Raro

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En mi época escolar, debo decir que siempre me fue bien con las mujeres, y era relativamente popular en general, sin embargo formé un grupo de amigos muy nerds con los que pasaba tiempo debido a que almorzábamos todos los días juntos, y a los cuales les inculqué ser muy bebedores, este grupo fueron mis amigos más duraderos, aunque luego de que terminamos la universidad, nos fuimos cada vez viendo menos por nuestros trabajos y otras cosas.

Uno de esos amigos era Gonzalo, este era muy especial, ya que era un típico adicto a los videojuegos y computación, no era para nada agraciado, de hecho gran parte de nuestra secundaria él tuvo que usar un corset plástico a medida por problemas en su columna, lo cual era muy llamativo y raro para todos, nunca lo vi ni siquiera cerca de tener algún acercamiento con alguna mujer, Y aunque nunca conversamos nada al respecto era algo sabido que esto le afectaba bastante.

Con Gonzalo estudiamos la misma carrera, pero en cierto momento él se cambió de universidad y perdimos contacto. En cierta ocasión, por motivos de trabajo me encontré con él, estaba prácticamente igual que en el colegio, hablamos un poco de la vida, me dijo que estaba viviendo solo hace poco que me invitaba a su casa a beber unos tragos el sábado. Justamente yo había quedado de ir a bailar con mi novia Paula y sus amigas, entonces le dije que fuera ella y que luego nos encontráramos para irnos juntos ya que mi viejo amigo me había invitado.

Llegado el día, deje a Paula con sus amigas y justamente mi amigo vivía cerca del sector de pubs, por lo que me fui a beber unos tragos con mi amigo, ya que estábamos solos hablamos de todo, temas absurdos y cosas muy profundas, poniéndonos al día de nuestras vidas, yo le conversé sobre mi relación con Paula, quien era un par de años menor de nuestra misma carrera por lo que la ubicaba ya que, en su momento yo le comentaba que me gustaba, ya que era pequeñita con grandes tetas y buen cuerpo, como siempre me han gustado.

Luego de hablar un buen rato al respecto, le pregunté por su vida sentimental, a lo cual me dijo que todo seguía igual, que nunca había tenido una relación con nadie, yo por los tragos encima se me escapó como broma decirle a entonces sigues siendo virgen, ante lo cual rápidamente reaccioné y le dije que solo era una broma, él me dijo que no me preocupara si esa era la realidad, yo impactado le pregunté si en verdad él nunca había tenido ninguna experiencia, ante lo cual me dijo que en alguna oportunidad pagó para estar con una prostituta pero que los nervios lo traicionaron y simplemente quedó en nada.

Si bien entendía que él no era físicamente atractivo para prácticamente nadie, igual me era difícil de procesar que a los 32 años siguiera siendo virgen, esto me hizo sentir mal y lo animé a que se atreviera a intentarlo y seguimos conversando y bebiendo.

Cuando ya era bastante tarde, él me dijo que porque no me quedaba a dormir en su casa, y yo le contesté que tenía que esperar a Paula para irnos a la casa, en eso ella me llamó diciendo que ya iba en Uber donde Gonzalo para irnos, al llegar la presenté y seguimos compartiendo. Mientras conversábamos era muy evidente que Gonzalo no podía sacarle los ojos al escote de Paula que dejaba ver sus tremendas tetas, además cada vez que esta se paraba faltaba poco para que se agachara a ver debajo de su minifalda. A mí me gustaba que los demás hombres vieran con deseo a Paula, por lo que esto no me molestaba para nada.

Luego de un rato conversando y bebiendo, Gonzalo salió a recibir un pedido de comida. Mientras lo esperábamos le comenté a Paula lo que me había confesado mi amigo, ante lo cual al igual que a mi le sorprendió mucho, y dijo sentir mucha lastima por él, pero que igual le incomodaba que la mirara tan poco disimuladamente, ante lo cual yo me reí porque pensé que no se había percatado.

Cuando Gonzalo regresó, seguimos bebiendo nosotros en el sofá de la sala de estar, y el al frente en un sillón, Paula estaba recostada sobre mí, y yo disimuladamente le acariciaba el culo sobre su minifalda levantándosela un poco, al mirar la cara de mi amigo, a pesar de sus gafas, se podía ver claramente como sus ojos estaban clavados en las piernas y entre pierna de Paula, debo decir que esto era casi como estarlo torturando, lo que me generaba cierto morbo. Al darse cuenta de esto Paula me decía al oído que le viera la cara a Gonzalo, que parecía un loco.

Yo en respuesta, empecé lentamente a correrle su colaless a un lado y empecé a meterle dos dedos en su vagina, lo cual era muy fácil ya que Paula es muy bajita por lo que no necesitaba mucho estirar mi brazo para quedar cómodo, al empezar a hacer esto Paula con la mano del brazo con el que me abrazaba me empezó a apretar el cuello como diciéndome que me detuviera, lo cual no hice, mientras seguía hablando con naturalidad, al mismo que tiempo que poco a poco sentía como su vagina estaba cada vez más húmeda, y mis dedos se deslizaban fácilmente en su interior, y de vez en cuando me detenía a acariciar su ano.

En un momento me di cuenta de que Paula estaba ya derechamente disfrutando la dedeada, por lo que un momento en que la bese, aproveche disimuladamente de correrle un poco el top, dejando al descubierto sutilmente unos de sus pezones, sin que ella se diera cuenta, ante esto, la cara de Gonzalo cambió totalmente, se movía mucho como si estuviera conteniendo de saltar sobre las enormes tetas de Paula, a la vez que cada vez se hacía más evidente como crecía su bulto, el que intentaba ocultar con sus manos, a la vez que yo subía el ritmo de la dedeada a Paula quien cada vez era menos disimulada.

En un momento pude notar, que ella se dio cuenta de que se le veía el pezón, y para mi sorpresa no se tapó, esto me dio un morbo increíble y empecé a besarla como si Gonzalo no estuviera ahí, agarraba sus nalgas dejándole a la vista su culo solo con colaless y ella solo me seguía el juego, mientras me acariciaba sobre mi pantalón, ya que a esas alturas ya estaba totalmente erecto, de reojo podía ver que Gonzalo se sobaba frenéticamente su bulto, mientras se iba posicionando cerca de nosotros en el sofá.

Yo le dije a Gonzalo que estaba muy caliente que si nos dejaba hacerlo en su sofá, a lo que el nervioso respondió que hiciéramos lo que quisiésemos, entonces hice que Paula se levantara y le saque completamente el top, su minifalda y ropa interior, mientras Gonzalo miraba como un enajenado la situación, agarré a Paula y la senté de frente a Gonzalo mientras la besaba, por detrás yo agarraba sus enormes tetas pellizcando sus pezones y le abrí las piernas dejándole toda la vista a mi amigo mientras la dedeaba con la vagina completamente mojada, cuando mire de reojo Gonzalo ya estaba con su pene en la mano, parecía vuelto loco.

Yo le dije que le chupara la vagina, ante lo cual el saltó sobre ella chupándole muy bruscamente a Paula, mientras ella lo guiaba con sus manos para que lo hiciera correctamente, al no lograrlo, lo recostó en el sofá y se sentó sobre su cara agarrándole las manos para dejarlo inmovilizado, mientras se meneaba sobando su vagina en la lengua de mi amigo, me miraba con cara de placer indescriptible, estuvo así unos 5 minutos, sin preocuparse siquiera de que Gonzalo respirara, empezaban sus primeros gemidos, mientras lo masturbaba muy lentamente casi como si lo estuviera torturando ya que parecía que el pene no lo podía tener más hinchado y erecto, que palpitaba.

Fue ahí que me dijo se lo voy a chupar, empezando por lamerle el líquido preseminal que le escurría, lamía su glande delicadamente como si se tratara de un helado, hasta que ya hacía arcadas de tanto metérsela hasta la garganta, no pasó mucho hasta que pude notar que Paula tenía la boca llena de semen entre los gemidos de Gonzalo, me sorprendió que Paula se tragara cada gota de semen, esto me excito demasiado.

Entonces me recosté de espalda para que Paula me montará hincada dándome la espalda, se ensartaba en mi pene lentamente, mientras veía que le hacía señas a Gonzalo, quien rápidamente empezó a lamerle el clítoris como loco mientras yo la penetraba, lo que hacía que de vez en cuando me lamiera el tronco del pene, lo cual en un principio me generó incomodidad, pero al ver que esto hacía que Paula se volviera como una puta enloquecida, presionándole la cara, hizo que me calentara aún más, hasta que sin darme cuenta terminé como pocas veces, llenando de semen la vagina de Paula, lo que no pareció molestarle a Gonzalo que seguía chupando el clítoris de esta mientras intentaba agarrarles las tetas.

Tan pronto eyaculé, Paula como si no pudiera dejar de ser penetrada, se dio vuelta y empezó a chuparme el pene, lo que me generaba cierto dolor por la hipersensibilidad pero me era imposible decirle que no lo hiciera, en eso Paula totalmente llevada por la morbosidad de nuestros actos, le dijo con voz de una puta avezada a Gonzalo que lo iba a hacer hombre, mientras le movía el culo en cuatro, dejándole su vagina enrojecida y chorreando de semen a disposición, en ese primer plano, pude ver como Gonzalo totalmente concentrado y casi tiritando, se acomodaba con el pene palpitante en su mano por detrás de mi novia, y lentamente comenzaba a introducirla en su vagina.

Podía verle como su cara de deformaba al darse cuenta que por primera vez en su vida estaba sintiendo el interior de una mujer, y yo no daba más de la excitación al ver que esa mujer era Paula, quien no paraba de chupármela mientras le meneaba el culo, y empujaba de vez en cuando, para sentir el pene de mi amigo nerd, lo más dentro posible, mientras gemía tan rico que hacía parecer que Gonzalo estaba flotando en un trance de placer, que no se siquiera como describir, ya que yo también me sentía en un trance desde otro punto de vista intentando guardar cada momento en mi mente.

Esto solo fue interrumpido cuando empecé a ver como Gonzalo parecía empezar a tener espasmos que no podía controlar, y Paula con una mano le afirmaba de una nalga diciéndole termina adentro, échamela toda mientras le meneaba la cola como si fuera una gata en celo hasta que de repente comenzó a gemir como nunca antes, tan fuerte que estoy seguro que varios vecinos de Gonzalo pudieron escucharla, al mismo tiempo que Gonzalo parecía desvanecerse dejándose caer hacía atrás, y yo rápidamente me paré para ver como le escurría por la vagina una cantidad enorme de semen, mientras su orificio se abría y cerraba involuntariamente, esta imagen es algo nunca voy a poder olvidar.

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