Mi esposa y yo llevamos 20 años juntos y tenemos dos hijos. Cuando empezamos todo era fogosidad y hacíamos el amor con bastante frecuencia. Ella siempre fue muy recatada y tradicional en el tema del sexo, a pesar de que físicamente es un mujerón. Mide 165 cm y es de piel morena, con unos ojos marrones y una sonrisa muy pícara. Su pelo es moreno azabache y liso llegándole hasta la mitad de su espalda. Sus piernas empiezan delgadas en sus tobillos pero según van subiendo hacia sus nalgas cada vez son más carnosas, terminando en unos muslos firmes y prietos. Pero lo que más destaca de ella, y qué hace que los hombres no le quiten ojo son sus atributos.
Sus pechos son redonditos de un tamaño mediano tirando a grande, los tiene bronceados ya que en la playa no usa parte de arriba, y sus pezones de color rosado rodeados de una aureola en tono café. Cuando usa camisas con escote se le forma un canalillo muy sugerente al rozar un pecho con el otro. Pero si tuviera que resaltar una parte de su cuerpo sería su culo. Dos nalgas carnosas y redondas, que se balancean en su caminar, con una ligera curvatura hacia atrás. Además la piel de su culo es suave y morena al usar tanga y darse crema a diario. Ella sabe que sus atributos llaman la atención y sabe como lucirlos a la hora de vestir.
Yo siempre noté, cuando salíamos de fiesta y ella llevaba vestidos sugerentes, que los hombres se fijaban mucho en ella y muchos la invitaban a bailar aunque ella siempre se negaba quizás por estar yo delante. También recuerdo cuando nuestro grupito de amigos hacía asaderos en la playa y mis amigos no quitaban ojo de su cuerpo. Alguna vez escuché algún comentario del tipo: “vaya culo tiene esta mujer”, “qué suerte tiene este tío de tener tremenda hembra en su casa”, “vaya tetas más ricas”,… estoy seguro que algunos de mis amigos se habrán tocado una paja pensado en su cuerpo.
Lo que más me llama la atención es que ella siempre ha estado junto a mí y nunca ha demostrado querer estar con otro o probar cosas diferentes.
Yo tampoco se lo había propuesto nunca pero últimamente me encendía la posibilidad de probar cosas que le pudieran dar un chispazo a nuestra relación. Así un día ella estaba en la cama junto a mi y me puse a ver algunos vídeos eróticos, y miraba de reojo su cuerpo desnudo. Ella de repente me pregunta qué estaba viendo y yo le enseño la pantalla. Pensé que se iba a molestar pero se acercó más a mí y se puso a observarlo conmigo.
-“Sueles verlos a menudo?” me preguntó.
-“A veces veo algunos y me imagino que somos nosotros los que salen en el vídeo”.
Ella sonrió y siguió mirando mi móvil.
Puse un video de “tríos” donde aparecían dos hombres desnudando a una chica y mi mujer comenzó a masturbarse.
-“A veces pienso que podríamos probar cosas nuevas, darle un toque diferente a nuestra relación” le dije.
Ella no quitaba ojo del video y me dijo que ella nunca había imaginado hacer algo diferente a lo que siempre veníamos haciendo.
Yo le dije: “cariño tienes un cuerpo de infarto, los hombres te comen con la mirada, y estoy seguro que muchos se habrán masturbado pensando que te hacen el amor”. Mi esposa empezó a gemir y a masturbarse más intenso, y me preguntó: -” Qué cosas te gustaría probar? Yo le contesté que me pondría mucho participar los dos en una orgia, hacer un trío, dejar que nos vean mientras lo hacemos…
Ella se quedó dudando un segundo, y me dijo: -“Cariño mis celos no me dejarían verte con otra mujer, pero debo reconocer que alguna vez he fantaseado con hacer el amor con otro hombre”. En ese momento sentí una mezcla de rabia y excitación, algo que nunca había sentido. Ella siguió: “Pero reconozco que es injusto que yo no permita que estés con otra mujer y yo sí puedes probar otro hombre”.
En la pantalla ya estaban los dos hombres haciendo el amor a una mujer que se le veía gozar mucho, teniendo un pene en su vagina y otro en su boca. Entonces me dice mi mujer: “Si realmente estás dispuesto a probar algo diferente en nuestro matrimonio, yo estaría encantada de ser la mujer de ese vídeo”.
En ese momento mi erección fue inmediata, escuchar eso de mi mujer me puso muy cachondo y fue algo que no me esperaba. Ella se dio cuenta y sacó mi pene del pantalón. Comenzó a masturbarme mientras me susurraba: “llevo 20 años haciendo el amor solo contigo, viendo hombres a los cuales me follaría encantada, recibiendo piropos e insinuaciones en mi trabajo, en la playa, de fiesta…”
De repente mi recatada esposa se estaba transformando en una fiera hambrienta, lo cual me excitaba y me daba celos a partes iguales.
Entonces le pregunté por alguna fantasía que haya tenido o alguna experiencia que le gustaría llevar a cabo.
Siguió masturbando mi pene al mismo tiempo que me decía: “me pondría muy cachonda hacerte el amor mientras uno que me guste mucho nos observa pudiendo unirse o no, me gustaría hacer un trío contigo y otro hombre, pero lo que más me pone es que me follen entre 3 o 4 hombres”. Cuando dijo eso mi cabeza casi explota, me imaginé esos pechos y esas nalgas rebotando entre los cuerpos de varios hombres. Y a continuación finalizó ella: “ya que has encendido la mecha de los juegos, esas son mis preferencias pero entiendo que no tengas el valor de llevarlas a cabo”.
Me estaba retando y puedo más mi amor hacia ella y mis ganas de probar cosas nuevas, y le contesté: “me encantaría probar esas aventuras contigo pero sé que lo dices para provocarme”.
Entonces mi mujer me comentó que había un chico en su trabajo que siempre le decía lo hermosa que era, admiraba su cuerpo y le hacía pequeñas caricias por su cuello. Mi mujer me comentó que una vez lo escucho diciendo a otro compañero: “esta mujer me tiene muy cachondo, a veces llego a casa y tengo que masturbarme pensando en que le follo ese culazo y me corro en esas tetas redonditas”.
-“Y a ti te gustaría follártelo cariño?” le pregunté.
-“Amor yo siempre te he sido fiel, pero si quisieras llevar a cabo alguna de las experiencias que te comenté antes, ese chico sería mi elección”.
Entonces ella me dijo que si me parecía bien le invitaría a casa y así yo lo conocería. Y ya veríamos hasta donde estaríamos dispuestos a llegar…
La verdad es que estaba muy excitado y a la vez nervioso. Al día siguiente mientras desayunamos fue mi mujer la que puso un video en su móvil de una mujer haciendo el amor con dos hombres, y me dijo que ojalá pueda tener esa experiencia este fin de semana. Yo le guiñé un ojo y le dije que cuando ella quisiera. Entonces me comentó que está misma tarde había invitado a su amigo, llegaría sobre las 4 de la tarde.
Media hora antes de la hora acordada mi mujer estaba en el baño. Se había estado bañando y arreglando uñas, dándose crema, depilando… cuando salió del baño estaba muy bella, resplandeciendo su tono moreno de piel.
Fue hacia su cuarto y se puso una blusa de tirantes sin sujetador con un escote muy pronunciado, una falda que apenas le cubría el inicio de sus nalgas y una zapatillas con pequeño tacón que resaltaba sus piernas bronceadas. Obviamente se vistió para que su compañero se pusiera muy cachondo al verla.
Cuando sonó el timbre ella fue hacia la puerta, abrió y su amigo le dió dos besos y un gran abrazo. La sorpresa es que junto a él venía otro amigo.
“Hola guapa gracias por la invitación, perdona que venga con mi amigo pero es que después de aquí me voy directo con él al gimnasio”
“No pasa nada, hay sitio para los dos en nuestro sillón”.
El compañero de trabajo de mi mujer era un chico 10 años más joven que nosotros, moreno, atractivo y con un cuerpo bastante definido. Y su amigo llamaba más la atención, porque era de piel negra, ojos azules muy claros, alto y bastante musculado. El típico que llama la atención de todas las chicas. El compañero de trabajo nos presentó a su amigo y mi mujer me presentó a mí.
Mi mujer no le quitaba ojo al chico negro y su compañero a las piernas de mi mujer. Nos sentamos en el salón y mi mujer fue hacia la cocina a por bebidas. Su culo se contoneaba de una manera más exagerada de lo habitual.
Cuando mi mujer volvió estuvimos hablando de temas varios (trabajo, hijos, viajes…). Mi mujer mientras hablaba con nosotros tecleaba su móvil y de repente me llega un mensaje suyo a mi móvil:
“Cariño fue buena idea lo de probar cosas nuevas en nuestro matrimonio, ahora mismo haría un trío encantada pero sin ti. Me follaría a ellos dos ahora mismo”.
En ese momento mi polla quería salirse del pantalón. Sentía celos pero imaginar mi sensual mujer siendo follada por estos chicos jóvenes me ponía a mil.
Recibo otro mensaje: “Cariño diles que tienes que irte a comprar unas cosas, no vuelvas antes de 45 minutos”.
En ese momento era tal la excitación que obedecí. Les comenté que iba un momento al super y que volvería en un rato. En lugar de salir por la puerta de entrada fui hacia la parte de atrás de la casa. Ahí estaba el garaje, encendí el coche, lo saqué del garaje pero lo dejé fuera aparcado y entré caminado al garaje. Desde ahí subí otra vez hacia la cocina y me quedé a unos 10 metros de ellos sin que me vieran.
Escucho a mi mujer: -“compañero tenía ganas de invitarte a mí casa, siempre me dices cosas bonitas y me halagas. Sabes que soy una mujer casada, pero a veces con tanto halago y siendo tan guapo me dan ganas de dejarme llevar”. Su compañero de trabajo no sabía qué decir, solo observaba las tetas de mi mujer que se le iban a salir. Mi mujer continua: ” tú también me gustas mucho pero nunca te lo he dicho, alguna vez me he masturbado pensando que me desnudas y me haces tuya, y creo que hoy es buen momento para que nos quitemos las ganas”.
En ese momento mi mujer se saca la camisa y se queda con sus pechos aire, se acerca hacia la cara de su compañero y comienzan a besarse, un beso largo y profundo mientras él pone sus manos en las tetas de ella. Yo miro todo con una mezcla de celos y excitación. El cuerpo explosivo de mi mujer medio desnudo siendo manoseada por otro. Tras besarse mi mujer acaricia su pene por encima del pantalón, y él lame los pezones de ella. Logra quitarle el pantalón y cuando su polla queda a la vista de ella mi esposa se queda asombrada, una polla gruesa y venosa que ella no tarda ni un segundo en meterse en la boca.
Él se tumba en el sofá y mi mujer coloca su cuerpo sobre el de él, quedando su culo en pompa a escasos cm de su cara. Su compañero le arranca esa mini falda que llevaba ella, le rueda un poco el tanga y comienza a lamerle su vagina. De repente mi mujer está haciendo un 69 en el sillón de mi salón. Ella lame esa polla desde los huevos hasta el glande, y él chupa su clítoris introduciendo poco a poco los dedos.
Ella se incorpora y le dice: “fóllame por favor”. Se pone a 4 patas con su culazo redondo y moreno mirando hacia él, quién no duda y mete su polla en el coño húmedo de ella. Mi mujer queda a 4 patas sobre el sillón de frente al amigo de su compañero quién no quita ojo de la escena. Mi mujer observa una gran erección en el chico que se está acariciando por encima del pantalón. Ella le dice: ” puedes sacártela si quieres”. Él no duda y enseguida baja sus pantalones hasta el suelo. Cuando mi mujer ve su pene exclama: “guauuu”.
El pene del chico negro es de unos 25 cm, con el glande rosado y unos huevos como bolas de billar. Su compañero no para de darle embestidas mientras agarra su pelo y le da unos azotes en las nalgas de mi mujer. Pero ella ya tiene otro objetivo. Su mirada no se aparta del chico negro y su tremenda herramienta.
Entonces ella se hace hacia delante, con ese movimiento saca el pene que tenía en vagina y le dice al compañero que la estaba penetrando: “siéntate ahí que te voy a sacar la leche ya para poder comerme a tu amigo”. Mi mujer se sienta sobre el pene de su compañero, de espaldas a él y dando unas sentadas muy rápidas. Su compañero viendo ese tremendo culo subir y bajar delante de el a ese ritmo hace que exclame: “me voy a correr”. En ese momento mi mujer se baja del sillón pone sus tetas alrededor del pene del compañero quién explota en un tremendo orgasmo y deja los pechos de mi mujer llenos de semen.
Ella dirige su mirada hacia el chico negro que seguía masturbándose viendo la escena. Comienza a caminar a 4 patas por el salón hacia el sillón donde está el chico. Sus nalgas se tambalean de un lado a otro y sus tetas rozan una con otra escurriendo el semen por el suelo.
Cuando llega a la altura del amigo le dice: “mi intención hoy era follarme a mi compañero de trabajo, pero que bien que hayas venido porque me he quedado con ganas”.
Mi mujer acaricia sus huevos con una mano y con la otra masajea el tremendo mástil del chico. Empieza a lamer sus huevos alternando uno y otro dentro de su boca. Luego pasa su lengua subiendo poco a poco desde la base del pene hasta la punta del mismo. Cuando llega a la punta empieza a darle vueltas con su lengua alrededor del capullo. Luego la introduce dentro de su boca. Comienza a darle una mamada muy lenta. El chico le agarra el pelo a mi mujer y le mueve la cabeza para ayudarla en el ritmo de la mamada.
De repente mi mujer para, gira su cabeza hacia su compañero de trabajo y le dice: “gracias por traer a tu amigo, creo que él también va a probar lo caliente y estrecha de mi vagina. Ven y acércate por favor. Mientras le chupo la polla a tu amigo quiero que juegues con mi culo y me lo vayas chupando. Luego me vas metiendo un dedo tras otro para que se vaya dilatando. Cuando me esté follando a tu amigo y tú vuelvas a tenerla dura quiero que me revientes este culo mío que tanto piropeas y admiras cuando estamos en el trabajo”.
Su compañero obedece y mientras masajea sus nalgas con las manos, su lengua va recorriendo la entrada anal de mi mujer, la cual se retuerce de placer mientras continúa chupando el pene enorme del su amigo.
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Que excitante!!! Muero por la continuación….
Va en camino ;