Somos una pareja joven en los treintas, mi esposa Mariana tiene un buen cuerpo, estatura media al igual que su complexión, sus nalgas son atractivas y sus tetas aunque no son muy grandes si son de buen tamaño para mamar.
Yo soy Daniel, trabajo en una empresa de transporte y me gusta tener mucho sexo con mi esposa, pero llegue al punto en que cuando yo terminaba sentía que mi esposa necesitaba más, y en alguna ocasión buscando en Internet encontré vídeos de esposas insatisfechas y tríos y cosas así. Desde ese momento cuando tenía sexo con mi esposa yo empezaba a imaginar que ella estaba con alguien más y eso me excitaba más en el momento.
Así me paso varias veces hasta que un día que estábamos haciéndolo le dije que me la había estado imaginando que ella cogía con alguien más que no era yo, en ese momento se sacó de onda y yo tenía miedo a su reacción pero no me dijo nada, hasta días después me pregunto que porque tenía esos pensamientos de que ella estuviera con alguien más, me pregunto que si tenía dudas sobre ella, a lo que le dije que no lo tomara así, que más bien era morbo de verla coger con alguien más que no fuera yo.
De principio no me seguía el juego pero con el paso de los días y mi insistencia me preguntaba que si estaba seguro de mis pensamientos y fantasías, yo le decía que sí. Un día mientras cogíamos me pregunto que si tenía a alguien en mente para cumplir mi fantasía, eso me calentó más porque me estaba dando a entender que si estaba ella de acuerdo.
Por varias semanas buscaba en las redes sociales a manera de encontrar a alguien que quisiera estar con mi esposa, hasta que un día en X encontré una publicación de un hombre que buscaba pareja para hacer un trío, me puse en contacto con él y cuando me envió foto y mi sorpresa fue que era un compañero de mi trabajo que manejaba un tráiler. De principio yo no le dije quien era hasta que lo platique bien con mi esposa y acepto, fue cuando ya le escribí con más detalles.
Él es Alejandro, apenas unos 4 años mayor que mi esposa, él es de cuerpo grande, 1.85 de estatura, complexión gruesa, no mal parecido, y con una verga de casi 20 cm y con muy buen grosor casi como una lata de refresco, sin exagerar.
Después de muchos mensajes, platicas en persona, intercambio de fotos de mi esposa, se llegó diciembre del 2020, el patrón decidió que debido a la pandemia ese año no se realizaría la ya clásica fiesta de fin de años para evitar contagios y por respeto a los compañeros que partieron debido al virus, pero bueno, quienes si pudimos disfrutar recibimos por medio de rifa una estancia de dos noches en un hotel de medio lujo para dos personas en la misma ciudad, pues mi compañero Alejandro fue uno de los afortunados en ganar ese hospedaje, que para su buena o mala suerte le tocaba los días últimos de diciembre y su esposa se encontraba fuera de la ciudad debido a las vacaciones.
Pues Alejandro me ofreció a manera de regalo su estancia, no acepte. Y en lugar de eso le propuse que el fuera y que yo trataría de convencer a mi esposa de ir a visitarlo, y así fue. La convencí y el día que era el ingreso solo lo acompañe a la recepción y que nos hicieran el cobro de una persona adicional para que pudiéramos estar los 3, y así paso, se llegó el día.
Mi esposa y yo llegamos al hotel donde él ya nos esperaba, sentados en la orilla de cama los tres, muy nerviosos, casi a punto de arrepentirnos, Mi esposa tomo la iniciativa y se acercó a él, lo abrazó y lo comenzó a besar. Yo empecé a sentir muchos celos pero excitación al mismo tiempo y no dije nada. Se recostaron y siguieron besándose sobre la cama y ella le comenzó a desabrochar el pantalón, se lo fue bajando junto con el bóxer y ahí vimos en persona por primera vez lo que tanto nos presumía en fotos. Mi esposa me volteaba a ver y me preguntaba que si no iba haber problemas después entre nosotros, yo le dije que no, y se lo comenzó a chupar, con tantas ganas que de inmediato se lo puso duro.
Al cabo de un rato los dos ya estaban completamente desnudos y él se hacía oral a ella, de repente el me pregunto que si podía dar un condón, y oh sorpresa, planeamos todo pero nunca hablamos de condones jejeje. Se hizo un silencio un poco incomodo que sentimos el desánimo, pero mi esposa lo comenzó a besar en la boca y se lo fue llevando a la cama, ella boca arriba y el encima de ella, y todo se fue dando, se siguieron besando y sin el preguntar si podía o no sin condón, le empezó acariciar el clítoris con la punta de su verga y de repente ya se lo empezaba a meter, mi esposa se comenzaba a quejar de dolor pero su excitación era más que poco a poco se fue adaptando.
Estuvieron un buen rato de misionero hasta que cambiaron de posición de “perrito” y así le dio por muy buen rato mientras yo los veía y me masturbaba, hasta que llego un momento que el empezaba a jadear y hacerlo más rápido, y de repente escuche como le dijo al oído a mi esposa que se podía venir adentro, ella no respondió nada, ni si ni no, simplemente seguía disfrutando, el empezó más fuerte hasta que se detuvo, se estaba viniendo adentro de mi esposa, él lo estaba disfrutando, mi esposa también y yo igual.
Quedaron en silencio y él se recostó en la cama, yo veía como de la vagina de mi esposa escurría su semen, y estando acostado la jalo para que se recostara junto a él y la empezó a besar en la boca con mucha pasión. Yo solo los observaba, y ellos se comportaban como si estuvieran solos en la habitación, yo sentía una mezcla de celos, enojo, excitación y placer. Yo me seguía acariciando la verga esperando poder cogerme a mi esposa, pero no paso así. Alejandro comenzó a tomar el control de la habitación y de repente se levantó para pedir por teléfono a la recepción unas bebidas.
Mientras él llamaba por teléfono mi esposa me dijo que si todo estaba bien, que si no estaba molesto, le dije que no, que todo bien, se levantó para ir al baño, mientras Alejandro y yo platicábamos, él me dijo que rica estaba mi esposa, que esperaba que eso no arruinara nuestra amistad, yo le dije que no se preocupara, que disfrutáramos el momento. Llegaron las bebidas y estuvimos platicando por un buen rato, el tema principal era el que el anhelaba poder tener un hijo que no se podía porque su esposa no lograba quedar embarazada debido a algunos problemas que ya tenía de salud.
Mi esposa y yo para esa fecha ya teníamos un hijo de 5 años, que por cierto lo habíamos dejado encargado con mi cuñada porque según nos fuimos a una fiesta fuera de la ciudad y regresaríamos hasta el día siguiente.
Ya después de un buen rato de platica, Alejandro se acercó a mi esposa y la jalo a la cama, la comenzó a besar y empezaron a fajonear, hasta que otra vez la empezó a coger por muy bien rato y nuevamente venirse dentro de ella.
Se llego la madrugada y nos quedamos dormidos de la siguiente manera, yo me recosté en el sillón y ellos dos en la cama, juntos. Ya la mañana que sonó mi despertador, me levante y ellos seguían dormidos, y mi sorpresa fue que no estaban en la misma posición en que se habían quedado horas antes, la respuesta fue que en la madrugada mientras yo estaba perdido en el sueño ellos lo volvieron hacer pero al parecer en silencio, casi casi puedo decir que hicieron el amor, con pasión y sin ruido. Recuerdo que cuando nos acostamos a dormir el si traía puesto el bóxer y cuando me desperté estaba tirado a un lado de la cama.
Los desperté para que mi esposa y yo nos fuéramos, y así paso, nos teníamos que ir para recoger a nuestro hijo. Alejandro se quedó en el hotel nos dimos las gracias mutuamente y nos despedimos.
En el camino mi esposa y yo no hablamos, nos sentíamos con algo de pena, así pasaron varios días, y ni siquiera teníamos relaciones entre ella y yo, como si nos hubiéramos “chibiado”.
Llego el momento en que ella me dijo que había comprado una prueba de embarazo porque no se sentía bien, y el resultado era obvio, había quedado embarazada de Alejandro, entre lágrimas me pidió perdón, pero le dije que no hiciera eso, que en todo caso era mi culpa porque yo la lleve, lo hablamos y no hubo rencores, le conté lo sucedido a Alejandro, y su reacción fue de pean y felicidad al mismo tiempo, el me pidió que no me enojara con mi esposa, que fuera cual fuera nuestra decisión él la aceptaba y seria discreto.
Y pues bueno actualmente tenemos a nuestro hijo y una niña que en realidad es hija de Alejandro pero la quiero como si fuera mía y así será para siempre. Él y yo ya no trabajamos en el mismo lugar pero seguimos teniendo contacto y el de repente hace algunos depósitos de dinero para mi esposa y su niña.
Hace unos meses mi esposa se vio con él y se fueron toda una noche a coger, ellos solos. Ya no puede quedar embarazada porque se ligó.
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