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Infidelidad

Relatos eróticos de Infidelidad. Historias eróticas donde el adulterio, los cuernos, el engaño y la traición son el pan nuestro de cada día.

Relato destacado

Infidelidad » Pag. 1

Mi segunda infidelidad: Con el maduro casado, 32 años mayor

Esta vez varió de ritmo, lo hacía más rápido y con más fuerza, casi con desesperación, cogía mis caderas para ayudarse a meterla más duro y más adentro. Palmeaba de vez en cuando mis nalgas sacándome un pequeño grito que más parecía un suspiro, al parecer esto lo excitaba más ya que después de cada gritito me penetraba más...

Transparente. El pacto de Andrea y Andrés

Las posicioné una frente a la otra, de rodillas en la cama. Nina tomó la iniciativa, frotando su sexo contra el de Andrea, tribadismo puro, dos mujeres gemelas en su deseo, sus clítoris frotándose, sus jugos mezclándose. Me masturbé viéndolas, hasta que no pude más y me acerqué, entrando alternadamente en una y otra, sintiendo la...

El precio de ser cómplices (11)

Entre los besos rápidos, Bruno le levantó el polo por la cabeza y le deslizó hacia abajo la delicada tanga de encaje que ella siempre solía usar, dejándola completamente desnuda antes de deshacerse de su propio bóxer. Bianca abrió las piernas de inmediato, dejando que él se acomodara encima y se colocara entre sus muslos. Guiado p...

Ana, esposa amante (2): Conociéndonos mejor con mi vecino

Después se pone detrás de mí y me dice que me va a reventar el culo y yo le digo que no creo porque lo tengo muy dilatado, ya que he tenido insertado el tapón anal todo el día y me contesta que su polla es mucho más larga que el plug y yo le digo que vale, pero que...

Infiel con el tío de mi esposo en una boda

Metió su pene de un solo golpe, esta vez más profundo que antes. Cada embestida me hacía gritar y gemir fuerte contra la almohada. Sus penetraciones eran más fuertes, una tras otra. Sus manos apretaban con fuerza mis nalgas y por momentos sentía sus dedos alrededor de mi ano, me quedé quieta por un segundo, nunca había hecho eso, p...

Raúl, el acierto canoso que me coge rico

Me levantó, cambiamos de posición y así sin sacarlo me recargó en el vidrio del baño, subí una pierna a la banquita y comenzó a cogerme, me tomaba del cuello y del cabello mientras yo solamente gemía, le decía que no parara, que estaba a punto de venirme sin embargo paró, extendió bien la toalla y me puso de perrita...

El precio de ser cómplices (10)

No había sido un encuentro aislado; en su memoria se agolpaba el torbellino de recuerdos intensos y desordenados que se habían sucedido hasta hace poco. Recordó el salvajismo inicial en el sofá de cuero, la entrega descarada de Valeria arrodillada en la alfombra y cómo después la había tomado desde atrás. Pero su mente también se...

Ana, esposa amante

Y él no para de acariciarme la vagina y yo tengo orgasmo tras orgasmo, pero no es suficiente, y él me mete un dedo de la otra mano en el ano, y luego dos, y enseguida tres y hasta cuatro, y él se saca su verga del pantalón, me sorprende que sea tan larga, me da la vuelta, me agacho...

La primera aventura de mi esposa con un desconocido del bar

Ella dio un gemido y pensó que esperaría a que ella se dilata pero inmediatamente empezó a moverse rítmicamente, ella sintió algo de dolor pero la excitación ganó y empezó a gozar y gemir con cada embestida, en poco tiempo logró que ella llegara a un muy fuerte orgasmo y sintió que se le ponía la cabeza en blanco, él...

El precio de ser cómplices (9)

La intensa fricción y el calor de su boca destruyeron la última resistencia de Bruno. Su pelvis comenzó a sacudirse en espasmos involuntarios. Sosteniendo la cabeza de Valeria por el cabello, Bruno se vino con fuerza, liberando una descarga, densa y caliente que estalló de golpe en el fondo de su garganta. Valeria no se apartó ni un ...
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