Economista y prosti: Diversión y encuentros (3 – final)

3
1328
T. Lectura: 11 min.

Mientras Tommy fue a comprar pan de masa madre para hacer ricas tostadas, quedamos en la cama con Ed.

Increíblemente, pidió jugar más y abrió mis piernas, mi concha rezumaba leche y fluidos de la doble penetración que me habían hecho. Me di cuenta, me la iba a chupar. Le ofrecí ir al bidet, “no es necesario” dijo.

Indudablemente maneja muy bien su lengua y sus manos. Me hizo de todo, lamerme, chuparla, divertirse con el clítoris. Y finalmente, su preferido, mi culo. Lo miró largo rato estando yo boca abajo. Y me lo lamió y chupó con maestría.

Le dije que podríamos vestirnos para desayunar, que no me gusta comer desnuda.

Nos fuimos al vestidor, realmente contentos, él se vistió con lo que vino a casa, pero dejó su camisa suelta y abierta. Yo me puse simplemente una tanga blanca de raso y un babydoll, de tantos que tengo, negro casi traslúcido (o translúcido, que también es válido). Por supuesto, muy corto.

—Me has dejado intrigada acerca de tu supuesta dificultad para transferir mi arancel, o dármelo en efectivo.

—No te preocupes, buscaré solución… es que la industria de la construcción es muy controlada, pues se han dado casos de manejos irregulares de fondos, tú entiendes supongo.

—Claro que entiendo, y sé que las leyes son muy rigurosas.

—Sí, y yo no tomo riesgos, cumplo todo, por eso puede ser difícil manejar efectivo.

Entonces le propuse mi solución.

—Sabés que vamos a comprar un apartamento aquí. Quizás se pueda compensar mis aranceles, con una rebaja en la financiación de una compra…

Pensó…. —Las condiciones de financiación son muy standard, y un cambio drástico llamaría la atención…

Ahora era yo la que pensaba… —Pero en una venta contado sé que se hacen descuentos muy importantes, y puede ser bueno para tus finanzas, vender un apartamento nuevo al contado. Sobre un precio razonable podríamos convenir un descuento que equivaldría a muchas muchas visitas, ojalá tan agradables como la de hoy.

Y seguí: “Hoy mismo podríamos ir a ver ese edificio de próxima inauguración”

—Se termina para julio, incluso el de muestra está completamente equipado, podemos verlo, y no dudes, voy a repetir siempre, ¡como sea!

—A mí me gusta la idea, y seguro Tommy aprobará, deseamos mucho tener nuestro propio apartamento.

Estábamos sentados en la sala, en el sofá. Una de sus manos tomó mi cuello y me acercó para besarnos. Me acerqué y nos besamos muy calurosamente. Sus manos fueron a mis pechos y las mías a acariciar su rostro. Supuse que le gustaría y comencé a lamer su cara. ¡Le gustó! Luego él me lamía la cara, me mordisqueó las orejas, me besó la nuca. Me hizo parar para sacarme la tanga, que quedó tirada en el piso. Me bajó un bretel del babydoll para chuparme una teta. Comencé a calentarme nuevamente.

Ed se quitó los pantalones y se movió al borde del sofá, se quitó el boxer. Me esperaba, era evidente.

Me hizo señas de que girara para volver a disfrutar viéndome, y al hacerlo, se bajó el otro bretel y quedaron ya las dos lolas al aire.

La pija, parecía insaciable, bien parada. La boca esperando a chupar mis tetas y besarme. Me puse sobre él, montada como vaquerita, tomó la verga con una mano y la salivó, la enfiló a la raja de mi concha. Entró sin resistencia, sabía lo que iba a pasar. Estábamos de espaldas a la puerta y yo montada a la verga de Ed y con el babydoll arrollado en la cintura.

Comencé a moverme primero y casi a saltar después sobre la verga. Y así nos vio Tommy al entrar (por cierto ya le ha pasado de verme así). Eduardo me chupaba las tetas, y yo saltaba sobre su verga como auténtica vaquera haciendo equitación.

Entró, dijo “Hola, qué sorpresa” se acercó y me besó de lengua, a diez centímetros de la cara de Ed. Y yo luego me puse a besar a Ed.

Eduardo logró decirle que dejara las compras y volviera. Cuando Tommy estuvo de nuevo a nuestro lado, Eduardo, creo que con toda sinceridad, dijo “estoy agotado, no podré acabar, pero quiero que la cojas ante mí”.

Encantado, Tommy tomó el lugar de Ed, me monté en él y seguí cabalgando. Voy a fotografiar ese culo, dijo Edu, y atiné a pedirle que no fuera a aparecer mi cara ja ja… pero él ama mi culo. Percibía sus movimientos buscando el mejor ángulo. Y cuando lo hubo hecho se arrodilló detrás de mí a salivar y acariciar mis nalgas, hasta que Tommy acabó. Me fui a limpiarme y ponerme nueva ropa para desayunar ja ja, pero le pedí a Edu que le contara a Tommy mi propuesta de honorarios y dije: “yo hice una propuesta, la elaboramos y creo que Ed acepta, porque respondió acariciándome, aunque falta ponerle números” .

Volví, impecable bata blanca totalmente transparente, complementada con concherito negro, para que Ed disfrutara de ver todo lo que dice que tanto le gusta.

Y tanto parece gustarle lo que ve, que de inmediato me pidió que me quitara el conchero.

—“Esa concha y esos pelitos merecen ser admirados siempre, sin nada que los cubra. Y perdona Tommy si pido mucho”.

—Para nada, ya sabemos las reglas del juego. Me encanta saber, siempre, que admiran y le pagan a mi esposa. Porque eso es Sofía, mi muy querida esposa.

Y entonces intervine yo.

—Amor, en un momento de sinceramiento le confesé a Eduardo acerca de tu padre y el mío.

—No me parece mal, ¡hemos decidido confiar en él y quizás hasta comprarle un apartamento! Por cierto me puso al día de tu genial propuesta, hemos convenido ir hoy a visitar un apartamento y de paso poner números a todo, que no es poco.

—Amor, ¿te animas a ir preparando tostadas y capuchinos? Debo hablar algo con Ed.

—Claro que sí, los llamaré con todo a punto.

Miré fijo a Edu, lo besé y dije: “Es hora de que me sigas viendo”. Caminaba frente a él, consciente de que la luz que entraba por la ventana transparentaba aún más mi cuerpo a través de la delgadísima tela de la bata.

Me desnudé, tirando la bata, y me siguió viendo, absorto, como hipnotizado. Y yo, eufórica, creo que nunca me han mirado (admirado), así. Me sentía en las nubes, y por cierto mi ego, lo reconozco, sí que estaba en las nubes.

Finalmente me paré frente a él, se paró, lo besé y le dije que quería que se recuperara y que esa noche quería dormir con los dos. “¿No se ofenderá? preguntó. “Claro que no, fue él quien me dijo que fuera la mejor puta y la más cara”.

Seguía estando de frente a él, una de sus manos acariciaba mi culo desnudo, la otra mano estrujaba mis tetas.

En ese momento sonó su teléfono. Lo miró y atendió. Era su señora desde New York. Y ahí estábamos, yo desnuda, Ed me acariciaba el culo y hablaba con su esposa asegurándole que estaba todo bien en Punta, que podía comprar lo que fuera y también su hija. Volverían en una semana, al terminar enero.

Tommy interrumpió el manoseo al anunciar que el desayuno estaba listo, y fuimos al desayunador, de nuevo vestidos, o casi ja ja.

Convinimos ir a ver el apartamento esa misma mañana. Ya conversaríamos de números en el viaje. Desayunamos y nos higienizamos y vestimos para salir, Ed fue a su apartamento a cambiar su ropa.

Me quise poner un poco sexy, altos tacos, palazzo negro y camisa roja, cero underwear. Al estar sin lencería lograba dos cosas, las tetas se movían libremente, y se podía apreciar la firmeza y forma del culo, totalmente libre.

Eduardo había avisado de posibles clientes a ver el apartamento de demostración, en la obra no se trabajaba ese día domingo, pero no habría inconvenientes, (para eso son los apartamentos de demostración). En Punta es perfectamente normal visitar un apartamento a la venta en día domingo. Además de Eduardo nos acompañó una chica del área de ventas. Justo lo que queremos, dos dormitorios en suite, un toilette social, amplia cocina integrada al living comedor. Calefacción por losa radiante eléctrica propia de cada apartamento, para encenderla o no a gusto, y pre instalación (ductos) para aire acondicionado, que lógicamente instalaríamos al ocupar.

La chica de ventas nos dio el speech de precio y financiación, nos dijo en cuales pisos quedaban apartamentos disponibles, y nosotros pusimos mucha atención a las vistas (muy buenas) y a los amenities del edificio. Por suerte nada de seudo mini salas de cine ni oficinas fake.

Con Tommy nos conocemos desde niños, sabemos cómo piensa cada uno, y nos dimos cuenta que debíamos pensarlo seriamente.

La chica se despidió de nosotros diciendo que ya sabíamos la financiación standard, con hipoteca 20 años, pero ya que conocen al principal de la compañía, podrían hablar de otras fórmulas de pago con él.

Salimos los tres de la obra, recorrimos el barrio, y volvimos al edificio que nos aloja a los tres todo enero. Le dijimos a nuestro nuevo amigo que lo pensaríamos, y pondríamos números.

Como complemento, durante el regreso, fuimos a almorzar a la zona del puerto, ya sobre la 1 pm. Y volvimos de muy buen humor a casa, buen humor reforzado por el saludo mientras almorzábamos de un profesor y directivo de la universidad en la cual estudié, y en la cual hacemos un conversatorio de dos días cada año lectivo, para alumnos interesados, un profesor a quien aprecio y admiro.

Habíamos ido en la camioneta de Tommy, y a sugerencia suya, con Eduardo ocupamos el asiento trasero, en una parte de la camioneta con vidrios oscuros.

—Pórtense bien, nos dijo.

Y fueron 15 minutos de retorno a puro juego de manos y besos. Por supuesto al llegar debí esconder mis tetas, y abotonar la camisa que estaba totalmente desabotonado para dar acceso a los avances de mi nuevo hombre, el número 68.

Estuvimos de acuerdo. Debíamos descansar un buen rato. Cada cual fue a su apartamento para una siesta y nos citamos a eso de las 8 pm para ver donde cenar, pues yo ya le había informado a Tommy que vendría Ed a pasar la noche con nosotros.

Por supuesto, mujer al fin, demoré más de lo debido en prepararme para sali.

Recién estuve casi casi lista a eso de las 21hs. “.¿Y si nos quedamos aquí y pedimos wraps y helado? Ni siquiera tengo muchos deseos de salir” ¡Se aprobó por unanimidad! Me vestí bien como para estar en casa, pero linda, recibiendo a alguien que hacía dos días era prácticamente un desconocido y que ahora ya me había penetrado por todos lados.

Sandalias con algo de taco, un vestido solero algo escotado, nada de lencería. Quería darle algunas horas más de recuperación a Edu, y Tommy solamente me había poseído dos veces, y dijo que estaba a full. Mi (nuestra) idea era llevar a Edu a buen grado de excitación, pero no tener sexo real hasta bien entrada la noche, o quizás hasta después de dormir un poco.

Pueden imaginarlo, la idea, (que fue una buena idea) era comenzar hablando de negocios, luego pasar a cena y fase de excitación, y luego sexo y dormir, o dormir y sexo.

Realmente lo pasamos de primera, como reales amigos. Todo amistad y cero “cliente”. Recibí a Edu yo misma, con cariños y besos, muchos besos, pero nada más, salvo restregar un poco mi pecho contra el suyo. Conversamos de cosas intrascendentes, luego fuimos derivando al tema del apartamento. Y no les mentiré, no voy a fingir que no hubimos de negociar precio y descuentos hasta ponernos de acuerdo en el “precio básico de contado”… a partir de allí, se negoció un nuevo descuento, que en realidad cubre mis aranceles por cierto número de encuentros. Y no, no puedo decirles cuántos encuentros me pagó por adelantado con ese descuento, pero son muchos, realmente muchos, y todos contentos.

Había acuerdo, tendríamos apartamento a partir de julio 2026, solamente faltaba el trabajo notarial y por cierto que nosotros obtuviéramos un préstamo bancario para completar nuestra disponibilidad de dinero y pagar el apartamento al contado. No habría Inconvenientes, el banco me considera una clienta excelente.

Cerramos el trato con un apretón de manos a tres manos, y un compromiso entre personas de bien: si Edu en algún momento debía interrumpir la relación, le reintegraríamos el 50% de mis honorarios por encuentros no ejecutados, compromiso de honor.

Finalmente pedimos el delivery de pizza y helado… y los dejé para ir a cambiarme (parte de la estrategia de excitación), pero previamente me detuve de espaldas a Ed, levanté mi vestido y me fui, mostrándole generosamente lo que tanto le gusta.

Poco demoré en volver. Un simple cambio de vestido. Pasé a un precioso y liviano vestido de algodón egipcio, blanco, son hermosos, vendidos por una firma que refiere a un emblemático río.

Al usarlo sin ropa interior, suelen adaptarse perfectamente a las formas del cuerpo, y eso era lo que yo buscaba. Largo hasta los tobillos, cuello halter cuyas tiras formaban el frente del vestido con forma de triángulos cuyos vértices superiores se abrochan en la nuca. Amplio escote, y amplias aberturas en las axilas que llegan casi a la cintura, mostrando con cierta generosidad el costado de los pechos, pero nada más, toda la espalda al aire.

De todos modos, mis tetas lucían tanto como yo deseaba, de frente y de costado, y por supuesto se notaban los pezones, siempre erguidos.

Volví antes de que llegara el delivery, no me hice esperar. Causé buena impresión en ambos hombres (Tommy estuvo en la compra del vestido, pero yo nunca lo había usado todavía).

Los encontré cuando Tommy encendía el televisor para mostrarle a Eduardo mis reels, videos y fotos, que hemos ido coleccionando en dos años de putifina. Le encantó toda la serie, vieron más de una vez la serie del crucero a Brasil previo a seducir al papá de Tommy, seguido de las tomas en la piscina de la casa. A Ed le gustó mucho el video con nuestro amigo francés, Paul, cuando vino a Montevideo a verme intimar con papá. Por supuesto allí se ve al francés en actitud voyeur y a papá poseyéndome, como solemos decir, “en estilo oruga”.

Y desde luego, miraba y no se cansaba de ver mis tomas con Charles, de origen afro y descomunal miembro, el mayordomo y chofer de Paul, en Paris.

Cerca de las 10 pm llegó el delivery, los dejé mirando la tele, que ya estaba excitando a Ed, y fui a recibir la cena. Tomé mi billetera de encima de un mueble y recibí al chico del delivery. Creo que mi vestido, o yo lo impactamos. Llevé las cosas a la cocina y le dije que esperara por la propina. Al regresar, con cierta torpeza (casual, juro que nada deliberado) se me cayó al piso la billetera, me incliné a recogerla, seguramente se me vio todo de frente. Le entregué una propina generosa (lo hago siempre, sé que sus sueldos son bajos), y se retiró caminando do hacia atrás sin dejar de verme y dijo “gracias señora por las propinas”, sí, dijo propinas en plural, quizás tuvo malos pensamientos ja ja.

¡Sorpresa! Al volver a la sala, habían apagado la tele, y Tommy dijo que quizás estaría bien si jugáramos un poco antes de cenar. Sabíamos que eso iría excitando a Ed.

Eran pasadas las 22 h.

—Sugiero desfile dijo mi esposo.

Sentados ambos lado a lado hice varias pasadas, asegurándome con los movimientos que el vestido se adhiriera a mis formas. Luego les conté el incidente de mi billetera al piso, les mostré como me incliné a recuperarla, y ambos dijeron que sí, que seguramente el delivery vio perfectamente mis tetas ja ja.

Por último decidí avanzar en el juego, desprendí el cuello del vestido, y contoneándome con sensualidad me lo fui bajando.

Totalmente desnuda pasé ante ellos, con suspiros de mi marido y Ed que dijo “Cada vez la veo más buena, me encanta”. “¿Tanto te gusta?” “Cada vez más”.

Ellos estaban en el sofá grande, me acerqué, moví mis tetas y mi cintura frente a ellos, y me senté al centro. Podía besar a los dos, los dos me manoseaban a placer. Mi boca iba de uno al otro y ya no se sabía de quién era la saliva en nuestras bocas.

Me manoseaban las tetas, acariciaban mi concha.

—Quiero chupárselas, dije. Y se desnudaron gustosos.

Ring ring… el teléfono de Eduardo sonando. “Debe ser mi mujer exclamó” y corrió a contestar la llamada.

La escena se tornó inolvidable. Un hombre desnudo y en plena erección se paseaba por frente al sillón hablando con su esposa acerca de cómo estaba el clima en New York, de si ya habían cenado, si la hija gastaba mucho, y que él había concretado la venta de otro apartamento. Mientras yo le chupaba el miembro a mi esposo y él nos miraba. y luego de un par de minutos, lo dejé a Tommy y me arrodillé delante de Ed a chupársela a él. Ese momento fue tomado en foto por Tommy, y luego de reírnos los tres viéndola, se la borró, obviamente.

Lo siguiente fue más o menos vestirnos, cenar, volver a conversar, y fue mi turno de “ir a prepararme para dormir”. Volví “de novia”, de encaje blanco en todas las prendas. Con tiara de cristales S… Como siempre que visto de novios para amigos, tanga, zapatos y medias blancas, ligas blancas con bordados rosa, soutien media copa con bordados. Tiara y un largo velo blanco.

Al entrar, Tommy dijo a Ed: “esto es lo que tenés para vos esta noche”. Desde hoy, gracias al negocio concretado, será tu “novia” con derecho de entrega y de compartirla, tal como la compartiremos la compartimos. Aunque aún falta un ritual que cumpliremos en Montevideo.

Edu estaba petrificado. Al fin dijo “la compartiremos esta noche, pero dame una hora a solas, parece un sueño”.

“Es tuya” has pago por ella.

“Realmente la siento mía”

“Y lo seré mucho más cuando hayamos hecho algo especial en Montevideo” acoté yo.

Dejamos a Tommy solo. Aunque también es cierto dejamos abierta la puerta de la suite a donde nos retiramos.

—Nunca tuve alguien así.

—O tienes mala memoria… Y nos reímos, divertidos y con ganas.

No se imaginan (o sí) como nos besamos y acariciamos. Lamió y besó mis tetas hasta mojar el corpiño, me besaba la nuca y me restregaba el miembro en el trasero. Que quité el velo y la tara y él me desnudo. Me tendió boca abajo y lamía mis piernas desde los pies a la concha. Abrió mis nalgas e hizo un largo homenaje de lengua a mi esfínter que era de fuego.

Luego masajeó mis piernas y mi trasero. Los masajes de piernas fueron con aceite de bebé que desparramó en mis muslos y concha. Subía desde las rodillas masajeando los muslos y al llegar entre las nalgas, dejaba deslizar un dedo dentro de mi culo y otro en mi concha. Pasó decenas de veces la palma de sus manos por mi concha.

Finalmente fuimos a quitarnos todo el aceite y al volver limpios dijo “Quiero tener a mi mujer” y nos pusimos en misionero. No me penetró todavía, se dedicó a lamerme la concha, mientras yo mantenía mis piernas abiertas y levantadas. Hasta que así, con mis piernas sobre sus hombros y respirando pesadamente me penetró a fondo y me estuvo dando bomba largo, me sentí volando al tener orgasmo y como desesperada gritaba ¡más, más, más! Y luego me obsequió como el día anterior con su tibio esperma.

La leche que corría de mi conchita hacia mi culo, la usó para acariciarme y lubricarme el ano.

“Más tarde te haremos otra doble dijo” y llamamos a Tommy para dormirnos los tres entrelazados.

Al despertar, no me extrañó que Ed estuviera despierto, sonriente, y comenzó a acariciar iarme las tetas, no sé qué hace de especial, pero vuelo de placer.

Los gemidos de placer despertaron a mi esposo que se sumó al juego, y en cinco minutos estaba yo boca abajo, chupando a Tommy y sintiendo como Edu me ensalivaba el culo.

Lo siguiente fue subirme sobre mi esposo, que me metió su herramienta a fondo en la concha, y luego con sus dos manos abrió mis nalgas exponiendo mi ensalivado culo a la verga de Ed. Se acostó sobre mí, enfiló su pinga al orificio y empujó. Grité de placer, no de dolor. Y el entrar y salir de los dos en mi cuerpo nos hizo gozar a los tres. Ed olvidó no acabarme en el recto y vertió lo poco que le quedaba dentro de mi. Mi amor me obsequió con lo mucho que aún tenía bien dentro de mi concha.

Disfrutamos jugando, caricias, mordiscos, chupadas. Nos duchamos y nos vestimos, ya era lunes de mañana.

Yo me quedé descansando, Tommy fue a reunirse con Sam y luego llamamos a nuestro escribano para comenzar los procedimientos de compra. Eduardo fue a trabajar un poco vigilando su negocio y de tarde nos acompañó en la piscina. Solamente te nos quedaba esa semana en Punta del Este.

Y fue plena de eventos. Sexo desenfrenado en casa con Edu, fiesta de fin de temporada en casa de Raúl, y planificación de un evento propuesto por Tito, cuya hermosa verga volví a gozar.

Hubo tiempo para dos tardes de sol en Chihuahua con Tommy, y Eduardo, pueden imaginarse la alegría de mi Eduardo al verme de frente y de atrás, desnuda, gozando del sol y el agua.

Y sobre el fin de semana, una gran sorpresa, algo inesperado por su protagonista y por su muy lindo desarrollo.

Pero como les dije, lamentablemente (pero beneficioso para mí), retomaremos contacto recién sobre noviembre 20.

Los extrañaré. Les dejos besos.

Sofía.

Loading

3 COMENTARIOS

  1. Veo que disfrutas de la comida tmb. Me encantaría darte masa madre haciendo avioncito. Se te va a extrañar, gracias por esta secuencia de relatos y sacarnos por un rato. Besos Sofi 😘😋

  2. Simepre es un placer saber de ti y de tus novio y amigos que no diera yo por ser uno mas del grupo besos y abrazos mi hermosa sofi

  3. ***No se admiten datos personales en los comentarios***
    Las redes sociales y el correo electrónico del autor los encontrarás en su perfil, si este así lo ha decidido.
    Cualquier otro dato será eliminado, así como también los links a cualquier otro sitio que no pertenezca a CuentoRelatos.

    Administración de CuentoRelatos

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí