Mi colega me da un buen cogidón

0
1261
T. Lectura: 12 min.

¡Hola! Espero que se encuentren muy bien a todos los lectores, en esta ocasión les voy a platicar de una persona que conocí por medio del Facebook en junio del 2022, me envió solicitud y al ver que teníamos varios amigos en común lo acepte, además de que estaba guapo, yo no lo conocía ni en persona, le daba me encanta a mis fotos, reaccionaba a mis publicaciones. Hasta que un día me mandó un mensaje de “hola” por medio de Messenger, se lo contesté y de ahí empezó una amistad virtual, el maestro Luis, así se llama, vive en el mismo municipio, inclusive trabaja en el estado de México como yo, siempre ha sido y sigue siendo muy caballeroso en sus msjs y en su trato.

Lo había visto solamente por las fotos que sube, pero nada más, a mí me atrajo mucho su forma de pensar, expresarse, intercambiábamos estrategias, platicábamos de la escuela, intercambiamos números, en fin, nos empezamos a conocer, platicábamos de nuestros gustos, relaciones, de su familia, de la mía, nuestros problemas, en fin, hicimos match, hasta que me dijo que porque no nos veíamos a ver qué se daba, que él jamás había tenido un encuentro casual (esa ni él mismo se la creyó), que nos conociéramos y viéramos que hacíamos, obviamente le dije que no, que pues él era casado y yo también, que además estábamos apenas conociéndonos, insistió por varios días o hasta semanas hasta que acepte, entonces pues nos pusimos de acuerdo para tener un encuentro casual, mi primer encuentro con alguien “virtual”.

Pues bueno, acá en mi municipio la fiesta del pueblo por así decirlo es el 5 de febrero, en el aniversario de la Constitución, entonces hay desfile, feria, bailes, jaripeos, etc. Recién había fallecido el tío de mi esposo, y había conocido a Raúl apenas. Pero bueno, el 4 de febrero en la feria o en la arena de conciertos, vino la cantante María José, yo me moría de ganas de verla ya que me encantan sus canciones, así que me puse de acuerdo con mis amigas para poder ir y para mí era la oportunidad perfecta para conocer y estar con el maestro Luis, le dije a mi esposo que iría a ver a la cantante con mis amigas, me dijo que si, que no había problema, me dio dinero para mis bebidas y cigarros.

En fin, no había mejor pretexto para conocer a ese hombre que ese, entonces nos pusimos de acuerdo para vernos en la feria, cuando acabará el concierto. Ese día decidí ponerme un vestido escotado del frente, ese escote que les encantó a muchos que me veían en la feria, no me puse brassier, solamente pezoneras y una tanga, en mi bolsa metí todo lo que ustedes ya saben, mis amigos, un par de conjuntos ricos y unas zapatillas extras.

Nos estuvimos mandando msjs para poder estar en contacto y poder vernos sin que nadie sospechara ya que él al igual que yo es casado, entonces ese día después de cantar a todo pulmón, de beber y de pasar un “perro” frío jajaja la verdad hacía mucho en el recinto ferial, salimos como a las 2 am de la feria. Ese día estaba tan nerviosa y excitada a la vez que solo de pensar en lo que pasaría me mojaba muchísimo, pero estaba temblando, ya era obvio que no iríamos a un bar, ya que estaban cerrados a esa hora, así que pues un lugar para platicar a solas y sin que nos molesten es un motel.

Bueno, salimos de la feria mis amigas y yo, cada quien decidió irse a su casa, ya íbamos medias tomadas.

Entonces pues en el estacionamiento cada quien tomo su rumbo, ya que fueron por ellas, o sea por mis amigas sus esposos y novios, se ofrecieron a llevarme, sin embargo les dije que llevaba mi camioneta, fue entonces cuando al subir a ella le hable al maestro Luis, me dijo que estaba en el estacionamiento de la feria pero en otro lugar así que ambos nos acercamos a un punto fuera de la feria donde nos presentamos, un beso primero en el cachete, y luego afloro lo zorra y puta que soy, le dije que me había imaginado un recibimiento diferente, sin pensarlo me dio un beso apasionado de esos que mojan la zorra, era mucho más alto que yo, fornido, guapo, unas manos enormes, olía delicioso, ¡ya quería montarlo!

Entonces le dije que a dónde íbamos, me dijo que si quería lo siguiera, o si no pues dejábamos alguno de los coches y pues nos íbamos juntos. Esa idea me pareció, así que le dije que si, pero que en mi camioneta, a si que estacionó su coche me pase al lado del copiloto, me dijo que no había ya bares abiertos como platicamos por WhatsApp, que qué me parecía si nos íbamos a un lugar para estar a solas, acepté y nos fuimos al motel Venezia, el mejor que hay aquí, lujoso y mi favorito.

Pasamos al Oxxo antes y fue tan caballeroso, que me abrió la puerta para bajarme de la camioneta me abrazo y me dio un beso, me dijo que si no tenía frío le dije que si pero que me lo aguantaba, se quitó la chamarra me la puso y entramos, compramos o bueno, compró una botella de tequila, hielo, refresco, me pregunto que si no quería nada, le pedí unos cigarros y que se los pagaba, sin embargo no me dejó pagarlos.

Al subir a la camioneta igual, me abrió la puerta me dio otro beso, subió las cosas en la parte de atrás y llegamos al motel, nos dijeron cuál habitación y por cuánto tiempo, volteo a verme y le dije que hasta el amanecer ya que prácticamente faltaban 3-4 horas para eso, entonces pagó.

Entró al estacionamiento del cuarto, bajó de la camioneta a bajar la cortina del estacionamiento y me abrió nuevamente la puerta, me dió la mano, tomo las cosas que compro y sin pedírselo cuando subimos las escaleras dejo las cosas a un lado, me tomo en sus brazos y me alzó, me subió al cuarto en sus brazos, mientras yo lo tomaba del cuello, antes de bajarme sobre la cama le di otro beso, estaba muy nerviosa, era una persona que apenas y conocía, pero me gustaba mucho, no dejaba de verlo, fue match a primera vista.

Bajo por las cosas, y cerró el cuarto en cuánto subió. Me quite la chamarra, me senté en una silla que había ahí del pequeño comedor que tenía el cuarto, y empezó a servir los tequilas, empezamos a platicar de los 2, de lo que nos gusta, de nuestra labor docente, de nuestros gustos, de como estuvo el baile, en fin.

Cuánto más avanzaba el tiempo más peda me ponía, de por sí ya iba un poco tomada, sin embargo no quería coger así, quería saber y estar consciente de todo lo que iba a hacer, así que mientras platicábamos y tomábamos, abrí aún más mi escote y le dije que me había gustado mucho, que se veía mejor en persona que en las fotos, ya media borracha y caliente, sin decir nada más, sin importar que dijera que soy puta consumada me fui sobre él y nos besamos.

Me senté en sus piernas y mientras mis manos lo acariciaban, él solamente me abrazaba, excitada con sus besos y su olor, su perfume, lo tome de las manos, y metí una de ellas a mis tetas, abrí mi escote y casi casi le dije que me faltará el respeto, que me cogiera ya.

Fue algo que ocupaba él para poder empezar lo más rico de la noche, nos levantamos de las sillas, me tomo de la cintura me levanto y a la orilla de la cama me bajo el escote de los pechos, mis pezones erectos decían qué tan excitada y caliente estaba, seguimos besándonos y él aún muy respetuoso de mí lo tomé de la nuca y lo guíe hasta mi cuello y mis tetas, comenzó a chupar mis pezones mientras yo solamente gemía de lo rico que lo estaba haciendo comencé a quitarle la camisa y mientras lo hacía comencé a besarle su pecho.

Nos volvimos a fundir en un beso apasionado, y comencé a desabrochar su cinturón y su pantalón, él bajo y quito mi vestido hasta dejarme en tanga y tacones, se quitó los zapatos y bajo el pantalón, y cuando se quedó en bóxer me moría de la sorpresa al ver la cosota que traía me quería desmayar, jamás me imaginé que estuviera super dotado la verdad, si mi marido con casi 20 cm la tiene enorme (si, si se la he medido a mi marido) pero él profe casi en ese momento le sacaba la cabeza completa.

Era un monstruo, una verga que tal vez se comparaba con la de mi marido, tal vez la excitación lo hacía ver más grande, no sé, pero al momento de medirlo con mis manos si se veía más enorme que él que trae mi esposo entre sus piernas.

Sin decir palabra alguna nos volvimos a besar, y ya él sin pena alguna me llevo al potro, me puso en cuatro se colocó atrás de mí, hizo la tanga un lado y comenzó a meter los dedos en mi vagina unos dedos por cierto enormes que sentía que era una verga, se sentó en el potro justo atrás de mí, y comenzó a meter su lengua en mi vagina chupaba mi clítoris y mis labios vaginales los besaba súper rico, apoyada en la parte alta del potro le pedía que no parara que quería más y más, y más me daba, estaba tan excitada que no aguante, tuve mi primer orgasmo, sus dedos y lengua seguían haciendo su trabajo mientras mi vagina se contraía deliciosamente, cuando oyó mis gritos y gemidos me dijo que si estaba todo bien, le dije que si, que deliciosamente bien.

Me preguntó, “que si me gustaba”, sin decirle nada me levanté lo senté en la parte baja del Potro y comencé a chupar todo eso que traía colgado.

Empecé primero por la cabecita, de verdad era tan enorme que no sabía cómo me iba a caber todo eso entonces comencé a chupar los lados del tronco, posteriormente comencé a chupar sus testículos, me tomo de la cabeza y me dijo que quería saber que si era cierto lo que algún día le había contado y me la metió hasta la garganta, cuándo sentí que entro hasta la garganta quise volver el estómago, fue algo enorme la verdad lo que tenía en la boca, así que con mis manos tomé esa verga puse una tras de otra y ese era mi límite, era tan grande que mis dos manos abarcaban toda y todavía lo que chupaba era un buen tramo.

Comenzó a moverse mientras yo con ambas manos detenía para que no entrara toda me la sacaba y metía de la boca, en la cara me pegaba con ella hasta que la puso en medio de mis enormes tetas y comenzó a moverse mientras yo las apretaba, me dijo que se me veían más grandes mis tetas en vivo que en las fotos que subía al WhatsApp o al Facebook, seguí mame y mame hasta que la quijada se me canso le dije igual que él a mí “¿te gusta?”.

Me dijo que sí, que la noche aún era joven y que todavía podía mamar más tiempo o en otro round, saco de entre su ropa sus condones y yo saqué mis juguetes, sin embargo aún no era tiempo de utilizarlos, le pedí el preservativo, me lo puse en los labios rojos que traía pintados y se lo fui poniendo con mi boca, obviamente no se lo puse por completo a lo mucho solamente la mitad, así que él recorrió lo que faltaba, ya quería sentirte dentro de mí todo eso así que lo senté en el potro, abrí mis piernas y fui sentándome poco a poco en todo eso, cuando entró, sentí como me desgarraba por dentro, era tan enormeee, al momento de que topo me lastimó un poco sin embargo aguante, comencé a darme unos sentones tan más ricos que estaba literalmente gritando.

Mientras yo me movía cómo acosil con sal (así me dice mi marido), él apretaba y chupaba mis tetas, su cabeza estaba en medio de ellas mientras yo solamente sentía todo eso que me estaba metiendo.

Coloqué mis pies sobre su rodilla y lo apoye bien en el respaldo del sillón me apoye en su pecho, y con mis antebrazos apretando mis tetas seguí montándolo, era tan más rico y todo lo que me decía me excitaba aún más, me decía que me quedaba corta cuando contaba las mamadas y montadas qué hacía, mis movimientos eran tan deliciosos como yo los contaba dijo él, entre ese intercambio de palabras yo seguía disfrutando y sintiendo todo eso, hasta que decidí cambiar de posición.

Así como estaba sentado me levanté, le di la espalda y con mi mano izquierda tomé ese enorme tronco, y nuevamente me fui sentando poco a poco en él. Cuándo sentí que lo tenía adentro todo comencé a moverme y a sentir como ese pedazo de carne se hacía camino en mi útero y vagina.

Era tan delicioso de verdad me imagino que mis gemidos se escuchaban en otros cuartos, sentía como mi vagina estaba a punto de explotar nuevamente con otro orgasmo, así que le dije que ya venía el mío nuevamente, me tomo de la cintura me recostó en su pecho y me dijo que subiera mis pies a sus rodillas, le dije que lo iba a lastimar por las plataformas sin embargo me dijo que me los quitará, al quitármelos coloque ambos pies en sus rodillas, y así junte mi espalda con su pecho y me recosté, comenzó a moverse y a cogerme tan más rico que yo solamente sentía como mis tetas rebotaban.

Le pedía más y más le decía que no parara que quería sentir esa vergota dentro de mí, sus palabras fueron que él también quería venirse dentro de mí, siguió moviéndose y en ningún momento su verga se salió, fue entonces cuando explote y me vine nuevamente, se lo dije y me dijo qué también ya venía, siguió moviéndose mientras yo mordía mis labios, hasta que sentí como toda esa descarga de leche llenó el preservativo, me abrazo así como estábamos, me recosté y descanse sobre él, baje las piernas mientras él solamente me tomaba de la cintura hasta que ambos nos levantamos.

Me alzó entre sus brazos, me llevo a la cama, me arropó y parado a un lado de ella se quitó el preservativo, fue al baño a limpiarse y tirarlo.

Ambos nos recostamos en la cama seguimos platicando un momento después se levantó por unos tragos, los cigarros, seguimos charlando y platicando hasta que volvimos a la acción. Entré al baño y me lleve mi bolsa, me peine un poco y me puse un bralette negro, una tanga negra, un liguero, unas medias y mis zapatillas, se lo merecía el profe con tremendo vergón que se cargaba.

Cuánto salí, me coloque a un lado del baño, modele lo que traía puesto, una vuelta y otra más, hasta que se levantó de la cama, se arrodillo ante mí, me dio la mano, la acepte y se levantó, comenzamos a besarnos nuevamente, hasta que sentí como su enorme aparato reproductor pegaba en mi vientre, estaba nuevamente erecto y quería sentirlo sin embargo comencé a provocarlo aún más caminando alrededor de la cama, mientras él estaba sentado, fui y me senté en la silla del comedor, ahí estuve sentada un momento bebiendo el trago que me había servido de tequila hasta que me puse de pie y me volví a empinar en el potro, se acercó detrás de mí y abrió un condón nuevo.

Mientras le dije que qué esperaba para cogerme nuevamente, empinada en el potro se colocó frente a mí y me dio nuevamente a mamar todo eso que traía colgando entre las piernas, comencé a mamar nuevamente hasta donde yo podía, mis ojos derramaron lágrimas de tan grande que lo tenía.

Me hizo una pregunta “crees que la guantes todo esto en el culo”, saqué su verga de mi boca y le dije que había que averiguarlo. Me dio la mano, me levanto del potro y lo senté en la cama, ahí sentado comencé a restregar mi cuerpo en el suyo, estaba bailándole sensualmente, estaba restregando mi espalda a su pecho, mi pecho a su pecho y sin meter su pene restregaba mi vagina en él.

Era tanta su excitación que no aguanto me aventó sobre la cama abrió mis piernas y comenzó a realizarme nuevamente ese sexo oral tan rico mientras sus dedos entraban en mi vagina su lengua chocaba con mi clítoris le pedí que parara y que de mi bolsa sacará mi lubricante. Saco el lubricante y mis juguetes, le dije que comenzará a dilatarlo con sus dedos.

Era tan grandes que me volvió a colocar en la cama y con el dedo de su mano izquierda comenzó a dilatar mí ano, habría poco a poco y con la derecha jugaba con mi clítoris mientras lo chupaba, mis piernas temblaban de placer cada de que sus dedos ocupaban mi ano y mi vagina al mismo tiempo.

Le pedí que se subiera que ya no aguantaba que quería sentirlo dentro de mí así que nuevamente se levantó por un preservativo, se lo colocó y mientras me acomodaba yo a la mitad de la cama preparó otros tragos, antes de metérmela tomo un shot de tequila y me lo llevo a la cama, me beso y por medio de ese beso paso su tequila a mi boca.

Se colocó arriba de mí y me la dejó ir nuevamente, estaba tan abierta de piernas recibiendo todo eso que solamente me limitaba a pedirle más, a gemir y a decirle que no dejara de cogerme, que hiciera de cuenta que yo era su máxima fantasía y me dijo desde que me seguía en el Facebook eso era para muchos: una fantasía sexual.

Seguía moviéndose tan más rico, sentir como su cabecita topaba con mi útero era delicioso, yo no paraba de pedirle más y más, mientras él apretaba mis tetas con una mano y con otra tocaba mi clítoris como si no hubiera un mañana, rápido y suave, colocó una mano en mi cuello y me dijo que si me gustaba que me ahorcaran, le dije que si, así que una mano en mi cuello y con la otra en mis tetas, estaba excitadísima, le dije que me diera más, que no parará, quito la mano de mi cuello y me dio a chupar sus dedos, los quito de mi boca y esos mismos dedos los llevo a mi clítoris, y siguió tocándome, su mano nuevamente subió a mi rostro y con una de ellas me pegaba en las tetas.

Apretaba mis pezones como si los quisiera exprimir, lejos de dolerme me gustaba y le pedía que apretara los 2, así lo hizo y mientras me cogía, solamente veía el vaivén de sus caderas a través del espejo.

Mientras él solamente me preguntaba sí me gustaba yo le contestaba que si no era demasiado obvio, que si no oía mis gritos y miedos de placer.

Lo saqué de mí, las medias ya se habían soltado del liguero, el bralette ya lo tenía abajo, la tanga estaba en el extremo de una de mis nalgas, ya solamente traía un tacón.

Me coloque en 4, y así empinada, me la dejo ir, yo con la colita bien parada, mi pecho apoyado en la cama en su totalidad, se levantó.

Sus piernas apoyadas en la cama y apoyándose con sus manos de mis caderas me la dejo ir poco a poco por atrás, gritaba de dolor pero también de placer, (ya me había metido mi dildo, pero recuerden que no entraba completo por lo mismo) poco a poco fue entrando hasta que sentí como todo mi ano se abría, comenzó a moverse y mientras yo solamente apretaba las sábanas con mis manos diciéndole que despacio, oía cómo me decía que aún lo tenía muy apretado, le gustaba sentir como estaba estrecho, le dije que me diera más y así como estaba empinada la sacó toda de mí y cambio de orificio.

Lo metió en mi vagina de un jalón mientras yo con ambas manos abría las nalgas, me decía que si poco sí aguantaba 2 y le dije que sí pero que no así de grande, me pidió que lo intentáramos, así que se levantó de la cama fue por mí dildo y mi plug.

Empinada, abrí mi culo con ambas manos y comenzó a meter un poco a poco mi dildo, y estaba tan dilatada que lo metió todo, se dispuso meter en mi vagina el suyo poco a poco fue entrando hasta que sentí como me desgarraba, entre dolor y mucho placer le pedía que se apurara a venirse yo estaba a punto de chorrearme toda.

Me dijo que aún no era tiempo, que como ya se había venido iba a tardar mucho más, entre mis gemidos, gritos y también sus gemidos una delicia disfrutarlo, sobre todo saber de la excelente herramienta que se cargaba.

Le pedí que parara un poco, con mis músculos anales fui aventando el dildo hacia afuera, me fui recorriendo hasta la parte de la cabecera, apoye mis manos en ella, y así como estaba comenzó a metérmela nuevamente, con una mano me tenía tomada del cuello mientras la otra bailaba sobre mi clítoris, fue ahí cuando le pedí que no parará, que estaba a punto de venirme y fue ahí cuando mis jugos vaginales salieron completamente de mi, expulse mi squirt mientras él seguía moviéndose y diciendo que ya no aguantaba más, que se iba a venir.

Lo saqué de mi vagina, le quite el condón rápidamente y le dije que me la metiera por atrás, sin condón, uso su enorme verga para destrozarme el ano, comenzó a cogerme mientras una de sus manos me tomaba del cabello y la otra de las nalgas, apreté mi ano para sentir aún más su enorme verga, siguió moviéndose hasta que me dijo que ya venía, así que rápidamente lo saqué de mí y mientras se masturbaba trató de atinar a mi boca su cabecita hasta que se vino, todo su semen me lo echo en la cara escurriendo hasta mis pechos.

Fue tan delicioso y doloroso que termine exhausta. Cómo todo un caballero, ayudo a levantarme de la cama, tomo unos Kleenex y limpio mi rostro. Me pidió que nos enjuagáramos ya que se tenía que retirar ya iban a ser casi las 5 am. Comprendí que era muy tarde inclusive para mí, así que enjuagamos, mientras estábamos en la regadera, me tallo la espalda, bajo a tallar mis pies, el pelo obviamente no me lo moje. Al cerrar las llaves, tomo una de las toallas y comenzó a secarme con palmadas suaves, me cargo y me llevo nuevamente a la cama acercando toda mi ropa y lo que había llevado, yo no me cansaba de darle las gracias, por todo lo que hacía.

Nos terminamos de poner la ropa, y camino a dónde habíamos dejado su coche íbamos platicando, quería saber dónde vivía, no le dije y en los 3 años que llevo de relación con él, siempre ha sido solvente, limpio, discreto y sobre todo un cómplice en la cama, es como si hubiera encontrado otro esposo pero con el mote de “amante”. Le dije que lo mejor era el anonimato, que era algo más sencillo y seguro el no saber mucho el uno del otro.

Espero sigan leyendo mis anécdotas, y por supuesto espero, leo y contesto sus comentarios.

Loading

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí