¡Hola! Esta ocasión les voy a contar una de las ocasiones en que Joaquín y sus amigos me han venido a visitar, ustedes recordarán el cuarteto que hicimos con sus compañeros del trabajo en el cuarto de servicio. Bueno, pues volvimos a repetir, en una de las ocasiones que ha venido a “llenarme el tanque” de gas.
Ese día era un día común y corriente, mi esposo se fue al gimnasio y yo me quedé sola, mis hija se había quedado con su abuelita materna, mientras que mi hijo se había ido también al gym con su papá era temprano, antes de las 7 am.
Ese día mi esposo salió y me dijo que había pedido el gas, porque había subido y solamente había un 30% del tanque estacionario, le dije que estaba bien y se retiró.
Ese día llegó Joaquín, yo traía mi pijama de felpa, no tenía pensado o jamás me hubiera imaginado lo que iba a pasar.
Subió a conectar la manguera y subí con él, comenzamos a platicar de lo más normal del mundo, del trabajo, del clima, los hijos, las parejas en fin, jamás me pasó por la mente tener sexo nuevamente con él, además de que ya había hecho el amor con mi esposo apenas hace unas horas antes, o sea una noche anterior.
Así que pues todo era un día y una plática normal, lleno el tanque, desconecto la manguera, bajo a la camioneta y regreso con la nota para pagarle, cuando regreso con la nota me la entregó en las manos y le dije que ahorita que bajáramos a la sala le pagaba, él me dijo que ya sabía que si me “bajaba”, guiñando el ojo de forma pizpireta y le dije que sí, que él ya sabía de todo lo que era capaz.
Sin cruzar más palabras me abrazo y me besó, estábamos afuera del cuarto de servicio, ese cuarto donde me cogieron él y sus compañeros, yo le respondí el beso, entre el espacio que deja el lavamanos y el baño de ese cuarto comenzamos a besarnos y a cachondear, metió sus manos por debajo de mi sudadera y comenzó a apretar mis tetas, mientras yo me humedecía.
Comenzó a besar mi cuello mientras yo solamente acariciaba su nuca y me dejaba llevar. Seguimos en el cachondeo rico cuando decidió subirme al lavamanos, bajo mi pants y le dije que no lo hiciera, que estaba llena de esperma de mi esposo y eso no le importo, con su mano tomo agua de la llave, enjuagó mi parte y comenzó a lamer, mientras yo mordía la pijama para no gritar ya que estábamos al aire libre, comenzó a mordisquear mi clítoris y con su bigote lo raspaba, era riquísimo, le dije que tal vez olía a sexo y me dijo que eso no le preocupaba, que le excitaba que ya me hubieran cogido antes, y sobre todo ser él el corneador.
Siguió lamiendo y metiendo su lengua adentro de mi vagina hasta que decidió bajarme de ahí, me tomo de la cintura, me dio la vuelta y me recargo contra el lavamanos, sin decir nada más y yo de puntitas sobre mis pantuflas me penetró, sin nada de protección me la metió, yo entre gemía y trataba de no hacerlo ya que mis vecinos son algo comunicativos.
Sin embargo fue más la calentura que aún tenía y decidí dejarme llevar, así que deje que me la metiera y lo disfruté, mientras yo de puntitas y mis manos en el lavamanos él me tomaba con una mano del cabello y con la otra de la cadera, mientras su pene entraba y salía de mi zorrita, mientras yo gemía y le pedía que no parara y que me diera más, solamente se dedicó a decir que era una putota, que le encantaba coger conmigo, una de sus clientas, que era su sueño hecho realidad, fue en eso cuando sonó el teléfono de la casa, no podía dejar que sonara mucho porque según mi marido yo estaba dentro de la casa, así que me lo saqué.
Lo deje ahí caliente y baje corriendo casi cayendo por las escaleras para poder contestar, era mi esposo que me estaba llamando a la casa porque yo no había visto los msjs del Whatsapp ni las llamadas que me hizo, me preguntó que qué estaba haciendo, le dije que pagando el gas y bajando la ropa de la azotea, por lo que me contestó que saliendo del gym iba a llevar unas cosas a mi suegra que le había encargado, a recoger a nuestra hija y de ahí se regresaba, yo le dije que si, que me avisará cuando llegara para tenerle el baño, la ropa y el desayuno listos, además de que ya sabía que tenía que deshacerme de Joaquín.
Cuando termine de hablar con él, y entre vestida y desvestida salí al pasillo, le dije que teníamos tiempo, así que entre a mi recamara por las llaves del cuarto de servicio y unos cuantos condones, le dije que si le podía hablar a sus amigos, que quería repetir con los tres, me dijo que si, pero que él quería terminar primero, y le dije que teníamos algo de tiempo, así que sin pensarlo dos veces les llamo a sus compañeros.
Subimos al cuarto abrí y entramos, cerré con llave mientras llegaban sus compañeros, mientras estábamos encerrados él y yo, me quite toda la ropa, me subí a la cama y comenzamos a besarnos, le dije que se desnudara, sin embargo no quiso, dijo que mi esposo podría llegar y que él sabía que no debía desnudarse todo, así que le dije entonces que se subiera, y mientras se estaba desabrochando el cinturón y el pantalón comencé a tocarme, metí mis dedos en la vagina pensando en lo que me iban a hacer, subió a la cama tomo su verga y abrí mis piernas para recibirlo no sin antes ponerse un condón ahora sí.
Me cogía delicioso, mientras mis piernas estaban en sus brazos su ritmo era rico y me estaba haciendo suya delicioso, yo gemía y le decía que siguiera así mientras mordía un cojín para no hacer mucho ruido, fue entonces cuando llegó su orgasmo, sin decir algo más y sin haber llegado mi orgasmo se vino dentro de mí, el condón se llenó de su espeso semen.
Se bajó y me dijo que si me había gustado, le dije que si pero que se había venido demasiado rápido, se acostó y me tape con las cobijas de la cama, comenzamos a charlar hasta que tocaron el timbre, me vestí nuevamente colocando solamente la sudadera y el pants, salí a ver quién era, pensé que era mi marido ya que había cerrado yo por dentro la puerta con el seguro, pero no, eran los refuerzos que había pedido Joaquín aunque desgraciadamente solamente había llegado uno, el otro estaba más lejos y no podía venir, les pedí que acomodaran las camionetas un poco más retiradas y así fue.
Joaquín tomo su camioneta y la llevo a otro estacionamiento mientras su compañero la saco del fraccionamiento para no levantar sospechas, deje la puerta entre abierta para que entrarán los 2 y entre a mi recámara, quise ponerme algo sexy, tome un conjunto de tanga y sostén y comencé a ponérmelo pero en ese instante entraron a mi recamara, les dije que salieran y subieran al cuarto de servicio que ahorita subía que en la casa no me gustaría hacerlo, sin embargo no lo hicieron.
Sorprendida les dije que no, que fuéramos arriba, me coloqué la bata encima y les dije que nos fuéramos, sin embargo el compañero cerró la puerta con seguro y comenzó a quitarse la playera, mientras Joaquín simplemente me veía y se desprendía de su pantalón, les dije que si quería coger pero que sería arriba, Joaquín dijo que sería rico cogerme dónde mi esposo lo hacía y les dije que no, sin embargo ambos desnudos ya frente a mi me sometieron.
Al estar a solas con ellos les dije que ahí no, ya que sería muy riesgoso sin embargo no entendieron, caliente por como me estaban sometiendo, por pensar en como me iba a coger ambos en la cama donde horas antes mi marido me abrió hasta el culo, dejé y accedí que me cogieran en la cama destendida, se desnudaron frente a mi y mientras Joaquín me tomaba del cuello con firmeza y me besaba, mientras su amigo me apretaba las tetas, yo les volví a repetir que no, que era muy riesgoso, sin embargo ya estaba excitada y muy caliente, desde que mi esposo me cogió una noche anterior había quedado caliente y Joaquín arriba no había podido quitarlo o satisfacerme completamente, así que me entregué ahí a los placeres inmundos de un ser humano.
Así que me levanté de la cama y los acosté a los dos, mientras yo me levanté y comencé a ponerme mis zapatillas, ya se imaginarán como estaban ellos de verme caminar por la recámara con mi tanga, mi bra coqueto y zapatillas, ambos se estaban tomando la verga, Joaquín aún estaba un poco flácido por el round que nos aventamos en el cuarto de servicio, y fue ahí donde me arrodillé a los pies de la cama, me fui acercando a ellos poco a poco y comencé a mamar, primero la del compañero de Joaquín que era la más dura y erecta, empecé a besar la cabecita, le pasaba mi lengua de arriba abajo.
Mientras con mis manos lo masturbaba, comenzó a gemir en cuanto lo metí a mi boca, no era un pene cualquiera, tenía su buen tamaño, aunque nada comparado con el del Profe que me cogí en la anécdota anterior, no era espectacular pero si mejor que la verga de Joaquín, así que lo metí todo a la boca, mamaba y mamaba mientras él solamente tomaba mi cabeza y la empujaba hasta que me lloraran los ojitos, mientras yo engullía todo ese pedazo de carne, en la posición de perrita, Joaquín metía sus dedos en mi vagina, escupía en ella y me masturbaba, yo gemía y gritaba de placer, no podía callarme.
Le dije a Joaquín que me la metiera, que si ya la tenía parada que me la dejara ir toda, no aguante más y quería tener una verga dentro de mi, sin decirle dos veces lo hizo, tomo su miembro con su mano izquierda, se colocó un preservativo y lo metió hasta adentro, mientras su compañero solamente se limitaba a decir que no parará de mamar, y así fue no pare hasta que saque mis tetas del bra me acerque más a él y puse su pene en mis tetas, las apretó mientras él mismo se movía, le estaba haciendo una rusa deliciosa a su verga, mientras mis tetas pasaban de arriba hacia abajo en su pene.
Joaquín me embestía y me cogía, su compañero me tomo de la quijada, me besó con mucha fuerza y me dijo que me subiera, le dije que si y me saque la verga de Joaquín, su compañero se acostó a un lado de donde estaba yo y se colocó un condón, me subí en ese rico pedazo de carne y comencé a moverme, le dije que me apretara las tetas y así fue, mientras yo “me mataba solita” moviéndome arriba, él apretaba y mordía mis tetas, inclusive queriendo dejar chupetones.
Sin embargo le dije que no lo hiciera ya que mi marido no podía ver esas marcas así que desistió, Joaquín subió a la cama y mientras me movía comencé a chupar su pito ya sin condón, imagínense como estaba en ese momento, cogiendo en la cama donde duermo con mi marido, yo arriba de uno y este apretándome las tetas, Joaquín parado a un lado mío dándome de mamar a pelo, era el paraíso para mí.
Pero quería más, y le pedí a Joaquín que repitiéramos lo que había pasado hace meses y que me destrozara el ano, sin embargo su amigo fue el que se avivó, mientras yo le decía eso a Joaquín su amigo se salió, le dijo a Joaquín que le tocaba y este sin pensarlo se acostó, se colocó otro condón y subí en el tronco de este, comencé a moverme, mientras su amigo se acomodó detrás de mi e hizo lo suyo, escupió sobre mi cavidad anal y fue metiendo poco a poco su miembro para evitar que Joaquín sacará el suyo, y mientras ambos me cogían yo solamente me limitaba a sentir, gemía y gritaba.
Me estaban restregando ambas vergas en mis dos agujeros, el amigo de Joaquín abría mis nalgas y sacaba una y otra vez su verga de mi ano, Joaquín me tenía agarrada de las tetas, me pegaba de manotazos en ella, apretaba mis pezones con dureza, y nos besábamos mientras sus 2 vergas chocaban dentro de mí, fue entonces cuando sentí mi orgasmo, les pedí que no pararan que estaba a punto de vaciar mis jugos, era muy intenso y no dude en disfrutarlo, montada sobre esos dos machos comencé a moverme más y más, les pedí que se vinieran ya, sin embargo ambos seguían cogiéndome.
Mi primer orgasmo fue muy muy intenso, inclusive me acosté sobre el pecho de Joaquín mientras los dos me penetraban, al momento de recuperar un poco de fuerzas volví a apoyarme en el pecho de Joaquín, comencé a moverme para sentir las dos hasta dentro, era un placer enorme, fue ahí cuando Joaquín comenzó a mirar verse más y más rápido hasta que también se vino, sin embargo no la saqué ya que su compañero seguía y seguía dándome, mientras estaba en esa posición Joaquín me preguntaba si me gustaba a lo que yo entre gemidos le decía que si.
Hasta que sentí como se ponía duro el miembro de su compañero, era señal de que él también ya no tardaba en venirse y efectivamente en el menor tiempo de lo que les escribo mi anécdota se vino, era delicioso sentir como mi ano se dilataba por su venida. Acto seguido, ambos salieron de mi cuerpo y comenzaron a cambiarse, sabían que su labor había terminado.
Mientras yo, me acosté en la cama cansada y pensando que ese momento lo iba a recordar mucho tiempo, me levanté y me puse mi pijama, mi bata y esa ropa sexy la puse en mi cajón, sabía que debía lavarla sin embargo no era el momento.
Los despedí a ambos y les di las gracias, solamente se limitaron a decir “cuando se le ofrezca señora”, salieron de mi casa y se retiraron, obviamente no me cobraron el dinero del gas.
Mi esposo no se dio cuenta, ya que abrí las cortinas, la ventana, puse las sábanas y colchas a lavar, fue el crimen perfecto, llegó como una hora más tarde, por lo que la casa ya estaba limpia, yo ya estaba bañada y sentada trabajando en la laptop.
Muchísimas gracias por leerme y por reaccionar a todo lo que esta madre, maestra, esposa y amante publica…
Espero sus comentarios y claro, sus quejas y sugerencias.
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Hola! Entendido, desde hace mucho que escribo y no he colocado datos personales, ni correos, mucho menos mis redes sociales reales.
Saludos.