La novia de mi hijo mayor y yo

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Un día Layna, la novia de mi hijo mayor me llamó al móvil, quería que las dos nos viéramos a solas, el asunto me llenó de intriga, pero, por supuesto acepté y quedamos en mi casa a una hora en que yo calculé que podríamos estar a solas, llegó puntual, yo me había puesto una falda ligeramente por encima de las rodillas, y una blusa blanca, ella llevaba unos jeans y un jersey fino, la invité a sentarse en el sofá y la serví una cerveza y algo para picar, y le dije:

-Bueno cuéntame, estoy encantada de poder conversar a solas contigo, pero me gustaría saber para que me has llamado.

-Veras, contestó ella tu hijo me ha dicho que puedo comentar contigo cualquier cosa de nuestra actividad sexual.

-Así es, dije yo, entre nosotros hay una confianza absoluta, cuéntame sin miedo.

-Mira, es que hace un tiempo, tu hijo y yo hicimos un trio con mi madre, y comentándolo los dos a solas, yo le dije, que ahora me tocaba a mi hacerlo con su padre, pero el me respondió que mejor con su madre ósea contigo.

Vaya, así que de eso se trataba, puse la mejor de mis sonrisas y con voz insinuante le respondí:

-¿Y a ti te apetece?

Ella pareció desconcertada por mi respuesta y en ese momento yo arrimé mis labios a los suyos y nos fundimos en un beso apasionado, a continuación, le dije:

-Tranquila mi amor, mi hijo y yo tenemos mucha confianza entre nosotros, él no se va a enfadar porque las dos chicas a las que él quiere se quieran entre ellas, al contrario, se va a alegrar de que hayamos estrechado nuestra relación.

Mis palabras parecieron disipar sus posibles temores y nos volvimos a besar de manera apasionada, me pidió que me levantara del sofá y cuando lo hice me bajó la falda e hizo que esta cayera al suelo, después me hizo sentarme y me quitó la blusa, yo me quedé con un conjunto de ropa interior blanca, ella seguía completamente vestida, llevó sus manos hacia mis tetas y me dijo:

-¿Así que estas pedazo de tetas son las que dieron de mamar a mi novio cuando era un bebe?

En ese momento yo le quité el jersey y resulta que no llevaba nada debajo, sus dos preciosas tetas quedaron al aire, ella fue a por mi sujetador y me lo quitó y con mis tetas al descubierto llevó su boca a una de ellas y dijo:

-¿Estos son los pezones de los que mi novio mamaba cuando era niño?

Llevo su boca hasta uno de mis pechos y se puso a chupármelo, lo hacía de una manera deliciosa, proporcionándome un placer increíble, la deje que me lo hiciera un poco y luego yo fui a por sus pantalones y de un golpe le bajé los pantalones y sus bragas dejándola completamente desnuda, levé mis manos hacia su culo y se lo acaricie, en ese momento le dije:

-Tu culo es precioso, no me extraña que mi hijo este loquito por él.

Ella fue a por mis bragas y me las quitó, luego me hizo tumbarme en el sofá y abriendo bien mis piernas dijo:

-Quiero rendir un homenaje al agujero por donde vino al mundo mi adorado novio.

Llevó su boca hasta mi coño y sacando su lengua se puso a comérmelo, en ese momento me di cuenta de que lo que mis hijos decían de las capacidades amatorias de mi futura nuera no eran exageradas, su lengua comenzó a explorar cada centímetro de mi coño de una manera muy hábil. No tardó mucho en hacer que me corriera.

-Ha sido divino, le dije, pero ahora quiero hacértelo yo a ti.

Para mi sorpresa ella se subió encima del sofá y me pidió que me sentara, de esta manera acercó su delicioso coño a mi boca, yo saqué la lengua y me puse a lamerle, mi hijo me decía que el coño de su novia tenía un sabor especial, y llevaba razón, aunque supongo que todos los coños tienen un sabor especial, me pise a comérselo, y no debía de hacerlo mal dados sus gemidos, pero antes de correrse me pidió:

-Mamita, me gustaría que las dos nos corriéramos a la vez.

Por supuesto estuve de acuerdo, me tumbé en el sofá ella se puso encima de mi con las piernas dobladas, su coño quedó al alcance de mi boca, mientras su boca estaba cerca de mi coño, las dos abrimos nuestras bocas y sacamos nuestras lenguas casi de forma simultánea, y las dos nos aplicamos a darnos el máximo placer posible, no en vano éramos una suegra y una nuera demostrándose cuando eran capaces de hacer feliz la una a la otra. El resultado que las dos nos corrimos casi a la vez

-Gracias mamita, dijo ella.

-Gracias a ti, les respondí.

Y mientras nos decíamos esto las dos abrimos todo lo que pudimos nuestras piernas y nuestros coños se rozaban, dándonos una sensación muy placentera.

Estuvimos un rato así, hasta que mi nuera se recuperó, y me dijo:

-Mamita, túmbate en el suelo.

Lo hice y mi futura nuera se puso de rodillas encima de mi cabeza, de esta manera su coño estaba, otra vez al alcance de mi boca, yo abrí mi boca y me dispuse a lamer, nuevamente ese coño tan delicioso, ella por su parte llevó una de sus manos hasta mi coño y se puso a acariciarlo, pero no se conformó con eso sino que poco después se tumbó encima de mí y dimos comienzo a otro sesenta y nueve, parecía que la idea era desempatar el anterior campeonato, pero la verdad es que mi nuera lo hacía tan bien que a una se le quitaban las ganas de hacer cualquier cosa, estando con ella una solo podía pensar en gozar y hacer gozar.

Y nuevamente las dos nos corrimos casi a la vez. Y nos volvimos a besar, yo le dije:

-Lo haces muy bien, tienes mi aprobación como nuera.

Tú también eres una amate excepcional, ¿Pero no te da miedo de que tu hijo se entere de lo que hacemos?

-No te preocupes mi amor, el no dirá nada, eso sí procura hacerle muy feliz como sé que le haces ahora.

Después de esta conversación, aun no me atreví a contarle que mi hijo, su novio y yo follabamos, creo que las dos seguíamos con ganas, por lo visto éramos unas putas muy viciosas. Ella llevó una de sus manos hacia mis tetas y me las acarició, mientras me decía:

-Que tetas tan deliciosas tienes.

-Son todo tuyas, mi amor, le respondí, para lo que a ti te apetezca.

Mi futura nuera parecía encaprichada con mis tetas, y se puso a lamerlas con su lengua, lo hacía maravillosamente bien, pero no se conformó con eso, sino que fue bajando, mientras me lamia, hasta llegar a mi coño, me pidió que abriera bien las piernas, y nuevamente me introdujo su lengua hasta el fondo.

Yo no pude menos que gemir de una manera muy desesperada, decididamente mi futura nuera, sabía cómo dar gusto a una mujer, y según contaba mi hijo a un hombre también, me estaba demostrando ser adorable, le dije:

-Mi niña, me estas volviendo loca, del gusto que me das.

Ella me siguió chupando el coño y logró que me corriera nuevamente, en ese momento fui yo quien le dijo:

-Cariño, ahora quiero ser yo quien de gusto al agujero por donde van a salir mis nietos.

-Si ese es tu deseo, adorada suegra, me respondió.

Ella se tumbó en el sofá, con las piernas bien abiertas y un poco alzadas, y yo llevé mi lengua hasta su coño, e introduje mi lengua dentro, ella al sentirla se puso a gemir de una manera muy intensa, mientras decía:

-Mamita, que bien lo haces, me estas volviendo loca, ¿Debo de entender que follas, con mujeres además de con mi futuro suegro?

Tranquila mi amor, le respondí, ahora es el momento de que gocemos, más adelante te iré contando todo sobre mí, y entre las dos nos ocuparemos de hacer feliz a mi adorado niño.

Y seguí comiéndole el coño, sus gemidos eran cada vez más intensos y sentí como un rio liquido inundaba su coño y lo recibí en mi boca. Tras ello nos volvimos a besar, con mucho amor y pasión, en ese momento ella me pidió:

-Mami, ponte a cuatro patas, tengo ganas de lamerte en esa postura.

No era cuestión de negarse a nada, así que me puse a cuatro patas, ella se colocó detrás de mí, no podía ver lo que iba a hacer, pero pronto sentí su lengua lamiendo mi coño y la superficie que va desde este hasta el agujero de mi culo, lo hacía de una manera extraordinaria, me estaba volviendo loca, y una vez más me hizo correrme:

-Ya sé de dónde ha sacado tu hijo el ser tan salido, me dijo.

-Gracias, mi amor, no sabes lo feliz que me hace que mi hijo haya encontrado una mujer que le satisfaga en todos los sentidos, le respondí, y luego añadí, quiero agradecértelo como te mereces, ponte tú ahora a cuatro patas.

Ella aceptó la petición y se me puso en la posición indicada, al mirar su culo comprendí cuanto disfrutaba mi hijo, acerqué mi lengua a sus deliciosos agujeros la verdad era que resultaban muy apetecibles, y sacando mi lengua me dediqué a recorrer con ella toda esa deliciosa zona, mi nuera me lo agradeció con una serie gemidos impresionantes hasta que sentí como nuevamente se corría.

Después de esto descansamos un poco, pero yo quería demostrarle a esa chica la clase de suegra que iba a tener, si seguía delante de mi hijo, y esperaba que así fuera, así que la hice sentarse en el sillón, me puse de rodillas y la dije:

-Deja que mama te agradezca lo bien que te portas con su hijo.

La separé las piernas y me dispuse a comerme, nuevamente ese chochete tan delicioso, y nuevamente volví a disfrutar del delicioso sabor de su coño, pero no quería que se corriera pronto, así que paré y poniendo mi mano sobre su coño le pregunté:

-¿Dime además de mi hijo, follas con otros chicos?

-Mamita, solo me apetece hacerlo con él de los chicos de la universidad, pero siento curiosidad de hacerlo con chicos o bien recién cumplidos los dieciocho, o bien de la edad de mi padre, o de tu marido.

Me senté a su lado en el sofá, y llevé con mi mano, introduje uno de mis dedos en el interior de su coño, ella gemía, entonces yo le dije:

No te digo que no lo hagas con mi marido, pero déjame prepararte el terreno, y sobre todo que otras pollas no te impidan hacer feliz a mi hijo.

Pero se le notaba que a ella no le gustaba ser pasiva, me hizo abrir todo lo posible las piernas, e introdujo tres de sus dedos dentro de mi coño, y entonces fue ella la que se puso a interrogarme, me daba miedo de que comenzará a preguntarme por mis relaciones con mis hijos, no hubiera tenido sentido mentir, pero aún no me sentía preparada para contarle la verdad, afortunadamente me preguntó:

-Dime ¿Follas con los compañeros de universidad de tu hijo?

-No me ha presentado a ninguno, pero sería delicioso e incluso si me los presentas tu podríamos hacer un trio con alguno, le respondí.

-Oye eres muy morbosa, y eso me gusta, déjame que me lo piense, pero ahora quiero que me vuelvas a comer el coño.

Yo por un lado me sentía aliviada de no tener que contestar a cuestiones difíciles, y de otro me apetecía tener mi lengua dentro de ese coño, me disponía a arrodillarme, pero ante mi sorpresa ella me hizo tumbarme sobre el sofá y se puso encima de mí, sobre mi cabeza, su coño quedó al alcance de mi lengua y me dispuse a saborearlo otra vez, pero me encontraba muy caliente, así que mientras lo hacia llevé una de mis manos a mi coño y metí varios dedos dentro de mi coño, de esta manera le estuve comiendo el coño hasta que logré que se corriera nuevamente.

Entonces ella se bajó del sofá se puso de pie en el suelo, llevó uno de sus pies hasta mi coño y se puso a acariciármelo con él, yo incluso se lo guie para que sus dedos, estuvo masturbándome un poquito con sus pies, pero consideró que era una forma poco eficiente y cansada de hacerlo, por lo que bajó su pie y se sentó a mi lado y comenzó a masturbarme nuevamente, mientras me decía:

-Me encanta lo caliente que eres suegra, creo que tú y yo nos vamos a llevar muy bien.

Yo no podía hacer otra cosa más que asentir a sus palabras, y disfrutar del placer que me estaban proporcionando sus dedos, no le costó nada hacer que me volviera a correr.

En ese momento pensamos que debíamos de terminar, y decidimos ir a ducharnos, la dije que pasara ella primero, y se puso a ducharse, pero al verla así me puse nuevamente caliente, así que me metí en la ducha mientras ella se enjabonaba de espaldas a mí, una vez más tenía ese culo tan delicioso ante mis ojos y no pude evitar rodearla con mis brazos una de mis manos fue hacia sus tetas y la otra hacia su coño.

Ella al sentirme giró su cabeza, y juntando nuestras bocas nos besamos, yo tenía curiosidad, y sacando mi lengua me puse a lamer su cara, mientras el agua corriente de la ducha caía sobre ella.

Pero en un giro inesperado fue ella la que se puso detrás de mí y se puso a acariciarme las tetas, lo cual me produjo un placer muy especial, después llevó sus manos hasta mi culo y comenzó a acariciármelo, yo estaba que me moría de gusto, pero ella no se conformó con eso, se arrodilló sobre la ducha y sacando su lengua comenzó a lamerme la zona que hay entre el coño y el culo. Y después llevó, otra vez, su lengua hasta mi coño y me lo comió hasta llevarme al orgasmo, En ese momento cerré el agua de la ducha y le dije:

-Creo que las dos tenemos ganas de seguir, así que mejor vayámonos a mi habitación

Ella aceptó y las dos nos fuimos a mi habitación, hada más llegar nos pusimos de rodillas sobre la cama, los pusimos de rodillas la una frente a la otra y nos besamos, yo lleve mis manos hacia su culo y, nuevamente se lo acaricié, ella hizo que una de sus tetas rozara con una de las mías y me pidió:

-Mamita, tumbémonos en la cama.

Lo hice y, antes de que pudiera darme cuenta ella se puso encima de mi y con su lengua me lamio una de mis orejas, después acercó su boca a la mía y nos fundimos en un beso espectacular, mientras con sus manos acariciaba mis tetas, seguidamente con sus manos me hizo ponerme a cuatro patas y rozo su coño contra mi culo, esto era algo nuevo para mí y me resultó muy placentero. Me hizo girarme y me dijo:

-Querida suegra, si tu hijo no se opone, tu y yo vamos a querernos mucho.

E introdujo uno de sus dedos dentro de mi coño y se puso a masturbarme, pero al poco se paró, se sentó encima de mí, y poniendo su coño encima de mi boca me dijo:

-Mamita, tengo ganas de que me comas el coño.

Por supuesto no iba a negarle nada y sacando mi lengua de mi boca me puse a lamer ese agujero tan delicioso, así que introduje mi lengua en su interior y comencé a saborearle, logrando que su dueña se corriera una vez más esa tarde.

Cuando lo hice, ella en vez de levantarse se desplazó hasta la altura de mi coño y me introdujo un dedo en su interior y comenzó a masturbarme, esa chica lo hacía divinamente, estuvo un rato así.

Luego se bajó de mí, y me siguió masturbando hasta que poniéndose detrás de mí, nuevamente alzó mi cuerpo, para mi sorpresa introdujo uno de sus pezones en la zona de mi culo, y después poniéndose de rodillas utilizó sus dedos para hurgar nuevamente la zona de mi culo, con todo ello volvió a provocarme otro maravillo orgasmo, cuando terminó me dejó tumbarme un momento sobre la cama, pero no fue mucho tiempo, se colocó a mi lado y nos besamos apasionadamente, pero en ese momento, fui yo quien se decidió a pasar al ataqué, llevé mi mano hasta su coño t comencé a masturbarla, sin dejar de hacerlo base mi cabeza hasta sus pezones y me puse a lamerlos y chuparlos.

En ese momento ella me dijo:

-Tengo una idea.

Y salió de la habitación, y volvió al poco rato, se había puesto, se ve que lo traía en el bolso, un strapon, y se lo había colocado atándoselo sobre la cintura, nunca había tenido sexo con travestis, pero verla a ella, tan femenina, con un pene la verdad es que me resultaba muy excitante. Ella se dio cuenta y me dijo:

-¿Te apetece chupármelo, mamita? Como su fuera un pene de verdad.

Ella estaba de pie, en el suelo, yo me arrodillé y me puse a chupárselo, como su fuera una polla de verdad, había probado muchas pollas últimamente, entre ellas las de mis hijos, pero a que el sabor era muy diferente, debo de reconocer que me dio mucho morbo, así que se lo chupe con verdadera ansia, hasta que ella fijo:

-Mamita, quiero penetrarte, igual que tu hijo me penetra a mí.

Me dieron ganas de decirle que a mí también me lo hacía, pero pensé que ya lo haríamos más adelante, con la complicidad de mi hijo. Dejé que se tumbara sobre la cama. me senté encima de ella y me puse a cabalgarla, era diferente a hacerlo con pollas de verdad, pero nuevamente la situación me pareció muy morbosa y me puse a cabalgarlo, quizá fuera esto, pero comencé a gozar de manera alucinante, ni pide evitar llevar una de mis manos hasta mis tetas y acariciarme, mientras se notaba que. Aunque no fuera parte de su cuerpo, también ella estaba gozando.

De esta manera no tarde en correrme, y sentí la tentación de volver a chupar, ese instrumento ahora que estaba impregnado con mis jugos y su sabor me resultó divino. Pero su mente desarrolló una nueva idea, parecía claro que mi niño había elegido la mujer ideal como pareja, y me dijo:

-¿Puedo darte, por el culo?

Me puse a cuatro patas, ella de supo detrás de mi y dobló sus piernas como su fuera a sentarse sobre mi culo, pero arrimando su polla artificial a mi culo, me la metió de un golpe, y su aparato entró fácilmente en mi agujero trasero, ella al sentirlo dijo:

-Suegrita, tienes el culo muy abierto, se nota que tienes experiencia, supongo que mi futuro suegro es muy salido y te la mete mucho por ahí.

Nuevamente me dieron ganas de decirle que no era exactamente él. Ella completamente ajena a mis reflexiones, seguía ocupándose de mi culo, de una manera deliciosa, igual que lo hacían mis hijos, cada cosa que conocía de esa chica me hacia considerarla más apropiada para ser mi nuera, finalmente no pude evitar correrme, en ese momento ella me la sacó de mi culo. Ella me dijo:

-¿Has disfrutado, suegra, espero que este haya sido el primero de uno de nuestros muchos encuentros?

Yo también lo esperaba, aunque por desgracia comprendía que por ese día habíamos terminado, ya se estaba haciendo tarde y tanto mi marido como mis hijos podían llegar en cualquier momento, las dos nos vestimos y nos despedimos, cuando mi hijo mayor llegó una simple mirada entre nosotros, le hizo comprender que entre su novia y yo, todo había ido bien y que pronto ella participaría de nuestros juegos.

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