cuando sonreía algo en mi se sentía débil y sentí que me faltaba el aire, tome agua y tosí, rápido se acerca a mí y me toma de la cintura y paso algo que al día de hoy me sigue avergonzando, tuve una erección.

Manuel me insistía mucho en volver a jugar futbol, para evitar problemas y ser más competitivos me indicaba que hiciéramos un nuevo equipo y así competir contra los que se burlaban de mí y me decían mariquita, tanto insistió que accedí y realmente ya no sentía la misma pasión por el juego, algo en mi estaba cambiado, ya no podía siquiera imaginarme celebrando un gol o tumbando a un rival, no quería tallarme ni maltratarme puesto que no le veía el menor objeto, Manuel a pesar de ser menos hábil que yo en este deporte, comenzó a sobre salir más y lógico se daba cuenta que no estaba jugando como debería ser, ante esto comenzaba a notar muchas cosas que antes no era consciente, el olor de los jugadores, la higiene que demostraban, la fortaleza de ellos, sus piernas con bellos pero que se formaban, la fuerza, sus manos me llamaban la atención por las venas, y cuando ponía atención en todo esto me entraba un calor sofocante que no entendía.

Termine por hacerme el lesionado y deserte del equipo como jugador, pero seguía asistiendo a los juegos en modo de observador y apoyándolos a todos en especial a Manuel que me encantaba verlo jugar, sobre todo porque saliendo siempre tendíamos a irnos de paseo a algún lugar y estaba teniendo detalles de ducharse después del juego o bien a veces solo utilizaba perfume y se agradecía mucho, esto antes no lo valoraba pero ahora tenía una cosmovisión distinta y se podía ver a mucho mejor las relaciones como amigos, así fue como un día que asistí al juego llevo a una amiga de invitada y me sentí plenamente mal, aun cuando habían invitado a otra que sería mi acompañante y estábamos en parejas ya que Manuel le gustaba Liliana y la amiga de ella se llamaba Wendy, así que no eran feas y menos Wendy que usaba unas pestañas medianas que iban con su cara, aparte de que calzaba tacones cuadrados y zapatilla abierta super sexy, uñas en manos y pies con acrílico que le daban una feminidad exclusiva, la otra demasiado casual pero se veía que existía confianza entre Manuel y ella por lo cual estaban bien.

Fuimos a cenar y luego a caminar a la orilla del mar, los temas recurrentes entre los 4 eran acerca del trabajo cuestión que yo estaba desempleado pero ahí fue donde se conocían, era difícil caminar y sostener tema entre los 4 así que de pronto de forma inteligente se nos adelantaron y comenzamos la plática entre parejas, a lo lejos solo los miraba sonreír y era claro que quien llevaba la batuta de la plática era Manuel puesto que conocía su sentido del humor, comenzamos a platicar de temas diversos y solo a lo lejos de vez en cuando veía a Manuel abrazándola o jugando con ella, Wendy por su parte se comportaba amable y me preguntaba acerca de porque andaba con mi prima a lo que le dije que no, que las mujeres eran demasiado complicadas en todo lo que usaban y el tema fue dándose, hablamos de uñas, de rayitos en el cabello, las pestañas, las cejas, depilación me sentía increíble hasta que de un momento a otro me di cuenta que estábamos platicando de temas que me llevarían lejos de darle una buena imagen, para esto veo a lo lejos a Manuel besando a Liliana y quede mudo totalmente, fue cuando me toma de la mano Wendy y me dice algo que me dejará más helado aun, me pregunta ¿hace cuanto estas enamorado de Manuel? A lo que le digo que nooo, que está mal, que no está viendo las cosas bien y me sonríe diciéndome que no me preocupe que cualquier mujer lo notaría.

Wendy sonriendo me indicaba que siempre estaba viendo que hacía Manuel, que se me notaba como mis ojos reaccionaban ante la mirada de él, la forma en que me comunicaba y cuando lo defendía de las acusaciones que le hacían, además de que siempre las mujeres tienen un sexto sentido para conocer cuando está alguien enamorado de otra persona, todo estos conjuntado se unía y me hacía ver ante ella como un loco enamorado de un imposible, cuando le comunique esto ella solo sonrió y me comentó que Manuel no era ningún inalcanzable, que de hecho se preocupaba mucho por mí y que esa era la principal razón de que estuviéramos teniendo esa platica, ya que insistió tanto en que ella se comunicara conmigo y ver si podía tener pareja para que fuese más sencillo de vivir todo lo que me estaba pasando, ante esto ya solo agradecí y seguimos comunicándonos mientras intentaba que mi masculinidad fuera justificada con los eventos que me habían sucedido, pero ante ella esto no importaba ya que había salido con un gay y no con un hombre que pudiere ser su pareja sentimental.

Al llegar a casa mi prima me veía sonriente cosa que no pasaba hace mucho tiempo y fue ahí cuando me comento que salió con un amigo que la pretendía, yo me llene de alegría y le desee lo mejor pero me detuvo, me dijo que aunque sea sintiera un poco de celos y ambos reímos como locos, platique de lo sucedido y ella solo me comentó que no quería decírmelo pero que era demasiado feliz cuando estaba experimentando la feminidad, que por eso ella me alentaba y jamás quiso presionarme para si de alguna manera este sería mi camino que fuera por decisión propia y ninguna presión, todo ello me lo decía sinceramente y ahora lo entendía a la perfección, solo estaba esperando que me diera la indicación y yo rápido estaría poniéndome todo de nuevo a mi mundo color rosa, fue así que me comentó que porque no trabajaba para ella y que podíamos asociarnos, y que para hacer eso estando en el ambiente, tenía que estar presentable como una hermosa damita a lo que accedí y le agradecí toda la noche mientras trabajaba en mis uñas, cejas y pestañas, y algo que no nos habíamos atrevido, un corte de pelo y fin en peinado femenino.

Wendy de pronto comenzó a mandarme mensajes y con ello surgía una amistad sincera ya que conocía mis nuevas tendencias, mientras yo estaba lleno de dudas todos parecían dar por hecho que era gay, cuestión que a veces me molestaba y otras simplemente no me importaban, lo que si es que agarrar las cosas con uñas postizas te hace ver más delicada y femenina, mi prima comenzó a hacer caminar de puntas que emulara que traía tacones, mismos que por mi enorme pie era difícil conseguir pero con esta técnica me acercaba a lo que sería cuando los usara, todo iba bien y hasta relaciones seguíamos teniendo mi prima y yo, lo que nos ayudaba mucho con el estrés ya desahogarnos, de pronto las clientas bromeaban con mi situación de que tan mujeriego era que me termino gustando ser mujer, y que ahora sentiría lo que es bueno y solo me sonrojaba ya que decían en parte la verdad.

Llega de pronto una camioneta enorme y baja quien menos esperaba, mi ex se acerca me saluda y me dice hermosa, lejos de molestarme me encuentro con tal tranquilidad que solo sonrió y la abrazo también, mi prima asustada y nerviosa sale corriendo a atenderla pero mira la escena tan tranquila que no se exalta y únicamente pregunta qué servicio necesita, mi ex pidió relleno con gel en las uñas y decorado dorado puesto que tendrá un baby shower al cual nos invitó y aun cuando es solo para mujeres ella lo aclaró, que podía asistir siempre y cuando fuera en vestido ya que esa sería la temática, utilizar vestidos bonitos y frescos ya que la época era calurosa, mi prima no encontraba que podía hacer para suavizar el ambiente así que se acercó y me dijo que si por favor iba a la entrada a limpiar, lo que hice casi corriendo alejándome y solo alcance a escuchar a mi ex, diciendo que fuéramos ambas y que no podíamos faltar.

El mundo es tan diverso que sin notarlo nos está poniendo pruebas a diario para reconciliarnos con nosotros mismos, muriendo a diario y renaciendo en una nueva oportunidad de hacer las cosas distintas, de no tener miedo al rechazo o la hipocresía ya que al final son cuestiones que no dependen de nosotros, fue así como de pronto entendía el mundo de las mujeres mucho más de lo que podía pedir, ahora sabía porque tardaban tanto en arreglarse, el baño minucioso y el mantenimiento de las áreas que hay que depilarse, todo esto junto con lo que se enuncia en el maquillaje y el atuendo que se va utilizar, además de tener todo perfectamente hidratado con las cremas, ahora sentía lo injusto que era cuando me molestaba con mis ex novias por tardar tanto y no me queda más que ahora comprender el trabajo que hace una para estar presentable.

De pronto todo era distinto ya no estaba tan estresado con mi persona ni con la presión de tener novia, estaba conforme con lo que poseía ya que mi prima me ayudaba mucho a mantenerme ecuánime, Manuel apareció y tuve un enorme sentimiento de culpa que desapareció en el momento en que él comenzó a pedirme explicaciones y que ya dejara eso, que no necesitaba hacerlo que me estaba dañando yo mismo y que no podría ayudarme más si continuaba con esto, esto último me lastimó muchísimo y aunque en ese momento no lo entendí, lo único que pude articular fue decirle que nuestra amistad era más fuerte a lo cual me respondió que verdaderamente no lo sabía, después de eso el silencio se hizo y terminamos por cada uno apartarse, a él lo esperaba su novia que fue con la que habíamos salido en parejas anteriormente.

Comencé a hacer trabajos pequeños en la estética que constaban en recibir pedidos y acomodarlos, en hacer enjuagues de cabello, preparar las soluciones de los pies de las clientas y clientes ya que también acudían, mi vida comenzaba a tambalearse en lo que correspondía el área familiar que traían un torbellino de información con respecto de mí y lo personal que estaba cómodo con todo lo que iba sucediendo, nuevas amistades y formas de vivir la vida, ahora era mucho de escuchar y hablar también, me encantaba escuchar las pláticas de maquillaje y sobre la ropa combinada, el hecho de los vestidos y como se concentraban en los detalles las mujeres me hacían desear tener vestidos y poder hacer lo que ellas, cosa que ahora era posible gracias a que ya no sentía tanto miedo de mostrarme vestido de mujer.

Cuando no conocía este mundo, pensaba tan distinto y estaba tan equivocado que hasta me causaba una que otra sonrisa involuntaria, en mi yo masculino pensaba que las mujeres y los gays eran rivales debido a que los veían como competencia, todo tan alejado de la realidad que las mujeres no tienen igual ni mucho menos un punto débil en el cual los travestis seamos más fuertes que ellas, lo único cierto es que de su parte nos aceptan tal cual somos y sin hacer tantas preguntas, lo que en el transcurso se agradece, todo posterior a tanta agresión y sobre todo tanta discriminación que aun cuando digan que es un nuevo siglo, la realidad es que existe y mucho la desigualdad social, aclarando que no solo con travestis sino con personas que por el hecho de tener en apariencia un estereotipo distinto las encajonan o solapan para que no sobresalgan.

Son tantos los matices nuevos que comienzas a apreciar en este nuevo paradigma, que era increíble como habían pasado desapercibidos tantos colores, a tal medida que la memoria se satura pero te das cuenta que es necesario conocerlos, así es como surge mi amistad con varios de los que entregan pedidos y en especial con uno que a pesar de ser hombre me trata bien sin importarle que lo critiquen, llegaba y le ofrecía algo de tomar y hasta nos poníamos a beber juntos de algo azucarado, todo bien hasta que me invita a salir y simplemente por nerviosismo le digo que no puedo ya que no me atrevo a andar vestido así fuera, pero a eso mi prima escucha y me comenta que la cita sea en casa, a lo cual él me dice que no tiene problema y con el corazón a mil por hora, simplemente le comente que aceptaba y me pidió mi número que a la par sería con el fin de ponernos de acuerdo pero desde que lo supo me comenzó a mandar mensajes.

Recuerdo mucho que hacía comparaciones entre mis novias y ahora quien me estaba cotejando, era algo distinto pero a la vez tan gratificante que estuviera llamándome para darme los buenos días, mensajeando siempre acerca de que hacía, comprándome detalles desde un dulce hasta comida y juguetes. Algo en mí no entendía que estaba sucediendo pero al mismo tiempo no deseaba que terminará puesto que me comenzaba a gustar la sensación de ser el centro de atención, cada que pasaba por el trabajo me hacía tener muchas sensaciones y más cuando nos veían juntos puesto que pensaba tendría vergüenza pero era todo lo contrario.

De a poco cada vez salíamos más a cenar y fuese el lugar que fuere, era alguien que siempre cubría los gastos por más que cada vez me decía que la próxima pagaría yo y jamás me dejaba hacerlo, siempre sonriendo y jugueteando, yo con mis maneras tontas de andar y caminar con vergüenza siempre viendo quien se me quedaba viendo feo, por otro lado estaba lo que ya era parte de mi y eso era siempre estar vestida con lencería bonita, un brassiere normal pero lindo que pudiera notarse, eso me llama tanta la atención que se marque y por supuesto las piernas depiladas y enfundadas en medias, aun cuando casi siempre uso pantalón leggins.

Los grandes misterios de la existencia están siempre coercidos por la motivación y la sorpresa, así de pronto los días pasaban y comenzaba a admirar a mi prima más que desearla, me causaba gran revuelo el hecho de como podía soportar andar en tacones todo el día, en la forma en que usaba el brassiere lindo para trabajar, el hecho de que usara tanga y comencé a ver a las mujeres así en automático, ya no me excitaba el hecho de ver sus cuerpos, sino que me daba curiosidad si estaban usando medias, el estilo del brassiere que traían, las zapatillas o sandalias, sus uñas largas en las manos, los pies y como combinaban los cuidados con una imagen divina, así sin darme cuenta pase de que las mujeres fueran mi objeto de deseo, a desear ser una mujer que causara deseo en los hombres.

Así paso una despersonalización y cuando estaba en la intimidad con mi prima, a ella le gustaba la pornografía y cambie de querer ser el hombre a instintivamente el papel de la mujer, preguntándome inocentemente que sentiría la protagonista de ser tocada por el hombre, que le apretara las bubys, que la mordiera de los pezones, que la sometiera en fuerza y que la penetrará, ¿dolería?, cuál será la sensación de la barba en el suave cuerpo depilado de la chica, que se sentirá el que el hombre te guie en la cama y tu solo estes cumpliendo con hacerlo feliz, de pronto un erección me indicó que acababa de ver el miembro de ese hombre, un pene grueso entre rozado y moreno, con una enorme cabeza y llena de venas, entre 25 y 30 cm que jamás tendría ni una quinta parte, pero no entendía el sentimiento de querer tocarlo y besarlo, de ponerme a las ordenes de su dueño, de entender que ya había cambiado y ahora me correspondía hacer feliz a los hombres, intentando ser una buena damita.

FIN PARTE 1

(9,08)