La propuesta de mi amigo (15)

0
931
T. Lectura: 8 min.

¿Sabés que no demoró mucho en hablarme después que te fuiste?

Al principio dudé en contestarle porque pensé que me iba a decir que te había visto, o algo así. Y la verdad es que si, que te vio, pero esperá que no sé por dónde empezar a contarte.

Enseguida que te fuiste entré al baño, vos te fuiste y un ratito después escuché su voz, me dijo que se iba a meter conmigo al baño, que lo esperara.

Te juro que en ese momento pensé que estaba con vos y que estaba preparando alguna discusión o algo. Me fui al baño con la misma sospecha que vos me dijiste hoy por teléfono, pero resulta que no, está todo bien, muy, muy bien, pero te sigo contando.

Entró al baño, yo estaba esperando dos cosas, o que viniera con algún lío por haberte visto, o que viniera como había venido con ganas de besarme. Pero de verdad, que no, vino tranquilo, como ido, me abrazó, de una manera muy cariñosa, ahí me relajé porque deseché la idea de su enojo. Así que, ya relajados y abrazados, lo empecé a besar, me cambió de posición y se puso bajo la lluvia. Me miró y me besó bajo el agua, se ve que había estado tomando algo de alcohol porque tenía un sabor salado en la boca, todo era muy suave, como si estuviera muy cansado.

Le pregunté por la película, me dijo que no estaba buena, nos bañamos, nos tocamos, pero no había magia de sexo, por decirlo de alguna manera, él estaba ya te digo, como muy ido. Yo aproveché a que me limpiara bien toda la entrepierna, pero él no se excitaba, yo lo limpié a él también, y tuve ganas de probar su culo, pero algo me hizo frenarme, sólo me excitaba pensar en besarte todo a vos, tampoco me preguntes por qué, aunque los dos ya lo sabemos.

El tema es que hablamos de comer algo, pero los dos decidimos ir a la cama, él seguía con pocas ganas, entonces le pregunté, sin rodeos, qué le pasaba que lo notaba raro, si es que tan mala había estado la película.

-No amor, no estaba tan mala la película, pero quería estar contigo, estos días te he extrañado, algo que no me pasaba hace mucho tiempo, la regularidad de la pareja supongo, pero hace un par de días, desde que hablamos aquella vez, no he podido dejar de pensar en vos, y quiero estar contigo, pero a la vez, necesito tenerte un poco lejos, como para que ese juego que hicimos el otro día tenga espacio para generarse. Es muy vergonzoso esto que te estoy diciendo, pero quiero ser sincero con vos, me ha excitado mucho lo que jugamos a hacer en estos días, quedándome encerrado en el baño mientras vos jugabas a estar con alguien más…

-Su silencio casi me mató amor, pensé que iba a decir las cosas que yo tenía miedo que dijera, pero no, le pregunté ¿Qué amor? ¿por qué te callás?

-Es que te voy a decir una locura, pero ahora cuando estaba por entrar en la casa, me pareció que una persona salía de la casa, en realidad, no lo vi salir de la casa, pero me pareció ver a Nacho doblando en la esquina, y por un segundo la idea que él estuviera contigo mientras yo estaba en el cine, me paralizó.

-¡Ay amor!

-No pará, no digas nada, dejame contarte todo. Quedé paralizado en la calle, y se me cruzó lo que había pasado hoy en casa, y pensé que quizás vos y él estaban saliendo y, cuando quise acordar, estaba entrando a casa, y quería estar con vos, para decirte que te amo, que te necesito mucho en mi vida, y también que quiero mucho a mi amigo, hace años compartimos mil cosas, y de verdad que, si tuviera que compartir mi pareja con alguien, hoy me di cuenta que podría ser con él, es una estupidez, lo sé, perdoname. Pero más allá que todo eso me da miedo, también es cierto que hoy estuve todo el día excitado pensando en tu juego.

Así que entré a la casa queriendo abrazarte y decirte que te amo, te amo, te amo y es una locura, pero me excitó pensar que estabas con alguien más, sólo sé que yo te sigo amando aunque lo hayas hecho, y que, tengo miedo que vos me dejes por alguien más.

En ese momento se destapó y vi su pija toda parada, él me miró a mí y la miró a ella como diciendo, no puedo controlarla.

-Ay amor, no te voy a dejar por nadie más, pero contame, ¿Qué te excita? ¿Qué tu mujer coja con otro hombre? ¿o que se coja a tu amigo?

-Es que…

-No amor, ahora dejame hablar a mí, yo te voy a agarrar esa pija primero, le voy a dar unos besitos, mientras te cuento que sí, que era tu amigo el que salió por la puerta, que me estaba cogiendo toda, acá mismo, en la cama donde ahora estamos acostados los dos, mmmh, igual tu pija es muy rica amor, sólo que la otra es pija nueva, entonces, parece que tuviera otro chiste, pero me encanta esta igual amor, mmmmh, qué rico sabor esa lechita transparente, ¿ya se va a empezar a acabar mi amor? ¿tanto lo excita que se cojan a su pareja mientras él mira cine? ¿No quiere que le cuente lo que hizo su mujer en esta cama hace unos minutos? mmmm, mmmm, divina pija, ¿y? ¿querés que te cuente o no?

-¿En serio cogiste acá?

-¿Te cuento entonces?

-mmjjh

-Bueno, te cuento mientras te la chupo, no mejor me voy a sentar arriba de ella… ¡ay! ¡Qué caliente tiene la pija el señor! ¿por qué tenés los ojos cerrados? ¿no me querés mirar mientras te cuento? Bueno, no importa, te cuento igual.

Resulta que, Nacho vino enseguida que te quedaste en el cine, porque nos habíamos quedado con ganas de más, después que cogimos contra la puerta. ¿Te acordás que cogimos apoyados en la puerta del baño?

-… mh

-Bueno, entonces vino y me dijo que quería terminar bien el trabajo, y me taladró toda, me cogió toda.

Ahí empecé a moverme más, no podía creer que le estuviera contando todo, y que él estuviera disfrutando tanto o más que yo. ¡hijo de puta!

-Entonces en una me llenó de leche la conchita, y yo me le acabé como tres veces a él, coje divino, aunque vos cogés muy bien también, tengo suerte que los dos machos que tengo ahora me cogen bien.

-¿Sólo eso te hizo?

-mmmmh ¿Querés saber más? Cogeme un poco más si querés saber más, si me cogés bien te cuento todo, pero no te acabes, no me dejés con ganas.

Ahí me corrió, me puso en cuatro y me empezó a coger con fuerzas, pero sin hacer mucho ruido, como que esperaba mis palabras.

-Ay que divino, así me tuvo él hace un rato.

-¿En serio te hiciste coger por alguien más?

-Por alguien más no, por tu amigo, así mientras uno de ustedes me coje, me puedo imaginar al otro dentro de mí también, y lo puedo sentir porque ya los he sentido a los dos.

-¿Y mientras yo te cojo vos se la estarías chupando?

-Si, puede ser, pero también me podría estar cogiendo el culo.

-¿Cómo el culo? ¿Te cogió el culo hija de puta?

Ahí sentí que se enojó, porque además me pegó una nalgada que nunca me había dado tan fuerte.

Me asusté y me callé.

Él siguió cogiéndome y yo aguantando sus embestidas, tuve un poco de miedo, hasta que él me dijo.

-¿Por qué no seguís hablando?

-Porque me pegaste fuerte.

-Perdón, pero es que me estabas contando cosas que…

-Que te calientan, antes que nada, aceptá que te calienta hablar de esto, si no, no estaríamos así ahora.

-Si, perdón, pero es que…

-Es que nada amor, estamos jugando y de repente te hacés el enojado. Ya no te hagas el enojado, te conozco, felicítame por haberte hecho sentir tan bien.

-Es que ya te dije, no quiero perderte.

-¿Qué estamos haciendo ahora?

-Cogiendo.

-Entonces ¿me perdiste?

-Bueno, pero es el primer día.

-¿El primer día de qué? ¿Qué sabés si es el primer día? Yo te estoy contando lo que pasó hoy, no el primer día.

-Hija de puta.

Como vi, que ya estaba más entregado, preferí seguir, porque la verdad, yo estaba muy excitada, nunca había estado así. No sólo le estaba contando una historia que había sido verdad, si no que por primera vez le contaba a mi novio una historia con otra persona, mientras él excitado me cogía. Muy fuerte todo.

Así que opté por seguir.

-Mirá si querés pegarme pegame, pero yo te voy a seguir contando, si me pegás muy fuerte, es la última vez que te cuento algo de esto, pero las guampas te las voy a poner igual. Así que vos elegí.

-Contame.

-Pedímelo.

-Te lo estoy pidiendo.

-Te falta pedírmelo bien.

-Contame por favor.

-¿Querés que te cuente cómo te metí los cuernos con tu amigo?

-Si dale…

Bueno, hoy estábamos cogiendo y él me empezó a buscar la cola, le dije que nosotros hacía un tiempo no lo hacíamos por ahí, pero el me convenció y estuvo divino, después pasó para adelante, en un momento me preguntó por vos, cómo te imaginaría si vos estuvieras delante de nosotros cogiendo y yo le dije que te imaginaría mirándonos, entregado a mirar nomás y a pajearte, porque desde que jugamos a esto, te ha gustado venir a chuparme la concha, como si quisieras chuparle la pija, así que le dije que vos seguramente te pajearías viendo a tu mujer gozar y como mucho, me chuparías la concha, apenas él sacara su pija acabada, o peor aún, te pondrías a chupar la pija de él.

Nacho, no sabés, después de eso, lo único que escuché fueron sus quejidos, me estaba cogiendo como desesperado, yo sentía que no me estaba cogiendo a mí, traté de mirar por sobre mi hombro y él de ojos cerrados con la cabeza apuntando al techo, sólo me agarraba de las caderas y me cogía, y me cogía muy rico. Así que busqué acabarlo.

-¿Parece que no le erré por mucho no? Me parece que me querés ver cogida por alguien más. Dale Nacho, cogeme, cogeme toda, dale, dale apurate que Martín está por llegar dale, haceme feliz… siii

Y ahí fui yo la que no pude aguantar mi acabada, los dos al mismo tiempo sentimos nuestros temblores. No sabés, fue divino. Quedó un rato respirando sobre mi espalda, yo sentía su sudor y el mío, yo tampoco me podía mover.

Estuvimos así un rato, un rato largo, de silencio incómodo, pero a la vez, creo que cada uno disfrutando para sus adentros de la mejor manera posible.

Sentí como su pija dentro de mí iba perdiendo su dureza, yo me dejé caer y él, cayó sobre mí también, pero apoyando sus hombros para dejarme respirar. Estuvimos otro rato más así, hasta que sólo se salió de mí y se acostó a mi lado, él mirando el techo, yo boca abajo, mirando para el otro lado de la cama.

Hasta que decidí que el silencio era mucho.

-¿Podemos hablar?

Me encantó, no sé lo que es esto que nos ha pasado, pero te amo, me encanta haberte sentido así, no importa cómo te tenés que sentir. Importa si te sentís bien, sólo vos y yo sabemos esto, no te preocupes y disfrutá.

Mirá, yo sé que vos me has cagado otras veces.

-¿Yo?

-Si, vos, no te hagas, lo que pasa es que, cuando vos empezabas a sentir que yo sospechaba, cortabas todo. Pero aquella gurisa que me dijiste que era amiga de un compañero de trabajo, que andaba atrás de él. Yo no soy pelotuda Martín, nunca lo confirmé, ni lo quiero hacer ahora, pero esas mujeres estuvieron en nuestras vidas, aunque sea en nuestra cama, porque, aunque hayas hecho algo o no, yo pensaba en ellas, por eso a veces me costaba estar con vos, pero como después vos las borrabas de tu vida, yo sentí que siempre tenía el control sobre ese juego, y no me di cuenta, que el juego nunca había sido al revés.

-¿Querés que yo te cuente algo sobre mis supuestas mujeres?

Se dio vuelta en la cama como esperando que yo le dijera algo que tuviera que ver con eso.

-No sabés cómo coge.

-¿Quién?

-Nacho ¿Quién va a ser?

-¡Pará María!

-¿¡Pará qué!? Ahora estábamos hablando de mi macho, no de tus cogidas, sólo te puse ese caso, para que vos entendieras también, que yo banqué tus relaciones, y que, supongo, hasta en cierta medida no me caían del todo mal.

-Si, pero yo nunca te dije lo que supuestamente hacía con ellas.

-Ni yo quise, ni vos tampoco, si no me lo hubieras dicho.

Y, además, yo ni en pedo me quedo como vos, mirando como te coje una mina. No, a mí eso no me interesa, no me excita, a mí me excita que me cojan a mí, y se ve que a vos también.

-No hemos probado lo otro.

-¿Querés probar? Contame ¿cómo te cogiste a Adriana?

-No me cogí a Adriana.

-¿Viste? Ni siquiera querés inventar una historia. Yo sí, estoy loca por creer que un día los dos me van a coger por los dos agujeros. Me excita pensar ese momento en que te mire a los ojos mientras me cogés, y yo tengo la cara loca porque el otro me está taladrando el culo.

-¡María!

-Perdón, jaja, pero es que estoy excitada de nuevo. Además, te acabaste todo cuando te traté con otro nombre. ¿Te excita pensar que él me coje?

-No quiero pensar en nada ahora María.

-¿Estás excitado no?

¿Me chupás la concha como hoy de tarde? ¿Te digo algo? En serio que tenía leche de él en mi concha y te la chupaste toda. Ahora bajá y pensá que tu leche es la de él y dejame sequita.

Enseguida se bajó y me empezó a besar, sentía que tenía leche por todos lados, las acabadas habían sido geniales. Pero además, le agregué un morbo más, que hizo que al rato me volviera a coger.

-¿Qué le dijiste?

-Una cosa más Martín, hoy Nacho me cogió el culo, pasame bastante la lengua, así se me va el ardor, besalo suavecito primero, después cuando estés muy excitado cogeme toda de nuevo, pero no por mi culito recién cogido.

-¡Y lo hizo boludo! Después del polvo y de que me haya pasado la lengua por todo el culo, adentro y afuera. Ahí si, caímos los dos como desmayados. Cuando desperté estaba preparándose para irse, creo que ninguno de los dos quiso explorar más y fuimos bastante normales, pero no me aguanté a escribirte mientras él estuviera en casa, y quería venir a contarte todo, por eso pedí libre en el trabajo. Te amo. ¿Cómo sigue todo esto?

-Ahora, que ya aceptó a la tercer persona en la pareja. Y que él parece haber aceptado ser el dominado por vos, tomá las riendas en todo, hacele las cosas que nunca te hubieras imaginado. Liberate en la cama con él, y de a poco, yo me tengo que ir sumando, porque entiendo que es cierto ese gusto por tener dos pijas adentro ¿no?

-Hace dos días te hubiera dicho que no, pero hoy, quiero todo, aunque no sea eso lo que más me excite… creo, jaja.

-Bueno, pero para lo que sea, antes tenés que dominarlo más aún, y hacerlo enteramente tuya.

-¿Cómo?

-Esta noche…

Loading

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí