Para el Ing. 4 solamente se pudo, para su alegría, reservarle toda la noche del lunes al martes, “Si es que le interesa”. ¡Y claro que le interesaba!
Y con esas confirmaciones ya tuve cuatro nuevos amigos.
Y mientras tanto yo me preparaba para pasar a buscar al mejor postor de esa tarde, Fred. Lejos estaba yo de saber, aunque lo presentía, que sería bien diferente de mis 42 anteriores hombres.
Fiel a mi gusto de ponerme algo que me recuerde a un outfit de casamiento para mi primer encuentro con alguien, me decidí, para continuar con el tema strass, por una hermosa tiara de cristales S…, que ya he usado. Sujetado por ella, un tul blanco que cae hasta la mitad de la espalda.
Sumado a eso, un hermoso portaligas (o liguero, como prefieran) en raso blanco con puntillas y tiradores en cordón de strass, alto arriba de la cadera, y los tiradores sosteniendo hermosas dos ligas blancas, ¡sin medias!
Por encima de mi cuerpo totalmente desnudo, salvo el liguero, una bata blanca ( o más bien una especie de manto o capa)larga hasta el piso, pero toda de tul blanco transparente, con ribete de puntilla y hecha para no cerrarse, sino abierta al frente.
Ya lo habíamos conversado con Tommy, y nuevamente apagó las luces y me iluminó con la linterna led. ¡como brillaban el strass y los cristales S… de la tiara!
Demás está decir que dejé la bata bien abierta para lucirme desnuda bajo ella y mostrar bien el liguero y ligas brillando.
Hice lo posible, y lo logré, por balancear las tetas que justo abrían la bata. Los pelos y la cuca a la vista.
Fred se adelantó a recibirme, entonces Tommy encendió las luces.
—Ya que sos soltero, quiero que practiques para cuando te cases, dije.
—¡Con gusto acepto semejante propuesta!
Y ¡Sorpresa! Sin hesitar, me tomó en sus brazos, y me cargó como es tradición cargar a las novias al entrar a la casa, o al dormitorio. Pero él me paseó por delante de todos, en sus brazos, con la bata que me dejaba todo el frente al descubierto, mostrando a centímetros de ellos mis tetas, mis pezones ya bien erguidos, y mi concha apenas entreabierta según me dijeron Tommy y Sam.
Me llevó hacia la escalera y me bajó, para que pudiera subir la escalera caminando y pudieran admirar mi culo a través de las transparencias.
Al llegar arriba, tomados de la mano, me volvió a levantar en brazos y me entró al dormitorio.
Dado que Fred había dicho que no importaba que nos vieran, Tommy había conectado un teléfono al cañón de imágenes en planta baja, vía cable dada la distancia, u otro teléfono transmitía a la pantalla gigante. Ambos en ángulos diferentes uno para obtener más o menos primeros planos, y el otro una panorámica del lecho.
Llegamos, me bajó al piso y comenzó a besarme (nos besamos, mejor dicho). Me encantó, besa muy bien, lengua desde el comienzo, mordisquitos en los labios, besos muy ensalivados, y caricias por todos lados. Me dejó un momento, salió y preguntó si las imágenes llegaban bien al público. Le dijeron que sí y les hizo señal de “adiós” ja ja.
Me miraba fijamente mientras se desnudaba, hasta quedar en boxer.
Entonces se acercó, tiré mi capa al piso. Cuidadosamente me retiró la tiara y el velo y volvimos a besarnos.
—No te saques nada más, me dijo, te deseo con el liguero puesto.
—Me encanta, hagámoslo así cariño
Me arrodillé frente a él. Y le bajé el boxer, que cayó al piso y él arrojó lejos con un pie.
¡Me enamoré de la verga! Piel suave, venas marcadas, tamaño perfecto y levemente cabezona, lo cual se adivinaba bajo el prepucio que recubría todo su glande pese a la semi erección. Los huevos de buen tamaño y totalmente depilado, vientre, pubis y huevos.
Tomé su pija en mis manos, cada vez más erguida. La cabeza totalmente recubierta de piel que se cerraba en arrugas dejando un agujero al frente. Hice presión y la piel cedió sin problemas, ante mis ojos, el hermoso glande, una cabeza rosada, grande.
Por supuesto abrí mi boca y sin ayudarme con las manos la abarqué con mis labios y comencé a chuparla sin apuro. Le pasaba la lengua sin sacármela de la boca. Hasta que la saqué y comencé a lamerlo todo.
Chorreaba saliva de mi boca y pasé a lamerle y chuparle los huevos. La piel volvió a cubrir el glande, detalle que me encantó.
Fuimos a la cama, dudé si tenderme u ofrecerle mi concha a chupar en cuatro. Hice esto último, y me lamía concha y culo a placer. “Sos divina, putita, mi puta para siempre”. Yo encantada, me gustaba todo, estaba sintiendo como si fuera la primera vez. Mientras me lamía y me chupaba, acariciaba mis tetas y yo apretaba sus manos con las mías. Me pellizcaba los pezones y yo volaba por las nubes.
Me hizo dar vuelta, “Quiero esas tetas” y me las comenzó a chupar, a morder, mientras me hacía chuparle los dedos y me los metía por todos lados o me acariciaba las ligas.
Mi concha chorreaba jugos y baba, la saliva se me escapaba por la comisura de los labios.
“Subite” ordenó más que pidió…
Y se tiró de espaldas. La verga como piedra, bajé y con mis labios volví a destaparle la cabeza, ya húmeda de pre cum.
Dudé un momento y en ese mismo momento decidí: ¿lo monto y me dejo caer sobre la pija? ¿ O me tiro sobre él y me arrastra hacia atrás haciendo que me entre suavemente en la concha para luego erguirme? Decidí que los amigos de planta baja lo verían mucho mejor si me subía y bajaba de golpe sobre la verga.
Me subí. Se ensalivó dos dedos u abrió un poquito mis labios vaginales, colocó en posición su miembro… —Cuando quieras divina…dijo mientras sostenía su verga enfrentada a mis labios.
Bajé con impulso, sentí como que las paredes de mi vagina eran barricadas por un huracán, y solamente detuve mi movimiento cuando mi cuerpo se apoyó sobre el suyo. Ni un centímetro de pija quedó afuera. Fue el momento de comenzar a subir y bajar, no muy rápido, sintiendo como la cabezona me recorría hacia abajo y hacia arriba.
En un momento entró Tommy, a mejorar la posición del teléfono que transmitía en primer plano. Nada dijimos, absortos en lo nuestro, porque, ya era “nuestra cogida”.
Sabía que iba a acabar, que llegaba al orgasmo, estaba demasiado caliente, bajé más aún el ritmo y me eché sobre él a besarlo y hablarle al oído. Totalmente fuera de mí le dije que su pija me encantaba, que sus besos me enloquecían, que lo iba a llenar de flujo al llegar al orgasmo, que deseaba ( y deseo) que me coja mucho.
Él me decía cosas bonitas, que soy su putita, que soy divina, que tengo las mejores tetas del mundo, que me va a coger toda la vida, y mientras tanto entraba y salía de mí y me metía un dedo en el trasero.
Me acabé, así, con mayúsculas, temblaba como una hoja al viento, sin respirar, mis piernas se sacudían y quedé unos segundos fulminada sobre él. Al recuperarme, me dio vuelta y siguió dándome en misionero.
Él arrodillado, abriendo mis piernas, y su verga entrando y saliendo totalmente bañada de flujo. Sentía los huevos golpeando mi cuerpo.
Lo sujeté por la espalda, le clavé mis uñas, lo atraje a besarnos y entonces él acabó.
Sé que no es real, pero lo sentí como fuego, los interminables chorros de leche joven y abundante me llenaron.
Se salió de mí, con la verga dura, recuperé la respiración, y sentí la deliciosa sensación de su leche escurriendo por mi concha y bajando hacia mi estriado orificio.
Lo miré y su pija seguía dura, ¡milagro de juventud!
Solamente le dije: “Ahora” y supo lo que yo deseaba.
Me puse en cuatro, vi que la verga seguía dura y, bajando mi cara hasta tocar la sábana, levanté el culo. Me le dio dos o tres lengüetazos, me lo untó con semen que seguía saliendo de mi concha y se paró en la cama.
Uno de sus pies, con la rodilla flexionada, quedó al lado de mi cara, la otra pierna la flexionó más y el pie estuvo al lado de mi muslo. Una posición muy exigente. Tomó su verga y la puso en mi agujero. No preguntó ni dije nada. Apreté los labios.
Y entró, y lo gocé, me dolió apenas pero lo gocé. Apenas me di cuenta que había entrado toda, y me lo confirmó sentir el golpe de sus huevos en mi concha.
Era una máquina pistoneando, se movía en un hermoso vaivén. Excitada, le chupaba el dedo gordo del pie que estaba junto a mi cara.
Empezó a hacerme mete saca, y yo ya no resistí y comencé primero a susurrar y después a gritar “¡Más más más! ¡Así, más más! ¡Acábame en la cara!
Me la sacó. Y se montó sobre mí con la verga sobre mi cara, se pajeó hasta llenarme la cara de leche. Yo me relamía y él con un dedo me acercaba los restos de semen a la boca. Algo fue a parar al liguero.
Nos separamos y me puse a chupársela. Luego, me tendí sobre su pecho a que me besara y me acariciara las tetas. Nos decíamos cosas lindas (las cámaras estaban en mute).
Hasta que decidimos ducharnos. Saludamos a las cámaras y nos fuimos a la ducha.
Volvimos, él en boxer y yo con un babydoll que ya he usado otras veces, blanco transparente con cortes verticales sobre los senos; cortes a través de los que las tetas escapan en su mayor parte.
Decidimos bajar así, ja ja. Porque en la ducha habíamos planeado algo.
Nos recibieron con un gran aplauso ja ja y algunos “hurraaa”. Tommy se acercó y me besó. Pregunté que tal nos habían visto con la cámara general y la cercana. Todo se vio de maravilla.
Maca se acercó y nos dimos un gran beso. “Mi marido se ha vuelto loco” me dijo.
Tom sirvió una ronda de refrescos, Fred y yo realmente los necesitábamos. Todos me rodeaban a conversar (y a mirarme las tetas). Felicitaban mi actitud y movimientos, también mi trabajo oral. A Fred le alabaron la verga y si fortaleza.
Y ya descansados y rehidratados, Llamé aparte a Tommy y Sam y les expliqué lo que iba a pasar. Se rieron y estuvieron de acuerdo en que sería un lindo fin de fiesta.
Tomé a Tommy de la mano y nos fuimos al dormitorio.
Abrimos la cama, dejamos solamente las dos sábanas. Me desnudé. Y me puse de espaldas a la puerta, acostada en la posición “de odalisca” que ya les he citado en relatos anteriores. Por supuesto, estando sobre mi costado izquierdo, flexioné la pierna derecha hasta que Tommy me confirmó que mi concha y culo se veían un poco desde atrás.
Entonces me cubrió con la sábana de arriba y se asomó a la puerta haciendo señas de que se acercaran.
Cuando todos pasaron la puerta, adivinaron lo que iba a ocurrir, al menos en parte.
Súbitamente, Tommy retiró la sábana, y dijo: “Caballeros, esto es por lo que pagarán en los próximos días”. ¡No tenía puesto ni un ápice de ropa! Nada. Miraron y admiraron. “Está buena de verdad”. “Merece lo que cobra”. Y otra vez… ”Que culo”.
Maca, siempre con su antifaz puesto, se acercó y dijo: “La conozco muy bien, pero quiero tocar”… y se acercó, pasó suavemente un dedo por mi concha aún húmeda por restos de flujo que seguían escurriendo y luego me besó las tetas.
—Caballeros no se retiren, habrá más, dijo Tommy. Todos hemos gustado lo que vimos en transmisión desde el dormitorio hace poco tiempo. Por favor, traigan sus sillas o permanezcan parados, a gusto.
En ese momento mientras traían las sillas y se situaban del otro lado de la cama, Fred se quitó el boxer, la verga casi dura. Se subió a la cama y se arrodilló, me arrodillé frente a él y se la chupé dos minutos… ¡listo! Pija dura nuevamente. Retomé mi posición de odalisca, en este caso más bien una sencilla cucharita.
Por supuesto, Fred se puso detrás de mí. Yo sobre mi costado izquierdo, le pasé mi pierna derecha por encima de las suya y se arrimó a mi. “Ahhh” se oyó al ver todos como mi concha se entreabría.
Su brazo izquierdo pasaba bajo mi cuerpo, el derecho por encima, y ambos estrujándome las tetas.
Lentamente comenzó a refregarme la verga entre los labios de la concha, mi estado volvió a ser de calentura total. Sentía fuego en los pezones y fuego en la concha. Y entonces me la metió. Recta, dura y cabezona, nuevamente sentí la sensación de ser barrida por dentro. Comenzó a moverse y yo acompañaba sus movimientos. Cero fricción, la lubricación era perfecta por parte de ambos.
Los observadores casi no pestañeaban par no perder detalle. Tommy me contó a la noche que el marido de Maca le amasaba las tetitas y le besaba el cuello, sin quitarse los antifaces.
Según Sam, la verga entraba y salía y se veía cada vez más empapada de los jugos sexuales.
Comencé a jadear y a sofocarme y ¡Pum! otro orgasmo. Temblando logré recuperarme. Este hombre me va a dejar exhausta, siguió y siguió hasta que tensó el cuerpo, me atrajo aún más hacia sí y se volvió a descargar en mi.
Se siguió moviendo y yo chorreaba. Pero esta vez no se le mantuvo la erección y a medias duró se salió del templo donde siempre será bien recibido.
No lo dudé, lo tomé de la mano y pasamos al baño de planta baja a refrescarnos. Y Tommy volvió a servir dulces y jugo dando tiempo a ducharnos vestirnos rápidamente.
Cuando salimos, ya cayendo la tarde, y cuando íbamos todos a despedirnos, Maca pidió hablar.
—Amigos, los llamo amigos aunque no nos conozcamos. Hoy temprano el amigo N.º 4 me pidió que desfilara. No es lo que mi esposo y yo vinimos a hacer. Simplemente vinimos a ver, invitados por Sofía y Tommy.
Pero mi querido esposo se ha salido de sí, y me ha convencido de preguntar algo, a todos, pero principalmente a N.º 4 ¿aún desean el desfile? Les aclaro que solamente sería una pasada, sin quitarme el antifaz, y por la insistencia de mi esposo.
Él sí fue unánime. Y N.º 4 agregó un sonoro “¡Gracias señora!”
Recuerdan que Maca estaba vestida con un simple vestido solero veraniego.
Pasó detrás del biombo a quitárselo y fui con ella a ofrecerle mi apoyo total, me lo agradeció y dijo que ya Javi la había convencido de desfilar, y que lo haría vestida de antifaz ja ja.
Le deseé suerte, nos besamos. Y volví junto a Tommy.
Le sugerí a Tommy apagar las luces e iluminar su cuerpo con la linterna, para resaltar su piel blanca y sus areolas rosadas con esos hermosos pezones.
No caminaba como modelo, no lo ha practicado, pero sí firme y decidida. Pasó frente a todos, erguida y firme, los pezones como dos rubíes, rojos u duros las areolas rosadas y hermosas casi sobre el tórax, por sus mínimos pechos.
El vientre plano, totalmente depilada, se podía ver su concha perfecta, una simple raya. Y cuando se giró y la vieron de atrás, un hermoso culo, no voluminoso, pero sí firme, redondo, muy hermoso.
Todos aplaudimos.
Alguien deslizó: “No puede ser que esos pezones no tengan precio” y ella y Javi simplemente parecieron ignorar el comentario aunque él hizo un pequeño gesto de inclinar la cabeza como asintiendo y mirando hacia donde había surgido la voz.
Y entonces sí. Nos despedimos todos, cada cual con su día y hora para conocerme.
La despedida con Fred fue realmente efusiva, lo besé de lengua y le dije “no te pierdas, sigamos en contacto” como modo de simbolizar cuanto me gustó esta tarde con él. Por supuesto le entregué mi putitarjeta con mi teléfono. Nos veremos cuanto antes dijo.
Besé a Maca y a Javi, se despojaron de sus antifaces y se marcharon prometiendo vernos a la brevedad posible.
Hasta ahora body count de hombres 43, y 3 en espera.
¡Hasta la próxima! Con el relato del día domingo, un día bien planificado y aun así con sorpresas.
¡Feliz Navidad!
Sofía y Tommy.
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Ojalá te den un buen ménage los reyes y te llenen de magia mami 🔥😋
Gracias MVD! Mañana nos vamos por unos días a Punta del Este. La idea es descansar pero algo de actividad se va a dar, a muy alto precio como putifina, y además pienso intimar con un chico africano que vende ropa en Chihuahua, playa nudista, a quien ya contactamos juntos Tommy y yo.! Después volvemos una semana a la casa de campo y sobre fin de mes retomo en Montevideo. En febrero, deberemos decidir sobre embarazarme o esperar un poco más. Hoy publico el relato de una noche a solas e inolvidable con mi nuevo cliente, Fred, el protagonista de éste mismo relato, el más joven hasta ahora, que me tiene muy entusiasmada, por suerte Tommy me ha dado plena libertad para con Fred.
Besitos
Sofía.
Que este rico todo…
Deseoso de ti plenamente, que arranques el año bien folladita bb…
Gracias MVD,!! Y lo de comenzar el año bien folladita…puedes apostar y ganarás seguro! Y dentro de dos días, nos han invitado a Tommy y a mí, a un día de navegación en velero, dos amigos de Tommy. Supongo que haré quemase algo ja ja.
Besos
Sofía.
Que te garchen bien rico mami, después contaras…
Hola amigo Wisinuy! Te retribuimos tus decesos de todo lo mejor para 2026! Un beso de Sofi y saludos de Tommy.
Hola amiga, gran relato como siempre, saludos a ti y Tommy y muchas felicidades y buenas cosas para nuevo año.