Delicioso

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T. Lectura: 4 min.

Y había pasado casi 2 años, solo, mi relación había terminado no muy bien, mis iniciativas con las mujeres no habían dado resultados, y la verdad estaba muy deprimido. Hola, les cuento la experiencia que me llevo a probar “cosas prohibidas pero muy deliciosas”. Soy Javier, tengo 41 años, vivo solo, y la verdad siempre pienso en sexo, pensé que separado podría tener más posibilidades de tener más satisfacción sexual, que fue uno de los motivos de la separación.

Y bueno casi después de dos años, días más o días menos, fui a visitar a un amigo que había tenido problemas con su pareja actual hasta el punto que su pareja había ido a casa de su mamá porque la pelea había sido muy fuerte. En fin.

Él ya estaba solo dos días, y me fui a visitarlo como tenía costumbre hace años, él me había invitado a ver una maratón de películas por aplicativo y pues me pareció buena idea para no pasar el fin de semana solo. Otra vez.

Cuando llegue a eso de las 4 pm, él estaba aun con pijama, puesto que ese día no había ido a trabajar, y me recibió, nos dimos la mano y charlamos un rato poniéndonos al día sobre muchas cosas principalmente sobre nuestras parejas, él ya sabía que yo estaba solo, pero no había tenido ganas ni tiempo para ir a verlo puesto que el tenía pareja, en fin.

Nos pusimos a ver esa maratón de películas, todo bien, mirábamos las películas mientras comíamos unos piqueos, hasta que el como a eso de las 9pm me dijo, hagamos una pausa, pongamos algo más interesante aprovechando que estamos solos, y creo que al decir esto ya se imaginan que puso, porno, los dos animados en ver porno nos pusimos más cómodos en su sillón. La verdad que esa idea me daba un poco de morbo y de vergüenza al mismo tiempo, pero aun así dejamos que las cosas fluyan, él puso la porno y estuvo demasiado caliente el momento, después como de 30 minutos de porno, lo detuvimos, y me dijo: seguimos viendo o lo dejamos allí.

Yo quería seguir viendo, pero no quería dar mi apreciación así que le dije: decide tú, me dijo: te estas excitando. A lo que respondí: si es verdad, y se notaba. Le dije: tú también te estas poniendo hot. Y nos reímos.

Debo confesar en este punto, que yo, había tenido fantasías de tener sexo con otro hombre, creo que de tanto tocarme solo, me había llegado a gustar la idea de tocar a otro pene, en fin.

Y me propuso que, si deseaba masturbarme que no me frene, obviamente me daba mucha vergüenza, así que para que no tengamos vergüenza íbamos a hacerlo ambos al mismo tiempo, y así sucedió, sacamos nuestros penes al mismo tiempo. Y ese momento se puso muy excitante, demasiado; era la primera vez que le veía el pene a un hombre así de excitado, no hablare de tamaños, pero diré que se veía muy bien, y para ser sincero no podía dejar de ver su pene y me masturbaba mientras lo miraba.

Todo estaba muy caliente, demasiado, y él se dio cuenta que le miraba el pene, y me dijo te gusta lo que ves, yo solo sonreí, él era más atrevido, se acercó a mí en el sillón (ya que el sillón era de 3 cuerpos), y seguíamos acariciando nuestros penes, la verdad que el mío estaba bastante rojo y cabezón.

Y me detuve un rato mientras trataba de solo mirar la porno cosa que no pude, y me quede mirando como el disfrutaba de una buena paja, y yo le pregunte: a ti si te gusta lo que ves, para lo que él respondió: si me gusta; eso hizo que algo explotara en mi cabeza y solo me atreví a darle un manotazo y no sé si de casualidad o apropósito le roce el pene, el entonces hizo lo mismo, y no sé pero de repente nos estábamos tocando los penes, él el mío y yo el de él.

La película porno acabo pero nosotros seguíamos rosando con nuestras manos nuestros penes como un juego, de repente los roces se volvieron caricias, y las caricias un agarre muy completo, él y yo teníamos nuestros penes agarrados y masturbándonos, el cogía el mío con mucha firmeza y yo el de él, mirándonos, no decíamos nada, solos seguíamos así tocándonos y como si fuéramos expertos en esto acercamos nuestros penes el uno al otro, chocando los glandes y haciendo que se “besen entre ellos” después de unos minutos que parecían una eternidad de placer me vine en su mano, ufff, salió todo, él quería seguir jalándomela, pero me moví mostrándole mi incomodidad.

Él se dio cuenta y dejo mi pene, y yo solté el suyo, mi cabeza daba vueltas, lo miraba avergonzado solo fui a su baño, ya era tarde casi las 11 de la noche y me dijo quédate, total a eso viniste, no hablamos del tema, le dije que estaba bien me quedaría.

Esa noche no podía dejar de pensar en lo rico que la pasamos, lo increíble que fue, así que esa noche la verdad no sé a qué hora, pero me acerque a la puerta de su cuarto, me quede en la puerta y me dije a mi mismo: no toques, déjalo así; pero creo que el sintió que yo estaba afuera de su cuarto, y abrió la puerta, y me dijo pasa, no dijimos nada más y entre, y me senté en su cama y sacamos nuestros penes, y seguí con el asunto que había comenzado, le dije: perdona quiero que te vengas, él me decía: si por favor; la jornada fue demasiado sexi, él se vino en mi mano, y esta vez no escape, el tampoco aunque vi que sentía vergüenza, le dije: que no se asustara que me gustaba.

Me fui a lavar las manos y no podía dejar de pensar en el placer que sentí, luego él fue a bañarse. Yo seguí en su habitación, mientras él se bañó, al rato salió y me dijo allí hay toallas báñate, accedí y me bañé. Salí de la ducha y me dijo ven Javier, quiero hablar contigo, me puse nervioso y tímido, pero me dijo que a él le había gustado demasiado lo que aviamos hecho y que quería más, yo le dije que también; el aún estaba desnudo del duchazo.

Y se sacó la toalla y quedo totalmente descubierto ante mí, yo me había puesto mi bóxer, pero en ese momento me puse de pie y me los saque, y nos acostamos en su cama y comenzamos a tocarnos los penes, wow fue increíble nos tocábamos las piernas, todo, nos acariciábamos y decidimos experimentar, comencé a besar su cuerpo él se encendía más y yo bajaba, bajaba más y más con mis besos, hasta llegar a su pene, y me dijo enserio lo vas a hacer, le dije, quiero probar y quien mejor que tú, y abrí mi boca y metí su pene, no sabía que estaba haciendo pero yo ya había recibido mamadas (de mi ex) antes y solo me deje llevar.

Fue increíble oírlo gemir de placer, y yo sentir ese sabor incomparable, y esa textura en mi boca, use mi lengua como quisiera que la usaran conmigo, eso hizo que el comenzara a gemir más fuerte, ya no se cohibía, imagino que hasta los vecinos sabían que en esa casa estaban teniendo sexo, y para terminar de mejorar el momento él dijo algo que nunca olvidare, “lo haces mejor que mi mujer”, eso solo hizo que yo me desenfrenara más y más y cuando menos lo note, sentí como disparo un chorro de leche en mi boca, lo cual me asusto en el momento y saque su pene de mi boca rápidamente y fui a escupir, perdonen pero esa fue mi reacción.

Luego solo me mire en el espejo y me reí avergonzado de mí mismo, pero complacido mi pene estaba a punto de explotar también, y luego lo fui a ver él estaba totalmente acostado con el semen en su vientre escurriéndose, por un lado, le traje papel para que limpiara. El solo dijo gracias, no sé si por el papel o por la mamada que le di. ¿Ustedes que creen?

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