Feria en el rancho

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Después de algún tiempo de la salida con mis compañeras al bar y de lo que pasó, Armando me comentó que si tenía ganas de ir a la feria de su rancho que es en agosto, estaría un buen grupo en el baile y como era costumbre nos quedaríamos en una casa que tiene Efra allá y que está al lado de la que era nuestra casa cuando vivíamos ahí. Cuando llegó la fecha decidimos ir en sábado ya que descansaría yo el domingo y podríamos disfrutar más a gusto. Yo ya me imaginaba cuales eran los planes de ellos dos, pues Efra vivía solo en esa casa y yo sabía que solo había la recámara de Efra por lo que seguramente nos quedaríamos en la misma recámara y pasaría lo que siempre pasa, me harían suya entre los dos, eso me ponía muy caliente jijiji.

Cuando llegamos al rancho saludamos a varios amigos que dejamos allá, pero no contábamos con algo, que llegó uno de los primos de Efra, Rodrigo un tipo alto de barba y bigote muy cerrados y abultados y que tenía fama de ser muy mujeriego pues tenía varios hijos regados con varias mujeres. Cuando vivíamos ahí, cada vez que iba me miraba mucho, con una mirada de esas que desvisten a una, yo solo me limitaba a saludar y él también, aunque me daba cuenta que me comía con los ojos, nunca me faltó al respeto ni nada, siempre se dirigía a mi como “señora”, en ese tiempo prácticamente solo eran saludos.

Volviendo al día que les cuento. Cuando llegamos de saludar a algunos amigos llegamos a casa de Efra y resulta que ahí estaba Rodrigo platicando con sus tíos, los papas de Efra entonces comenzamos a convivir un rato pues aún era temprano y el baile seria por la noche, después de un rato de platica notaba como Rodrigo me veía, yo llevaba un pantalón que me quedaba bien ajustado, por lo que se me veían mis caderas y mis nalgas bien ajustaditas, una blusa roja que dejaba ver mis pechos medianitos pero que a todos les llamaba la atención, estaba muy amena la plática y me sentía cómoda aun cuando no había convivido antes con Rodrigo.

Él me sacaba mucha plática y sentía que Efra estaba más celoso que mi esposo jeje, el sabia y conocía a su primo, cuando se salió un momento nos dice Efra, que le había pedido quedarse en su casa Rodrigo y pues nos preguntaba si no había inconveniente que se quedaría en la cocina, yo veía que Efra sentía que eso nos arruinaría los planes, Armando le dijo, “pues si tú no tienes problema yo tampoco” y me voltea a ver y me dice “¿y tu amor?”, yo sonriendo y tratando de calentarlos les digo… “pues no, pero si llega cuando estemos haciéndolo y nos escucha se le va antojar”.

En eso Armando dice “pues si quieres lo invitamos, ¿o no te gusta?”. Yo volteando a ver a Efra le digo “tú crees que quiera, que si se le antoje”, Efra me dice “pues no ves cómo te mira”, entonces les digo, “bueno si llega y nos descubre lo invitan”, así quedó y cuando llegó Rodrigo nos dice que si nos tomamos una foto y accedimos. Rodrigo se puso a mi lado y yo medio lo abracé para darle confianza. Ya después llegó la hora del baile y nos fuimos, estuvimos hasta las 2 am y nos venimos, pero hasta pareciera que Rodrigo nos estaba vigilando, ya afuera se nos acerca y nos dice “pues si quieren vamos a seguirla a la casa” y yo contesto, “pues como quieran”.

Ya en el carro nosotros íbamos atrás y Armando me abraza y me besa delante de ellos y ellos solo observaron como Armando empezó a acariciar mis pechos como para que ellos voltearan y vieran. Cuando llegamos a su casa estuvimos sentados un rato en el patio, como no había mucha luz estaba romántico el asunto y estaban hablando de las mujeres que habían visto que si estaban gordas, que si se veían mal, y Rodrigo comenta, “con todo respeto para tu esposa Armando pero tu mujer si luce muy bien”, y yo le digo, “ay no, si estoy bien gorda ya”. Efra dice “claro que no chaparrita”, era su palabra de siempre para conmigo.

Y Armando me dice “a ver párate en medio para que te vean bien y digan si estas gorga o no”, yo riéndome me levanto y los veo a los tres pero me centré en Rodrigo y le pregunto, “¿te parezco gorda?”, y él volteando a ver a Armando le dice… “la verdad y con todo respeto estás bien buena, tienes todo en su lugar”. entonces Armando me dice, “ya ves es lo que yo te digo” y abrazándome me agarra las nalgas delante de ellos y comenzamos a bailar pues se escuchaba la música del baile. Luego le dice a Rodrigo “¿quieres bailarla?”. Entonces él se levanta y me tomó de la cintura y dijo “para esto ya estábamos calientes los cuatro”.

Y dice Armando “¿quieren ir al cuarto?”, y Rodrigo contesta “¿todos?”. Y le digo “si, todos vamos a ver qué pasa…”. Ya en el cuarto me empezaron a besar uno por uno, Rodrigo me estaba poniendo muy caliente pues nunca había sentido en bigote y barba tan abultados rozando mi piel, me quitaron la ropa y Rodrigo era el más emocionado, solo decía que estaba muy hermosa y buena. Efra y Armando estaban sentados en un sofá cama que tenía Efra mientras Rodrigo me desvestía, me quité toda la ropa y Rodrigo me recostó en la cama y comenzó a chupar mi clítoris, su bigote me hacía sentir una sensación diferente, me estaba haciendo gemir muy rico.

Armando quiso prender la luz pero el cuarto daba a la ventana de la calle y se veía todo para adentro, por lo que todo fue a oscuras para mala suerte de Armando que no pudo tomar fotos ni grabar esta vez, después de que Rodrigo me hizo venir mamando mi clítoris y mi culito, me levanté y les comencé a mamar la verga a los tres, pude reconocer la verga de Rodrigo porque se sentía más gorda y grande, pues las de Efra y Armando las conocía de memoria. Rodrigo cuando sentía como le mamaba le decía a Armando, “que rico mama tu mujer Nando”, eso me calentaba más y le recorría todo su tronco hasta llegar a sus huevos que eran muy grandes.

Después le dije a Rodrigo que se sentara en el sofá para montarme, quería sentir esa verga dentro de mí, cuando entró su verga él decía que estaba bien estrecha, pues sentía como su verga rozaba mis paredes internas, estuve montada un buen rato y no se venía. Efra también dura mucho pero sentí que Rodrigo no terminaría, y aunque ya estaba más grande de edad se notaba que sabía coger muy bien, después me bajé y empinada le estaba mamando la verga a Armando y Efra mientras Rodrigo seguía dándome empinada, sentía como agarraba mis nalgas y me decía que estaba buenísima, que desde que me conoció me tenía ganas, después Armando les dice, “métansela los dos juntos”.

Y Rodrigo dice, “¿en serio?”, y yo respondo “sí, quiero sentir las dos”. Se volvió a recostar en el sofá y montada sobre Rodrigo, Efra se puso tras de mí, y me la fue metiendo poco a poco por mi culo, hasta que estaban las dos adentro, Rodrigo me dice al oído… “que rico las aguantas nunca pensé que hicieras esto conmigo”, yo le dije al oído “y si te gusta”, comenzaron a moverse de manera que me estaban haciendo casi gritar de placer. Armando se acercaba y me besaba y agarraba mis tetas que solo rebotaban de los movimientos.

En eso Efra se quitó y Armando siguió en cogerme por mi culo con la verga, exclamar un gemido y terminar llenando mi culo. Me bajé y estaba sorprendida que Rodrigo aun no terminaba y dice, “yo también quiero probar tu culo chaparrita”. Efra estaba parado jalando su verga y me agaché para mamársela dejando mi culo a disposición de Rodrigo, que fue metiendo su verga poco a poco pues aunque estaba lubricado su verga era muy gruesa. Sentía como iba entrando y me iba rompiendo las entrañas, cuando sintió que ya estaba toda adentro comenzó a moverse haciéndome gritar de placer y tuve que sacar la verga de Efra de mi boca pues necesitaba gemir.

Eso hizo que Efra terminara vaciándome su leche en mi cara, como podía la agarraba y la chupaba. Armando le dijo a Rodrigo que si quería llenarme el culo o en mi boca y Rodrigo soltó un gemido de placer y yo sentí como salían sus chorros dentro de mi culo, después la sacó y agarrando mi cabeza me hincó frente a él para que se la limpiara, y en eso se acercaron Efra y Armando para limpiarlos también, hacía tiempo que no me sentía así, una puta llena de semen.

Después me fui a bañar mientras ellos se quedaron ahí con sus vergas en las manos, extasiados, cuando regresé se fueron uno a uno a bañar también. Ya casi eran las 5 de la mañana y nos dormimos un rato, a eso de las 7 me levanté al baño y volví a lavarme pues sentía como me salían, cuando abrí la puerta, mi sorpresa fue ver a Rodrigo frente a la puerta del baño sin ropa, vi como tenía mucho vellos en su pecho solo atiné a decirle ¡hola!

Y me fui al patio a tender la toalla que traía en el cabello, cuando volteé ya estaba detrás de mí, agarrando su verga me dice, “en verdad que eres una diosa”, le dije “¿en serio eso crees, te gustó lo de anoche?”, y me dice, “nunca había hecho eso, y menos con una dama como tú, que se puede convertir en una puta, que puede coger con tres al mismo tiempo”, yo solo me sonreí y agarrando su verga y dándole un beso le dije, “¿en serio te gusto?”, y él me empezó a besar nuevamente, soltó la toalla que traía y dejo mi cuerpo otra vez desnudo pero ahora sí pudo observarlo, me sentó en una banca y me volvió a mamar mi vagina haciendo gemir nuevamente, pero esta vez sin hacer tanto ruido.

Luego me empinó para mamar mi culo, me lo ensalivó y me dijo, “me encanta como aguantas mi verga” y le dije, “¿lo vas a meter otra vez?” y me dijo “claro chaparrita”, y me empezó a coger nuevamente, yo sentía como me lo volvía a romper y no podía gemir fuerte por que nos escucharían los de la casa de al lado que ya andaban ahí afuera. Esta vez duró como diez minutos dándome verga por mi culo, lo sentía ya muy abierto, cuando me levantó y cargándome ensartó su verga en mi vagina, es un hombre alto y corpulento por lo que no tenía problema en cargarme, me agarraba como muñeca, me decía que me tenía muchas ganas, que estaba encantado conmigo.

Después de un rato que me tenía cargada y ensartándome su tranca soltó un gemido y sentí como me llenaba mi vagina de su leche, me bajó y yo me puse en cuclillas para mamarle su verga, mientras se la mamaba me decía que era toda una putita limpia vergas, en eso, llegó Armando y yo con la verga de Rodrigo en la boca y mi vagina escurriendo, lo veo y le dice, “¿te gusto mi vieja Rodrigo?”, él se quedó viendo y dijo, “en serio que sí, esta hermosa y coge como diosa”.

Después de eso volví a bañarme y ya nos cambiamos y todo volvió a la normalidad, cuando nos despedimos Rodrigo nos dice a mí y Armando… “ojalá se vuelva a repetir”.

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