Un cambio de planes (4): Oficialmente su mujer
El sabor de su pene era suave y ligero, y la sensación de su glande en mi lengua era genial. Le chupé su pene con ganas, pero con delicadeza hasta que sentí que Henry iba a venirse, ahí no supe que hacer, pero ya era tarde, él soltó su semen en mi boca, fueron varias descargas, y ya estaba llena...