Hola, soy Miranda y vengo a contarles una experiencia que vivimos en nuestra casa hace unos meses.
Voy a ponerlos en contexto, Alex y yo disfrutamos cocinar una o dos veces a la semana e invitar a amigos a comer, beber y pasar el rato. Una de tantas cenas invitamos a una pareja de esposos que los llamaremos Raúl de 30 años y Amanda de 26 años, los conocemos de hace años y son nuestros vecinos, les tenemos mucha confianza al punto de que cuando vienen en algunas ocasiones usamos pijamas, pero nunca hemos insinuado nada sexual.
Esa noche salimos tarde del trabajo, llegamos apurados, nos bañamos y Alex se puso una pijama larga sin ropa interior y sin camisa, yo me puse una blusa y un short de pijama con un hilo rojo abajo. Adelantamos lo que pudimos para la cena y al cabo de 30 minutos llegaron nuestros amigos y aún la cena no estaba lista, entonces se sentaron en el desayunador que daba hacia la cocina.
Alex y yo estábamos apenados intentado terminar lo más antes posible, ellos comenzaron a conversar relajados, nos pusimos los 4 a tomar cerveza, en medio de la charla y la cocina miré a Alex de reojo y noté un bulto enorme en su pijama y me percaté que tenía una fuerte erección y para mi sorpresa no se había dado cuenta, yo no podía quitarle los ojos de encima intentaba averiguar la razón de esa erección pero recordé que nuestros amigos estaban ahí frente a él cuando voltee parecían estar disfrutando la vista y eso hizo que me calentara demasiado.
Notaba como ellos volvían a ver el bulto de Alex, se miraban entre ellos, intentaban seguir con la conversación normal y evitaban el contacto visual con nosotros, mientras, yo sin poder decirle a Alex lo que estaba pasando empecé a imaginar miles de escenarios posibles.
Cómo les comenté antes Alex andaba sin ropa interior, la pijama era floja lo que hacía que su bulto fuera imposible de disimular, por un momento pensé colocarme frente a él pero la realidad era que la situación me excitaba tanto que ni siquiera intenté ocultarlo, después de unos minutos terminamos la cena y Alex fue a colocar la comida en la mesa, al volver noté que ya no tenía la erección pero yo seguía igual de caliente, nos sentamos en la mesa a comer y yo no podía dejar de pensar en lo que acababa de ocurrir.
Raúl y Amanda intentaron que la noche transcurriera con normalidad, cenamos tomamos y charlamos un buen rato, era evidente que Alex por su forma de actuar no se había dado cuenta de nada de lo que había pasado, nuestros amigos disimularon muy bien y al ser las 11 pm Raúl decidieron que era hora de que se marcharan.
Yo los acompañé a la salida, cerré la puerta de nuestra casa y me fui de inmediato a buscar a Alex. Él estaba relajado como si hubiera terminado una noche normal con amigos como tantas que habían transcurrido, yo estaba exageradamente mojada, toda la noche había deseado que se fueran para poder tener sexo con él, el hecho de que Amanda hubiera visto el tamaño del pene de Alex, el pene que me como todos los días lejos de darme celos me había excitado a un nivel que nunca imaginé.
Empecé a comérmelo a besos, a tocar su pene y a preguntarle que lo había excitado cuando nuestros amigos estaban en casa. El no entendía de qué le hablaba, solo me seguía los besos y me tocaba las tetas y las nalgas.
Le supliqué que me penetrara no podía aguantar un minuto más, el hizo caso, me bajó la pijama, me corrió el hilo rojo y estando de pie me empujo hacia la cocina y me lo empezó a meter primero despacio pero yo le pedía más velocidad, no dure mucho y tuve un orgasmo fuerte con su pene adentro.
Luego de eso nos fuimos al comedor le empecé a contar lo que había pasado mientras lo besaba, seguía excitada y con ganas de más. Alex me sentó sobre el comedor, abrí las piernas y empezó a hacerme el mejor sexo oral que me han dado, volví a terminar en su boca. Se levantó, se acercó a mí y volvió a penetrarme, yo me dediqué a besarlo, me encanta el sabor de mi vagina en su boca. Luego de unos minutos de penetración intensa Alex terminó dentro de mí, nos quedamos un rato mientras nos recuperábamos de la jornada de sexo tan intensa que había tenido.
Nos fuimos a nuestro cuarto, nos bañamos y nos alistamos para dormir pero ya en nuestra cama seguimos recordando ese momento desde mi perspectiva y la perspectiva de Alex y nos volvimos a calentar, tuvimos sexo de nuevo y al terminar nos quedamos dormidos.
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