Mi primera vez con una trans

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T. Lectura: 8 min.

Fue exactamente hace un año que yo acababa de comprar un departamento en uno de los edificios más exclusivos de mi ciudad y mientras estaba metiendo algunos muebles, ropa, etc. Fue que vi a Mariana, una “chica” alta, piel clara, con unas piernas bien tonificadas, unas nalgas hermosas, tetas grandes redondas y firmes, delgada y una carita preciosa quien salió de su departamento que justo estaba frente a mi puerta, se presentó conmigo que era mi vecina y lo que se me ofreciera no dudará en pedirlo. A pesar que andaba en tipo pijama, algo desarreglada me pareció hermosa la “mujer” y a decir verdad en ningún momento o tal vez por la primera impresión jamás imaginé su secretito…

Los días pasaban y de vez en cuando nos topábamos al subir o bajar en el elevador, en el estacionamiento o en el gimnasio pero solo era un cruce de miradas, sonrisa y un buen día y hasta ahí, jamás habíamos entablado bien una conversación más allá de un simple saludo. Cabe aclarar que así como Mariana hay muchas otras mujeres jóvenes guapísimas así como también señoras bastante bien conservadas pero yo no dejaba de pensar en Mariana que era mi vecina de frente.

Después del contexto voy a ir al grano que es por lo que todos estamos aquí.

Un sábado yo salí al antro con unos amigos y amigas, el lugar quedaba a unas cuantas cuadras de mi edificio y la noche transcurría normal, bebiendo y bailando, de pronto a eso de las 12 am aproximadamente llegó un grupo grande de mujeres las cuales hacían voltear ya que todas eran guapísimas además super arregladas con mini vestidos, espalda descubierta, escote que dejaba ver casi todo lo que había debajo.

Entre ese grupo pude reconocer a Mariana quien también volteo a verme, me sonrió e hizo un pequeño saludo con la mano, mis amigos al ver eso empezaron con las bromas y tal, ya había pasado un rato y yo bailaba con una amiga y llegó uno de mis amigos y me comentó que la chica que me había saludado no dejaba de verme a lo cual mi amiga con quién bailaba en ese momento lo confirmo diciendo que también ella se había dado cuenta.

Llame al mesero y pedí bebida para mí y le dije que le llevará una igual a Mariana, le señale a la chica a quien se la llevaría y le diría que iba de mi parte y así fue, cuando el mesero le llevo la bebida yo voltee, el mesero me señalo, levanté mi bebida y no pasaron ni 3 minutos cuando Mariana venía caminando radiante, imponente entre toda la gente del lugar que se apartaba a un lado para dejarla pasar, llegó conmigo, me dio un beso en la mejilla y me agradeció.

En ese momento el DJ empezó con el reggaetón de ese sucio que te hace pegarte todo al cuerpo de tu pareja de baile, Mariana se movía increíble, me pegaba sus nalgas a mi pene que de por sí ya estaba más que duró, entre sus movimientos pasaba su mano por mi abdomen y despistada mente la bajaba aún más hasta acariciar muy leve mi paquete y cuando lo hacía solo me miraba, se mordía el labio y se volteaba para seguirse moviendo. Estuvimos buen rato pidiendo bebida tras bebida mientras continuábamos bailando bien pegados y obviamente yo también pasaba mi mano por sus tetas, por sus piernas, su espalda y su culo que se sentía delicioso.

Después de todo eso, ella me volvió a dar otro beso en la mejilla pero muy cerca también de mis labios, sonrió y dijo que iría con sus amigas, yo también regrese con mis amigos y todos bromearon por como se veía abultado mi pene en el pantalón.

Una de mis amigas con quién seguido pasaban encuentros no dudo en acercarse a mí, agarro mi pene con fuerza y dijo que estaba increíble que alguien más lo haya dejado preparado para ella, solo bromeo ya que no paso de un buen agarrón y ya. A eso de las 3-4 de la madrugada yo ya no podía ingerir una gota más de alcohol así que les dije a mis amigos que ya me retiraba, no hubo problema, di mi parte de la cuenta y un poco más y me retire no sin antes pasar a despedirme de Mariana quien ya también se notaba algo tomada. Le dije que se cuidara y que la veía otro día, le di un beso y me fui.

Al ya estar en mi departamento, cambiándome y todo empecé a escuchar como un jaloneo de puerta, salí a la cocina y me asome por la mirilla de mi puerta y ahí estaba Mariana buscando algo en su bolsa y tratando de abrir su puerta, no dije nada en ese momento, pasaron 5 minutos y tocó mi puerta. Yo ya andaba en short para dormir y sin playera, quise esperar un poco y fui a abrir.

Ahí estaba Mariana bastante más tomada de lo que la había visto al salir del antro, me dijo:

Mariana: vecino que pena, pero no recuerdo si deje mis llaves dentro de mi apartamento o las perdí y a estas horas no puedo llamar para que me traigan la copia de casa de mis padres, crees que haya problema si paso contigo y me dejas dormir un poco en tu sillón y por la mañana paso a buscar mis llaves

Yo: no claro que no tengo problema, pasa.

Ella entro y se quedó asombrada por la decoración de mi apartamento pues siempre me ha gustado que todo sea muy minimalista y sobrio, hizo el comentario de que le parecía muy bonito y tal, le ofrecí un trago a lo que ella aceptó. Yo la verdad no note tan rápido que había olvidado ponerme la playera hasta que vi que Mariana no dejaba de verme y se mordía el labio cuando lo hacía, pedí disculpas y le dije que me iría a mi habitación a ponerme algo, Mariana solo sonrió y me dijo que no me preocupara. Cuando yo estaba en mi habitación buscando una playera, entro Mariana, me dijo que de verdad no me preocupara y que así me quedara, total, yo estaba en mi casa.

Y a decir verdad toda esa situación me tenía bastante caliente, mi short algo flojo no ayudaba a mantener una postura serena ya que se notaba muchísimo como mi pene estaba bien parado y duro, Mariana volteo a verme y claramente lo noto, le pedí disculpas y solo sonrió super coqueta y dijo:

Mariana: no vecino no te disculpes por algo tan normal, igual y si quieres yo podría ayudar a tranquilizarlo un poco

Yo: ¿Qué? ¿Y cómo lo harías ?

Mariana: uy, pues podría tocarlo, agarrarlo firme y si quieres puedo darle besitos para que se tranquilice

Yo: yo creo que lo besitos no ayudarían a relajarlo, sino todo lo contrario.

Mariana: vecino, yo puedo hacer todo lo que tú quieras para relajarlo, relajarte a ti y tú me calmes estás ganas a mí, pero creo que no has notado algo y me parece correcto primero decirlo para aclararlo y no tengamos malos entendidos después…

Yo: de que hablas Mariana.

Mariana: bebé no se si lo has notado pero yo no soy una mujer soy una mujer al 100% así como las que tenías en el antro.

Yo: A ver, estoy un poco confundido. Dime a qué te refieres con eso.

Mariana: lo que quiero decir sin rodeos es que yo soy una mujer trans, yo no tengo vagina, yo tengo lo mismo que tú tienes ahí (mientras tocaba la punta de mi pene).

Yo por mi parte eso siempre había sido una fantasía de poder estar con una mujer trans, cuando veía videos porno para masturbarme me gustaba hacerlo a veces viendo ese contenido de transexuales pero al momento de estarlo viviendo las dudas empezaron al 1000% en mi cabeza. Y la verdad entre la super calentura que tenía y la borrachera le dije:

Yo: mira Mariana, yo jamás eh estado con una mujer trans y te eh de confesar que si ha sido una fantasía hacerlo con alguien como tú pero ya en este momento tengo un poco de dudas

Mariana: agradezco tu sinceridad y si tú me dejas yo puedo hacer que tú primera vez sea lo más placentero e inolvidable, tanto así que te prometo que no vas a querer volver a estar con una mujer

Yo: está bien, hagámoslo

Justo apenas dije esa última palabra y Mariana se puso de rodillas, saco mi pene del short y comenzó a acariciarlo suave mientras con su lengua formaba círculos en la punta de mi pene que ya estaba mojadito con liquidito preseminal, lo saboreaba y decía que estaba riquísimo.

Poco a poco pasaba su lengua desde la punta hasta la base mientras volteaba a verme y así cada vez más rápido, de pronto lo empezó a meter en su boca y suave solo lo chupaba la punta y dijo:

Mariana: está grande y duro y no creo que me quepa todo en la boca

Yo: pues hagamos el intento.

Lo empezó a tragar todo, hacía arcadas, le provocaba tos y mucha saliva, lo sacaba lo escupía y lo volvía a meter mientras yo la tomaba de la cabeza y la empujaba a mi pene con fuerza, estuvo a punto de vomitar un par de veces y eso a mí me ponía al 1000, la ayude a que se levantará, la puse de espaldas a mí y le desabroche el vestido de la parte de arriba, el cual cayó en una sola pieza.

No llevaba sostén y solo quedó una pequeña tanga que se escondía casi por completo en sus nalgas, la voltee de frente a mí y ahí estaban ese enorme par de tetas operadas redondas grandes y bien firmes que no dude un segundo en empezar a chupar como un maldito desesperado mientras Mariana gemía muy suave y no dejaba de jugar con pene.

Mariana: quieres ver lo que tengo entre las piernas o lo dejamos para después

Yo: si, quiero ver pero no esperes que haga lo mismo que tú hiciste conmigo, no por ahora

Mariana: no te preocupes que yo prefiero más hacer todo esto y no espero que tú también lo hagas, esta noche de trata de hacerte disfrutar a ti.

Mariana se hizo a un lado la tanga de la parte de enfrente, abrió un poco sus piernas y ahí salió su pene, una verga clara totalmente depilada, unos huevos pequeños, la verga no estaba pequeña, flácida y colgaba entre sus piernas, la verdad no sé por qué me dio por tocarla y así lo hice, la tomé con suavidad como si de la mía se tratara, empecé a hacer movimientos arriba abajo con mi mano y vi como María arqueaba su espalda y emitía gemidos de mucho placer mientras su pene se empezaba a poner cada vez más duro y tomaba un mayor tamaño, eso a mí me puso como un loco y mi pene estaba mucho más duro, acerque mi pene al de ella y con mi mano sostuve a como pude ambos penes y jugaba con los dos.

Mariana hizo lo mismo con una mano con la otra me abrazaba del cuello y me besaba intensa y apasionadamente. En ese momento saque de un cajón los condones, ella tomó uno, lo agarro con sus labios y lo puso en mi pene. La voltee de espalda a mí y sin decir palabras se la deje ir directito en su ano apretadito, bastante apretado, ella solo pego un grito, tomo mis manos y las puso en su cintura y yo empecé con el va y ven de una forma bastante salvaje, mientras la jalaba del cabello y le daba nalgadas muy muy duro, rasguñaba su espalda y del cabello la jalaba hacia atrás para poderle agarrar las tetas mientras apretaba sus pezones con las yemas de mis dedos y todo eso sin dejar de embestirla duro.

Así estuve poco más de 10 minutos y no aguante más, saque mi pene de su culo y ella rápidamente se arrodilló, me quitó el condón y metió mi pene a su boca y empezó a mamar como loca hasta que no aguante más y saque buenos chorros de leche caliente en su boca, Mariana seguía chupando y tragando mi semen, me dejó la verga completamente limpia y no se despegó de ahí, siguió mamando hasta que por arte de magia mi pene empezó a recobrar dureza nuevamente, me aventó a mi cama, me puso otro condón y me monto dándome la espalda metiendo mi verga en su culo nuevamente, empezó a darle unos sentones deliciosos.

Movía sus nalgas fuerte suave fuerte suave, de adelante hacia atrás, arriba abajo, en círculos, yo estaba encantando y sin poder creer que mi fantasía de cogerme a una chica trans se estaba haciendo realidad. Mariana se volteó y puso sus tetas en mi cara para chuparlas, ella en todo ese tiempo no paraba de gemir, de gritas, de pedir más y más, de decirme que tenía muchísimo tiempo que no disfrutaba el sexo como lo estaba haciendo en ese momento conmigo, yo apretaba sus nalgas, le chupaba las tetas, mordía sus pezones y no paraba de darle nalgadas bastante fuertes.

La quite de arriba de mí y la acosté boca arriba en la cama, le abrí las piernas y le deje ir la verga de un solo golpe mientras la tenía agarrada de las piernas con mis brazos, todo ese tiempo que la estuve embistiendo yo jugaba y jalaba su pene con mis manos, su verga estaba dura y no duró mucho pues empecé a sentir como palpitaba y se vino, un enorme chorro de leche caliente salió de la verga de Mariana, me escurría por mi mano, cayó en su abdomen, en el mío y aún que estuve a punto de probarlo no lo hice y solo lleve mi mano a su boca y ella como toda una perrita lamió mi mano hasta no dejar ni una sola gota de su semen.

Eso me excito aún mucho más y me hizo que volviera a terminar, saque mi pene, me quite el condón y la puse de rodillas rápidamente y solté mi segunda corrida en sus enormes tetas mientras ella se lo untaba por el pecho y en su pene, volvió a chuparme la verga hasta dejarla completamente limpia, se puso de pie, nos volvimos a besar apasionadamente y caímos rendidos en mi cama, nos quedamos abrazados hasta que no supimos más y nos quedamos dormidos.

A eso de las 10-11 de la mañana me desperté, ahí estaba Mariana dormida completamente desnuda a mí ya se me había pasado la borrachera pero en vez de arrepentirme por lo que había hecho me excito demasiado ver ese mujerón durmiendo en mi cama, me metí a bañar y mientras lo hacía, escuché la puerta.

María pidió permiso de entrar a darse un baño conmigo y accedí, en cuanto entró yo ya nuevamente tenía el pene durísimo, verla completamente mojada por el agua de la regadera me pareció aún más excitante y ahí dentro nuevamente me volvió a dar una mamada increíble y como los condones estaban en la habitación, solo quedó en eso, una increíble mamada hasta me una vez más me hizo terminar en su boca y vaya que es una cerda pues le encanta el semen y no deja ni una gota.

Nos terminamos de bañar, al salir le preste una playera mía que le quedaba grande, un shorts mío y busco en su bolsa y por arte de magia aparecieron sus llaves de su apartamento jaja (todo fue plan con maña).

Preparo en mi apartamento el desayuno, nos sentamos en la barra, desayunamos juntos y ella se despidió con un beso apasionado y se fue a su apartamento.

A partir de ese día Mariana y yo empezábamos a coger cada que queríamos, tocaba mi puerta para pedir una taza de leche y cogíamos, así como yo con ella.

Meses después yo seguía fascinado con Mariana y le pedí que fuera mi novia y no sabes lo increíble que es estar con una persona trans. De repente me doy mis escapadas con amigas por qué la vagina es la vagina pero el mejor sexo de mi vida lo tengo con Mariana.

Espero les haya gustado mi experiencia y si es así házmelo saber y en próximos relatos les cuento otras experiencias con Mariana, mi amiga y la primera vez que Mariana estuvo dentro de mí, todo eso ya será para después.

Adiós.

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1 COMENTARIO

  1. Que rica experiencia al conocer a Mariana! Me ha exitado mucho, que he tenido que descargar mi leche imaginando estar con ella! Saludos y cuenta más de sus experiencias por favor!!!

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