El tour Alison Beauregarde
Las planchas a los costados comenzaron a apretarle, como un cálido abrazo, mientras los chupones seguían ordeñando hasta que no quedó nada. El cuerpo de Alison volvió a la normalidad, aunque el color de su piel no cambio para nada. Las correas se soltaron y Alison fue depositada en el piso con cuidado, aunque todavía no podía mover...