Doña Remedios (3)

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Ya llevamos viviendo en casa de los tíos cuatro meses, un cambio repentino en el turno de trabajo de mi tía Lucia. Hizo imposible que Remedios y yo pudiéramos disfrutar de nuestras folladas mañaneras, y se nos acababan las escusas para subir a la casona sin levantar sospecha, y más complicado aún para mis escapadas a la casona de Amparo.

Contaba con la complicidad y discreción de Remedios, con mucho trabajo la pude convencer que lo más sensato que podíamos hacer era olvidarnos de las formalidades y continuar nuestros encuentros en la casona de Amparo ya que ambas me compartían. La mujer tardo en tomar una decisión, pero al final cedió imponiéndome una condición, jamás seriamos más que nosotros tres de lo contrario se acabaría todo.

Menos me costó convencer a Amparo ella me sugirió que celebráramos un almuerzo este fin de semana, también puso sus condiciones, la máxima discreción para no ser descubiertos, y que nunca pasaríamos hacer más de nosotros tres.

A la familia le contemos que Amparo nos había invitado a una comida y por si acaso se nos hacía tarde pasaríamos la noche allí, mi madre no se puso, pero la tía Lucia tenía sus recelos, decía que el camino era un poco peligroso y aún más con las lluvias, le prometí que cuidaría de su madre como si fuera la mía propia, eso la tranquilizó.

El sábado temprano emprendimos el camino hacia la casona de Amparo que estaba a una hora a pie, al llegar las dos mujeres se saludaron amigable mente, parecían tener una conexión natural enseguida congeniaron, tuvimos una velada de lo más agradable, a medida que pasaba el tiempo y ver que las dos mujeres parecían indecisas, me decidí a romper el hielo abriendo una botella de vino y brindé por las dos mujeres que me habían iniciado en el sexo, y sacándome la polla tiesa continúe diciendo ¡lo mejor que pueden hacer es dejar de lado los titubeos y permítase gozar de esta polla tiesa que clama por sus coños! ¿Quién va a ser la primera?

Las dos rieron diciendo que a su parecer era la polla más hermosa que habían visto nunca. Rieron entre ellas y se dijeron que la querida criatura estaba en su derecho de exigir. Remedios me pidió que me sentara en una de las butacas, ya tenía los pantalones bajados cuando ella me alzó la camiseta jugueteó con mi polla hasta que parecía querer reventar, se alzó el traje hasta la altura del ombligo, se desprendió de las bragas y puso ante mi vista su espesa mata de vello negro, que le cubría todo el coño, me pidió que me recostara en la butaca, abriéndose de pierna acerco su coño dejándolo reposar en mi boca.

De inmediato puse a trabajar mi lengua, saboreé su coño caliente mientras acariciaba sus anchos muslos con mis dos manos. su coño ya estaba humedeció y entre tímidos gemidos se corrió ¡Ooh, oh, oh!, Amparo que esperaba su turno desnudo de cintura para abajo, no dudo en ocupar el lugar de Remedios, también poso su espeso coño en mi boca, está muy excitada comienzo a trabajarle el coño con la lengua, ella comienza a balancease, percibo que se correrá pronto, continúo mamando y lamiendo frenéticamente, con un alarido de placer ¡Aaaaa! Se corrió quedando exhausta por un instante, ya han superado la barrera del pudor las dos mujeres me llevan en volandas al borde de la cama.

Remedios lleva mi mano entre sus piernas y la retiene entre ellas, se aprieta con fuerza contra mi esta tan cachonda que el fluido del coño le ha mojado las piernas, nos besamos y se tumba en el borde de la cama separa las piernas ¡Quiero follar! dice entre gemidos. ¡Quiero que me folles! No me hago de rogar empujo mi polla hasta el fondo de su coño maduro y ella a su vez tira de mi cintura para apretarme contra ella, tumbada debajo de mí con los muslos separados de par en par recibe mis embestidas mientras susurra algunas palabras ¡si, dame duro, más, más! La sujetó del culo con ambas manos y continuó penetrándola una y mil veces mientras restriego mi cara contra sus pechos lamiendo y chupando.

Remedios de repente me envuelve con las piernas y me aprieta con fuerza contra ella. Se corre entre gemidos ¡Ooooh, Ooooh! Extenuada y satisfecha deja descansar sus piernas en mi costado.

Mientras se repone la dejo tendida en la cama, es el turno de Amparo le pido que se ponga a cuatro en el borde de la cama, no opone reparo alguno y se arrodilla con las piernas bien separadas, baja la cabeza y espera. Se la inserto de un golpe y antes de poner la polla en acción ya se está moviendo y jadeando está muy excitada. La estoy follando como un mono, pero no le parece bastante comienza a gritar ¡fóllame, fóllame, más fuerte! no imagino nada mejo, que tener un grueso culo de una madura entre las manos mientras le follo el coño caliente, ¡se corre con largos alaridos! Haaaa, haaa! Continuó follándola hasta terminar corriéndome en sus gordas nalgas, me dejo caer rendido en la cama.

Remedios a prendió la chimenea, las tardes se han vuelto frías, ella propone que descansemos mientras prepara algo para comer, las dos exponen sus cuerpos desnudos mientras hablan entre ellas, eso me permite compararlas. Remedio es de mujer robusta y portentosa, de espalda anchas en línea con el blanco culo cuadrado de firme nalgas con algo de celulitis que comparten con sus anchos y robustos muslos, sus bonitos pecho destacan por su firmeza, lleva un corte de cabello varonil de color gris claro que le favorece.

Amparo es un poco más baja, de compleción normal, un poco rellenita, con una belleza natural de la zona, destaca en ella sus grandes pechos un poco caídos, un gran culo respingón de nalgas redondas que comparten celulitis con sus cortos y gordos muslos, su melena gris le llega a media espada. Contrasta con la blancura de su cuerpo. La visión de las dos hace que mi polla vuelva a reaccionar. Ellas se dan cuenta eh intercambian miradas cómplices, alaban mi juventud mientras me aconsejan que coma algo prometiéndome una noche larga.

Después de cenar mientras hablábamos tranquilamente, Amparo atrapa mi polla por debajo de la mesa tirando de ella sugiere que es hora de meternos en la cama, ya metidos Amparo se arrodilla en medio de mis pies y comienza a mamármela, mientras yo con la mano en la entrepierna de Remedios, masturbo su clítoris y a su vez lamo y chupó sus pezones, ella se habré más de piernas y me permite trabajarla mejor.

Mientras Amparo, se introduce mi polla y cabalga como una experta amazona con sus gemidos y gritos llena la habitación ¡Aaah, aaah, aaah si, si! Sus pechos botan descontrolados de un lado a otro, mi polla aparece y desaparece al ritmo de sus sacudidas los gemidos y los gritos de placer son cada vez más descontrolados ¡Fóllame, cabrón fóllame! mi polla golpea en lo más profundo de su coño entra y sale a toda velocidad ¡¡Fóllame, vamos, no pares!! supe que no iba a aguantar mucho más, ¡Aaaaaah, Aaaaaah! Una sacudida recorre su cuerpo, el orgasmo la hace gritar de placer durante unos segundos interminables. Se corre intensamente soltando sus fluidos y se deja caer en medio de los muslos de Remedios y como poseída lame su coño.

La acción es tan inesperada que Remedios se queda paralizada sin saber que hacer mientras me mira fijamente con ojos de asombro intento rechazarla, pero el placer se apodera de ella, como hipnotizada se deja llevar por el placer que le proporciona la lengua de Amparo que continúa lamiendo como una posesa. La imagen me sobrexcita enormemente, me situó detrás de Amparo, metiéndole la polla en su coño, me sujeto a sus caderas, la follo enérgicamente sin dejar de mirar la cara de Remedios que párese disfrutar la comida de coño que Amparo le está regalando.

Me corro en el interior de Amparo a la vez que ella también se corre por segunda vez gimiendo como una loca sin dejar de comerle el coño a Remedios que comienza agitarse a la vez que sujeta la cabeza de Amparo con ambas manos, esta excitadísima no cesa de agitarse nerviosamente alzando el culo, ¡Oh, oh, cuanto me haces disfrutar!¡Oh, oh!¡más rápido, más rápido, me corro, come corro, Aaaah aaaah! Exclama apretando con más fuerza su coño contra la boca de Amparo.

Las dos vuelve al ataque sin darme tregua, esta vez juguetea con mi polla Remedios que la hace reaccionar rápidamente entre sus dedos montándose encima se la introduce ella misma en su coño, comienza a galopar hábilmente mientras Amparo monta sobre mi cara y pega su coño en mi boca, situado en medio de sus muslos paso mi lengua por sus labios gruesos y carnosos recorriendo cada rincón de su sexo, se retuerce gimiendo descaradamente mientras yo intento mamar todo el fluido que brota, ella esta con la cabeza totalmente echada hacía atrás y sus manos extendidas sujetándose a las manos de Remedios que mira de frente la cara de gozo de Amparo que a gritos me dice ¡Te gusta, cabrón come… come! Ríe satisfecha empujando y hundiendo más su coño en mi cara.

Remedios me sorprende a pesar de su edad nunca pensé que fuera tan ágil y tan ardiente su pubis golpea mis huevos con fuerza el sube y baja cada vez es más rápido, comienza a jadear con cortos ¡aah! ¡aah! ¡aaah! sus movimientos se convierten en compulsivo y frenéticos se corre con largos y fuertes ¡Haaa, haaa! que inunda toda la habitación su voz se entremezcla con la de Amparo que a la vez acelera el ritmo de sus caderas y comienza a hacer movimientos circulares con su cadera ¡come, cabron! ¡mas, rápido! se retuerce y con fuertes movimientos pélvicos se corre, ¡Haaaaa, Haaaa, me corro! ¡si, si! Derramando sus embriagadores fluidos sobre mi cara.

Con sus cuerpos sudorosos se derrumban a mis dos lados, dejándome restos de fluidos repartidos por todo mi cuerpo, se miran entre ella con miradas de complicidad mientras me besan a la vez.

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