Mi tío vuelve con una sorpresa

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T. Lectura: 8 min.

Hola amigos una disculpa por tardarme tanto en escribir, pero mi trabajo y mis obligaciones me superaron.

En mi anterior relato les platique como mi tío el que me prestaba la casa donde vivía, me descubrió usando lencería.

Y me hizo suya de una manera que no había imaginado antes ya con Daniel había tenido sexo pero algo muy romántico, muy educado y cariñoso, todo lo contrario de lo que me hizo mí tío, pero para sorpresa mía, esa forma de tomarme, me encanto, me gustó ser dominada, ser humillada por mi tío me excitaba solo de acordarme.

Ese domingo al retirarse mi tío me amenazó volver al día siguiente, pero no fue así, una llamada de el para decirme que no iría el lunes que el martes si vendría y me traería una sorpresa.

Yo me sentía mal porque le estaba faltando a Daniel, no quería perderlo pero por dentro me excitaba pensar en volver a estar con mi tío, sentir sus manos callosas recorrer mi piel, sentir su lengua en mi cuello mientras me rompía mi culito ferozmente.

No sabía que hacer pero tampoco podía negarme ya que todo, mundo se vendría abajo si mi familia se enteraba de mis preferencias.

Paso el lunes me dedique a descansar mi mente no quise pensar en nada, ni en mi tío, ni en Daniel, ni nada que pudiera estresarme en ese momento, en la noche me puse mi tanguita roja un top para dormir, no quería pensar en lo que se avecinaba al día siguiente.

Así amaneció aquel martes el sol brillaba como nunca y una atmósfera pesada se sentía en mi casa o al menos así lo sentía yo.

Como a las 10:00 am suena mi teléfono era mi tío, solo me dijo estate al pendiente cerdita, una persona va para allá te ayudará a arreglarte para mi cuando termine me avisas para ir para allá contigo.

No me dejo hablar, ni decir nada, colgó, a las 10:30 tocaron mi puerta, abrí y era una chica o al menos así parecía a simple vista, en su mano llevaba un kit de maquillaje y algunas bolsas, me dijo me mando el señor Xxx, para que te preparará.

La hice pasar y me dijo ya estas bañada y depilada, le dije que si y empezó a maquillarme.

Cuando terminó, me dijo ahora si vamos con la ropa, era una lencería en color negro, medias con liguero, tanga y un pequeño brasier, después un vestido negro con unas franjas de colores en la cintura qué apenas tapaba mis nalgas, para rematar una peluca negra con el pelo ondulado no muy larga, unos aretes plateados largos y un semanario plateado adornaba mi mano derecha, unas zapatilla negras de tacón alto, hacían que mis nalgas lucieran más respingadas y el vestido quedara más corto, descubriendo el inicio de mis nalgas.

Al terminar me extiende algo que no sabía que era y me dice colocatelo, yo no sabia que era ni donde iba, le pregunto que para que, y me dice son ordenes del señor.

Pero que es o como se usa, es una jaula de castidad se pone en tu penecito, pero es que no se usarla, deja te ayudo baja tu tanga, así lo hice y me la pudo dejando mi peque o clitoris encerrado en ella, estaba desconcertada, ella llamo a mi tío para avisarle que ya estaba lista.

El ordenó que lo esperara que no se fuera hasta que el llegara, al llegar le pago y ella le entregó la llave de la jaula, nos quedamos solos y mi tío saco algo que llevaba en una bolsa era un plug anal de tamaño mediano, me dijo, te pondré esto cerdita te ayudará mucho.

En ese momento no entendí porque, me puso en 4 en el sillón, lubrico mi ano y el plug y lo fue metiendo lentamente sentí como empezó a abrir mi anillo anal y como se cerró abruptamente al entrar completo solo quedo afuera el tope qué consistía en una piedra roja en forma de corazón.

Mi tío venía tomado, y seguía tomando, me ofreció una cerveza y no quería porque quería estar sobria por lo que fuera a pasar, pero el me dijo no te estoy preguntando es una orden, cuando llevaba tres cervezas, me empecé a sentir relajada.

Sentía como el plug estimula a mi punto P, mi tío empezó a besar mi cuello y empecé a sentir como un calor subía por mi rostro, sentía su lengua rasposa en mi cuello, en mi nuca, en mis hombros, mi piel se erizaba con el contacto.

Pero yo anhelaba que me tratara como la vez que me descubrió, pero no lo hacía, solo me estaba calentando, sentía sus caricias, y me estaba derritiendo, mi culito palpitaba, le acariciaba su pené por encima del pantalón, estaba duro grueso inclusive sentía las venas por encima de la tela, me senté en sus piernas y lo bese.

Yo estaba qué no daba más, y suplicante le dije tío hágame suya, soy su putita, su cerdita pero ya no me torture, sentía como el plug me estimulaba con cada latida de mi culito.

El me tomo de la cintura y me quito de encima de él, me dijo espera cerdita, ya viene la sorpresa que te tengo, ya verás puta.

Yo quede desconcertada y caliente, diez minutos después tocan la puerta, mi tío me ordena abrir, vamos es tu sorpresa, voy abro la puerta y ahí estaba un hombre como de 30 años alto, enorme lo veía yo con mi 1.60 de estatura el mediría como 1.90 o más, musculoso, vestido de vaquero, camisa ceñida al cuerpo, barba de candado, quede muda.

Fue mi tío el que le dijo pasa, estas en tu casa, y yo le reclame a mi tío pero que es esto, porque trae hombres a mi casa, mi ti se levanta y me toma del cuello, me mira a los ojos y me dice no estas en posición de reclamar nada ya te dije que serias mi putita y que haría contigo lo que quisiera, y ahorita lo que quiero es ver como te rompe el culo, mi amigo, estamos.

Me senté en el sillón, echa un manojo de nervios, el tomo asiento también y mi tío le ofreció una cerveza, empezó la plática, mira sobrinita, te vestí así para que mi amigo, que le gustan las cerditas con pito así como tu te rompiera el culito en mi presencia.

La semana pasada, al irme de aquí estuve en una reunión con unos amigos y salió la plática qué tengo un sobrinito, que le gusta la verga, aquí mi amigo que es ingeniero me confesó que le gustan, los putitos como tu y así fue como decidí compartirte con él.

Yo empecé a verlo y no sé que fue si la cerveza, el plug, las caricias que me había hecho mi tío, y me empecé a calentar, mire su pectorales marcados sobre la ropa, sus hombros anchos, y un paquete que daba miedo.

Él se dio cuenta y se acercó a mi me miró a los ojos y me plantó un beso, sentí su barba y bigote raspar en mi cara, su sabor a cerveza, su perfume de macho y enloquecí, empecé a besarlo como si en ello me fuera la vida.

Mi temperatura subió, mi culito palpitaba, mi pollitas quería endurecer pero su jaula no la dejaba lo que hacía que me doliera, el me empezó a acariciar mis piernas, me beso mi cuello, sentía su lengua caliente y húmeda, haciéndome la piel de gallina, le empecé a acariciar su pené sobre el pantalón, que pené se tentaba, largo pero lo sorprendente era la cabeza se tocaba gruesa, mi tío veía complacido como obedecía, sus ordenes.

Me puse de rodilla le desabotone el pantalón, lo baje después su boxer y ahí esta aquel pedazo de carne largo, no tan grueso como el de mi tío, pero su cabeza era algo increíble, gruesa en forma de hongo, muy cabezona.

Lo masturbe un poco con mi mano, y trate de meterlo en mi boca, cuando lo logre me di cuenta que era lo único que iba a entrar en ella, que cabeza, esta excitadísima, me olvide de mi tío, solo existía el, nadie más, le chupe la cabeza como diez minutos hasta que me dijo espera me harás acabar y no queremos eso verdad.

Me tomo del brazo y me levanto, se quito completamente el pantalón y el bóxer y dijo podemos pasar a tu recamara para estar más cómodos.

Lo tome de la mano y me lo lleve a la cama iba ardiendo, el roce del plug al caminar me aflojaba las piernas de la excitación.

Al llegar a la recamara, le desabotone la camisa y quede paralizada qué abdomen marcadísimo, lo acosté y empecé a besarlo todo, su cuello, su pecho, ese abdomen qué me hacía babear.

Le volví a chupar la polla un poco, me la tuvo que quitar casi a la fuerza jeje, me puso en cuatro y vio que traía el plug empezó a jugar con el, así como que iba a sacarlo pero antes que saliera lo soltaba y este regresaba violentamente a su posición inicial, haciéndome ver estrellas de placer.

Hasta que por fin lo saco, y empezó a lamer mi culito, que hermoso culito tienes, preciosa, se nota apretadito, si papi, cometelo es tuyo, mientras esto pasaba mi tío, sentado en un sillón viendo la escena, tomándose una cerveza.

Así estuvo lamiendo mi culito, hasta que dijo ahora si preciosa, te haré mía, fue cuando caí en cuenta del tamaño de su cabeza, y empecé a temer por mi culito, pero para cuando pensé esto ya el estaba haciendo presión en la entrada.

Me relaje lo mas qué pude y empezó a entrar, despacio lo hacía con cuidado, mientras un calor subía de mi estómago a mi pecho, sentí cuando traspaso esa cabezota el anillo de mi culito y di un respingo, y mi culito se apretó alrededor de su miembro, mi pollita hizo por endurecerse, pero su prisión no la dejo y mis bolitas se pegaron a mi cuerpo hasta desaparecer.

Mi corazón latía a millón, el empujaba y aquella cabezota se abría paso en mi recto, paso el segundo esfínter, fue algo doloroso, y espero un momento, empezó a pasar el dolor y mis caderas empezaron a moverse como si tuvieran vida propia, esa sensación de querer orinar apareció, empezaba el placer.

El comenzó a moverse lentamente, lo sacaba un poco y lo volvía a meter y ese placer tan aumentado qué empecé a sentir, lo conocí cuando me entregue a Daniel, cuando mi tío me usó lo conocí aumentado, pero ahora con esta cabezota era algo fuera de lo común, cada que entraba y al salir rozaba mi próstata y me hacía ver estrellas de placer.

Aumento el ritmo y sentía desfallecer, ni cinco minutos de tenerla adentro y ya empezaba a sentir mi primer orgasmo, y me vine entre gritos y arañando y mordiendo las sábanas, explote, sentía como mi culito se cerraba y se abría y como manchaba las sábanas con mi lechita de putito.

Al pasar mi orgasmo el así como esta yo en 4 me hizo cerrar las piernas, y tomándome de las caderas me empezó a dar fuertísimo, un minuto, dos minutos, al decir tres, otro orgasmo me sorprendió, temblé, gemí, grite, mi culito apretado alrededor de esa hermosa verga, y el dándome sin parar, caí exhausta en la cama y el sobre mi.

Me volvió a acomodar en 4, me saco la verga de mi culito y con ella me dio unos azotes en mis nalgas, en mi culito sentí esa verga hirviendo al contacto con mi piel.

Me volteo, me quito el vestido, y la tanga, quede solo en medias, zapatillas y brasier, levanto mis piernas y me la dejo ir con todo, yo solo restire mis piecitos, de placer, me empezó a dar duro, me dobló toda, mis rodillas pegaban en mis hombros y me daba duro yo gemía y gritaba, me retorcía y mis pezones estaban duros como piedras, le acariciaba su abdomen marcado y su pecho.

Se inclino y empezó a besarme, la boca el cuello, me arrancó el bracier y chupo mis pezoncitos negros, los mordió, yo estaba a punto de otro orgasmo, le pedí, más hermoso, dame más duro y con tres metidas durísimas qué me dio.

Me vine, me abrace a él empecé a temblar, lo rodee con mis piernas de su cintura, papi qué rico dame más, así no dejes de metérmela, y la sentía hasta el ombligo, que rico me vine amor en tu polla decía temblando, con la piel erizada, y los pezones tan duros qué dolían, empezó a pasar mi orgasmo y el bajo el ritmo.

Me empezó a quitar las zapatillas, luego desengancho las medias de el liguero y me las quito, una y luego la otra, mientras acariciaba, mis piernas denudas y me hacía erizar toda, aceleró el ritmo y empezó a lamer mis piecitos, sentí desfallecer de placer, metía uno a uno mis deditos en su boca, pero cuando empezó a pasar su lengua por las plantas de mis pies fue la locura empecé a gemir a grita, a pedir más, estaba a punto de venirme.

Cuando el se detuvo, me beso y me acomoda de ladito levanta mi pierna, acomoda su polla en la entrada y yo sólita, me la ensarte hasta sentir sus bolas pegando en mis nalgas, empezó el mete y saca.

Despacio, paso su mano por encima de mi hombro y empezó a pellizcar mi pezón, con la otra mano el otro pezón y me besaba y lamia el cuello, me daba duro, yo sentía ya mi orgasmo, pero ya para llegar paraba, así me tuvo como tres veces ya para venirme se detenía.

Hasta que me dio muy duro, me apretó los dos pezones y mordió mi hombro, estaba por venirse y yo también, cuando posterga tu orgasmo varias veces al venirte, es más fuerte, así había oído yo comentar y ahí lo pude comprobar, empezó con un dolorcito en mi abdomen, arriba de mi pollita, mi cuerpo se tensó, mi piel se erizo, mis ojos se pusieron en blanco, y ya no sentí la mordida en mi hombro, ni mis pezones qué el ahora retorcía, solo sentí, como su polla se infló dentro de mí, y algo caliente inundaba mis entrañas.

Oí a lo lejos como bufaba al descargar su leche dentro de mí, y la voz de mi tío que me decía eres una puerca ya te viniste no sé cuántas veces, puta maricona, eso no me importaba.

Lo que empezó como un dolorcito en mi vientre y se extendió en mi cuerpo llenándome de placer, mi piel erizada, mi culito cerrándose y abriéndose alrededor de esa maravillosa polla, mientras mi pollita no se de donde descargaba de la forma más femenina, una gran cantidad de lechita, pero no a presión como un macho, solo escurría lentamente, como toda una nena.

Y una sensación caliente y viscosa en mi cara, al volver en mi, lo primero que vi mis piecitos con sus uñitas pintadas de rojo, restirados al máximo, más arriba mis muslos deliciosos con su piel erizada, la jaulita chorreando de leche, empecé a sentir el dolor en mis pezones primero y luego la mordida en mi hombro.

Y al ver de frente a mi tío, con su polla gruesa y llena a de venas goteando leche, se había venido en mi cara y me decía limpia mi verga cerda y yo obediente, la metí en mi boca y la deje bien limpia, el pené qué tenía en mi culito, empezó a perder firmeza y salió de mi, seguido de un río de leche.

El me abrazo, sentí sus pectorales en mi espalda mientras me decía eres maravillosa, me encantas, y mi tío decía, es solo una puta, maricona, chupavergas, ya que paso todo, nos recompusimos, tomamos algunas cervezas más y se despidieron, el no sin antes dejarme su número en un papel, quería verme a solas, sin mirones dijo.

Espero les guste mi relato, para seguir escribiendo, pasajes de mi vida travesti, para compartir con ustedes los momentos más placenteros que me ha dado ser travesti, saluditos.

Chao, comenten y pongan su like si les gustó.

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