Economista y prosti: Fiestas de fin de año (1)

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Pareció frustrante. Los dos ejecutivos brasileños que debían venir a Punta del Este a encontrarse con Sam para negociaciones importantes, postergaron su viaje hasta la segunda mitad de enero.

Me quedaba sin esos tres días en Punta, acompañada de Sam, lo cual me encanta, y quizás, (sólo quizás), se postergó conocer a dos posibles clientes de Brasil, que siempre me han resultado excelentes.

En nuestro almuerzo de los jueves, (que esa semana fue miércoles pues el jueves hubiéramos comenzado en Punta), comentamos ese pequeño fracaso, pero yo sabía que mis fieles amigos no fallarían si les avisaba que volvía a estar disponible. Y además, Sam me encargó un informe económico de perspectivas 2026 para Uruguay, que mi compañía facturará a la suya.

¡Listo! Cero perjuicio económico, más bien, beneficio. Y, divirtiéndonos los tres como niños, me ayudaron a concretar una idea que tenía para este diciembre 2025.

Tres días de agradecimiento a mis amigos, y obtención de nuevos amigos de ser posible.

Y me ayudaron a pulir mi idea original.

El viernes, invitación a arancel mínimo de 500, a amigos preferidos de Montevideo con limitación de servicio a una hora y media.

Sábado, fiesta especial, con dos ingenieros bastante jóvenes, argentinos, que trabajan en la obra de construcción del nuevo Laboratorio Farmacéutico de Tiburón Blanco, recomendados por él, y dos señores más que invitaría Sam, con la misma idea. Invitación especial a mi amiga y secretaria técnica Maca y su marido Javi, si por curiosidad deseaban asistir y ver algo así por primera vez en su vida. Los asistentes invitados concurrirían sabiendo de mi actividad de putifina, y por ello, quien los invitó, Sam, se aseguró de que se interesan en mí, les mostró mi foto de “odalisca” y concurrían con análisis disponibles, por si deseaban tener sexo. Lo mismo hizo Tiburón con sus empleados, los ingenieros.

Maca y Javi aceptaron ir, pues les intriga muchísimo verme en mi actividad putesca.

Domingo celebración especial en la casa de campo, Tommy, su papá, mi papá y Sam. El hecho de que Sam pueda concurrir un domingo y en presencia de mi papá y mi suegro, ya habla de que tipo de integración está teniendo. Sin duda alguna, será parte del grupo embarazador.

Ese día, como siempre después del almuerzo, cogimos intensamente, me dejó llena de semen por dentro y por fuera y en el intermedio entre la primera y segunda penetración, como siempre jugamos y conversamos, tendidos de costado frente a frente.

Yo ya le había limpiado la pija chupándosela y comencé a acariciársela, estábamos acostados de frente, sonriéndonos y besándonos. En ese momento fue cuando me preguntó si aunque se daba cuenta de que lo del domingo era prácticamente “en familia”, él podría concurrir. A ello me apresuré a responder que sin lugar a dudas, pues ya sabe que tanto Tommy como yo, lo recibimos cuando y donde sea.

De paso, mientras acariciaba su verga que ya respondía, le pedí que ya que iría a la casa de campo, que me ayudara a introducir a papá y mi suegro en el placer de la “pre ducha”, ya que Tommy también ha comenzado a gustar de eso… y yo… bueno, ya puedo decir que me gusta si me lo practica alguien importante para mi.

La verga de Sam respondía hinchándose y endureciéndose al tratamiento manual que yo le daba. Cada vez me gusta más hacerlo, mientras me besan, charlamos o me acarician las tetas. Por supuesto también los huevos reciben su cuota de caricias. Les acaricio el pene lentamente, con suavidad, con mucho de caricia que no llega a masturbar.

Lo que siguió fue una hermosa chupada en 69. Sin penetración, y cuando me avisó que estaba por acabar, me puse debajo de él, me acabó a full en las tetas, escurriendo hasta la última gota. Y de allí directamente a la pre ducha (abundante y caliente por cierto) y la posterior ducha. Una tarde hermosa, ¡que culminó cuando Sam me dijo la cifra que debo facturar por el informe de mi Asesoría a su compañía!

El viernes fue un día tremendo. La invitación de fin de año a 500 aunque con limitación a una hora y media, suscitó un montón de reservas, tanto que habilité un día de la semana siguiente, el martes 23 de diciembre, para poder recibir la lista de todos los que se habían anotado

Se imaginan que el viernes, no hubo nada mayormente reseñable. Solamente las visitas, desde las 7 am hasta las 9 pm, y los saludos por un buen 2026. Nadie objetó la duración de los encuentros, el arancel era bajísimo como agradecimiento por visitarme todo el año, y el tratamiento… bueno… con el sello de la casa.

Pero el sábado, ahhh el sábado fue otra cosa.

Los cité a todos a las 2 pm almorzados, y los recibimos con pequeños dulces y café, de rigor. A medida que llegaban, se hacían las presentaciones, diciendo muy vagamente quién era cada uno, aunque Tommy siempre se presentó como mi esposo. Les había pedido a Maca y Javi que llegaran los primeros, pues al no tener experiencia y no participar, solamente mirarían, no quisimos que expusieran sus rostros. Les obsequiamos unos lindos antifaces y así se protegieron.

Poco a poco nos reunimos todos. Tommy chequeó los análisis de los cuatro caballeros. Con los dos Ings. hablamos brevemente saludando a Tibu en Buenos Aires (buena noticia) viene con su familia a Punta del Este todo enero, y piensa hacer dos o tres visitas “de trabajo” a Montevideo, para las cuales yo, que estaré también en Punta del Este iré a Montevideo). Y una gran noticia para sus dos empleados. Si decidían gastar ese día, sería a cuenta de unos bonos “muy generosos” que Tiburón les anunció (lo cual es normal en la industria farmacéutica, sumamente rentable).

Confraternizamos, me fueron viendo… también observaron con atención a Mica, vestida con precioso vestido solero de estampado floral, mini sin exagerar, y obviamente sin usar soutien, pues no lo necesita dado lo pequeño de sus senos, aunque se notaban un poco los hermosos (los conozco bien) pezones.

Con todos reunidos, era tiempo de iniciar la reunión. Había un cierto clima espiritual de expectativa que era evidente.

Y yo había decidido “jugar fuerte” como decimos aquí. ¡Es decir, daría todo lo mejor de mí y de mi vestuario! Dispuse prendas tanto en la suite del primer piso como en el dormitorio auxiliar de planta baja, para cambiar de indumentaria donde la inspiración del momento me llevara.

Finalmente, con Tommy como maestro de ceremonias, y Sam a la orden por consultas o explicaciones, comenzamos.

Hice la primera pasada con mi querido “vestido fetiche”, strapless, elastizado, cubierto de lentejuelas plateadas y que hice acortar unos tres centímetros más, y eso que ya era mini.

No volveré a decirles que todas y cada una de las pasadas fueron con altísimos tacos siempre a tono con los colores que vestí.

La recepción fue buena a esta pasada, y quizás porque casi todos los interesados eran desconocidos, aplaudieron.

Me cambié en planta baja, y salí con micro falda plisada, negra, y con un crop top rojo bien corto. Pasé bien cerca de los espectadores, ubicados todos en una sola fila de sillas. Pasé dos veces para mejor visión, caminando rápido para que de cierto modo la falda se levantara un poco.

Y terminé esta pasada con subida al primer piso. Antes de lo cual Tommy invitó a los que quisieran (fueron todos, ja ja) a acercarse a la escalera. Obvio que el motivo era que me vieran mejor. Y no terminé solamente subiendo, bajé la escalera con los zapatos en la mano, lo que me permitió bajar dando saltitos y haciendo que mis tetas se lucieran agitándose.

Quise alargar un poco la duración del desfile y calentar más a los concurrentes, decidí hacer más de las cinco pasadas que algunas veces hice. Y dando un vuelco al look anterior, me puse un vestido de fiesta (no sé si llamarlo así, y no sé si iría a una fiesta seria con él).

Un vestido largo a los tobillos, falda negra y parte superior blanca.

Arriba, de frente cuello halter y profundo escote en V hasta la cintura (pueden imaginarse como lucían mis tetas, que se veían bastante). La espalda, totalmente descubierta hasta la cintura.

De la cintura hacia abajo, una obra de arte de mi modista, artesana consumada. Por delante, todo en color negro, una falda hasta los tobillos, con un corte triangular a la izquierda, en forma de largo triángulo, con vértice superior en la cintura y su base, de unos 20 centímetros en el tobillo. Con lo cual de dejaba toda la pierna a la vista, aún sin sentarme. Esa abertura, permitía vislumbrar mi tanga hilo de raso blanco.

Y por detrás, todo en negro… pero… mi modista retiró un tira central, de cintura a piso, de unos 20 cm de ancho y colocó una tira de tul negro, no totalmente transparente pero casi. Se transparentaba mucho la raya entre las nalgas, y por debajo del tul salía el hilo de la tanga, que se bifurcaba justo al salir de la raja, para dirigirse un hilo a cada lado y completar la tanga.

Eso era todo y no era poco, me había encantado cuando lo probé para ajustes en el taller de costura. Me sentía muy bien.

Si de frente impresionó cuando aparecí, el efecto cuando me vieron de atrás fue espectacular. Algún audible suspiro, un par de silbidos y Maca que aplaudió durante toda la pasada, acompañada por Javi.

Me retiré subiendo la escalera y con aplausos y silbidos. Un amigo entusiasmado le comentó a Sam que “Es tremenda y voy a ofertar más del arancel que me dijiste”.

Ya en el dormitorio en suite de arriba, decidí pasarme a bikini. Y me puse uno amarillo limón, debajo es simplemente tipo tanga whale tail, para aún no mostrar todo. Delante triángulo mínimo que por primera vez iba a mostrarles el comienzo de mi landing strip.

Arriba, un simple bandeau, pero con un aro metálico al centro, que lo angosta, dándole la forma de un 8 acostado, o un signo de infinito. Sin gancho ni atadura a la espalda, simplemente elastizado.

Se imaginan, pese a bajar lentamente (ésta vez con los zapatos puestos), el lucimiento era total. Ya a la distancia algunos vieron el detalle de pelitos y los comentaban entre ellos, también vi que Maca le comentaba algo a Javi. Di las dos pasadas acostumbradas a lo largo de la fila de concurrentes.

Uno de los Ingenieros dijo: “¿Podrías pararte de frente?” Lo hice, tres veces para más detalle, al comienzo de la fila, al centro y al final de la fila. Al estar frente a Mica y su esposo, no me contuve y les hice un guiño. Todas, todas las miradas evidentemente se enfocaron a mis pelitos. Varios agradecieron el detalle de pararme de frente.

Decidí incrementar la apuesta en tema “malla de baño” y fui a cambiarme al dormitorio/vestuario de abajo. Al irme sugerí a Tommy: -Amor, ¿qué tal otra ronda de café a los señores? Y a la señora también, y señale a Mica.

Me fui sintiendo las miradas en la espalda.

Mientras tomaban café, elegí mi siguiente modelo de malla de baño. Un modelo llamado “de tirante” en singular, pues lleva un solo tirante al frente. Elegí color negro, para contrastar con mi cabello rubio y mi piel aún bastante blanca pues he tomado poco sol.

Tan sencillo el modelo, que es casi nada… dos mínimos triángulos que apenas tapan las areolas. Abundante teta a la vista por debajo y por encima y a los costados en cada seno.

Los triángulos unidos por un aro, el frente entre las lolas como las solemos llamar. Hacia atrás los triángulos unidos a la espalda por dos bandas de silicona transparente casi invisibles. Y al frente… al frente, centrada en el cuerpo una sencilla banda de stretch negro, apenas tres centímetros de ancho, que se inicia en el aro entre las tetas, y luego de pasar frente a la concha se transforma en un hilo grueso y reaparece en la espalda para subir y unirse a las bandas de silicona. Sabedora del atractivo de mis pelitos, los peiné hacia ambos costados, sobresaliendo de la tira de stretch.

Al entrar, estalló un aplauso unánime, todos miraban el sacudirse de mis tetas, el balanceo del culo, firme y terso, y admiraban los pelitos que sobresalían a los costados del tirante negro.

“Disfruten” dijo Tommy, “queda poco desfile por delante”.

-Amigos, dije, debería terminar el desfile, ¿o gustan de alguna pasada?

¡Claro que pidieron más!

Otra vez terminé subiendo la escalera hacia la suite, imagínense los aplausos y exclamaciones al ver mi trasero al natural, aunque yo creo que se luce más con algo de ropa.

Ya estaba cerca del final de la presentación, y decidí dar otro golpe fuerte. Decidí lucir algo que me encantó al verlo en una vidriera en Madrid, de un sex shop por supuesto.

Trataré de describirlo bien, es muy sencillo pero hermoso. digamos que se parece a un vestido strapless pero sólo en lo de strapless, ja ja.

Un círculo elastizado, de cordón elastizado, de strass, que se coloca por debajo de los brazo, a la altura de las axilas.

De él, cuelgan cordones de strass, en este caso los cristales los elegí multicolores. Los cordones son de tres milímetros de diámetro, y tienen largo variable, a los costados del cuerpo, llegan hasta la cintura, al frente, hasta medio muslo, pero se imaginan que con mi modista, los recortamos hasta que los del centro apenas pasarán de mi cuca, y hacia los costados, se iban acortando hasta encontrarse con los que llegan a la cintura. Los cordones, espaciados unos dos o tres centímetros entre uno y otro, “cubren pero muestran todo”, siguiendo los vaivenes del cuerpo.

Por detrás, los recortamos a la misma línea de la cintura. Y ahí, se nos ocurrió un toque para mi gusto, genial.

Atrás, a la altura de la cintura, adherida a mi cuerpo con un gran trozo de cinta doble faz, una gran moña de tela recubierta de lentejuelas multicolores. Piénsenlo, una moña del tipo de las “pajaritas” que usan los caballeros cuando visten black tie (nosotros lo llamamos smocking a ese tipo de traje).

Prácticamente la moña es del ancho de mi cintura, y en los extremos, caen sobre cada nalga, y también al centro sobre la raja, tres anchas cintas.

Al salir de la suite, Tommy apagó todas las luces, y me iluminó con una gran linterna de led. Espectacular efecto de esa luz sobre los cordones de strass.

Y pueden imaginarse el efecto de mis adoradas tetas con sus pezones abriendo el espacio entre los cordones colgantes que me “vestían”. Era la primera visión casi a full de mis tetas sin cobertura. Les di tiempo de admirarlas, erguidas detrás de los cordones de strass, pero separando los cordones con los pezones. Por supuesto las sacudí al bajar y al pasar frente a todos, iluminada de frente por Tommy. Y luego vino la pasada en la cual Tommy me iluminó de atrás, luciendo mi moña de tela con lentejuelas, que daba un efecto tornasol.

Era tanto el entusiasmo, que al irme decidí un obsequio adicional.

Saliendo hacia el dormitorio del piso de desfile, habíamos colocado, aunque nadie le prestó atención, un biombo de tela semi transparente , hacia él me dirigía y súbitamente me arranqué la moña. Digámoslo con todas las letras, me quedó todo el culo al aire, ni siquiera el hilo de tanga de la pasada anterior, iluminado por la linterna de Tom.

Un ahhh unánime se hizo oír. Como casi siempre (ja ja) no faltó alguien que exclamó:

“¡Que culo tiene!”. “¡Y que tetas!” Agregó una voz que reconocí como la de Javi, el marido de Maca.

Desde atrás del biombo Tommy me iluminó, y los concurrentes solamente veían mi silueta a través de la tela, como en un juego de sombras chinescas.

Primero les mostré la silueta del moño que había cubierto mi trasero. Luego vieron mi silueta quitándome el “vestido” de cordones de strass. Y ahí Tommy apagó su linterna, se fue a su lugar original y encendió las luces.

Mientras tanto, aún a oscuras, me puse un conchero de raso negro que sería la vestimenta de mi última pasada.

Cuando hubo encendido las luces, Tommy dijo: -Por favor amor, la última pasada.

Me había puesto los tacos más altos que tengo, que estaban reservados tras el biombo.

Para mayor sensualidad caminé con la técnica de “quiebre de tobillo” que todas las modelos dominan y que yo había aprendido antes de concluir que no era lo mío el modelaje profesional, me faltan 10 cm de estatura y me sobran tres o cuatro cm de cadera y busto, para mi felicidad y la de varios ja ja.

Esa técnica da la ilusión de alargar el paso e impresiona que las piernas son más largas.

Éso sumado a que solamente vestía mini conchero, todos los pelos al aire, hizo que el ambiente se caldeara totalmente. De pasada vi a dos arreglarse la entrepierna, otro suspiró, Javi no paraba de hablar al oído de Maca.

-Caballeros, dije. Aquí debería culminar mi presentación ante ustedes y ante esta pareja amiga que hemos invitado. Pero ustedes han sido muy generosos con aplausos y otras demostraciones… ¡y espero que sigan siendo generosos! Como muestra de agradecimiento, le pedí a Tommy, allí detrás del biombo que haga un sorteo. Los 4 invitados recibieron un número al llegar, número que identificará sus ofertas, si las hacen.

Ahora, el ganador del sorteo podrá hacerme un lindo oral de 15 segundos si lo acepta. Y el ganador es…

Tommy sacó un papel de entre las cuatro copias de los números entregados, el número tres. Se puso de pie uno de los Ingenieros y lo aplaudimos.

Reorganizaron las sillas, el grupo se hizo más compacto. Delante del grupo se arrodilló el afortunado.

Delante de él, a centímetros y a un metro del grupo, me quité el conchero. Esperé unos segundos tocándome las tetas, ¡tenía los pezones duros! Y entonces, lentamente como incrementando la expectativa, bajé una mano y con dos dedos, abrí los labios de mi concha, todos pudieron ver el interior rosado, glorioso.

Con la otra manó acerqué su cabeza y le entregué mi fruta para deleitarse.

Fueron solamente te 15 segundos, pero me lamió y chupó a gusto. Me dejó húmeda y caliente.

Me retiré un paso hacia atrás y me exhibí totalmente desnuda. Maca me aplaudía. Me sentía bien debo decirlo. Me encanta desfilar, exhibirme, y así llevarlos a que me deseen. Además, terminan siendo clientes, y debo confesarlo, aún no me he sentido a disgusto con ningún cliente.

Me retiré a prepararme para el inevitable encuentro, si es que ofertaban. No quise saber quién era el mejor postor.

Luego, Tommy y Sam me contaron lo sucedido.

-La mejor oferta gana, y el ganador puede comerla de inmediato, dijo Tommy. Y si hay igualdad, gana el que ofrezca dejarme estar y filmar para que el resto vea, aquí, proyectado al televisor gigante.

El Número 4 pidió hablar:

—Mientras la señora Sofía se prepara y viene, ¿no podemos disfrutar un poco de la señora presente como observadora? Me encantaría verla desfilar.

Pero según me dijo Tommy, Maca no aceptó, sonrojándose y haciendo señas de “No” con la mano, mientras Javi le hablaba al oído.

Se recibieron las propuestas, ¡los cuatro propusieron! No me sorprendió que ganara el Ingeniero, digámosle Fred, número tres, a 3.5 k, ¡excelente! Mientras que las otras tres ofertas, fueron de alrededor de 3 k.

Eufórico, le dijo a Tommy que es soltero y que no le importa que lo vean conmigo el resto de los allí presentes.

Tommy me comunicó el resultado en el dormitorio donde yo esperaba, y nuevamente las mariposas en el estómago, Fred tiene 32 años, era por lejos el cliente más joven que iba a poseerme. Pero me tranquilizaba que ya aunque fuera 15 segundos me la había lamido y que me había visto de muchas maneras. Iba a ser el Macho Nº 43, en casi dos años, dato para el amigo que alguna vez me preguntó.

Me dispuse a vestirme, siempre jugando con el fetiche de novia. Mientras tanto, Tommy volvió al grupo, se reunieron todos, también Maca y su marido, que solamente escuchaban. Los dos amigos de Sam y el otro empleado de Tibu, querían saber cuándo podrían hacer uso de mis servicios, ja ja. Ya con arancel normal, pues el arancel especial que ofertarán era por poseerme al momento.

Tommy, con mi agenda en mano, los llamó aparte, de a uno para darles día y hora según sus posibilidades y conveniencia.

Asombrosamente, los amigos de Sam pidieron juntos para el lunes de tarde, como para poder hacerlo cuanto antes… ”Si a la señora no le molesta que vayamos los dos”.

Sabedor de que no me molestaría, Tommy les agendó toda la tarde.

¡Sigue, con acción increíble! ¡Como come ese Ing!

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6 COMENTARIOS

  1. Hola! MVD, Los dos próximos relatos están llenos de acción. Ya uno está para publicarse.
    Sé que este es largo y de poca acción, pero es que me gusta contarles sobre mis desfiles y sobre el contexto de lo que me lleva al sexo.
    Besos.
    Sofía.

    • Siempre es un placer saber de ti y tus puti aventuras ya hasta siento que estoy igual de espectador y como lo describes y el sabor de tu panocha ya siento 3l olor de tus venidas que rico sria probar esas mieles

      • Hola! Gracias Antonio por tus palabras y por gustar de mis descripciones. A veces pienso que soy muy detallista, pero la verdad me gusta informarles todo, para que se comprendan mis gustos y homenajear la buena voluntad de mi amado Tommy.
        Besos.

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