La propuesta de mi amigo (11)

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Me puse a mear, mirando las estrellas, nada más lindo que mear mirando el cielo, se notaba que la charla me había excitado, si bien, iba de expediente en esa relación de tres, nunca me había pasado que me pidiera entrar, el más perjudicado, por así decirlo. Mientras la sacudía, sentí la mirada de Martín, y al verlo mirármela, me sonreí, aunque me dio un poco de miedo, por así decirlo.

-¿Qué haces puto? ¿Te vas a poner a mirar pijas ahora?

-No sorete es que, por primera vez, te miro la pija para compararte con la mía, son parecidas.

-Si, pero la mía hoy se cogió tres veces a tu mujer y la tuya no.

-Hijo de puta.

-Bueno, es la verdad, mientras vos te pajeabas, yo me la cogía para que vos después me la chuparas.

-Ta Nacho, no seas sorete.

No necesité mirar directamente para darle cuenta que Martín se había excitado y que estaba con ganas de tocarse, o simulando que meaba para tocarse.

Así que elegí seguir, a ver hasta dónde aguantaba.

-Es más, ahora me vas a dejar en tu casa, para que me vuelva a coger a tu mujer, y vos después me vas a chupar la leche de esta pija que miraste tanto, ahora ya sabés de dónde sale y te la podés imaginar mientras ella se acaba pensando en coger conmigo.

A esa altura la paja que se hacía Martín era indisimulable, y su silencio, pedía más de mis palabras.

-Y hoy cuando la cojas, y ella diga mi nombre, vos decile que sí, que te gustaría que yo la cogiera. Así que hoy mejor no se la chupes porque te vas a acabar antes, mejor andá derecho a cogerla y acabate enseguida igual, porque ella ya va a estar cansadita de darme tantas acabadas.

Ahí le pegué una nalgada, como esas que nos damos cuando jugamos al fútbol, sin embargo, en ese momento, esa palmada aceleró toda su acabada, se tuvo que apoyar en un árbol porque si no se caía. Me hizo acuerdo a la fuerte nalgada que le había dado a ella, según pareció, viéndolo tan entregado a su acabada, el viaje había sido increíble.

Me fui para el auto a esperarlo, no sabía que decir, me había ganado la incomodidad.

Al rato él se subió, y antes de prender el auto me dijo.

-No voy a hacer eso que me dijiste recién que hiciera, igual después te vas a enterar. Ahora pensemos, ¿Qué le decimos para que vayas a casa y yo llegue más tarde?

-Que te quedaste mirando una película en el shopping y que yo te dije que no me gustaba.

-Bueno, pero yo voy a estar afuera esperando.

-Por mí, vos entrá cuando quieras, es tu casa.

-Es que, si entro, tengo que salir antes que te vayas.

-Y si, supongo que sí, a no ser que quieras adelantar alguna situación.

-No, no, mejor así. Yo veo si puedo salir.

-Dale, le voy a mandar un mensaje.

-Yo también, le voy a avisar que demoro un rato más por la película.

-Yo le voy a dar a elegir. Pero agarrá mi celular y escribile como si fueras yo, ponele, ponele, ¿qué hago? Martin va a mirar una película, y yo estoy haciéndome la película con alguien que quiero ver. ¿Podré ver a mi actriz favorita mientras el novio mira una película?

Martin escribió todo eso, casi temblando.

Después agarró su celular y le escribió.

-Amor, hay una película que quiero mirar, pero Nacho no, ¿Vos querés venir a mirarla conmigo?

Los dos quedamos sonriendo, como si fuera un juego, esperando las respuestas de ella.

Primero sonó mi celular, él se sonrió, por dentro, y por fuera, porque también se lo dije, valoro muchísimo esa forma de ser que tiene. Es mi mejor amigo sin dudas. Martin se rio.

Leímos el mensaje juntos, él tenía los dos celulares en sus manos.

-¡Me encanta la idea! Me bañé pensando en que hoy te volvería a ver, increíble.

-Bueno, escribile al cornudo de tu novio que no vas a ver la película, porque está esperando tu mensaje para comprar las entradas.

-mmmm me encanta cómo estás, hoy es todo muy raro.

Lo gracioso es que el mensaje lo había escrito el propio Martín. Yo lo miré asombrado y el antes que dijera nada, habló.

-Bueno amigo, hay que actualizarse, y además ahora, ya es obvio que me excita esto de ser el cornudo consciente. ¡Vamos! Te llevo, porque ya sabemos lo que me va a contestar a mí.

Sonreímos.

Mientras él manejaba le leí el mensaje de ella.

-No amor, mirala tranquilo, después me contás, yo estoy cansada, voy a dormir temprano.

-Hija de puta. Son bravas las mujeres ¿No?

-Tanto como los hombres que le piden a los amigos que se las cojan.

Se rio.

-Nacho, a vos ¿Nunca te pasó esto? De compartir tu pareja.

-No, al menos de manera consciente, es inevitable supongo yo, comerte algún cuerno, he jugado en la cama mucho a este juego de imaginarnos terceros y terceras, pero nunca lo llevé a la realidad, al menos que yo supiera. ¿Por?

-Para saber si sabías lo que yo siento en estos momentos. Es excitante loco, raro pero muy excitante.

-Aprovecho para aconsejarte de nuevo lo que ya hablamos Martín, mientras tengas relaciones con ella, incluí un tercero, no te olvides, hablale, decile que se imagine que la estás cogiendo con alguien más. Abrí la cama, quizás si la abren y se vuelven cómplices entre ustedes, no necesitan de una tercera persona física, y sólo queda en un juego que fortalece la pareja. Las parejas no son firmes por no desear a otras personas, son firmes porque confían en contarle al otro sus pensamientos que a veces, ni ellos se atreven a asumir como propios. El sexo es sólo un juego de la mente, la verdadera pareja, pasa por otro lado.

-Lo intentaré Nacho. Gracias.

-Vamos arriba.

Martin me dejó en la esquina de su casa, eso de dejar al amante en la puerta para que se coja a su mujer, estuvo muy bueno.

Golpeé la puerta, vi que Martín salía despacio, seguramente buscando estacionamiento en la calle a la vuelta de su casa.

La puerta de abrió, la sonrisa de ella era increíble, mucho más libre, como aceptando sus sentimientos y lo que tenía pensado hacer.

Yo también estaba feliz, tenía ganas de estar con ella, es una mujer excelente, hermosa como hembra y después de lo hablado con Martín, yo entré sintiéndome dueño de todo su cuerpo. Así que apenas entré la abracé como quería, le dije que la había extrañado, ella también me correspondió y, además, me llenó de besos la cara, para terminar besando mi boca profundamente.

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2 COMENTARIOS

  1. Hola! Muchas gracias por el comentario. Si, es algo que pasó no hace mucho tiempo, en breve subiré nuevas partes. Abrazo

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