Cuckold: Segundo encuentro interracial

1
565
T. Lectura: 5 min.

Tras nuestro encuentro en el sex-shop con Mamadou, Luna se pegó unos días desatada.

Le habíamos dejado el teléfono de ella y esperábamos impacientes. Luna la que más. Durante los siguientes días, se pasó prácticamente todo el tiempo con el plugin anal de corazón metido en su sitio y el coño a mil.

Por la noche cuando nos quedábamos solos me la comía metiéndose el dildo negro que habíamos comprado por recomendación de nuestro sex-shopper personal.

-Cariño, por fin voy a follarme a un negro – me dijo la primera noche mientras me recorría la base de la verga con la lengua y con sus dos agujeritos bien rellenos.

-Uff cariño, no saber lo cachondo que me pone que cumplamos esa fantasía.

Cabalgó la verga negra sobre la cama.

Mientras me la comía sacaba el anal poquito a poco y se lo volvía a meter.

Así estuvimos unas tres noches.

-¿No le habré gustado a Mamadou? – me preguntó la tercera noche

-Eso es imposible cariño. Si le hiciste la mamada del siglo y no es por nada, pero estás riquísima.

-¿Entonces por qué no nos llama?

-Dale tiempo amor.

Al día siguiente me escapé un poquito antes de la oficina y me pasé por el Sex-shop.

Al entrar había más gente, así que saludé y me fui a la zona de lencería.

Pillé un conjunto de dos partes de estos que el sujetador solo sujeta las tetas por debajo, con un su braga abierta desde atrás hasta el coño y un ligero con medias. Era rojo con encaje negro y medias negras y lo mejor de todo, tenía unas sujeciones para las muñecas que se anclaban en el ligero a la altura de la cadera. Agregué a eso unas sujeciones para los tobillos y aceite corporal.

Cuando llegué a la caja, Mamadou, me miró sorprendido y sonriente al ver lo que llevaba.

Me saludó, pero había más gente cerca.

-¡Hola! ¿Esto es para tu preciosa mujer?

-¡Buenas! Claro que si -me acerqué y le dije bajito- aunque el destinatario a usar eso no soy yo, si no un amigo al que le dimos el teléfono el otro día. Mi mujer está desesperada por que le haga una visita.

Se echó a reír.

-Entendido.

-No le digas que estuve aquí jeje

Sin mediar mas palabras, pagué y me fui para casa.

Al llegar, Luna me soltó un morreo enorme.

-¿A qué no sabes quién me ha escrito?

-¿Mamadou?

-Siii, mi toro de lidia -dijo riéndose

-¿Y qué le has contestado?

-Pues le he mandado esto – y me enseño su conversación:

Él la había saludado y le había dicho que lo del otro día fue espectacular.

Ella que estaba super cachonda desde entonces.

Él que también, y le mandó una fotopolla. Se le veía esplendorosa desde primera persona.

Ella le había mandado una foto en tanga, con el hilito apartado y el plugin anal reluciendo.

Él un video corto meneándose en el Sex-shop.

Y ella un video enseñándole su coño bien rosado de rozárselo, abriéndoselo un poco mientras le decía con voz bajita y de puta: Mira como lo tengo esperándote.

Por ultimo ella le decía que cuando podía venir y él le dijo que esa misma noche si quería.

-Pues yo te he traído un regalito para cuando venga – Y le enseñé lo que había comprado.

Apañamos al niño y le dije que se fuera poniendo bien guapa y bien cachonda para cuando llegara nuestro amigo.

A las 9 o así llamó a la puerta.

Le dije que pasara y le invité a tomar algo.

Se escuchaban los gemidos desde la planta de abajo.

Nos tomamos un refrigerio rápido y subimos.

Ella estaba en la cama, se había puesto el conjunto, se había rasurado y se había embadurnado en aceite.

Tenía las piernas subidas y pasadas por detrás de los brazos lo que dejaba su culo y su coños espectaculares a merced de nuestro amigo. Tenía el plugin en el culo y el dildo negro en el coño.

Cuando vio llegar a Mamadou, se sacó el del coño, que se le quedó palpitando.

-Hola cariño, sacate ya esa polla gorda que tienes y acercámela a la boca. -dijo con desesperación.

Mamadou se desnudó, tenía un cuerpo delgado pero musculoso.

La polla le colgaba, imponente.

Ella sin varias la pose le dijo que se la acercara a la boca.

Mientras se puso a lamérsela, le acariciaba el pecho y los bazos.

Él se puso a acariciarle las tetas y le pellizcó un pezón con fuerza, tirando de él hacia arriba, ella gritó, creo que se corrió sin tocarse.

Mamadou me miró sonriendo y me dijo:

-Es bien cachonda tu mujer

-Díselo a ella – le dije riéndome

-Eres un cachonda…

Se sacó la polla de la boca y le dijo:

-Y aún no has visto nada. Follame la boca para empezar.

Él le agarro la cabeza mientras le pellizcaba el pezón y empezó a darle una enérgica follada de boca.

Ella tragaba sin ningún pudor, y saltaba babas y arcadas.

De repente, con la posición en la que estaba con su coño muy mojado y expuesto, él comenzó a tocarla, sin dejar de follarle la boca y le metió 2 dedos.

Ella empezó a chorrear y se corrió.

-Ahora estamos en paz – le dijo Mamadou

Ella con el rímel corrido y lleno de babas solo supo decir.

-No me la saques más de mi boca si no es para follarme – y volvió a chupar

Él no paró de follarle la boca y dedearle.

De vez en cuando le apretaba el plugin y tiraba de él que empezaba a salir y antes de que saliera, lo volvía a meter y ella lo apretaba y volvía a su sitio.

Cada vez que esto pasaba a ella se le volvían los ojos.

En una de estas Mamadou paró y le dijo que quería follársela.

-Vale cariño, follame el coñito primero.

Y así en esa posición comenzó a clavarle esa pedazo de verga. No se si es que ya se estaba corriendo pero según la iba metiendo ella temblada y volvía los ojos en blanco.

Una vez entró toda empezó a bombearla, ella no paraba de gritar y de pellizcarse y estirarse los pezones.

Yo me la cascaba en silencio.

De repente le cogió su mano enorme y le agarró del cuello. En ese momento empezó a darle muy fuerte mientras le apretaba el cuello. Yo me asusté un poco, pero ella todo colorada, empezó a squitear mientras gritaba muy fuerte y él le aflojó.

El paró y se la sacó.

-Ponte a 4 que quiero ver ese culazo.

Ella obedeció y él se la clavó de una. Se quedó quieto y la reacción de ella llegó sola, se puso a moverse recorriendo el pollón despacio al salir, y clavándoselo de un golpe. Y empezó a acelerar el ritmo. Él me miró y señaló su culazo, redondo, espectacular con el plugin brillando.

La agarró de la cintura y empezó a darle muy fuerte.

Se corrieron los dos a la vez.

Ella echó el cuello hacia atrás y empezó a comerle la boca.

Mientras su polla salía y entraba embadurnada de lefa, pero no parecía perder dureza.

-Joder ¿ya la tienes dura otra vez? Se te ha bajado un minuto jajaja – me miró a mi – cariño, 25 añitos

Estuvieron follando así un rato, hasta que Luna le dijo que se tumbara.

Se puso de pié encima de suya, se sacó el plugin de un gemido y me pidió el lubricante.

Embadurnó la polla de Mamadou y su entrada al ano y empezó poco a poco a rozarse con la polla hasta que apretó y entró la mitad. Se quedó quieta mientras resoplaba.

Poco a poco, fue bajando hasta que él empujo hacia arriba y se la clavó entera. Le empezaron a dar espasmos y cerró las piernas. Otra corrida.

Sin sacarse la polla y despacio, se puso al revés, de modo que Mamadou tumbado y su polla entraban al culo de ella desde atrás. Ella empezó a darle sentones y gritaba con cada uno al cabo de un rato, volvió a ponerse de frente a él. Su culo estaba muy abierto, pero su coño era una locura.

Lo tenía rojo, ardiendo, dilatado y chorreando.

Mamadou al verlo, cogió el pollón negro de goma y se lo puso en la entrada.

Ella fuera de si dijo:

-¿Que me traes otra polla negra?

Él le clavó el dildo y le preguntó:

-¿Quieres más pollas negras?

Ella empezó a correrse

-¿Quieres o no quieres más pollas negras, Luna?

Ella se movía y la polla y el dildo entraban alternando.

-¿Quieres que traiga a un amigo el próximo día?

Ella me miró como pidiendo permiso.

Le dije que si con la cabeza.

-Si por favor, quiero 3 pollas negras, una para cada uno de mi agujeros agh- grito mientras aceleraba la follada que le daba a la polla y se metía los dedos a la garganta

Yo lo flipaba.

-Hostia como traga este culo Luna, como aprietas.

Luna empezó a comerle la boca con muchas ganas.

Él empezó a gemir y se corrió muchísimo.

Luna se levantó chorreando lefa por el culo y el coño.

-Te queda correte en mi boca. Así que no bajes el ritmo jeje

Y sin dejarlo respirar se puso a comérsela que no tardó en volver a estar dura.

Estuvo como media hora chupándosela sin parar como una autentica zorra sumisa. Mientras se metía tres dedos en el coño

Yo mientras aproveche y me corrí en sus nalgas, pero me ignoró prácticamente.

Al final, terminó corriéndose en su boca mientras ella se apretaba mucho el coño corriéndose también. Se lo enseñó y se lo tragó. Después se la dejó bien limpia

Se besaron y se despidieron, y yo de él.

Quedamos en hablar para quedar otra vez y él estuvo encantado.

-Cariño hoy te ha salido de la pelleja- le dije

-Uff cariño, hoy he descubierto que me flipan los negros. Ya si no es tu verga, solo quiero la de negros. Y la siguiente quiero que sean muchos.

Me tuve que reír:

-Pues muchos serán cariño.

-Me encanta mi vida, me encanta- Dijo extasiada

Loading

1 COMENTARIO

  1. ***No se admiten datos personales en los comentarios***
    Las redes sociales y el correo electrónico del autor los encontrarás en su perfil, si este así lo ha decidido.
    Cualquier otro dato será eliminado, así como también los links a cualquier otro sitio que no pertenezca a CuentoRelatos.

    Administración de CuentoRelatos

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí