Encuentro fetichista en la ciudad contaminada
El orgasmo de ella llegó en oleadas silenciosas, el cuerpo convulsionando dentro del látex que lo mantenía todo contenido, todo reprimido, todo magnificado. Él la sostuvo, una mano en su cintura, la otra aún presionando entre sus piernas hasta que los temblores cesaron. Solo entonces ella bajó la mano que tenía en él y apretó con...