Karla y las mujeres de mi familia

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Un día fui a ver a mi prima Geni, la madre, decidí caerle de sorpresa, la puerta estaba un poco abierta, afortunadamente ella vive en un barrio tranquilo, y por desgracia lo que tenemos las mujeres de mi familia es que somos despistadas, entré y me pareció oír unos, entre sin hacer ruido hasta el salón y allí me llevé una gran sorpresa.

Allí en el salón estaba mi prima, se encontraba casi desnuda, sus tetas estaban al aire, me parecieron preciosas, y solo una especie de faja arnés de la que colgaba una polla artificial tapaba su cuerpo, pero no estaba sola, a su lado chupando el dildo había una chica de unos dieciocho años chupándoselo, como si fuera u a polla artificial, la chica llevaba unos pantalones cortos, y una blusa blanca, escotada que dejaba ver una parte importante de sus impresionantes tetas, en ese momento la reconocí, era Karla, amiga de mis hijas, y según parece conocida de mi prima, esta se sentó en el sofá y carla continuo comiéndole la polla de plástico, mientras mi prima le decía:

-Chupa so zorra.

Carla inclinando su cuerpo continuaba chupando la polla de plástico, mientras mi prima llevó una de sus manos hasta las tetas de la chica y se puso a sobárselas, la escena resultaba muy excitante, finalmente mi prima, hizo que la chica dejara de chuparle la polla artificial, después quitarse la blusa y las impresionantes tetas de la chica quedaron al aire.

Mi prima hizo que la chica se tumbara y, como si fuera una polla de verdad se la metió entre las tetas de la chica, ella las apretó y dijo:

-Cariño, este es maravilloso.

Estuvieron así poco tiempo, porque mi prima con un ligero movimiento las sacó de ahí y las llevó hasta la boca de su acompañante y se la metió en la boca, Karla la recibió con gusto, y comenzó a chuparla como si fuera una polla de verdad, los gemidos de las dos parecían demostrar que lo estaban pasando muy bien. Pero al rato mi prima dijo:

-Querida ya es hora de que yo sea tu marido y tu seas mi mujer.

Le sacó la polla de la boca de Karla, ha desnudó del todo, la hizo abrir las piernas, ella se puso de rodillas y de un golpe introdujo su polla artificial dentro del coño de la chica, que comenzó a decir:

-Mi amor, te adoro, esto es divino.

Geni seguía atacando el coño de la chica, que no paraba de gemir, mientras le preguntaba:

-Dime zorrita, ¿Estas disfrutando mucho?

-Si, mi amor, dijo ella, estoy disfrutando a tope.

Mi prima seguía follandose el coño de Karla, mientras los gemidos de esta iban en aumento, hasta que mi prima dijo:

-Muy bien zorrita, me encanta follarte, pero ahora quiero contemplar tu culo mientras te follo, ponte a cuatro patas.

Le sacó la polla del coño y Karla que se moría de ganas de seguir disfrutando de la polla artificial se apresuró a ponerse a cuatro patas. Mi prima se puso detrás de ella, de rodillas, y de un golpe le metió su polla de plástico, cuando Karla la volvió a sentir en su interior se puso a gemir nuevamente, mi prima de la atacaba con mucho vigor y la chica la recibía con grandes gemidos mientras decía;

-Mi amor, me encanta que seas mi marido.

Pero al rato fue Karla la que la dijo:

-Mamita, quiero ser yo quien te monté.

Geni le sacó la polla de su coño y se sentó en el sofá, Karla se sentó encima de ella, dándole la espalda de manera que el aparato de mi prima volvió a estar en su coño, y ella se puso a cabalgarlo, mientras sus gemidos eran cada vez más intensos, Karla decía:

-Mi amor, me follas mejor que cualquiera de los chicos con los que he follado.

Mi prima siguió follandola, hasta que Karla tuvo un orgasmo brutal. Descansaron un momento y entonces mi prima le dijo a la chica:

-Cariño, follemos como dos mujeres.

Se quitó el aparato, quedándose completamente desnuda, le pidió a Karla que se sentara en el sofá y para mi sorpresa Geni se subió encima del sofá, con cada una de sus piernas a un lado del cuerpo de la chica, ella dobló su cabeza hacia arriba, mientras llevaba sus manos hasta el culo de mi prima, sacó su boca y se puso a comerla el coño, Geni se puso a gemir mientras decía:

-Mi amor, esto es increíble, ningún tío me había hecho gozar tanto.

Karla seguía comiéndola el coño, y mi prima seguía gimiendo de una manera cada vez más intensa, hasta que se corrió.

Tras ello Geni se bajó del sofá y pidió a la chica que se tumbara boca arriba en él, cuando lo hizo, se dobló de piernas, en ese momento mi prima se puso en posición opuesta, boca abajo, en el lado contrario, y lo hizo n una postra en que las tetas de Karla quedaron al alcance de su boca, mientras sus tetas quedaban al alcance de la boca de esta, las dos abrieron sus boca y se pusieron a chuparse los pezones, la escena resultaba muy excitante y no pude evitar llevar mi mano hasta mi coño para acariciarme, mi prima dejó de chupar los pezones de Karla, mientras ella seguía chupándole a ella los suyos, y dijo:

-Mi amor, te adoro, y quiero que tu coño lo sepa.

Se movió un poco hasta alcanzar con su boca ek coño de Karla, hasta que su boca estuvo sobre el coño de la chica

En ese momento me pareció oportuno irme, cuando le comenté, después de una sesión de sexo, con mi sobrina Silvia que había visto a Karla con una mujer, esta sin sorprenderse me informó que conocía las tendencias lésbicas de esta y para mi sorpresa me propuso:

-¿Quieres ver cómo me lo hago con ella?

Acepté su ofrecimiento, mi sobrina llamó a Karla y quedaron para estudiar juntas al día siguiente, acorde con Silvia que pondría una cam para que yo disfrutara de la visión del espectáculo.

Y cuando se conectó al día siguiente mi sobrina me avisó para que me conectara, en la imagen apareció ella, llevaba un vestido amarillo, en ese momento entró Karla, llevaba un vestido negro muy escotado que dejaba ver parte de dos impresionantes tetas, mi sobrina la saludó y sin darle tiempo a reaccionar junto su boca con la de su amiga y le dijo:

-Cariño, ¿Qué te parece si estudiamos anatomía?

Y le dio un beso muy apasionado, en un primer momento Karla parecía resistirse, pero no tardó en unir su boca con la de mi sobrina y las dos se fundieron en un beso muy intenso.

Tras ello mi sobrina quitó a su amiga el vestido y se quitó ella el suyo, Karla estaba cubierta únicamente por un tanga diminuto de color blanco, mientras mi sobrina estaba completamente desnuda, las dos se pusieron de rodillas sobre la cama, mi sobrina seguía besando a su amiga que en esos momentos parecía menos apasionada.

Mi sobrina se agachó y comenzó a llevar su boca hasta los pezones de su amiga, mientras con sus manos acariciaba sus tetas, y le decía:

-Cariño, menudas tetas tienes.

Estos sobeteos parecieron hacer efecto en Karla, que decidió imitar a mi sobrina y mientras con sus manos le acariciaba las tetas, con su boca le chupaba los pezones, mi sobrina se puso a gemir, mientras su amiga le decía:

-Los tuyos sí que son deliciosos.

Mi sobrina debía de estar muy caliente, porque hizo a su acompañante tumbarse sobre la cama y poniendo su cabeza entre las piernas de esta comenzó a comerle el coño. Karla, al sentir la lengua de mi sobrina sobre su coño se puso a gemir, mientras decía:

-Mi amor me vuelves loca.

Tras un rato lamiendo el coño de su amiga, mi sobrina se puso de rodillas, cruzo sus piernas con las de Karla, de manera que sus coños quedaron en contacto y comenzó a moverse, con los que los coños de ambas se frotaban, las dos se pusieron a gemir. Y no tardaron en llegar al orgasmo, en ese momento mi sobrina se inclinó hasta su amiga, y la beso dulcemente, mientras le decía:

-Mi amor te adoro.

En ese momento fue Karla, quien dijo:

-Ahora quiero ser yo quien te haga feliz.

La se tumbó sobre la cama y pidió a mi sobrina que se pusiera encima de su boca con las piernas abiertas, cuando lo hizo, Karla sacó su lengua y se puso a comerle el coño, los gemidos de mi sobrina fueron en aumento, hasta que dijo:

-Me corro.

Karla permaneció un poco en la misma postura quizás saboreando los líquidos de Silvia, luego las dos se tumbaron sobre la cama una al lado de otra, Karla le dijo a mi sobrina que tenía previsto quedarse en mi casa con mi hija Adela y mi sobrina le dijo:

-Mira que cuerpo tiene la madre de mi prima, si no fuera mi tía yo la trataría de conquistar.

Pocos días después mi hija Adela nos pidió a su padre y a mi que si su amiga Karla se podía quedar a dormir en casa al día siguiente, los dos aceptamos, mi mente empezó a fantasear.

Ese día mi marido no estaba en casa, ni mis otras dos hijas tampoco, solo Adela, Karla, después de cenar ellas se fueron a su cuarto y yo al mío, estaba tumbada en la cama, con un conjunto de lencería azul, cuando Karla entro, y me dijo:

-Tu hija se ha quedado dormida, pero yo no tengo sueño, y he pensado estarme un rato contigo, si no te importa.

Se tumbó en la cama a mi lado, y al poco dijo:

-Veo que llevas un conjunto muy sexy, y tengo una curiosidad, ¿Te depilas el coño?

Y antes de que yo pudiera reaccionar me había apartado el tanga y para mi sorpresa, metió uno de sus dedos dentro de mi coño, y comenzó a masturbarme, Yo me moría de ganas de tener sexo con ella, y sabía que mi hija tenía uno sueño muy profundo, por lo que el riesgo era mínimo, pero quería controlar la situación, así que la dije:

-¿Pero qué haces?

Ella se quedó cortada, yo le dije:

-Creo que será mejor que intentemos dormir.

Y le pedí que ella hiciera lo mismo, llevaba un tanga rosa y cuando se quitó la blusa, no llevaba sujetador, sus deliciosas tetas quedaron al aire, las dos estábamos tumbadas en la cama y se la veía triste.

-¿Qué te pasa, le pregunté?

-Que pensaras que soy una puta y no queras que vuelva a tu casa, me respondo.

-Mi amor, le repliqué mientras le acariciaba, para mí es maravilloso que alguien tan bello como tú la desee, y si tú quieres lo haremos, pero ha de ser nuestro secreto.

Ella asintió, me puse encima de ella, llevé mi boca hasta sus tetas, y sacando mi lengua me puse a chupárselas, ella comenzó a gemir, mientras decía:

-Mamita, esto es delicioso, te adoro.

Yo seguí lamiéndola, aquellas tetas me encantaban, hasta que ella me pidió:

-Mama, quiero chupártelas yo a ti.

Apoyándome en el respaldo de la cama me puse de manera que nos tetas quedaron al alcance de su boca. Ella la abrió y comenzó a chuparme lo pezones, lo hacía deliciosamente bien, y yo no pude menos que decir:

-Cariño, me estas dando mucho gusto.

Pero yo quería darle gusto a ella así que bajé mi cuerpo hasta que mi cabeza quedó entre sus piernas y sacando mi lengua me puse a lamer su delicioso coño, ella se dejaba hacer, mientras decía:

-Mamita, me estas dando mucho gusto, esto es delicioso.

Logré que se corriera, y entonces fue ella la que me dijo:

-Mama, ahora le toca a tu niña comerse tu chocholate.

Me hizo tumbarme sobre la cama, y abriendo su boca introdujo su lengua dentro de mi coño, yo me puse a gozar como una perra, como había visto con mi prima, esa chica manejaba su lengua de una manera genial, yo no pude evitar decir:

-Mi niña, que feliz haces a tu mami.

Y sin poder evitarlo me corrí, en ese momento la hice tumbarse sobre la cama, me puse encima de ella, de manera que nuestros cuerpos se tocaban en casi su totalidad, la besé dulcemente y le dije:

-Mi amor me haces muy feliz.

-Mami, quiero seguir comiendo tu coño, me pidió.

No me hice de rogar, me puse de rodillas, encima de su boca, ella sacó su lengua y se puso a comerme el coño de una manera desesperaba, parecía que dejaba la vida con cada uno de sus lengüetazos. Yo sentía que me moria de gusto, y le dije:

-Mi amor, me vas a volver loca.

Y no tarde en volver a tener otro orgasmo, después me tumbé sobre la cama, quería descansar, pero ella no parecía estar de acuerdo, se puso de rodillas, me abrió las piernas, junto su coño con el mío y se puso a frotarlos hasta que se corrió, esto hizo que mi lívido se disparara de nuevo, la hice abrir bien sus piernas, y sacando mi lengua me puse a lamerle el coño, ella gemía de una manera muy ruidosa, afortunadamente mi hija no se despertó, y mientras me decía:

-Mamita, me estás haciendo muy feliz.

Pero yo no me conformaba solo con el interior de su coño, le pedí que se colocara a cuatro patas, me complació, Yo me puse detrás de ella, y lamía no solo su coño, sino la zona cercana a este, así como su trasero, sus gemidos aumentaban de volumen. Mientras decía:

-Mamita me estas volviendo loca de gusto.

Después de decir esto no tardó mucho en correrse, para mí era muy placentero no solo para mi cuerpo sino también para mi ego, que una chica, de la edad de mis hijas, disfrutara del sexo en mi compañía, además de correrme me sentía más joven.

Al poco me puse de rodillas sobre la cama, Karla se colocó detrás de mí, y me rodeó con sus brazos, mientras acercaba su boca a mi cuello y a mi oreja y me decía;

-Te adoro, mi vida.

Después se puso delante de mí, me pidió que me sentará sobre la cama, ella hizo lo mismo, y puso sus piernas sobre las mias, y me dijo:

-Me he dado cuenta, mamita, de que te gusta que nuestros coños se rocen.

Y precisamente esto fue lo que hizo rozar su coño con el mio, y verdaderamente me encantaba, pero al rato, paró y dijo:

-Mi amor tengo muchas ganas de comerte el coño.

Metió su cabeza entre mis piernas y otra vez mi coño pudo gozar de las habilidades de su lengua, hasta que me corrí, después dijo:

-Creo que debo de volver con tu hija, no sea que se despierte.

Y cogiendo sus ropas salió de la habitación.

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