La propuesta de mi amigo (18)

1
6024
T. Lectura: 3 min.

Después de un tiempo de descanso, donde estaban sólo ellos, María volvió a acariciar la cara de Martín con su tanga, a medida que iba bajando a su entrepierna.

Mientras lo chupaba, empezó a acariciarlo con Camila en su mano.

-Ella quiere tocarte todo

-Es lo que está haciendo ahora.

-Pero quiere más.

-¿Más? ¿Qué sería más?

-No sé, ¿dejás que ella haga y después me decís si te gusta?

-Bueno. Si no te pone celosa que otra mujer me toque.

-Para nada, me doy cuenta que en eso nos estamos pareciendo. Es más ¿A vos te excita tanto como a mí que las terceras personas nos cojan?

-Es raro. Pero si, a todo lo que se despierta sí.

-¿A todo lo que se despierta?

-Es la primera noche que jugás a compartirme con una mujer, y no es tan real como la persona como la que hemos puesto en tu lado, así que esperá a ver qué te surge en el camino.

-Si, tenés razón, además lo mío con Nacho es real.

El silencio que siguió a esa frase fue confirmatorio para ambos, pero ninguno de los dos quiso seguir por ese camino, mejor era dejarlo en el aire…

-¿Qué hacés María?

-Te dije que Camila quería tocarte todo?

-Pero ¿Por qué me ponés la tanga?

-Ella quiere besarte todos tus lugares, es lo que está haciendo ahora. ¿Cómo te sentís?

-Raro, muy raro, y ¡como aprieta! ¿Así se sienten ustedes todo el día?

-No, después te acostumbrás, pero por lo que estoy viendo es muy excitante. ¿Te gusta tener la tanga puesta?

-Me siento muy raro. Ya sacala.

-No, te vamos a coger las dos al mismo tiempo, te la voy a meter más adentro, así ella te va chupando el culo, mientras yo me monto en esta pija toda mojada. ¿Te está gustando no?

-Si, es excitante, se siente bien, pero vos nunca hiciste eso.

-A vos no, pero no te vayas de tema ¿Te excita tener una tanga putita?

-¿No dijimos que era Camila? Entre lo del culo y todo esto, es mucho.

-Si todo es mucho en este momento, liberate y ayúdame a liberar, no pienses tanto, sentí, es Camila sí, pero entre vos y yo, es una tanga que te hace mujer, me excita coger con una mina. ¿A eso te referías recién con que se despiertan otras cosas? ¿Te excita pensar en Nacho? ¿Te gusta pensar en la pija de él, fuera de que esté en mi concha? Yo ahora mismo pienso que me encantaría comerle la concha a Camila llena de tu leche, ahora te entiendo, cogeme putita, dale, dale.

Las palabras de María y la tanga apretada en la raja de su culo, lo habían excitado demasiado a Martín, que empezó a largar borbotones de leche sin importarle por primera vez, si María se acababa o no. Sin embargo, no era consciente, que ella también había dicho mucho, había reconocido que le gustaría chupar otra concha, había feminizado a su pareja, que la había hecho reconocer mientras lo cogía, que él quería también, la pija de su supuesto amante, eran muchas cosas.

Así que cada uno acabó en su mundo, casi sin darle importancia al mundo del otro, ella se tiró sobre su pecho, sudada y jadeando como nunca, él sentía su pija latir a cada segundo como nunca.

Volvieron a quedarse así, inmutables y habitando el silencio que, cada vez más, empezaba a ser su cómplice preferido, al menos un rato.

-Amor, siento que nos estamos volviendo a conocer, y me encanta. No tener nada por lo que juzgarnos, abrir nuestras cabezas y quitarle el peso de lo que tiene que ser correcto, es lo mejor. ¿Cómo te sentís vos?

-Me siento muy bien, raro, pero muy bien, me doy cuenta que para hacer todas estas cosas, tenemos que confiar mucho en el otro, y que, se genera otro vínculo muy distinto, siento que ya sabemos todo.

-Si amor, además, si pienso en el hombre con el que te asociaba hace unas semanas, me doy cuenta que no me llama la atención, porque no eras vos, este de ahora sí.

-Lo mismo me pasa contigo.

-Si, y recién empezamos creo, ¿Qué hacés?

-Me la saco, ponetela vos amor.

-¿Estás loco? Camila va a seguir acariciándote toda la noche, así seguís con tus dos mujeres que tanto te desean.

-Pero en qué quedamos, es una mujer o una tanga.

-Las dos cosas, más allá de lo que estés acostumbrado, la verdad, ¿No te excita dejártela y reconocer que te gustó?

-Me excita sí, pero por el momento, por lo vulnerable que me hace sentir ante vos, creo que por eso.

-Por lo que sea amor, dejatela puesta, así dormimos juntitos los tres, es más, yo voy a dormir con uno de tus boxers, pero me imagino que es de Nacho, así estamos los cuatro.

-María…

-¿Qué amor? ¿Ahora sólo vos vas a poder meter un tercero a la cama?

-Es que Nacho es más real.

-Camila también, si querés la cambiamos y ponemos a una que esté más en contacto con nosotros.

-No, Camila está bien, me gusta, ya que estamos en plan de confesar, hablar de alguien que estaba muy bien me gusta.

-¿Te gustaba Camila? Hijo de puta, mirá todo lo que tenemos para hablar y el tiempo que tuvo que pasar ¿La miraste alguna vez? Era la novia de tu amigo amor, bueno, después seguimos hablando, quiero dormir, te amo amor, gracias. Soy feliz, somos felices.

-Te amo.

-Buenas noches amor, buenas noches Camila, buenas noches Nacho.

-Buenas noches a todos.

Más allá de lo que se confesaron, cuando María saludó a Camila, cinchó de la tanga y le hizo sentir a Martín, otra vez, esa cierta excitación que aún, estaba muy reciente para asumir sin problemas. Así que se guardó ese secreto y durmió, disfrutando el momento.

Loading

1 COMENTARIO

  1. ***No se admiten datos personales en los comentarios***
    Las redes sociales y el correo electrónico del autor los encontrarás en su perfil, si este así lo ha decidido.
    Cualquier otro dato será eliminado, así como también los links a cualquier otro sitio que no pertenezca a CuentoRelatos.

    Administración de CuentoRelatos

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí