La verga lucía dura y aceptable. No hubo palabras. Desnuda, nuevamente me mostré ante ellos. Caminé casi rozándolos. Me recosté perpendicular a la cama, dejando caer las piernas al piso, bien abiertas. Ahora la concha a la vista de todos, y mi nuevo macho Rúl, se arrodilló a chupármela. Lo aplaudieron, chupaba con ganas, la lengua ágil y penetrante. Luego de un par de minutos, lo volqué hacia la cama, tal como estaba yo y me bajé, me arrodillé a chuparle la pija. Lo hice suavemente, no quería que se acabara prematuramente. Luego me subí a besarlo y me acariciaba las tetas, se las di a chupar y las lamía casi con desesperación. Volví a oír: ¡esas tetas son un manjar!
Tenía algo en mente por lo oído en la escalera y me hice un plan. Le hice a Tommy una de nuestras tantas señales secretas, y respondió inclinando la cabeza como confirmación.
Me puse en cuatro, evidente invitación a R a que me penetrara, y lo hizo. Mi concha húmeda y deseosa lo recibió después de que me frotara la pija varias veces por fuera de la concha. ¡No acabes! Le dije… me comenzó a bombear suavemente, haciendo lo que todo hombre hace en cuatro… me escupió el ano y comenzó a frotarme y meterme el pulgar mientras me bombeaba. Caliente y deseosa, le dije que cambiáramos de posición. Nuevamente te lo guie al borde de la cama con los pies al piso, y lo monté.
La verga entró divinamente, los asistentes veían mi concha abrazando elásticamente su verga, mi orificio sagrado brillante aún de la saliva de su escupida, y yo lo hacía guiñar para llamar la atención.
Subía y bajaba con ganas, ora rápido, ora lentamente. Hasta que vi que su rostro se transformaba, iba a acabar. Aceleré mi sube y baja, y comencé a sentir sus chorros, cálidos, abundantes por la pasada abstinencia. “Nunca más vas a estar lleno de leche, le dije” sentía su leche bajar por mis muslos. Y entonces, desde detrás de los que miraban avanzó Tommy, desnudo, verga en mano.
—Alguno se preguntó en la escalera si entregaría el trasero, dijo.
Conmigo chorreando leche desde mi cuca y aún con la verga de R adentro de mi vagina T me ensalivó el orificio anal, y me la metió de una vez, como sabe que me gusta.
Lo aplaudieron, se acercaron a mirar si la tenía bien adentro, mientras Tommy me daba con todo.
La verga de R se salió, blanda, y más leche se escurrió a la sábana. Me acariciaba las tetas. Cuánto T estuvo por acabar, me la sacó, la metió en la concha y depositó su semen en mi golosa gruta. Más leche a chorrear y más mojadas las sábanas.
—Señores: por favor espérenme abajo, Raúl y Sofía se quedan aquí toda la noche, o hasta que R lo desee. Yo hablaré con ustedes. Me ducho y bajo.
Así lo hicimos todos. Yo quedé con Raúl y T bajó a despedir a los invitados. Primero les relataré lo que nos contó Tommy más tarde esa noche. Este es, dentro de lo posible, su relato fidedigno:
“Bajó , y les habló, interrumpiendo el diálogo entre ellos.
—Amigos, no me molesta que mi esposa haga esto. Es una belleza, es muy deseada, y hace dos años exactamente que descubrió su gusto por esto. Me satisface verla y acompañarla, lo disfrutamos ambos, y no nos avergüenza. Me enorgullece que la deseen y paguen por ella.
—¿Cómo son las condiciones? ¿Podemos acceder a ella? ¿Es puta en serio?
—Putifina, digámosle así, la mejor y más cara. Y la más sana y segura. Vieron que con R no usaron protección, eso es porque hubo análisis previos de salud, a ella le encanta que le acaben adentro. Los análisis son obligatorios previo a estar con ella.
—¿Y entonces le acabamos adentro como Raúl?
—Sí, lo disfruta enormemente. Y cada amigo, no los llama clientes, es atendido hasta que no pueda más por esa vez, a satisfacción. No hay límites en las relaciones ni en lo que se hace, a gusto, incluso está ensayando un nuevo servicio. También puede recibirlos en Montevideo en su preciosa Oficina/Prostíbulo o en nuestra casa de campo al oeste de Montevideo, en zona rural y discreta, sobre el Río Santa Lucía.
Sé que se preguntan por el arancel… el mismo que a R, xx dólares, pre pagos la primera vez, luego a vuestra comodidad.
—¿Y ese servicio nuevo cuál es? — Solamente te puedo decirles que se llama ‘pre ducha’ pero aún no lo autoriza a todos, y hay otro servicio, que el amigo solamente puede mirar, y que practica con una amiga en la estancia de un conocido y lo llaman ‘el desafío’.
—¿Y ese arancel es negociable? — Realmente no, salvo en grandes fiestas por invitación, a arancel cero o muy reducido.
Normalmente los hubiéramos hecho pujar por sus servicios, pero seguramente te ya Raúl les dirá lo que paga y por ello, lo mantenemos en esa cifra fija. Y disculpen que no se los dije, pero me gusta estar presente siempre la primera vez, luego, mi presencia o participación es opcional.
¿Debo informarle del interés de alguno de ustedes? Estaremos en Punta del este hasta fin de enero, y luego en el campo o en Montevideo. Lógicamente, puede hacer visitas ocasionales a otros lugares con arancel extra.
Y allí, decidió mi amor sincerarse totalmente. —Pero señores déjenme decirles algo más, en aras de ser totalmente te honesto con ustedes. Sofía desde hace dos años que comenzó con esto, con mi aprobación, ha descubierto ciertos, placeres adicionales.
A coro lo preguntaron cuáles eran esos placeres.
—De tiempo en tiempo suele permitirse estar con alguna chica o Sra. y alguna se inclina hacia estar con señores.
Y otra cosa, para que no los sorprenda ni los moleste, o si los molesta, descarte. Cualquier pensamiento sobre ella… Sofía suele intimar con mi padre y también con su propio padre, listo, está dicho.
Sorprendidos, no lo objetaron, alguno dijo que sí son mayores de edad todo está bien. Otro preguntó si sus relaciones eran en público, o sea si se los podía ver.
—Algunos íntimos han estado presentes. Y un señor vino expresamente desde Francia para verlos coger, pagó una enormidad. Otro amigo pagó muchísimo para que el padre lo mirara como la cogía, sin que el padre pudiera intervenir.
—¡Ahhh interesante! Entonces no pondría obstáculos a estar con más de un amigo… por ejemplo con hermanos o con padre e hijo.
—Ella debe decidirlo, pero estoy seguro de que serían nuevas experiencias que sumará con gusto.”
Y ya un poco tarde, encendieron sus teléfonos y se marcharon a sus casa, prometiendo seguir en contacto, cosa que hicieron tan rápido como les hicieron los análisis, ja ja.
Hasta aquí la parte dos del relato, la parte tres, la noche con Raúl, la publicaré a la brevedad.
Besos, Sofía.
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Ja ja…Gracias! Sabes una cosa? Varios, varios siempre vienen conmigo…. Me honran!
Besos!
Cambiando un poco el eslogan de la empresa de bus debo decir que siempre me voy contigo 😘🔥😋