Mi esposa desatada

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Mi mujer siempre llamo la atención de otros hombres debido a sus atributos y su belleza. Tiene el pelo moreno liso y una cara risueña. Su piel es morena en todo su cuerpo (hace nudismo) y a sus 40 años se mantiene muy bien. Sus pechos son firmes y redonditos (mi foto de perfil) con una aureola tono marrón y sus pezones rosados. Lo que más llama la atención es su culo. Redondito, con nalgas carnosas, con curvatura hacia atrás y se contonea muy sensual cuando ella camina.

Siempre he notado la mirada de amigos y desconocidos. Cuando salimos de fiesta son muchos los que intentar bailar con ella y ella me ha dicho que suelen manosearle las nalgas de forma disimulada. Ella no les sigue el rollo pero tampoco se enfada. Dice que se siente halagada. También me ha comentado que compañeros suyos de trabajo suelen hacerle comentarios subidos de tono. Ella me afirma que le calientan mucho todos los halagos, comentarios o roces, pero no quiere estar con otro que no sea yo.

Eso me tranquiliza y me hace no sentir celos, confío en ella. Pero últimamente, cuando ella me cuenta que algún chico ha intentado algo con ella o le ha dicho lo bonito que es su cuerpo, lejos de sentirme celoso me despierta una leve excitación e incluso me he llegado a masturbar pensando que otro u otros acarician su cuerpo desnudo e incluso tienen relaciones sexuales. Me la he imaginado siendo follada por un compañero en su trabajo, que en una discoteca dos chicos bailan muy pegados con ella y acaban los 3 en el baño, que cuando vamos a una playa nudista y ella está sola en el mar alguien se le acerca y vuelve a la arena donde yo estoy tras follarse a un desconocido en el mar.

Pero lo que más cachondo me pone es que mi mejor amigo Toni la haga gritar de placer. Toni es un chico que siempre ha tenido éxito con las chicas. Es alto, muy fuerte y simpático. Además de notar como mira siempre a mí mujer, suele hacer siempre comentarios acerca de su cuerpo, en tono de broma, pero dejando caer que le excita mucho. Mi mujer y yo nunca le damos mucha importancia, pero noto como ella también le lanza miradas sensuales. Pero mi deseo de verlos juntos follando surgió en un asadero que hicimos en la playa. Éramos unas 20 personas y mi mujer estaba muy contenta y caliente por el alcohol.

Llevaba su tanga habitual que dejaban sus nalgas a la vista de todos y en la parte de arriba un bikini que le cubría sus pezones y apenas poco más de sus generoso pechos. Normalmente hace topless pero ese día decidió ponérselo. Pero a la tercera cerveza decidió quitárselo para estar más cómoda. Las miradas de todos los hombres del asadero se clavaron en sus tetas que se movían libremente con su caminar y pequeños bailes que hacía siguiendo la música. Mi amigo Toni de vez en cuando aprovecha y bailaba con ella, juntando a veces sus cuerpos y quedando pecho con pecho rozando sus pezones que estaban bastante duros.

En esos momentos a Toni se le empezaba a notar como su paquete crecía con tanto contacto. A veces la mano que él tenía por la espalda de mi mujer bajaba más de la cuenta y vi como rozaba sus nalgas. Ella no ponía ningún impedimento y disfrutaba con la música y las cervezas.

Más tarde me senté en la arena y Toni se sentó a mi lado. Yo tomaba una cerveza y él también tomaba otra pero ya se le notaba bastante borracho. Mi mujer se me acerca y se agacha para darme un beso. Sus pechos quedan colgando delante de mí y de Toni a escasos centímetros de nuestras caras. Luego se da la vuelta y camina hacia el mar contoneando sus caderas lo que provoca un movimientos muy sensual de sus nalgas. Toni y yo nos quedamos mirándola sin pestañear hasta que su cuerpo entra en el mar. En ese momento, debido al alcohol supongo, Toni se sincera y me comenta:

-“Oye te considero un gran amigo y por eso te debo decir una cosa. He estado con muchas mujeres hermosas, pero hay una que me parece espectacular y esa es tu mujer. Siempre me ha llamado la atención su boca con esos labios carnosos y su sonrisa, sus piernas torneadas, su pelo liso moreno y sus pechos redonditos y con una caída perfecta. Pero si te soy sincero el culo de tu mujer pone a cualquiera a mil. Debo reconocerte que alguna paja me he tocado pensado en ella, y antes cuando bailamos no pude resistirme y rocé sus tetas, toqué sus nalgas y pegué mi paquete a su vagina para que notará mi erección. Eres muy afortunado de tener esa mujer en tu cama amigo”.

Le contesté: -“Agradezco tus palabras amigo, es normal que pienses así. Siempre nos pasa cuando salimos de fiesta. Es una mujer muy sensual y me siento afortunado. Entiendo que te encantaría disfrutarla sexualmente como hago yo, y te voy a contar un secreto entre amigos. Hace tiempo tengo la fantasía de verla follar con otro hombre, y si tuviera que elegir a uno sería a ti. Me das confianza y creo que tú también le pones cachonda a ella. Vete al mar y date un baño con ella, vete tanteando el terreno y yo esta noche en casa le voy sugiriendo la posibilidad a ver si está receptiva a esa experiencia”.

Mi amigo al oír mis palabras se levantó de inmediato y fue hacia al mar. Cuando llego a la altura de mi mujer empezaron a hablar, vi como cada vez sus cuerpos estaban más cerca. El agua les llegaba a la altura del cuello, solo veía sus cabezas en la superficie. No veía sus partes íntimas ni sus manos pero sus cuerpos estaban muy pegados. Tras 15 minutos salieron ambos del agua, mi mujer sonreía mucho y a Toni se le marcaba su polla en su bañador. Cuando acabó el asadero nos fuimos a casa mi mujer y yo. Tras la ducha y la cena, nos sentamos en el salón y comencé a tantear el terreno diciéndole:

-“Cariño espero lo pasaras bien en el asadero, estabas preciosa. Me ponías muy caliente como siempre, y creo que a los demás hombres también”.

-“No digas boberías, había más chicas guapas”.

-“Tú no te dabas cuenta como te miraban. Sobre todo Toni, que no paraba de rozarte jeje y me contó algunas cosas”.

-“Pues la verdad es que sí, no paraba de rozarme mis tetas y mis nalgas, y se pegaba mucho a mí. Pude notar su erección y parece que tiene herramienta importante jeje”.

-“Pues sí mi amor, yo he compartido vestuario de fútbol con él y ningún compañero tiene la polla tan grande como suya”.

Mi mujer se mordió el labio y me miró fijamente. Me dice: “Amor yo siempre te he sido fiel pero no me estés diciendo estas cosas que hacen que me ponga muy cachonda, además me intriga saber qué cosas te contó Toni sobre mí”.

En ese momento me acerqué a ella, comencé a besarla mientras con una mano le acariciaba una teta y con la otra tocaba su vagina por dentro del pantalón. Acerqué mi boca al oído y le susurré:

-“Toni llevaba varias cervezas y me comentó que le calientas mucho, que le encantaría pasar su polla por tus labios carnosos, masajear tus tetas mientras te chupa y te muerde tus pezones, me dijo que se ha masturbado imaginando tu culo en pompa a 4 patas, que le encantaría follarte pero sabe que es algo imposible porque estás conmigo”.

Mi mujer estaba muy mojada con esos comentarios y tuvo una revelación: “Cariño yo eso lo he notado, nunca he querido seguir sus juegos porque te amo a ti, pero te debo confesar que él me pone muy cachonda. Es fuerte, cariñoso cuando estamos juntos, me halagan sus comentarios y encima hoy descubrí algo que me ha hecho desearlo aún más. Cuando estaba en el agua y él entró y se puso junto a mí, comenzó a acariciar mi cuerpo debajo del agua. Nadie nos veía y me dejé llevar. Acarició mis pezones, me masajeaba mis tetas mientras besaba mi cuello, su piso detrás mía y comenzó a tocarme el culo. Masajeaba mis nalgas en círculo y las abría para acariciar mi ano con sus dedos.

Luego pegó su cuerpo a mi espalda y metió una mano dentro de mi bañador. Me tocó mi vagina y comenzó a meter varios dedos en ella. Yo estaba muy húmeda, sus dedos entraban sin dificultad. Yo notaba su polla dentro de su bañador contra mi culo. Así estuvimos un rato y cuando hice mi mano hacia atrás para acariciarle su polla, ya la tenía fuera del bañador. ¡Era enorme! Comencé a masturbarlo y él metí sus dedos en mi vagina y mi ano. Yo deseaba meterme esa polla en mi boca, como se debe sentir ser penetrada por esa polla. Cuando estaba a punto de correrme él dejó de tocarme y guardó su polla en su bañador.

Me quedé con ganas de más pero me dijo que prefería guardar fuerzas para cuando me follara. Salimos del agua y desde ese momento debo de confesarte que me he encantaría follar con él, aun sabiendo que tú no me dejarías amor”.

Ya tenía medio camino hecho en mi afán de verla follar con otro, así que solo le comenté mis deseos. “Eres mi mujer hermosa, pero entiendo que de vez en cuando quieras probar algo nuevo. Te debo confesar que hace tiempo fantaseo con la posibilidad de verte follando con otro, creo que lo disfrutaríamos muchos los dos. Y si tuviera que elegir a alguien ese sería Toni. Es de confianza, siempre noté que se atraen mutuamente y tiene una polla que te haría gritar de placer. Si tú estás de acuerdo yo estaría encantado de verlos cumplir sus deseos”.

En ese momento mi esposa se abalanzó sobre mí, me dio un beso largo mientras sacaba mi polla del pantalón. Comenzó a chupármela mirándome fijamente a los ojos y me dijo: “cariño no tardes mucho en concretar ese encuentro con Toni. Estoy deseando que me folle hasta que no le quede una gota de leche dentro”.

El resto de la historia en el siguiente relato.

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