El fotógrafo de los deseos: Desconocidos
Luego, de pie, levantaron a Emi entre dos, uno por delante levantándola desde los muslos, penetrando su vagina, y el de detrás, como un sándwich, la penetraba por su ano; ella gemía con cada estocada, sintiendo su interior, literalmente, lleno de carne. Besaba apasionadamente al tipo del frente mientras el de atrás lamía su cuello y...