Casamiento (4 – final)

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En el relato anterior, después de hacer el amor, y recuperándonos, Gabriela y yo tuvimos una charla; estoy tan feliz de estar con mi esposa, que tenía ganas de estar en el departamento, Gaby se sorprendió, me gustó mucho el momento y hacer vida de hotel, pero quería estar en nuestro nido. Gaby me dijo que también le pasaba lo mismo, pero que antes me tenía que decir algo, no tenía idea con que me iba a salir, por eso dije en voz alta, Andrea cagaste la que te espera.

Me quedé mirándola a Gaby a ver qué diría.

Gaby: no tengas miedo amor no es nada malo; quiero poner el departamento también a tu nombre.

Yo: me quedé sin articular palabra. Gaby me miraba y me decía, ¿qué te parece?

Primero me empezaron a caer lágrimas, ay amor, me lo dices así, me encanta, pero por otro lado es una decisión personal, el departamento es tuyo, no sé si Vero (tú hermana), tiene algo que ver.

Gaby: estás llorando boluda.

Yo: jaja si tontis, dame un pañuelo, me emocionas enormemente.

Gaby: no hace mucho te dije, lo mío es tuyo también Andre, eres mi esposa, y el departamento entra.

Yo: sí sé que me dijiste, no me imagine y ni pensé en el departamento guau, de la misma forma cuando me dijiste que querías estar conmigo, cuando me hiciste la propuesta de matrimonio, me sorprendes de compartir y poner en nombre de las dos el dpto. Eres increíble amor

Gaby: te amo, y orgullosa de vos perrita, gracias por formar parte de mi vida.

Yo: dame más pañuelos, joder, no me podrías decir esto en otro momento, me lo decis estando acostada en pelotas después de coger, y llorando como una tarada. Nos abrazamos y nos besamos.

Gaby: vení dame esa carita que te seco las lágrimas, te recontra amo.

Yo: lo se amor, me haces tantas muestras de amor en concreto que parecería que yo no te doy nada.

Gaby: no digas eso, tú no te das cuenta pero lo que haces es muchísimo, y valioso, sabes como frenarme cuando me está por saltar la térmica, evitas que me mande una cagada, me compras ropa sexy, cosa que yo no tengo idea, que recién ahora empiezo a entender, me calmas, me das paz, me hace ver la vida, me enseñas a compartir ey, si que me das amor y lo valoro. Nos besamos

Yo: si no paras de hablar voy a seguir llorando. Entonces, mañana vamos a casa, nos volvemos a besar. Un día podríamos averiguar como es el trámite, ahora nos podemos ir a bañar juntas, y vamos al comedor a cenar algo, ¿qué dices?

Gaby: me parece perfecto.

Entramos en la bañera, abrimos las canillas y regulamos la temperatura, el agua moja nuestros cuerpos, Gaby está detrás de mí, ella se pega a mi cuerpo, siento sus tetas en mi espalda, su conchita tocando mi culo, ella besando mi cuello, y sus manos acariciando mis tetas, mis pezones durísimos, en voz suave Gaby me dice: “te gusta esto amor”, “sabes que si”, hago la cabeza para atrás, y nuestras lenguas se entrelazan, en un momento me dice: “querés que traiga el arnés”, le respondo: “no, quédate así, cuando venimos de comer hacemos el amor, me gusta sentir tu piel contra la mía, me gusta que me toques y que me acaricies, cuando me tocas siento que estoy unida a vos”, ella me responde: “si mi perrita”.

No sé como, pero nos terminamos de bañar, nos cambiamos y fuimos al comedor, compartimos una carne al horno con papas, pedimos un vino, mientras esperábamos la comida las dos nos acariciamos las manos, sentadas una frente a la otra nos miramos, moviendo nuestros labios sin hablar nos decíamos “te amo”, ya no nos importa la gente, antes tampoco, ahora muchísimo menos.

Hablamos un poco de qué haríamos cuando lleguemos al departamento, yo pondría la ropa a lavar, hablamos con nuestras familias, iríamos al super, no hay un carajo de comida, me gustaría ir a ver a mi familia al pueblo, tenemos que ver como es el trámite del departamento, que más, las dos juntas dijimos coger, yo me tapé la boca riéndome, Gaby como era de esperar, “somos dos putas”, yo no paraba de reír.

Llegó la comida, ya habíamos tomado vino, la carne espectacular, con un juguito, muy rico, el vino despacio lo terminamos, nos quedamos sentadas un rato disfrutando, nos tomamos un café, abonamos la cuenta y nos fuimos, pedimos el ascensor, ingresamos, y en el trayecto nos besamos. Llegamos al dormitorio, me fui directo al baño, me higienizo, y menos la tanguita me saqué todo, doble más o menos la ropa, con un brazo me crucé sosteniéndome las tetas (a propósito) y salgo.

Gaby me ve y me dice: que te tapas las tetas perrita.

Yo jajaja para calentarte.

Gaby: qué hija… jajaja

Me toma la cara por la pera y nos besamos

Gaby: voy al baño, esperame, no te duermas o te tiro agua fría

Yo: jajaja, por qué tan violenta jajaja.

Me acosté, y la esperé a Gaby, me puse semi de costado, ella salió, por el sonido al bolso me imaginé que buscó el arnés, ella entró en la cama, y se apoyó en mi espalda, me acariciaba, besaba mi cuello y mis orejas, en mi piel sentía como me acariciaba con las uñas, piel de pollo, mis pezones erectos, el arnés lo sentía en la cola apoyado en la tanga.

Me besa el cuello, sabe que eso me puede, baja una mano, acaricia mi cadera y me susurra, “te dejaste la tanga”, y le respondo “si, quiero que vos me la quites”.

Ella comienza a quitarme la tanga, me muevo para facilitarle que me la quite, siento el arnés clavado en la puerta de servicio, con su suave voz me dice: “¿por aquí la quieres?”, “si mi amor”.

Hago la cola para atrás, y levanté una pierna, rozó el arnés por mi vagina húmeda para lubricar y con una pequeña presión, me comienza a penetrar, gire la cabeza y Gaby me introduce la lengua hasta la garganta. “Aaaahhhh, así amor, lo quiero todo”, “te gusta” me dice ella, “si, me encanta”, Gabriela acaricia y besa mi pierna levantada, mientras yo tengo dos dedos dentro de mi vagina y con el pulgar acariciando mi clítoris, “dame fuerte amor, no te detengas”, me está cogiendo rico por el culo, después de un rato nos venimos en un orgasmo, “aaaah, aaaahh”, “cada vez lo haces mejor amor” le digo a Gaby, y ella me dice, “esa cola que tienes es un manjar putita”, nos besamos.

Gaby se acuesta a mi lado, ya limpió el arnés, yo quedo boca abajo mirándola, y le pasé un brazo por sobre su pecho:

Yo: ¿mañana nos vamos entonces?

Gaby: Si amor, vamos a nuestro nido.

Yo: te adoro, lo paso tan bien con vos, que cada día es una nueva aventura.

Gaby: eso que dices es hermoso, venimos llorando y nos vamos llorando.

Yo: jajaja, nos besamos, mañana vamos a desayunar, después acomodamos las valijas y nos vamos.

A día siguiente, nos despertamos, nos besamos, mientras nos besábamos le acaricié las tetas, le bese el cuello, y le comencé a chupar las tetas, Gaby me acariciaba tiernamente mientras jadeaba, volví a besar sus labios.

Ella con voz ronca me dice, “baja un poquito más, me prendes fuego”, la besé nuevamente y le pasé la mano por la vagina, era un río, le digo “eres una perrita”, me responde, “tú eres una perrita que me llevas por mal camino”, y le hundo más los dedos, bajo y le chupo toda la concha, ella reacciona arqueando la espalda, y dando pequeños gritos, beso su labio mayor y menor, no hubo rincón por donde le pasé la lengua, “ay así chupame toda”, le acaricié el clítoris y ella se movía entregándose plenamente, hasta que me avisó que llegaría, y un squirt llenó mi boca, el cual deguste plenamente, y un “aaaah” resonó en toda la habitación .

Subí hasta sus labios, y me dijo, “me vas a matar perrita”, si le respondo, “eres mía cuando te entregas”, “toda tuya me responde”.

Nos higienizamos, nos cambiamos, unas calzas, unas remeras, unos buzos y fuimos a desayunar, en el ascensor Gaby me besa y me dice “se te marca rico el culito”, se lo sacó para afuera y me mete una mano, justo cuando se abre la puerta, le doy un golpe en el brazo, mientras nos reímos, elegimos algunas delicias, café con leche, y a desayunar, hablamos que haríamos cuando lleguemos a casa, terminamos el desayuno y nos fuimos al dormitorio para acomodar.

Juntamos toda la ropa, dimos una revisada para no olvidarnos, y como no podía ser de otra manera, nos abrazamos, nos dijimos lo lindo que la pasamos, nos miramos, nos besamos, y valija en mano nos fuimos. En la recepción, estaba la chica que nos atendió, le dijimos que la pasamos muy bien, se lamentó que nos íbamos y fuimos al estacionamiento, a Gaby le pregunté si quería manejar y me dijo, “manejá vos perrita”.

Listo, pusimos marcha a nuestro hogar, en cuanto salimos, Gaby me pone la mano sobre la pierna y me dice: “¿puedo?”, le respondo: “si mi amor”. En un rato llegamos al departamento, emocionadas, nos abrazamos:

Yo: que lindo estar en casa amor, antes éramos parejas, convivimos, ahora somos esposas, quería estar acá con vos, te amo.

Gaby: será de Dios que me tienes que hacer llorar, perrita. Nos besamos.

Yo: jajaja, feliz plena amor.

Gaby: yo muy feliz perrita.

Acomodamos la ropa, pusimos a lavar otra, y nos fuimos a comprar al super, volvimos y preparamos algo de comida. Pudimos prender la estufa, el clima cambió cuando nos fuimos, hablamos con nuestras familias, por mi parte el fin de semana iríamos a ver a mi mamá, hoy a la noche tenemos cena, en la casa de Vero (la hermana de Gaby).

Después de almorzar, me tiré un rato en el sillón, Gaby se arrodilló en el suelo a mi lado, y me dice: ¿cómo andas perrita?

Yo: Muy bien amor, extrañándote que no estabas junto a mí.

Gaby: fui a colgar la ropa.

Yo: uy boluda, me olvidé, me hubieses dicho.

Gaby: tranquila, yo puedo hacerlo. Ella lleva su mano por debajo del jogging, me acariciaba la pancita y baja aún más la mano. Para que no me extrañes perrita.

Yo: aaah, que rico amor, nos besamos. Acostate acá a mi lado.

Gaby: no quiero, te quiero tocar así, ¿te gusta?

Yo: siii, me encanta, tu mano es muy juguetona. Juntamos nuestras lenguas, por fuera de la boca, mis ojos los tengo cerrados, disfrutando. La mano de Gaby, pasa por dentro de mi tanga, y me acaricia suavemente la conchita, mi boca se abre automáticamente mientras arqueo la espalda, aaahhh, seguí así amor, pajeame toda, introduce un dedo y acaricia la parte de arriba por dentro de mi vagina, muerdo mi labio inferior, dame rápido, rápido así, me voy a venir, ufff, Dios, abro los ojos, y la veo a ella, viéndome, la acerqué hacia mí y nos comemos la boca.

Gaby: me gusta verte gozar amor.

Yo: me gusta que me mires; un día si quieres puedes tratarme mal, me das unas cachetadas, me quitas la ropa con violencia, si quieres.

Gaby: no me pidas eso amor, no puedo, a vos te amo, no me sale tratarte con violencia a vos, justo a vos amor, a lo sumo te arranco la tanga, pero no me pidas otra cosa.

Yo: eres un amor cariño, no me hagas caso, no dije nada.

Gaby: no puedo controlar mi violencia, me entiendes.

Yo: Entiendo, olvidalo no dije nada. Nos besamos. ¿Hablaste con Vero?

Gaby: si, esta noche vamos a cenar con ella. ¿Vos hablaste con mamá, perdón con tú mamá?

Yo: jajaja, es tú mamá también, te quiere mucho, eres otra hija jajaja. Si el fin de semana vamos para allá.

Nos quedan unos días más para disfrutar juntas, el matrimonio nos sienta muy bien.

Espero que les haya gustado.

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